admin

Aportes a la Cultura Judía, Aportes de adherentes

EL GATO QUE HABLABA IDISH

Por: RICARDO FEIERSTEIN (Del nuevo libro de Ricardo Feierstein “Memoria e Identidad: las avenidas del barrio judío en la ciudad literaria”) Este texto imagina una metafórica “ciudad literaria”, con libros en lugar de edificios y “avenidas” por donde circulan escritores judíos. Algunas llegan al centro de la ciudad, otras permanecen en el mismo barrio de origen y en el trayecto existe multitud de variantes. Se incluyen, además, algunos textos de ficción -como el que se reproduce- que proporcionan puentes ideológicos para salir de las categorías premodernas que acompañaron la primera inmigración e iluminan la relación entre memoria personal e identidad buscada, muchas veces más dependiente de la mirada de los otros que del propio análisis individual.. -Quiero comer- dijo el gato. Levanté la vista, distraído por la lectura del periódico, y lo miré. Negro, grande, botitas blancas en las patas traseras, cola gruesa y larga, otra mancha que le divide el rostro en mitades armoniosas. Rocé con un dedo sus largos bigotes, también blancos. -Tranquilo, kétzele. Debo estar alucinando. Tenés un «miau» muy variado, eso es. Volví a desplegar el periódico y entonces él insistió: -Sí, hablo. Todos los gatos hablamos, pero sólo con quienes nos cuidan. Y tengo hambre. Dame de comer. Carraspée, me froté los ojos, pensé. Inútil. El Nero seguía allí, ronroneando su impaciencia en sílabas castellanas. Mi kétzele es, a la vez, tierno y patotero. Yo lo quiero, en especial, por esa manera de ofrecer afecto de a ratos, pero necesitarlo siempre él. Mimoso. En casa se comporta como un dictador: tiene caprichos, es prepotente, corre y amenaza a los otros dos gatos, más pequeños, que conviven con nosotros. Empuja, rasguña, matonea en base a su mayor tamaño. Pero, saliendo a la calle, se transforma. Temeroso del tráfico de autos y personas, difícil que se aleje más de algunos metros de nuestra vereda. Sus ojos van y vienen, inquietos. Al menor ruido, corre de vuelta a su escondite. Se vuelve dulce y zalamero para que lo dejemos entrar al hábitat de su reinado, donde cree dirigir nuestra vida cotidiana. Ese es mi gato negriblanco. En realidad, hay más. La historia del kétzele es la de una doble frustración. De él y mía. Sus miedos pueden explicarse porque lo abandonaron frente a nuestra casa, una madrugada, junto a una gatita parecida a él, ambos en una caja de cartón y temblando en el umbral. Ya teníamos otros dos gatos (Koshko y Tessina) pero, movidos por la compasión- y porque nos gustan estos animales- les permitimos pasar. Al poco tiempo, vimos que era demasiado para nosotros. Regalamos la hembra a los familiares de un vecino y, como con los otros en su momento, al año de edad castramos al Nero (ese fue su primer nombre) para que no escapara por las noches ni llenara la casa de cachorros. Además, quisimos prevenir su salud: este es un barrio muy duro. Hay patotas humanas, pero también gatunas. Las pocas veces que Koshko o Tessina intentaron dar una vuelta, volvieron rasguñados y sangrando, resultado de peleas callejeras para las que no estaban preparados. Bien: ese fue el terrible error que podría haber asegurado mi vejez. Una vez llevo al Nero a un veterinario céntrico y dice: -¡Qué buen animal! Este es un raro tipo de «gato persa». Hay pocos en el mundo y son muy buscados. ¡Y usted lo ha castrado! ¡Qué pena! Cada cría se vende a 250 dólares en el mercado. Pensé que bromeaba, pero… ¡era verdad! Tuve un casal de gatos persas y ¿qué hice? ¡Regalé a la hembra y castré al macho! ¡Derroché la fortuna que el destino había puesto en mis manos! Y, ahora, este kétzele habla. En los días que siguieron, averigüé que muchas personas conversan con sus gatos. Lo mío, al parecer, no es tan novedoso. Sucede que estas cuestiones no se comentan con ajenos, un poco por pudor y otro por miedo a quebrar el encantamiento que produce este trasvasamiento linguístico. Qué sé yo. Tampoco hay que exagerar. Las diálogos se limitan a la convivencia cotidiana: estado del tiempo, temperatura de los alimentos, novedades del barrio (él es un observador privilegiado, nocturno y de altura, de ciertos sucesos que ocurren en las inmediaciones). Y no mucho más. Una mañana, enojado porque había volcado el desayuno por culpa de su glotonería, le recriminé sus limitaciones de conversación. -Me han dicho que otros gatos son interlocutores más entretenidos- dije, vengativo. -Puede ser. Pero los otros no saben hablar idish. Y yo soy bilingüe. Creí se estaba burlando, pero no. De su boca comenzaron a salir frases y melodías de tono inconfundible. Me remitieron a mis días de niñez, las conversaciones entre los abuelos, esas consonantes metidas entre los dientes y la garganta que nunca aprendí a imitar, aunque reconocía su musicalidad. Inglés, francés, hasta hebreo pude estudiar. Pero idish, en el que hablaban mis mayores para que yo no pudiera entenderlos… no. -Es verdad- tuve que admitir. Lo comenté con mis amigos. Todos quisieron venir a escuchar, pero el Nero movió desdeñosamente su cabeza. -Está muy mal, kétzele- protesté, enojado.- Sos mío y quiero lucirme contigo. Soy el único ser humano que posee un gato que habla en idish. Qué, ¿no puedo mostrarte ahora? -Eso es pura vanidad- respondió, desdeñoso. Y me dio la espalda. Pero algo debe haber pensado. Porque al otro día, después de almorzar el arroz que cociné pacientemente para él, dijo: -Te propongo algo. Se acerca Pésaj, la fiesta de liberación de los judíos de Egipto. La primera noche, en la sinagoga, vas a reunir a tus conocidos. Yo explicaré, en idish, el séder (orden) de la celebración. Los niños podrán hacerme las fir cashes, las cuatro preguntas, y conduciré la ceremonia hasta el final. Así entenderán que cada generación debe buscar su propia libertad. ¡Así que mi gato se había vuelto filósofo! Acepté. En las horas siguientes toda la comunidad del pequeño pueblo- viejos y jóvenes, hombres y mujeres- atiborró el templo. Conjeturaban sobre gracia divina, venida mesiánica, simbología

