Colectividad judía

Colectividad judía, Comunicados y Declaraciones, Mundo Judío

Acerca de  la visita de Roger Waters a la Argentina: Repudio a la difamación de la DAIA

Declaración del LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO En los próximos días Roger Waters llegará por cuarta vez a la Argentina, en el marco de su gira “This is not a drill” (“Esto no es un simulacro”), con el objeto de brindar dos conciertos en el Estadio de River Plate, el 21 y el 22 de noviembre. Cabe recordar que, en su segunda visita, cuando presentó el espectáculo multimedia “The Wall”, la Argentina tuvo el récord mundial de 9 presentaciones en el mismo estadio, lo que significa que el mismo fue visto por más de medio millón de personas solo en nuestro país. The Wall, cuenta la historia de Pink, una estrella de rock que ha perdido a su padre en la guerra, y que luego de una serie fracasos sentimentales y artísticos es arrastrado hacia la locura para terminar convirtiéndose en un dictador cruel y despiadado. En los conciertos, Waters se disfraza de nazi para recrear la estética del personaje de la película estrenada el 25 de noviembre de 1982, con el objeto específico de denunciar y repudiar la lógica fascista. Cabe consignar que esa indumentaria alegórica es utilizada  como una manera de denunciar el autoritarismo, el belicismo y la violencia que la derecha instituye de forma repetida a nivel global, y hasta ahora nadie lo había usado como argumento para una acusación de este tipo. El 6 de septiembre la DAIA, expresión de los sectores de la derecha comunitaria local, se reunió con las autoridades del INADI para desplegar una serie de amenazas respecto de la presencia de Waters en Argentina. En ese marco, su presidente, Jorge Knoblovits, buscó tergiversar el sentido de la presentación de Waters utilizando la estética de The Wall para ocultar el verdadero sentido de lo que preocupa a la DAIA: la prédica de Waters contra la ocupación colonial de Cisjordania, territorio de Palestina, y su condena a la represión sistemática que sufren sus habitantes. La DAIA, arrogándose una vez más una representación de la cual carece y haciendo gala de una ignorancia real o fingida respecto de su obra, pretende utilizar la estética de The Wall para difamar a Waters, mientras hace silencio respecto a la utilización espuria que hace Javier Milei del judaísmo, omite una condena al negacionismo explícito de Victoria Villarruel y olvida cuestionar a Mauricio Macri quien caracterizó como “raza superior” a los alemanes en los días previos al mundial de Qatar. Cabe decir que ciertamente Roger Waters perdió a su padre en la batalla de Anzio, durante la Segunda Guerra, y gran parte de su obra solista y con Pink Floyd ha girado alrededor de los horrores de la guerra. Incluso el álbum “The final cut”, incluye una fuerte crítica a Margaret Thatcher y a lo sucedido durante la Guerra de Malvinas. El músico se ha expresado críticamente sobre la posición de la OTAN en el conflicto entre Ucrania y Rusia, y también se ha solidarizado con el pueblo palestino frente a la ocupación israelí y la política de apartheid allí imperante, lo cual, según la definición del IRHA, no constituye antisemitismo. (https://infonews.com/amnesty-y-roger-waters-apuntaron-al-apartheid-de-israel-contra-palestina.html). El LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO denuncia de forma palmaria esta nueva operación maliciosa de la DAIA al tiempo que se suma al contenido de una reciente entrevista brindada por Waters, en el que describe su postura ética ante la vida, indudablemente opuesta a la oferta que ofrecen los colectivos neoliberales locales e internacionales que tienen en la DAIA su soporte doméstico:  “Lo mío es una resistencia a las ideas que él (por Trump) corporiza, que son las ideas de alienación, aislamiento, excepcionalidad y nacionalismo, que pisotean el rostro de todo lo que es comunitario, ecuménico, amable y humano. Esto es para que cuando estés marchando junto a alguien con quien compartís un sentimiento de comunidad, para que ambos sepan que solamente están ahí porque quieren que la vida sea mejor para todos los hombres y mujeres de cualquier parte. De eso se trata todo.” Roger Waters. Marcelo Horestein, Presidente Pablo Gorodneff, Secretario

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Mundo Judío

Atentados en Argentina: 30 años de impunidad y manipulación política.

Página Norte | Lunes 01 Agosto 2022 Entrevista a Luis Kon (Vpte. 2do. Llamamiento) La información conocida en los últimos días: el informe del servicio de Inteligencia de Israel, el Mossad, publicado por The New York Times (NYT), con algún detalle más de Infobae, dicen que ningún argentino colaboró “en el terreno”, es decir en Buenos Aires, de la operación del atentado y tampoco menciona que hayan participado los iraníes de la embajada. O sea, desvincula a los cuatro: Rabbani, Soleimanpour, Asghari y Telleldín. Es más, en la versión de antes, la embajada misma funcionó como centro de operaciones de los atentados. Ahora, “se hizo un seguimiento de la embajada de Irán en Buenos Aires y no se percibió ninguna actividad fuera de lo común”, dice el Mossad.- Esta novedad, para algunos, es un dato que ya se sabía pero no tendría la importancia que pareciese que algunos medios le quieren dar.Lo cierto es que en el país se sembró el horror en dos atentados, que algunos creen que nunca se podrán dilucidar. Fuerte es también la sensación que en realidad que no se quiere llegar a la verdad; siendo un juego siniestro de la Geopolítica donde signaron cruelmente la suerte de decenas de argentinos.Buscando opiniones sobre esa dolorosa historia reciente de nuestro país; además de escuchar las reflexiones acerca de los últimos datos mediáticos que se conocieron en la última semana. Luis Kon, abogado, Vicepresidente 2do. del Llamamiento Argentino Judío y coordinador de la Comisión Jurídica, habló con Julio Ángel Vega Guzmán en Radio Universidad Tucumán.

