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Aportes de adherentes, Economia, Nacionales

Los acuerdos y desacuerdos con el FMI

Por: Héctor Gurvit (miembro de la Comisión del boletín) | 22 de nov. de 2021 Suponer que el FMI se ha vuelto una organización de beneficencia es una utopía. Algún comunicador habló de realismo mágico. De cómo se deben pagar las distintas cuotas al organismo permite visualizar cuales son los próximos compromisos. El panorama parece no ser muy alentador. Y una recomposición implicaría una suerte de condicionamientos a los que la Argentina debería acatar y acomodarse. Seguiremos los lineamientos oficiales en cuanto al acuerdo o desacuerdo con el FMI. Antes, hagamos un poco de historia. En los tiempos de los Kirchner (y Duhalde) la deuda con el FMI se pagó sin ninguna modificación de los acuerdos. Hasta que se saldó. Lo que fue en aquel tiempo (el acuerdo) con los acreedores privados, que se llegó al alrededor de un 93% quedando pendiente los famosos fondos buitres. Que luego el macrismo pagó, incluso más de lo que se debía. Esto lo dicen los expertos. En la crisis del 2001, si bien fue un golpe duro para los argentinos por la escasez de divisas, los plazos de pago de la deuda con el FMI no eran acuciantes como lo son ahora. Es muy difícil hacer comparaciones con ese tiempo. Acaso con cualquier tiempo. En este momento, al igual que en el 2001 se llegó a un acuerdo con los privados, pero el conflicto con el FMI es complejo, porque los plazos para los pagos son irrealizables. De acuerdo con lo pactado hace tres años, Argentina debería pagar al Fondo, entre capital e intereses, 19.020 millones de dólares el próximo año, 19.270 millones en 2023 y 4.856 millones en 2024. En noviembre, está programado el pago por US$640 millones en concepto de intereses y recargos. Y el 22 de diciembre, se debería cancelar otro vencimiento de capital por US$1870 millones. Si luego de las elecciones, el Gobierno avanza con una renegociación con el FMI, el segundo pago de capital podría ser postergado para incluirlo dentro de la reestructuración. Otra de las cosas que se pide al FMI y está en discusión son los sobrecargos. ¿Qué son? Se trata de la política de sobretasas. El FMI debería corregir el carácter regresivo y procíclico de la política de sobretasas que no son los que se les brinda a otros países, o al menos a reducirlos sustancialmente. Pensar en el FMI en ese sentido es muy poco probable. Hay un fondo que acumula el FMI que son los Derechos Especiales de Giro (DEG), que es dinero del Fondo. Se trata de un activo creado en 1969, que complementa las reservas oficiales de los países miembros, da liquidez, pero no constituye una moneda en sí misma en el sentido estricto. Es un derecho potencial sobre un conjunto de monedas. En la actualidad esta canasta son el dólar estadounidense (41% del total), el euro (31%), el renminbi chino (11%), el yen japonés y la libra esterlina. El precio del DEG está determinado por el valor ponderado de dichas monedas. Esos DEG fueron recibidos no hace mucho y que fueron unos 4.000 millones que se utilizó para pagar deuda al FMI. Iban a quedar como reserva, pero se utilizaron. No en su totalidad. El FMI distribuyó USD 650.000 millones para apuntalar la liquidez mundial que se distribuyó según el peso de cada socio. Por ejemplo, a EEUU le dieron 100.000 u$s. Ese dinero se transfiere al Ministerio de Economía, quién se lo vende al Banco Central (a cambio de pesos) para fortalecer sus reservas. Y los pesos son circulantes. El G24 también pidió el redireccionamiento de los Derechos Especiales de Giro (DEG) emitidos por el FMI hacia los países de ingresos bajos y medios que más necesitan asistencia para lidiar con los efectos económicos de la pandemia.El G24 sin Argentina, está integrado por Argelia, Brasil, Colombia, Congo, Costa de Marfil, Egipto, Etiopía, Filipinas, Gabón, Ghana, Guatemala, India, Irán, Líbano, México, Nigeria, Paquistán, Perú, Siria, Sri Lanka, Sudáfrica y Trinidad y Tobago. Además, cuenta con la participación de países observadores y una filiación especial de China. El tema Grecia, Con Tsipras, fue un ejemplo de como no hubo arreglo con el FMI y las políticas que aplica hoy son las del fondo con pobreza y desocupación. Esperemos que no nos pase lo mismo. El ministro de Economía hizo un llamado a la oposición para que se sumen al reclamo para que el FMI elimine los sobrecargos (léase sobretasas) que cobra por la deuda. Que se estima en unos 1.000 millones de dólares por año. Por ahora, no hubo eco. El Grupo de los 20 también pidió la revisión de los sobrecargos. El Gobierno ha dado pasos importantes con el objetivo de llegar a un acuerdo que sea bueno para la Argentina. Lo que hace falta es que los distintos factores de poder de la Argentina actúen en favor de la Argentina. EEUU emite billetes y los vuelca al mercado generándose deuda interna. Como son ellos los que pueden emitir dólares la pregunta es ¿por qué nosotros no podemos emitir pesos? Vidal afirmó que emitiendo se crea más deuda en dólares lo cual es un error. En todo caso se crea deuda interna. Acaso inflación. Igualmente, la emisión de moneda nacional no implica necesariamente inflación. Durante el macrismo no se emitió y la inflación incluso se potenció. En cuanto se tengan tasas positivas de PBI se puede emitir sin generar inflación. Esto se puede leer con mas detalle en el libro de Alfredo Zaiat – Economía a contramano. Según comenta Alicia Castro, que fue entrevistada en Radio Del Plata por Tomás Méndez estas son las Imposiciones del FMI sobre la deuda de 44.500 millones del gobierno de Macri. Los importes son “del orden de”. Las tratativas con el FMI son reservadas. Alicia Castro, a quien respetamos, debe tener buenos informantes. El FMI no hace beneficencia. Y si en algún momento nos apoyó con los acreedores privados fue porque pensaba en la deuda al FMI. ¿Se entiende? Los peligros del default serán para otra ocasión. La Argentina tendrá que