Comunicados y Declaraciones, Portada

CONVOCATORIA A ASAMBLEA ORDINARIA DEL LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO ASOCIACION CIVIL

Domicilio Legal: Jean Jaures 695 CABA – I.G.J: No. 806, Tomo 2 AC El Consejo Directivo del Llamamiento Argentino Judío convoca a Ud. a participar de la Asamblea Ordinaria del 03 de septiembre del 2021. En virtud de las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio dispuestas por los Decretos de Necesidad y Urgencia N° 297/2020 y normas sucesivas, emitidos por el Gobierno Nacional, y de conformidad con las disposiciones de la Resolución General 11/2020 emitida por la Inspección General de Justicia, la celebración de la Asamblea General Ordinaria  se realizará mediante un sistema de sonido, imágenes y palabras que permita el cumplimiento de los recaudos exigidos por la IGJ en la resolución referida precedentemente. Por lo expuesto precedentemente, la Comisión Directiva resolvió: Convocar a Asamblea General Ordinaria para el día 03 de septiembre de 2021, a las 18:00 y 19:00 horas, en primera y segunda convocatoria respectivamente, la cual se celebrará a distancia a través de un sistema de teleconferencia mediante la plataforma “ZOOM” que permite la libre participación a las/os asociados y la grabación de la Asamblea para su correspondiente respaldo en soporte digital. Se habilitará de manera excepcional y extraordinaria para acreditarse a la Asamblea, la registración de forma electrónica, por lo que los Socios/as deberán comunicar su asistencia completando el formulario haciendo click aquí.  Asimismo, se deja constancia que se enviará por mail a los Socios inscriptos y registrados, el link de acceso a la plataforma “ZOOM” que les permitirá participar en la Asamblea. Reiteramos que la Asamblea se llevará a cabo el viernes 03 de Septiembre a las 18:00 hs. En caso de que en la primera convocatoria no se reuniera el quórum estatutario necesario para sesionar, se llamará a una segunda convocatoria una hora después del primer llamado en el mismo link de la anterior, en la que indefectiblemente, se concretará la sesión, cualquiera sea el número de asistentes conectados. Podrán participar, con derecho a voz y voto todos los participantes que se hayan adherido antes del 30 de marzo de 2020 inclusive. La asamblea tratará el siguiente Orden del Día: Apertura y constitución legal de la asamblea, designación de dos adherentes para elaborar y refrendar el acta. Explicación por la demora en convocar la asamblea. Designación de miembros para completar el tribunal de ética. Debate sobre los discursos del odio y crecimiento del neofascismo. Varios Se deja constancia que a fin de dar cumplimiento a las Res. 11/2020 y 7/2015, se conservará en soporte digital el desarrollo de la Asamblea y se transcribirá en libros sociales la misma, dejándose expresa constancia de las personas que participen. Marcelo Horestein                                               Pablo Gorodneff Presidente                                                       Prosecretario