Colectividad judía, Nacionales, Politica, Portada

USO GEOPOLÍTICO DE LA IMPUNIDAD

A 28 años de la AMIA, las instituciones de la calle Pasteur siguen traicionando la memoria Por: JORGE ELBAUM (compañero del Llamamiento) | El Cohete a la Luna (17 de julio de 2022) El viernes Alberto Fernández recibió en la Casa Rosada a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en el marco de un nuevo aniversario del acto terrorista sucedido en 1994. En la reunión estuvieron presentes, además del Presidente, el canciller Santiago Cafiero, el secretario de Culto Guillermo Oliveri y la vocera presidencial Gabriela Cerruti. La delegación de la institución comunitaria estuvo liderada por su flamante titular, Amos Linetzky. La reunión tuvo características protocolares, formato en que la AMIA ha decidido vincularse con el gobierno, dejándole la tarea de la confrontación a la DAIA, de la que también forma parte. La división del trabajo entre ambas remite al remanido juego del policía bueno y el malo: la AMIA se muestra empática y dialogante, otorgándole la fajina confrontativa a su inquilina en el edificio de Pasteur 633. Cada 18 de julio se renueva la escena aciaga de los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA reclamando una justicia que nunca llega. En forma paralela, desde los estrados de las instituciones que tienen sede en la calle Pasteur 633 se repite la demanda sobreactuada de quienes han privilegiado la utilización política de la tragedia para transformarse en referentes corporativos de la derecha local. La DAIA y la AMIA se reparten el rol de producir cortinas de humo mediático-jurídicas dispuestas para debilitar a los gobiernos populares y/o perseguir a sus máximos referentes políticos. Luego del memorándum de entendimiento con Irán y del suicidio de Alberto Nisman, han sido partícipes de diferentes iniciativas destinadas a beneficiar a Juntos por el Cambio y estigmatizar a todo aquello que se opone a la lógica geopolítica impulsada por el eje Washington-Tel Aviv. El último capítulo de la saga corresponde a la aeronave venezolana de carga cuyos 19 tripulantes aún se encuentran retenidos en Buenos Aires por decisión del juez federal Federico Villena, en el marco de una querella impulsada por el titular de la DAIA, Jorge Knoblovits. Según la presentación judicial realizada por la apoderada de la institución de calle Pasteur, Martha Nercellas, el Boeing 747 de la empresa venezolana Emtrasur arribó al aeropuerto de Ezeiza el 6 de junio con la intención de promover el “financiamiento del terrorismo”. Dicho propósito, según la presentación realizada ante el juez Villena y la fiscal Cecilia Incardona, se encontraría promovida por los gobiernos de Caracas y Teherán. El último jueves, Knoblovits, desde Jerusalén, objetó a la vocera presidencial Gabriela Cerruti por considerar que la Justicia debe resolver de forma perentoria el caso de la aeronave venezolana y de los 19 tripulantes demorados: “Es una posición absolutamente sesgada –cuestionó el titular de la DAIA–, que no mira a esos familiares de las 85 víctimas del atentado contra la AMIA, que hace 28 años tienen una silla vacía en su casa, y sí defiende a los iraníes”. Para ahondar en el criterio demonizador, se interrogó en formato retórico: “¿Por qué el gobierno no se preocupa también por el derecho de las víctimas, no de los victimarios?”. Para los dirigentes de calle Pasteur –por estricto mandato de las delegaciones diplomáticas a las que responden– el solo hecho de ser venezolano y/o persa alcanza para ser acusado de complicidad con el atentado de 1994. En la misma línea, el flamante presidente de la AMIA, Amos Linetzky, advirtió durante toda la semana sobre el tenor del discurso que pronunciará el lunes. “Vamos a hacer un fuerte reclamo, aunque no guste, aunque incomode”. El reclamo, como es de esperar, tendrá como beneficiario al colectivo cambiemita, que se hará presente con una decena de figuras estelares lideradas por el panelista televisivo Waldo Wolff, titular de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara Baja, una de las pocas áreas que no ha tratado ni elevado ningún proyecto legislativo desde 2019 hasta la actualidad. El patrocinio de la DAIA, gestionado por la abogada Martha Nercellas, resultó extraño a los ojos de los operadores judiciales asentados en Lomas de Zamora. La penalista es recordada en los pasillos tribunalicios por haber sido sancionada por el Tribunal de Disciplina del Colegio Público de Abogados con la suspensión temporaria de su matrícula por las faltas éticas cometidas en relación a la querella de la causa del atentado a la AMIA, también en representación de la DAIA. En aquella ocasión, su confabulación con el entonces presidente de la entidad, Rubén Beraja, el magistrado Juan José Galeano y los fiscales Eamon Müllen y José Barbaccia derivó en la injusta detención de cinco policías de la brigada de Vicente López, por el lapso de ocho años y tres meses. De Macri a Menem La insistencia en estigmatizar a todos aquellos que no coinciden con las políticas exteriores de Estados Unidos e Israel ha sido coherente, además, con el silencio y la indiferencia respecto a lo que se denomina “la pista local” de los atentados del ’92 y el ’94. El último martes, la Corte Suprema –luego de dos décadas– desestimó un recurso del comisario de la Policía Federal Carlos Castañeda, quien había sido condenado en 2005 a cuatro años de prisión por la destrucción de pruebas relacionadas con el atentado a la AMIA. En esa ocasión, quien revestía como jefe del Departamento de Protección del Orden Constitucional de la Policía Federal –encargado de la custodia de evidencias– hizo desaparecer 68 casetes con conversaciones telefónicas del reducidor de autos robados Carlos Telleldín. Entre esos intercambios, se especula, aparecían contactos del ciudadano argentino de origen sirio Alberto Jacinto Kanoore Edul, quien se comunicó el 10 de julio de 1994 con Telleldín con la intención de adquirir una camioneta Trafic. El entonces comisario Jorge Palacios –que tiempo después fuera nombrado como jefe de la policía metropolitana por Mauricio Macri– fue procesado por advertirle a Edul del allanamiento que se iba a llevar a cabo en sus oficinas y en su domicilio. Durante el juicio oral en el que se determinó la