Israel, Mundo Judío

‘Peor que el Holocausto’: por qué los números de teléfono asustan tanto a los rabinos ultraortodoxos de Israel

Anshel Pfeffer | Haaretz (3 de dic. de 2021) Foto: Un cartel en Jerusalén advirtiendo a los judíos ultraortodoxos que los iPhones son ‘impuros’ y quienes los poseen deben abandonar la comunidad.  Los rabinos ultraortodoxos están en modo de crisis por un cambio inminente en las regulaciones sobre los números de teléfonos móviles, significan la posible pérdida de control sobre el flujo de información hacia las comunidades haredi y el poder de los rabinos sobre sus seguidores  tratando frenéticamente de constreñir a sus seguidores en un gueto fuera de la red. Están peleando una batalla perdidaAnshel Pfeffer | Haaretz 3 de dic. De 2021 La reunión del lunes en el Ministerio de Comunicaciones en Jerusalén no tuvo precedentes. Una delegación de rabinos, líderes jasídicos, decanos de yeshivá, miembros de los Consejos de Sabios de la Torá de los tres partidos ultraortodoxos, se reunieron con el ministro Yoaz Hendel, a pedido de ellos.  En Israel, ha sido una costumbre desde hace mucho tiempo que el liderazgo rabínico de la comunidad haredi rara vez se reúne con los ministros del gobierno. Para eso están sus representantes políticos, los miembros de la Knesset Haredi. En las raras ocasiones en que rabinos prominentes se reúnen con ministros, incluso primeros ministros, casi siempre es el político quien solicita la reunión, para rendir homenaje al rabino.  ¿Qué ha cambiado? Para empezar, el equilibrio político de Israel y sus personalidades gobernantes. El gobierno de coalición de Bennett, formado hace seis meses, no incluye partidos ultraortodoxos. Benjamin Netanyahu y sus antiguos socios haredi, como Yaakov Litzman o Arye Dery, ya no pueden arreglar varios asuntos en silencio, entre bastidores.  Pero algunos de esos temas son tan críticos que, por primera vez, los rabinos han tenido que levantarse e ir a reunirse con el ministro, a pesar del anuncio formal de los partidos Haredi de que están boicoteando al gobierno cuya existencia llaman una «amarga e insoportable pecado «. A primera vista, puede parecer extraño que el tema crítico que desencadenó esta reunión sea sobre los números de teléfono móvil y los teléfonos ‘kosher’ que están aprobados rabínicamente para su uso por la comunidad haredi. Pero esto no se trata solo de números. Se trata de que los rabinos controlen el libre flujo de información en sus comunidades. Sin ese control, su poder sobre sus seguidores se reduce enormemente.  En 2007, una enmienda a la Ley de Telecomunicaciones obligó a todos los proveedores de telefonía celular de Israel a permitir que sus clientes se movieran entre ellos, mientras conservaban su número de teléfono personal. Sin embargo, un grupo de israelíes no pudo aprovechar la nueva cláusula. Aquellos que tenían líneas telefónicas ‘kosher’.  La línea de comunicaciones ‘kosher’ ha existido durante casi dos décadas, como parte de un acuerdo entre los tres mayores proveedores de teléfonos móviles israelíes y una organización en la sombra llamada «Comité de Rabinos para Asuntos de Comunicaciones». Según el acuerdo, los clientes pueden comprar un teléfono que no tenga acceso a los servicios de mensajería, Internet y las redes sociales.  