Comunicados y Declaraciones, Portada

El LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDIO se solidariza con Miriam Bregman

El LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDIO se solidariza con Miriam Bregman y repudia de forma categórica la estigmatización judeofóbica realizada por Alejandro Fargosi –vocero de la derecha local– contra la diputada. El posteo del abogado, vinculado a Juntos por el Cambio, se basa, además, en un frase nunca pronunciada por la actual precandidata a diputada nacional, hecho que incrementa la bajeza moral de Fargosi.

Colectividad judía, Comunicados y Declaraciones

Aceptan al Llamamiento Argentino Judío como Amicus Curiae en la causa “Memorandum”

El Tribunal en lo Penal Federal No. 8, que tiene a su cargo la reapertura de la causa del MEMORANDUM con IRAN, aceptó la adhesión como amicus curiae del LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDIO al pedido de nulidad que formularon todos los acusados por la DAIA en noviembre de 2016, cuando el proceso ya estaba cerrado. La resolución refleja las distintas miradas de la colectividad judia sobre un procedimiento emblemático del lawfare. La asociación se presentó con su Presidente Marcelo Horestein y su secretario Pablo Gorodneff, patrocinados por los Dres. Horacio Lutzky y Luis Kon, miembros de la Comisión Juridica. En las pruebas aportadas, las más significativas son las visitas de dos magistrados, Borinsky y Hornos a la Casa Rosada y la quinta de Olivos, para reunirse con el Presidente Macri, al mismo tiempo que directivos de DAIA tenían un comportamiento parecido, en las fechas en que las resoluciones se dictaron.  El texto completo de la resolución, aquí: Marcelo Horestein, PresidentePablo Gorodneff, Secretario General Repercusión en los medios: (Para ver las publicaciones hacer click sobre las imágenes)

Actividades del Llamamiento, Interna

Todos los contactos y redes del Llamamiento

LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO Contacto de prensa +54 9 11 6925-7535 Mail: llamamientoargentinojudio@gmail.com Página Web oficial: www.llamamiento.net Twitter: https://twitter.com/LlamamientoAJ @LlamamientoAJ Facebook «En debate»: https://www.facebook.com/groups/LLAMAMIENTOArgentinoJudioenDebate Facebook oficial: https://www.facebook.com/LlamamientoArgentinoJudio Instagram: https://www.instagram.com/llamamiento_a_j/?hl=es-la llamamiento_a_j Síntesis de los principios fundacionales: http://bit.ly/2og4RSt

Boletínes

Boletín N°110 – Agosto de 2021 – Todo el quehacer del Llamamiento

Editoriales Nuestro quehacer en el Llamamiento Aportes propios de compañeres NUEVA SECCIÓN: Lecturas y recomendaciones de nuestrxs miembrxs Selección de artículos de prensa Declaraciones públicas del Llamamiento Humor entre pares Últimos videos subidos a nuestro canal de YouTube Nos encontrás en nuestras redes Subcomisión del Boletín Para acceder al Boletín de agosto, hacer click AQUÍ

Comunicados y Declaraciones

El Llamamiento Argentino Judío se suma al pedido de desafuero de los diputados Fernando Iglesias y Waldo Wolff