Colectividad judía, Mundo Judío

LA DAIA PERDIÓ LA CABEZA

DENUNCIA A UN ARGENTINO EN TRIBUNALES POR ANTISIONISMO Por: Daniel Kupervaser (5 de julio de 2022) DAIA, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, institución que se asume como la representación política de la comunidad judía local, acostumbra periódicamente a llevar ante la justicia a instituciones y personas que se expresan en términos o conductas que los catalogan como antisemitas. En este último tiempo, DAIA, aparentemente incitada por la posibilidad de ganar terreno en la realidad política argentina, decidió dar un paso más adelante y, al conocido cargo de antisemitismo en sus demandas de enjuiciamiento, agregó otro insólito: “antisionismo”. Ante esta disparatada acusación, no se dispone del menor indicio de la actitud que pueda tomar la justicia argentina, que de por sí no demuestra estar equipada de una infraestructura básica capaz de garantizar un orden jurídico estable y propio de un estado de derecho reconocido internacionalmente. Lo que se debe tener claro es que, si la justicia argentina demuestra estar dispuesta a investigar, enjuiciar, o lo que es peor, penar al enjuiciado ante el cargo de “antisionismo”, necesariamente deberá asumir la responsabilidad de enfrentar la realidad y dar las explicaciones correspondientes ante un hecho irrefutable y dos problemáticas implicancias. En el marco del pueblo judío, tanto en Israel como en varios países de la diáspora, conviven grupos de cientos de miles de judíos guiados por una visión y autodefinidos “antisionistas”. Sus posiciones no solo la expresan verbalmente, sino que se manifiestan violentamente en repetidas oportunidades quemando en público la bandera de Israel y vociferando “Nazis” en contra de todo personaje identificado con el Estado de Israel. Por supuesto, como son judíos, no en Israel y no en ningún país del mundo, estos antisionistas son considerados delincuentes que requieren ser enjuiciados o penados. ¿Estará dispuesta la justicia argentina a exigir explicaciones de esta actitud racista por parte de DAIA que tanto acostumbra a defender y adular a Israel? JUDIOS ANTISIONISTASCuando la justicia argentina considere la acusación de DAIA, seguramente no podrá desentenderse del hecho que un ciudadano argentino es acusado de agraviar verbalmente a un movimiento de liberación nacional de otro pueblo (judío), por parte de ciudadanos argentinos que defienden intereses de un movimiento de liberación foráneo (judíos argentinos) con el que tienen vinculaciones étnicas. En la práctica se trata de una nueva demostración de una conducta que acentúa una mayor lealtad a Israel que a Argentina. No por casualidad, tiempo atrás fue exactamente la DAIA que informó el resultado de una investigación. El 68% de los argentinos sostiene que los judíos argentinos son mas leales a Israel que a Argentina (DAIA, Informe antisemitismo 2018). INFORME ANTISEMITISMO DAIA 2018El argumento principal de DAIA para su acusación de “antisionismo” contra el líder sindical Bodart se basa en sus feroces ataques al movimiento de liberación nacional del pueblo judío y en contra del Estado de Israel. En caso que la justicia argentina encuentre algún motivo razonable para progresar con esta causa, o inclusive llevarla a juicio o penarla, necesariamente deberá enfrentarse con la necesidad de ser muy estricta con el principio de la equidad. En ese sentido muy probablemente deberá hacerse cargo de decenas de miles de casos muy similares de judíos que repetida y públicamente niegan el derecho de liberación nacional al pueblo palestino y apoyan su sometimiento, en parte bajo un orden de Apartheid, pese a que instituciones como la Asamblea General de ONU reconoce la necesidad de la instauración de una Estado Palestino independiente y que el Consejo de Seguridad de ONU considera la colonización judía en Cisjordania como una transgresión de normas de la justicia universal. ¿Estará dispuesta la justicia argentina a la apertura de miles de causas contra esos judíos, o se someterá a la excepcionalidad que solo reconoce ese derecho a los judíos? Toda predisposición de la justicia argentina a ajustarse a las exigencias de DAIA en esta acusación, necesariamente convertirá a los ciudadanos argentinos en escudo protector de intereses del pueblo judío, y de por si incrementará significativamente su desgastada imagen de hoy. Por el bien del pueblo judío, y la colectividad judía argentina, el mejor resultado que se podría obtener en este caso sería aquel en que la justicia argentina envíe a DAIA devuelta a su casa. Daniel Kupervaser Herzlya – Israel 5-7-2022 http://daniel.kupervaser.com/ kupervaser.daniel@gmail.com @KupervaserD