Las empresas han dedicado una serie de números para teléfonos kosher, por lo que es fácil identificar quién está usando uno y, lo que es más importante, quién entre la comunidad ultraortodoxa está usando un teléfono ‘no kosher’, a pesar de las órdenes de los rabinos.  Otro detalle menos mencionado en el acuerdo es el bloqueo de decenas de miles de números que se encuentran en una lista secreta compilada por el comité. Estos números no se pueden llamar desde un teléfono kosher. Se supone que la lista negra cubre los números asociados con la inmoralidad percibida, como los servicios de sexo telefónico, pero la lista larga abarca varias agencias de asistencia social del gobierno, centros de apoyo para víctimas de violencia doméstica y sexual y organizaciones seculares que ofrecen asistencia a quienes intentan dejar el ultra- Comunidad ortodoxa.  Desde que el requisito de «movilidad numérica» ​​se convirtió en ley, los sucesivos ministros de comunicaciones han accedido a la demanda de los rabinos de que los teléfonos kosher permanezcan exentos. Sin embargo, el actual ministro, Yoaz Hendel, planea cambiar de rumbo para estandarizar las regulaciones y eliminar la exención. Se llevará a cabo una audiencia en las próximas semanas en el ministerio, como resultado de lo cual los clientes con teléfonos kosher podrán cambiar de proveedor y al mismo tiempo conservar sus números.  El ministro de Comunicaciones, Yoaz Hendel, asiste a una reunión del gabinete, Jerusalén, 14 de junio de 2020. Crédito: Marc Israel Sellem En otras palabras, pronto, un cliente haredi puede elegir voluntariamente poseer un teléfono sin acceso a Internet y con números prohibidos. Pero si deciden comprar un teléfono inteligente normal, podrán hacerlo manteniendo su número anterior. Nadie lo sabrá. Los rabinos habrán perdido su palanca de contención de información comunitaria. Por eso se presentaron en la oficina del ministro esta semana. Escuché una grabación de su reunión de una hora con Hendel. Es una serie fascinante de monólogos de rabinos que se niegan a aceptar la erosión de su poder digital y, por lo tanto, real.  Es difícil llamar diálogo a lo que sucedió el lunes, ya que Hendel parece ser el raro ministro que no está demasiado impresionado o intimidado por las protestas rabínicas. Especialmente cuando un miembro de la delegación, el rabino Eliezer Yehuda Finkel, decano de Yeshivat Mir, la ieshivá más grande de Israel, y miembro del consejo de sabios de la Torá del partido ‘lituano’ Degel HaTorah, calificó la decisión del teléfono celular como «peor, desde nuestra perspectiva, que el Holocausto. Causar que alguien peque es peor que asesinarlo «. Finkel continuó, insistiendo en que «escucha los problemas de las personas que fueron dañadas por la tecnología todos los días. Ya sea el divorcio, [o] las personas que se han escapado de casa y han perdido toda apariencia de humanidad». Un cartel en Jerusalén advirtiendo a los judíos ultraortodoxos que los iPhones son ‘impuros’ y quienes los poseen deben abandonar la comunidad Crédito: Oliver Fitoussi El rabino Yisrael Hager, el Rebe de Vizhnitzer, líder de una de las sectas jasídicas más grandes de Israel y copresidente del consejo de sabios de la Torá de Agudath Yisrael, tampoco se anda con rodeos. Afirmó con seguridad