Comunicado del Llamamiento Argentino Judío  El Llamamiento Argentino Judío repudia las declaraciones misóginas de los diputados de Juntos por el Cambio, Fernando Iglesias y Waldo Wolff, referidos a la actriz Florencia Peña. Denunciamos además que dichos agravios fueron replicados en forma obscena –con pretensiones humorísticas– por diversos operadores de la prensa hegemónica, autointitulados periodistas. Durante las últimas semanas, la derecha local ha desplegado un verdadero repertorio oscurantista y discriminatorio apelando al deterioro del debate público. Sus referentes se han sumado al negacionismo del genocidio –ejecutado en nuestro país por la dictadura cívico-militar-eclesiástica–, la banalización del holocausto (Shoá), la desvalorización de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, el cuestionamiento a la ESI (Educación Sexual Integral) y el menosprecio respecto a las políticas orientadas a limitar la violencia de género. Los avances instituidos por las políticas de inclusión y de diversidad constituyen un importante logro de la sociedad argentina que los sectores del privilegio observan con rechazo, motivo por el cual pretenden hacernos caer en la trampa de los debates fratricidas basados en los discursos del odio.  Por lo expuesto, en nombre del compromiso indelegable con los derechos plenos para todxs los colectivos –y los  principios innegociables del respeto a la diversidad, el pluralismo, la inclusión y la equidad–, nos sumamos a las propuestas de las Diputadas que impulsan el desafuero de Fernando Iglesias y Waldo Wolff, de la Cámara de Diputados. Marcelo Horestein, PresidentePablo Gorodneff, Secretario General 

Economia, Mundo, Portada

El capitalismo camina hacia el tecnofeudalismo

Por Alfredo Zaiat | Página/12 (24/07/2021) Alarma en las potencias occidentales y hasta en el FMI por el poder cada vez más impresionante de las grandes corporaciones Mientras la derecha política y mediática local repite eslóganes y prejuicios contra el Estado, el debate mundial apunta a fortalecerlo, ya no sólo por el papel central ocupado en la pandemia, sino para enfrentar el avance despiadado de los gigantes del mundo digital. Señales para la economía argentina acerca de la necesidad de intervenir sobre empresas que abusan de la posición dominante de mercado. Tres ideas se están debatiendo en los máximos niveles políticos de las potencias, que necesariamente deberían tener influencia en países periféricos como Argentina: 1. Las multinacionales contabilizan ganancias extraordinarias y, para financiar a un Estado que ha destinado muchos recursos para atender la pandemia, deben pagar un impuesto adicional. 2. La posición dominante de grandes empresas monopólicas u oligopólicas deriva en aumentos de precios excesivos y en ausencia de competencia. 3. El cada vez mayor poder de mercado y financiero de las grandes empresas está limitando la efectividad de tradicionales instrumentos de política monetaria, como la suba de la tasa de interés por parte de las bancas centrales para atender tensiones inflacionarias. No se trata de diagnósticos y propuestas de una plataforma de gobiernos de izquierda, sino que es la reacción de un sistema estatal que, desde su origen, estuvo aliado y, a la vez, condicionado por las corporaciones, pero ahora las firmas dominantes directamente se están independizando de ese circuito político y de control económico tradicional. Esta emancipación se expresa en la utilización de guaridas fiscales para pagar poco o nada de impuestos en los países de origen; los aumentos de precios por encima del promedio luego de eliminar por absorción a la competencia; y la abundancia de recursos financieros líquidos que hace que no les importe la estrategia monetaria de las bancas centrales. Son más grandes que el Estado La pandemia dejó al descubierto la actual fase histórica del capitalismo concentrado cuando, por primera vez, una extraordinaria crisis económica-financiera global no afectó en forma negativa el negocio bursátil. Por el contrario, el índice promedio de las principales bolsas mundiales está en niveles record, mientras las economías se derrumbaron