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Portada

APARECEN LOS DUEÑOS DEL CIRCO, Y NOS QUIEREN DEMANDAR POR DAÑOS Y PERJUICIOS

Por: Horacio Lutzky (Compañero del Llamamiento) | Blog de H. Lutzky (miércoles 6 de julio de 2022) Tras la repercusión de la serie “Iosi, el espía arrepentido”,  el Sr. Sergio Gustavo Socolsky,  presentando pasaporte norteamericano,  ha iniciado contra mi y la editorial Sudamericana una mediación por daños y perjuicios.  Lo hace patrocinado por un estudio jurídico de socios vinculados al ex agente de la CIA y fundador de la agencia Kroll, Frank Holder.   Pero el Sr. Socolsky no aparece en el libro que escribimos con Miriam Lewin,  sino en mi libro posterior “La Explosión”,  cuya trama asoma en algunas escenas de la serie.  “La Explosión” es una novela histórica con información sobre el contrabando de armas y los atentados,  que va siendo revelada por dos personajes de ficción:  un periodista de un medio judío y un agente de inteligencia.    Y un juez federal que trata de tapar todo.  En el único párrafo donde menciono en el libro al Sr. Socolsky consigno que el  7 de Julio de 1994 se suscribió el contrato de concesión gubernamental de la Terminal Portuaria 6 de Puerto Nuevo de la Ciudad de Buenos Aires a la firma Terminal Portuaria Intefema de Buenos Aires Sociedad Anónima,  de la que Socolsky era presidente.  Y que esa sociedad se dedicó a facilitar el contrabando de armas. También mencioné que posteriormente, uno de sus directores será representante para América Latina del Centro Simón Wiesenthal (ver: El Centro Wiesenthal y una respuesta falsa ).  El contrabando de armas a los Balcanes impulsado por Menem contó con traficantes sirios, iraníes y croatas instalados en Buenos Aires y asistidos por el gobierno argentino, con la participación de militares argentinos, banqueros y financistas.  Un dirigente comunitario tuvo tres años de inquilino a un comprador iraní, miembro de la Guardia Revolucionaria.    Todo,  con el visto bueno de los Estados Unidos que propiciaba el envío secreto de las armas a Croacia y a los  musulmanes bosnios,  para derrotar a los serbios apoyados por Rusia en la guerra que desintegró la federación Yugoslava.  Ese contrabando de armas motivó el atentado contra la Fábrica Militar de Río Tercero y el encubrimiento del atentado a la AMIA.  Lo que no conté en “La Explosión” es que nada menos que el día siguiente del atentado contra la AMIA, es decir el 19 de julio de 1994,   Menem firmó un decreto (Dec. Nacional 1196/94) aprobando la concesión de la terminal 6 del puerto a Intefema,  la firma presidida por Socolsky. Ese mismo día, el embajador argentino en Israel envió un cable a la Cancillería afirmando que el gobierno israelí quería coordinar con Menem “una interpretación unificada de lo sucedido”. A horas del atentado, en pleno estado de conmoción nacional e internacional, en medio de los operativos de remoción de escombros y rescate de sobrevivientes, y de supuesta búsqueda de los responsables del atentado,   cuando TODO estaba referido a la catástrofe de la AMIA,  el presidente Menem se ocupaba de sacar este decreto.  Muy sugestivo. El objeto social de Intefema, la beneficiaria de la delicada medida,  era    “ realizar por cuenta propia la explotación de la concesión otorgada por el Estado Nacional, respecto de la Terminal 6 del Puerto Nuevo de la Ciudad de Buenos Aires, y en particular brindar los servicios al buque y a la carga que se presenten en la Terminal, incluyendo recepción, expedición, manipuleo, estiba, desestiba, almacenaje de cargas, control y registro de la carga y descarga de mercaderías, amarre y desamarre, uso del muelle, todo otro servicio que, prestado al buque o a la carga, tienda a una mayor eficiencia y operatividad en la Terminal ” De esa terminal,  ya habían salido toneladas de armas y explosivos almacenados en containers con destino declarado falso.     Que eran acumulados a 15 minutos de la sede de la AMIA.  Por encargo de interesados croatas, sirios e iraníes.     Uno solo de los envíos involucró para el traslado a 107 camiones. En la misma zona del puerto, a escasos 200 metros de donde se acumulaban las armas en la terminal 6,  tenía su depósito Nassib Haddad,  minero experto en explosivos,  dueño del volquete dejado en la puerta de la AMIA instantes antes de las explosiones. Protegido por el gobierno de Menem y el Juzgado de Galeano,  había nacido en la misma aldea del sur del Líbano donde vivió el secretario general de Hezbollah.  Integrando el mismo escenario,  se desconoce además la procedencia de las pilas de bolsas de supuesto material de construcción bajadas de una camioneta casi en simultáneo con el volquete y dejadas en la puerta de la AMIA. Investigar todo eso en 1994,  examinando los movimientos del puerto y el involucramiento de personajes como el terrorista Monzer Al Kassar o el enigmático Yabrán,  hubiera develado con escándalo el operativo secreto e ilícito de tráfico de armas,  que además debía continuar,  porque así lo necesitaba Estados Unidos y porque las ganancias eran fabulosas.    Saliendo por la Terminal 6, ahora controlada por Intefema.    En el fallo condenatorio del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2  dictado en el juicio por encubrimiento del atentado,  el 3 de mayo de 2019 se tuvo por acreditado que: Otro tramo de la sentencia por el encubrimiento del atentado sintetiza lo que se decidió no investigar,  incluyendo la empresa de volquetes «Santa Rita» de Nassib Haddad situada en el puerto:   Por este encubrimiento fue condenado el juez Galeano y funcionarios de la SIDE y la Policía Federal. Lo cierto es que el 1 de agosto de 1994,  después de arduas negociaciones en la Casa Rosada, el juez Galeano y los principales funcionarios policiales y de inteligencia encargados de la investigación acordaron obturar esa línea de investigación, conocida como «pista siria».    Lo que era una orden de arresto se convirtió en el mismo día en una invitación a declarar como testigo,  y se abandonaron abruptamente las medidas de prueba ya ordenadas.    Según consta en mi libro «La Explosión»,  el 6 de setiembre de 1994 Intefema tomó el efectivo control de la Terminal 6.    Y en la primera semana de febrero de 1995 salió de allí, como si nada hubiera pasado, el buque Rijeka Express de la Croatia Lines indicando como falso destino a Venezuela. Pero llevaba  85 contenedores con toneladas de armas a Croacia.    La Croatia Lines compartía oficina en el microcentro de