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Deudas externas: palabras y conceptos tramposos

Por: Miguel Julio Rodríguez Villafañe* | Prensa Red (23 de nov. de 2021) El uso de eufemismos para solapar el verdadero significado de conceptos o ideas es una práctica sistemática que usan los medios de comunicación. Un ejemplo extendido es hablar de “gasto” en vez de “inversión” cuando se trata de salud y educación. La intención es -como dice el autor, que viene analizando el tema – avanzar en una “verdadera colonización semántica de personas y pueblos”. En el uso del lenguaje cotidiano se ha manipulado la visión sobre el tema de deuda externa. En ello se usaron y usan palabras o conceptos inductores y tramposos, que favorecían y favorecen una mirada edulcorada, con sometimiento sicológico y cultural, que producían y producen una verdadera colonización semántica de personas y pueblos en la temática. Los gestores de opinión pública enseñaron y enseñan didácticamente, por todos los medios, que siempre se deben “honrar las deudas externas”, sin cuestionar, si son legítimas, indignas, odiosas o irritas. La inducción a “honrar” era elegida a propósito, ya que implica conceptualizar que las deudas, en sí mismas merecen ser “enaltecidas o se debe valorar muchos su mérito”. Actitudes estas que se dispensan sólo a Dioses que se honran o sea a algo superior a uno, a los que no se les habla en condiciones de igualdad, siempre se presupone un respeto reverencial al que se tiene que honrar. En definitiva, se nos obliga a mirar para arriba, ya que no se nos supone al mismo nivel. De esa manera, se nos prepara para no exigir derechos y responsabilidades a los supuestos acreedores, porque a los Dioses no se les reclama nada y menos derechos. A ellos sólo se los alaba y se les rinde cuenta de los deberes que se hicieron y se les implora perdones, por lo que el ser superior puede entender como no cumplido. Esta actitud de sumisión se trabajó como básica para condicionar la discusión sobre las deudas externas de Argentina. Con el agravante, que ello permitió que, cada vez que se negociaban las deudas, se resignaran más derechos y se aumentaban los deberes. Esto último, haciéndonos creer que se nos concedían beneficios que debíamos agradecer. Nunca se habla de los “prestamistas externos”, se los denomina los “acreedores externos”, lo que implica asumirnos, en todo momento, como “deudores”, ante cualquier reclamo de ellos, con independencia de analizar si realmente se debe lo que se nos reclama. Esto último es fundamental dirimirlo, ya que, en muchos casos, se pretenden pagos de supuestas deudas de origen ilegítimo, usurario y producto de diversas situaciones en las que, incluso, los llamados acreedores serían realmente deudores, porque lo que se busca cobrar, ya se ha pagado más de una vez o no corresponde abonarse por ilegítimo, indebido o írrito. Además, cuando se discute el presupuesto nacional las partidas destinadas para salud y educación se las trata como “gastos en salud y en educación”, mientras a las previsiones de pago de los intereses de deudas externas se los denomina como pagos de los “servicios de la deuda”. Dejan en claro que los primeros son gastos, como una carga, no obstante, son una “inversión”, pero el pago de intereses de deudas externas se lo presenta como un “servicio”. Repárese que algunos de los significados que tiene la palabra “servicio”, según el Diccionario de la Real Academia Española es la “Acción y efecto de servir”; o “Favor que se hace a alguien” o el “Conjunto de criados o sirvientes”. Cuesta pensar que debamos “servir a una deuda pesada e injusta” y menos entender que ello es producto de un “favor” que se nos hace. Peor que ello, aunque con dosis de realidad, se nos transforme en “criados o sirvientes de ella”. Son las nuevas esclavitudes semánticas asumidas sin reflexión. A su vez, al tratar la salida de dineros del país, con destino a los llamados “paraísos fiscales”, se usa esa palabra edulcorada, cuando el verdadero nombre es “guarida fiscal”, (en inglés, tax haven). A esas guaridas en bancos, se las presenta con la sensación de un ámbito santo sin pecado, cuando ellas se ocupan, principalmente, del lavado de las ganancias ilícitas y de ocultar, en general, los dineros de los poderosos, corruptos, delincuentes, evasores, mafiosos, etc. Esos bancos cometen el “delito de encubrimiento por receptación”. Nunca se determinan los nombres de los “supuestos acreedores ellos siempre son anónimos”. Resulta esencial exigir un censo de acreedores. De igual manera, cuando se dan verdaderos golpes a los sistemas democráticos, por ejemplo, sobrevaluando el dólar, se lo presenta como algo producido por “el mercado”, sin explicitar quienes son el mercado, cuando ello perfectamente puede determinarse. También detrás de esas acciones financieras se ocultan en fondos de inversión, muchos de ellos los llamados “fondos buitres”. Nunca se dicen quienes los integran, sin embargo, arrodillan a países ante requerimientos indignos. Además, muchos de los organismos que condicionan a las naciones no tienen ni estructura jurídica, como es el caso del llamado “Club de París”. En realidad, no es un club, ni un organismo, ni una persona jurídica propiamente dicha, ya que es un ámbito informal de acreedores, que se arroga la función de coordinar formas de pago y renegociación de deudas externas de los países tenidos como deudores con las instituciones de préstamo. También se enseña que el país se vuelve “riesgoso” si no cumple, sin condicionamientos, lo que se le exige que se abone por los prestamistas. Desde dicho concepto, se nos degradó y degrada como sociedad y la temperatura de nuestra autoestima se la hace depender sólo del índice llamado “riesgo país”. Dicho índice, que brindan diariamente los medios de difusión de manera destacada, es fijado por bancos, como el JP Morgan-Chase y el Goldman Sachs, bancos estos, que fueron sancionados con enormes multas en USA, por brindar información indebida a sus clientes. Asimismo, se nos hace creer que la mayor carga para la sociedad es el costo del trabajo, por lo que se presiona para que haya “flexibilización laboral”, como una manera de convocar a capitales a invertir y generar trabajo. Razonamiento tramposo, indigno, indebido y a la