y están tratando de recuperar lo perdido, la desocupación se ha disparado y el drama sanitario y social ha sido fulminante. Este comportamiento divergente entre la economía real y la evolución de las cotizaciones de grandes firmas es uno –no el único- factor que refleja la nueva etapa del capitalismo. En ésta se está desvinculando la histórica asociación entre los Estados y las corporaciones dominantes del sistema de organización tradicional de las fuerzas de producción. Las tres menciones arriba indicadas sobre las multinacionales sólo son la reacción del mundo político de las potencias, en especial las de Occidente, para tratar de no ver disminuida la capacidad de intervención e influencia de los Estados o, en los hechos, la pretensión de no perder importancia en las relaciones de poder. Cuál será el legado de la pandemia No deja de sorprender el análisis rústico de economistas locales, con sus habituales amplificadores, dedicados a debilitar y desacreditar el rol del Estado en la economía. Hasta la revista conservadora The Economist se hace eco de la nueva etapa y del papel central que está ocupando el Estado, espacio que aspira a preservar pese a la expansión de las corporaciones globales, en especial las vinculadas al negocio digital. En el texto «Después de la enfermedad. El largo adiós a la covid-19» se asegura que, con la vacuna, están surgiendo destellos de vida poscovid, pero se advierte que existen dos cuestiones claras. Una, que la última fase de la pandemia será prolongada y dolorosa, y dos, que la covid-19 dejará atrás el mundo conocido. Ese mundo nuevo que presenta The Economist seguiría el patrón establecido por pandemias pasadas, identificando tres cambios, definidos por el sociólogo y médico greco-estadounidense Nicholas Christakis de la Universidad de Yale: 1. La amenaza colectiva impulsa un crecimiento del poder estatal. 2. El vuelco de la vida cotidiana conduce a la búsqueda de sentido. 3. La cercanía de la muerte que trae precaución mientras la enfermedad se agita estimula la audacia cuando ha pasado. La gente se atrinchera con el Estado El artículo describe que cuando la población de los países ricos se refugiaba en sus casas durante los cierres, el Estado se atrincheró con ellos. Detalla que durante la pandemia, los gobiernos han sido el principal canal de información, los que establecieron las reglas, fueron la fuente principal de dinero en efectivo y, finalmente, se han convertido en los proveedores exclusivos de vacunas. Calcula que los Estados de los países ricos pagaron 90 centavos por cada dólar de producción perdida. Menciona que existe un vigoroso debate académico sobre si los encierros «valieron la pena, pero el legado de la pandemia del gran Estado ya está a la vista«. Apunta en forma crítica –vale recordar que The Economist es una fuente destacada del conservadurismo- que «sólo hay que mirar los planes de gastos de la administración Biden». Para concluir que «cualquiera que sea el problema (desigualdad, crecimiento económico lento, seguridad de las cadenas de suministro), un Estado más grande y más activista parece ser la solución preferida«. Hasta el FMI se sorprende del poder de las corporaciones Algo está cambiando en el marco analítico, por lo menos en la voluntad de reflexionar sobre la dinámica de la economía en la fase de la globalización pospandemia. Un reciente documento del Fondo Monetario Internacional«Taming Market Power Could (also) Help Monetary Policy», de los investigadores Romain Duval, Davide Furceri y Marina M. Tavares, explica que, ante la amenaza de la inflación, las bancas centrales de los países desarrollados están estudiando aplicar la receta conocida: subir la tasa de interés. Esta medida es lo que la ortodoxia local está reclamando que haga el Banco Central, para imitar al resto de las autoridades monetarias de la región que ya subieron las tasas. Como se sabe, el alza de las tasas incrementa la renta de inversores y encarece el crédito, una forma de restringir así la demanda y, por lo tanto, controlar los precios. Es la receta monetarista clásica. La idea de la suba de la tasa de interés, además, busca influir