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Comisión Persp. de Género, Derechos Humanos

Raquel contra la mafia

Por: Comisión Persp. de Género Raquel Liberman ha sido la mujer que con su valiente denuncia ante un Juez incorruptible, el Dr Julio Alsogaray, logró el fin de la operatoria de una fuerte organización mafiosa dedicada centralmente a la explotación de prostíbulos en nuestro país y otros de Sudamérica: la Zwi Migdal (Gran Fuerza). Se trataba de una organización compuesta por judíos en su mayoría de origen polaco que, aprovechando las pésimas condiciones de vida de los judíos en Europa, engañaban a jóvenes mujeres a quienes prometían o efectivizaban casamiento para, al llegar a Buenos Aires, forzarlas a la prostitución, actividad que entre los años 1875 y 1936 fue una actividad tolerada en Buenos Aires regida por normas y reglamentos. Raquel Liberman logró escapar dos veces de las garras de la Zwi Migdal; en la segunda oportunidad hizo la denuncia y se dispuso a declarar ante un Juez porque, dijo: “Sólo se muere una vez; la denuncia no la retiro”. Los miembros de la organización fueron siempre rechazados y combatidos por los demás miembros de la comunidad judía en Argentina, por lo que crearon sus propias instituciones: templo, cementerio, todo encubierto bajo el rótulo de una sociedad de socorros mutuos. Hbiese sido imposible que alcanzasen el gran desarrollo que alcanzaron sin la complicidad de la policía, políticos y jueces, lo que produjo que tras la denuncia de Raquel fueron apresados 108 miembros de la organización, pero quedaron en prisión sólo tres miembros secundarios de la misma.  De todos modos, esta denuncia provocó que la mirada social sobre los burdeles, fuera menos consintiente y la Zwi Migdal dejara de funcionar.  Raquel murió muy joven de cancer de tiroides; dejó tras de sí dos hijos y el comienzo de una batalla y un ejemplo de lucha contra la prostitución como institución aberrante de una sociedad que compra mujeres como trozos de carne. La ruptura del silencio de esta valiente mujer, muerta a los 34 años, dió lugar al fin del reglamentarismo en nuestro  país, ya que se promulgó la Ley 12.331 que prohibía la existencia de prostíbulos. Hoy sigue vigente, q pesar de que no se cumpla.  Este año se cumplen 122 de su nacimiento y se está debatiendo la posibilidad de poner a la estación Callao su nombre, ya que era ésa la zona en que desarrolló su vida. La historia de la prostitución es una historia de vidas segadas, arrebatadas, convertidas en mercancías para provecho de secuestradores y prostituyentes. COMISION DE PERSPECTIVA DE GÉNERO