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La democracia magullada

Por Juan Carlos Di Lullo | La Barraca (12 de noviembre de 2021) Un columnista de Clarín vaticina el estallido del frente gobernante e imagina una línea sucesoria en el Ejecutivo nacional, asumiendo un triunfo aplastante de la oposición en las elecciones de medio término. Lo notable es que ni siquiera menciona al Presidente (lo imagina de entrada sin banda presidencial), y se enfrasca en sugerencias poco republicanas a partir de un anhelado paso al costado de la Vicepresidenta y de una serie de renuncias posteriores en favor de “la salud de la Argentina”. En esa misma línea, el siempre solícito Luis Majul va descartando presidentes “por falta de aceptación popular”, hasta que llega donde quiere: la presidencia de la cámara de Diputados (en la que espera que haya ya alguien de Juntos). El “constitucionalista” todo terreno Daniel Sabsay le pone signos de interrogación (para disimular un poco) a un profundo deseo personal y de sus mandantes.“¿Peronismo gobernando en minoría?” es el título que elige para su columna (en Clarín), en la que propone “una cohabitación”, con presencia de funcionarios “de diferentes signos políticos” en el Ejecutivo, para no profundizar “la decadencia que vivimos”. Clarín (y los otros diarios dedicados a limar al gobierno nacional) se ocupan profusamente de los episodios de violencia que lamentablemente se producen a diario en todo el país. Cubren maliciosamente el asesinato en un intento de robo de un kiosquero en Ramos Mejía; pero informan con pocos datos y ponen el acento en la inevitable desesperación y la bronca justificada de los parientes y allegados de la víctima. Lo propio hacen los canales de noticias, que extrapolan arbitrariamente la situación y pintan un panorama de violencia descontrolada en todo el territorio nacional. José Luis Espert dice en Radio Rivadavia: “transformemos en un queso gruyere a un par de estos delincuentes… apoyemos a la policía a que haga eso”. “Hay que dar un mensaje claro primero y después empecemos a hablar de cárcel o bala, pero primero es bala”, agrega. Quiere bajar la edad de imputabilidad a 12 años y lanza frases como “Derechos humanos las pelotas…”. Espert habla con la actitud y el tono de un compadrito acodado en la barra de un cafetín, pero posiblemente será diputado en pocos días. Es su estilo para hablarle a un sector durísimo del electorado, y su discurso de violencia y de arbitrariedad ya se ha naturalizado. Rodríguez Larreta no es candidato, pero hace su aporte a la confusión general: “no es posible que, a los 16 años, alguien pueda votar y no sea punible”, arriesga, con escaso conocimiento de las leyes vigentes. Los medios siguen con atención la suba del dólar ilegal. Cuando éste supera los 200 pesos en la cotización, hay un frenesí de títulos que va in crescendo a medida que se aproxima el día de la votación. Han agregado un nuevo dólar a los ya existentes en el mercado financiero: después del dólar oficial, del contado con liqui, del turista, del futuro y del blue o paralelo, llega el “dólar elecciones” o el “dólar tapa de diarios”, destinado a caldear el ambiente en vísperas de los comicios. Mauricio Macri habla de dólares (miles de millones) ante un complaciente cronista de CNN y (tal vez sin advertir la magnitud de su