Aportes de adherentes, Derechos Humanos, Nacionales, Politica, Portada

Memoria y negacionismo

Imagen: Luis Felipe Noé, La Memoria, 2006. Acrílico sobre tela, 90 x 90 cm. López Murphy insiste en debatir cifras con el objeto de banalizar el Terrorismo de Estado Por Jorge Auat y Jorge Elbaum | El Cohete a la Luna (1° de agosto de 2021) “Auschwitz no fue importante por el número de víctimas sino porque fue un proyecto de olvido”. Reyes Mate Días atrás el precandidato a diputado nacional de Republicanos Unidos, Ricardo López Murphy, integrante de la alianza de Juntos por el Cambio, volvió a repetir el mantra negacionista que caracteriza a la derecha local: “No hay 30.000 desaparecidos”. Ayer Darío Lopérfido y antes de ayer los propios genocidas en los tribunales, se esmeran en degradar el emblema de los derechos humanos que reconfiguró la realidad política y cultural de nuestro país. Negar un número, como lo hacen habitualmente los referentes cambiemitas, implica rebajar, impugnar la dimensión escalofriante del genocidio. Supone algo mucho más violento: pretende desvirtuar el sentido último de una cifra y al mismo tiempo debilitar la insignia de las mujeres y los hombres de los organismos de derechos humanos que instituyeron una marca indeleble en la historia. Recordar un número distintivo es parte de una política de Memoria. Esa es la razón por la que la Unión Europea sancionó en 2007 con penas de uno a tres años de cárcel a quienes “nieguen, banalicen, frivolicen o trivialicen genocidios o crímenes contra la humanidad”. El número de 6 millones de judíxs asesinados es un escudo simbólico frente a quienes buscan quitarle gravedad a la masacre que pretendió configurarse como noche y niebla, como olvido. López Murphy insulta la Memoria cuando se detiene en la aritmética de la muerte. Cuando lo hace soslaya su gravedad, su suma de dolores, sus familias rotas, su tejido social herido para siempre. Los negacionistas sólo se detienen a hablar del genocidio con una calculadora: nada dicen de quienes buscaron a sus hijos, del sufrimiento inconmensurable de las Madres, de la pérdida irreparable de los Hijos. Para los negacionistas locales el genocidio es un termómetro de números. Nunca una suma de crímenes que atraviesan subjetividades. Nunca una mujer violada. Ni un niño robado. Ni un joven atormentado. Sólo es un debate matemático de guarismos abstractos orientado a banalizar la tortura y la lucha sobre la que se construyó la Memoria. No hay Memoria cuando la culpabilidad se diluye al equiparar a víctima y victimario en una neutralidad confusa y banal de dos demonios. No hay memoria cuando se intenta despojar al genocidio de los emblemas por los cuales se hizo presencia. Walter Benjamin denomina la muerte hermenéutica a la impunidad que busca instituirse mediante la operación sistemática del olvido, de su omisión, de su banalización. Una doble muerte. Primero ejecutada sobre un cuerpo (sobre 6 millones, sobre 30.000) y luego sobre la consciencia de ese horror: para que no sea posible recordarlos, para que no hayan existido siquiera como vivos. El negacionismo repite la muerte, la convierte en saña duplicando su efecto de terror: la muerte física de la víctima y su macabra insistencia, el asesinato hermenéutico que propende a la banalización del anterior. Si se puede olvidar (relegar, desdeñar, omitir) es porque el crimen no es tan condenable. Borrar lo que pasó. Quitarle significación moral al crimen. Lo que significa en consecuencia que esas muertes no son importantes. Nada es más funcional al verdugo que la insignificancia de su crimen. Los negacionistas ambicionan un dispositivo de olvido multiforme. Rebajan la relevancia del horror a una cantidad a ser precisada. Las batallas por su visibilización (“son 30.000”) se revalorizan como paso previo a la omisión final. El debate sobre el monto de cuerpos queda así instalado en su nivel de disputa abstracta, vaciada de sufrimiento: las personas masacradas son reconvertidas en una abstracción numérica desligada de la lucha que produjo su visibilización. López Murphy busca anular el peso político de esa movilización que les dio vida simbólica a quienes habían sido desaparecidos. La etapa posterior consistirá en atribuirle a lxs detenidxs-desaparecidxs la responsabilidad de su propio calvario. En este caso el discurso vuelve a aparecer de la mano de un candidato que plastifica el status del proceso de Memoria, Verdad y Justicia para lanzarlo hacia la insignificancia. El guarismo se cuestiona para revisar el pasado genocida con un doble objetivo: hacer tabla rasa sobre las responsabilidades de los victimarios –promoviendo una reconciliación engañosa con los verdugos, que prologue el perdón– para eludir el debate de fondo sobre la barbarie del Estado terrorista. Cuestionar la cantidad estipulada como divisa simbólica es el primer paso de la maniobra. ¿Será necesaria más docencia para ayudar a comprender el sentido profundo de la Memoria? ¿Es posible seguir discutiendo cuántas víctimas dejó la dictadura como discurso de mercancía electoral? Viola toda condición ética la utilización del dolor como prenda de sufragio. ¿Qué más hace falta para conmover –hasta el espanto– que arrojar personas vivas desde los aviones? ¿Qué se necesita para consensuar el respeto frente al crimen que supone apropiarse de bebés? ¿Qué convocatoria es necesaria para exigir un mínimo de consideración frente a quienes vieron desaparecer a sus familiares y supieron de las torturas que padecieron? Ese dolor insondable se acrecienta con cada enunciación negacionista. ¿Sabrán acaso sus epígonos que negar a lxs 30.000 es una afrenta que lastima aún más la cotidianidad de las víctimas y lxs sobrevivientes? ¿Podrán entender algún día que su presencia en esas banderas de los organismos de derechos humanos les devuelve la dignidad negada por el verdugo? La Memoria es un imperativo categórico de la democracia. Alguna vez, y no hace tanto, la política se hizo cargo y le dio entidad moral. En aquel momento histórico se dijo: no hay lugar para el olvido. Fue en ese momento que se inició el camino de la Memoria, la Verdad y la Justicia. No es casual el discurso que busca instituir el olvido. Es la contracara de quienes asocian la memoria a la justicia y el olvido a la injusticia. La demanda de Justicia

Scroll al inicio