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Mundo Judío, Nacionales, Portada

«La Policía Federal participó del encubrimiento de los atentados», Horacio Lutzky, co-autor de «Iosi, el espía arrepentido» junto a Miriam Lewin

Por: Rolando Graña en radio La 990 El abogado, periodista y co-autor de «Iosi, el espía arrepentido» junto a Miriam Lewin, fue al piso de LA990 para charlar con Rolando Graña y el equipo de RPM sobre el caso del efectivo de Inteligencia de la Policía Federal que estuvo infiltrado durante 15 años en la comunidad judía.  «Iosi se capacitó ampliamente sobre el mundo hebreo y participaba activamente de la comunidad», contó Lutzky, y detalló que el espía reportaba la información a una mujer que manejaba a varios filtros, no sólo a él. «Se les dice ‘filtros’ cuando están infiltrados en una organización», aclaró. El investigador aseguró que Iosi está convencido de que la información recopilada por él fue utilizada como inteligencia previa de los atentados contra la Embajada de Israel y contra la AMIA: «Él me confirmó que en su fuerza lo único que les preocupaba era conocer qué se estaba pensando en la comunidad judía y qué se estaba investigando». También se refirió a las distintas gestiones de gobierno que pasaron desde los años ’90, y dijo que «a Nilda Garré la volteó el grupo de fiscales junto con la DAIA y el radicalismo porque se había metido con la pista local a fines de 2001». Por otra parte, aportó datos del contexto nacional e internacional de aquel momento: «Entre 1991 y 1995 se desarrollaba un gran operativo de contrabando de armas con vértice en Argentina que involucraba a Croacia y Ecuador, pero también a la Bosnia musulmana». Consultado sobre el rol de Iosi al interior de la comunidad hebrea, contó que el espía «estaba muy cómodo en los grupos universitarios judíos, hasta que por su militancia fue propuesto para ocupar lugares centrales dentro de la comunidad». «Iosi se enamoró perdidamente de alguien de adentro y tuvo que quemar todos los manuales; se casó en secreto y le tuvo que confesar su identidad», narró Lutzky, y agregó que además se vio obligado a entrar al Programa de Protección a Testigos e Imputados por la infidencia de un periodista. «De un día para el otro tuvo que abandonar la vida tal como la conocía». Además, el escritor señaló que -a pesar de tratarse de uno de los testigos más importantes del caso en muchos años- el fiscal Alberto Nisman nunca lo convocó para tomarle declaración. «En 1998 Iosi ya había filmado un video a solas para contar todo, porque tenía miedo de que lo fueran a matar o de que dieran vuelta la historia para señalarlo a él como responsable».

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Mundo Judío, Portada

PERDONA MIS PECADOS

Nuevo fallido intento de la DAIA de blanquear su rol durante la dictadura genocida Jorge Knoblovits, titular de la DAIA, junto a Mónica Pinto y el rabino Ariel Stofenmacher POR: JORGE ELBAUM | El Cohete a la Luna (27 de marzo de 2022) El camino hacia lo sagrado pasa por lo profano. Abraham Joshua Heschel El miércoles 23 de marzo, el Seminario Rabínico Latinoamericano realizó un homenaje a los desaparecidos y desaparecidas con el objeto de rememorar la fatídica fecha del 24 de marzo y rendir homenaje a las víctimas del periodo más trágico de la historia argentina. La iniciativa, de la que participó llamativamente el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, congregó a un panel conformado por el anfitrión –el rector del Seminario, rabino Ariel Stofenmacher–, el titular de la DAIA, Jorge Knoblovits, la ex decana de la Facultad de Derecho de la UBA, Mónica Pinto, el juez de la Corte Suprema de Justicia bonaerense Sergio Torres, el ex camarista federal Ricardo Gil Lavedra y el dirigente de la Unión Cívica Radical Hernán Najenson. La actividad se caracterizó por las ausencias más que por las presencias: los integrantes de la Asociación de Familiares de Desaparecidos Judíos (AFDJ) decidieron no participar, pese a haber sido invitados en forma explícita. Sus referentes, amigos y familiares evaluaron que el evento pretendía constituirse en una representación fraguada destinada a blanquear un quehacer institucional devaluado, evaluación que corroboraron al confirmar que la DAIA no estaba dispuesta a pedir perdón. Solo pretendían, adujo uno de los miembros de la AFDJ, lavar sus culpas y responsabilidades del pasado, sin mostrar el más mínimo resquicio de autocrítica auténtica y sentida. Las palabras iniciales de Knoblovits validaron las conjeturas de los familiares: “No vine –señaló, en forma provocadora­– a condenar a las gestiones pasadas de la DAIA”. “Vengo a cumplir una deuda que tiene la comisión directiva que conduzco desde 2018 –afirmó como si se tratase de un trámite de blanqueamiento– (…) Nunca hubo tanto ensañamiento hacia los judíos como en la dictadura. Callarse la boca nunca debe ser una opción”. Mientras los presentes esperaban palabras de empatía y condescendencia hacia las víctimas, la DAIA se encargaba de confirmar lo que los informes de los organismos de Derechos Humanos exponían cuatro décadas atrás. El titular de la DAIA adujo que las acciones de las autoridades de los años ‘70 podían ser consideradas como “desaciertos” o “errores” y no dudó en equipararse a las víctimas de las desapariciones, ejecuciones, torturas y exilios, al considerar que “todos somos sobrevivientes” de aquella noche dictatorial. Knoblovits no se refirió en ningún momento a los testimonios de los familiares de lxs desaparecidxs que denunciaron al director de Relaciones Públicas de la DAIA, Naum Barbarás, quien recibía con desprecio y desgano a quienes buscaban contención, consuelo o ayuda. Tampoco mencionó los documentos desclasificados que revelan la simpatía de varios dirigentes con el denominado Proceso de Reorganización Nacional, ni la participación conjunta en actividades de beneficencia de una vicepresidenta de la DAIA, Amalia Polack, con Alicia Raquel Hartridge de Videla, la esposa del genocida. Semanas antes de la convocatoria, los familiares de lxs desaparecidxs habían comunicado que sólo se harían presentes si la DAIA asumía un genuino arrepentimiento público referido al abandono y la indiferencia infringida a miles de familias argentino-judías que habían implorado socorro y ayuda cuando se sucedía la criminal cacería genocida. En los contactos previos con los organizadores del Seminario, los familiares de las víctimas dejaron en claro que solo se sentirían reconfortados si existía el compromiso de reproducir los términos de una carta reclamada, una década atrás, por las autoridades de la AFDJ. La respuesta de Marshall Meyer En esa declaración –que fue rechazada por Knoblovits en 2012 y en la última semana– se le exigía a la DAIA la honestidad para cuestionar a quienes habían maltratado y abandonado a padres y madres desesperados. Se le exigía que fuesen capaces de “pedir perdón por la situación de abandono sufrida”. La DAIA debía asumir “que no tuvo el coraje, la sensibilidad ni la convicción para responder a los pedidos de solidaridad y asistencia que las víctimas reclamaban [lo que supone] un pedido de perdón que proviene de un auténtico arrepentimiento institucional”. Estos son algunos tramos de la carta que hace diez años las autoridades de la DAIA se negaron a leer frente a las víctimas que continúan padeciendo, desde hace casi medio siglo, la pérdida irreparable de sus seres queridos. Esta es la humilde condescendencia discursiva que la institución de la calle Pasteur no estuvo dispuesta a admitir, en los días previos a la promocionada autocrítica de su rol institucional. El acto exhibió, sin embargo, un contenido antagónico cuando el rabino Stofenmacher decidió apelar a fragmentos de prédicas y textos de Marshall Meyer, para reseñar –con visible contrición– el dolor de las víctimas, su desconsuelo y angustia: “Suenan terribles golpes en la puerta, o se oye una ráfaga de ametralladora y la puerta es derribada a balazos. Irrumpen diez o doce hombres armados (…) Antes de decir una palabra, le parten la cabeza a tu mujer con la culata de un rifle. Un puñetazo te rompe los dientes y empezás a escupir sangre. Es probable que te encapuchen. Cómo ladrando, alguien exige saber dónde está tu hijo o tu hija. (…) Alguien grita: ‘Acá hay un libro de Freud’. Otro: ‘Y acá, uno de Marx’ (…) Hasta el 24 de marzo de 1976 yo nunca había entendido cómo se podía vivir tan cerca de Treblinka o Bergen Belsen o Dachau o Auschwitz y pretender que no se sabía nada. Lo aprendí. Fue una terrible lección. (…) ‘Todo aquel que destruye una vida humana –consigna la Mishná Sanedrín– es como si hubiese destruido un mundo entero, todo aquel que salva una vida humana es como si hubiese salvado un mundo entero’”. La DAIA volvió a intentar blanquearse. Pero lo hizo sin convicción ni aval de sus mandantes. En 2005 había intentado hacer lo mismo en una actividad en la Facultad de Derecho

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Nacionales, Politica

ESPECTROS DE LA DAIA: La institución que se arroga una representación de la cual carece

POR JORGE ELBAUM | El Cohete a la Luna (5 de dic. 5 de 2021) Soy un pastor que busca a una oveja de su rebaño y sé que vos sos el ladrón que te la llevaste. Soy el pastor de Jacobo Timerman y vos tenés a mi oveja. No me voy hasta que no me la devuelvas. (Marshall Meyer frente a Miguel Etchecolatz, cuando fue a buscar a Timerman al centro de detención.) La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) renovó su consejo directivo, el último martes 30, en una ceremonia celebrada en el Hotel Hilton de la Ciudad Autónoma, de la que participaron –entre otros referentes de la oposición– Patricia Bullrich, Ricardo López Murphy, Waldo Wolff y el ex ministro de Educación del gobierno macrista, Alejandro Finocchiaro. Las autoridades fueron electas para el periodo 2021-2024 en el marco de una asamblea electoral realizada el pasado 10 de noviembre, en la que se presentó una única lista, votada por medio centenar de electores. En el discurso de asunción, Jorge Knoblovits recordó que “durante estos tres años [la institución se vio atravesada por] situaciones muy sensibles y dolorosas para la sociedad en general y para la comunidad judía en particular. (…) Ahora nos damos cuenta, quizás como nunca antes, de lo nocivo que es el enfrentamiento y las descalificaciones que generan divisiones y grietas”. Mientras el actual presidente de la DAIA trastabillaba al leer su alocución, varios de los presentes se preguntaban si la prédica se relacionaba con la persecución política –liderada por la DAIA contra Cristina Fernández de Kirchner (CFK) y otros dirigentes políticos populares– o si sus palabras se referían al rol asumido con relación a Héctor Timerman, a quien le impidieron la continuidad del tratamiento oncológico con el que hubiese podido salvar su vida. Una semana antes de reivindicar el diálogo como una expresión de la convivencia democrática, Knoblovits interpuso un recurso de casación contra la resolución del Tribunal Oral Federal 8, que dictaminó –el 7 de octubre pasado– la absolución de todos los acusados en la causa del Memorándum, heredada de la presentación realizada por Natalio Alberto Nisman en enero de 2015, tres días antes de ser hallado muerto en el baño cerrado de su departamento. La persecución política contra CFK continúa a pesar de que el fiscal ante la Cámara de Casación, Javier De Luca, avaló el dictamen del TOF-8 considerando que fue irregular la reapertura de la causa y que además no puede detectarse delito en una decisión tomada por ambas Cámaras del Congreso. En los ágapes de la DAIA de la última década solía participar, indefectiblemente, el actual juez de la Cámara de Casación penal, Mariano Borinsky. Sin embargo, en esta ocasión no se hizo presente. Algunos de los invitados a la asunción atribuyeron esa ausencia a los pormenores de la causa que se tramita en el Juzgado Criminal y Correccional Federal 7, donde se instruye la denuncia del fiscal Marcelo Colombo en relación al posible asesoramiento realizado por Borinsky a directivos de la DAIA en 2016, situación que habría permitido la reapertura de la causa en diciembre de ese mismo año. El procurador a cargo de la instrucción es Ramiro González, quien lleva a cabo medidas de prueba previas. En su denuncia, Marcelo Colombo había solicitado que se develara el vínculo entre uno de los directivos de la DAIA, Santiago Kaplún, y el juez Borinsky. Según dirigentes que formaron parte de la comisión directiva del 2016 al 2019, Borinsky colaboró con Kaplún para garantizar que la DAIA fuera aceptada como querellante, pese al cuestionamiento enunciado por el fiscal general De Luca, que señalaba la ausencia del poder especial que el código procesal le exigía a la DAIA para querellar. El macrismo veía con mucha simpatía que fuese la DAIA la encargada de acusar a CFK porque de esa manera ubicaba la causa en un terreno geopolítico, rotulando a la ex Presidenta como antisemita, sambenito útil para la publicidad internacional, sobre todo en Estados Unidos, Europa e Israel. Esa fue la estrategia diseñada por Paul Singer y Sheldon Adelson, quienes crearon para ello una Fuerza de Tareas Argentina. Borinsky tambien garantizaba una presión a sus colegas de la Cámara para reabrir el expediente. La divulgación de la colaboración entre el dirigente de la DAIA y el casador se sumó a la revelación de las 15 visitas de este último al entonces Presidente Mauricio Macri, mientras su mesa judicial a cargo de Fabián Pepín Rodríguez Simón instigaba las persecuciones contra dirigentes de la oposición. El discurso de Knoblovits del último martes, monitoreado por Patricia Bullrich, evidencia la continuidad del rol de la DAIA como punta de lanza de la criminalización política montada por Nisman, bajo la supervisión de los fondos buitre y la cobertura mediática de la trifecta mediática. Los vínculos de Nisman con dichos grupos especulativos fueron revelados por el ex agente del Mosad, Uzi Shaya, en junio de 2020. Shaya, empleado de Paul Singer, declaró ante la televisión israelí que Nisman fue parte de una operación para extorsionar a CFK con el objetivo de que abonara los casi 10.000 millones de dólares que reclamaban los buitres. Uzi dejó claro que no hubo forma de torcerle el brazo a la entonces Presidenta. PROyecto y PROgrama Lo que no pudieron las extorsiones de los agentes de inteligencia lo pudo el triunfo amarillo de Juntos por el Cambio, que cuatro meses después de la asunción sufragó en efectivo la suma demandada por Singer/Adelson, la cual permitió a posteriori un nuevo endeudamiento. La tarea de Nisman y la DAIA fue reconocida de inmediato por los grupos concentrados que ofertaron bancas y puestos de gobierno a dirigentes habituados a visitar las oficinas de la calle Pasteur. El ex director de la DAIA Claudio Avruj se acomodó como secretario de Derechos Humanos. Waldo Wolff, ex vicepresidente de esa entidad, como diputado nacional, y el bioquímico Sergio Bergman como secretario de Medio Ambiente. Esa fue parte de la compensación por los servicios prestados para garantizar el triunfo del macrismo en 2015. Luego de las confesiones

Scroll al inicio