afirmación) declara que el dinero obtenido por su gobierno a través del crédito del FMI fue utilizado para “darles dólares a los bancos privados para que no se vayan del país”. Nadie le señala que antes dijo que el dinero se había aplicado al pago de deuda tomada por gobiernos anteriores (a los que él simplifica como “el kirchnerismo”), ni le advierte que está, lisa y llanamente, confesando un delito grave. El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carlos Rosenkrantz, anuncia que ha decidido intervenir en las causas que involucran a su ex cliente, el grupo Clarín, porque “ya han pasado cinco años” desde que dejó de ser uno de los representantes legales de la empresa. Ha dispuesto que un quinquenio es tiempo suficiente como para certificar su imparcialidad; es un Supremo, y su decisión unilateral es inapelable. Jorge Lanata y Viviana Canosa se burlan del colega de C5N a quien Macri le arrebató el micrófono hace unos días. Consideran que se trata de un incidente menor por el que el canal (perseguido por el ex presidente durante su mandato) se quejó exageradamente.  Hablan de situaciones límite como si fueran moneda corriente, invisibilizan la carga de violencia de una actitud o una expresión verbal, trivializan hechos graves a través de un enfoque pretendidamente humorístico, repiten frases y epítetos que descalifican y ridiculizan a funcionarios hasta convertirlas en sinónimos de sus nombres… de éstas y de muchas otras recetas se vale un vasto operativo comunicacional para inducir a una gran cantidad de electores a sufragar en sentido opuesto a su conveniencia y a sus necesidades. El verdadero periodismo sufre. Sufre el pueblo, cuyo derecho a la información está afectado. Sufren las instituciones, porque las arbitrariedades y los despropósitos se naturalizan y se banalizan.  Sufre la República, desvirtuada. Sufre la Democracia, magullada.

Economia, Opinion

El futuro del no trabajo es la economía de los robots y la IA

Por: Sam Lehman-Wilzig | Times of  Israel (26 de noviembre de 2021) Un panorama sombrío para un Israel en el que los trabajadores están menos dispuestos a aceptar trabajos insatisfactorios y los empleadores invierten más en reemplazarlos. Últimamente, Israel y Estados Unidos parecen estar sufriendo una queja económica muy inusual: no hay suficientes trabajadores, incluso cuando el desempleo está en niveles relativamente altos. Hay varias razones posibles para esto, pero la mayoría de los expertos ven esto como resultado de empleados que quieren un salario más alto y / o trabajos que no matan el alma. Desafortunadamente, a mediano y largo plazo, esto podría resultar en un bumerán en ellos a lo grande. Algunos ejemplos: Entre otras profesiones, Estados Unidos tiene actualmente una escasez de 80.000 camioneros, el máximo histórico de la industria. Los puestos de trabajo de enfermería abiertos son más de un 250% más altos este año en comparación con el año pasado, y todas las proyecciones muestran que las cosas solo empeorarán. Más de una cuarta parte de los restaurantes no pueden encontrar suficientes cocineros (y la escasez de trabajo de otros trabajadores de restaurantes es casi tan grave). Todo esto cuando en agosto de 2021 (el último mes para el que hay datos disponibles), 4,3 millones de trabajadores estadounidenses dejaron sus trabajos, ¡el total más alto jamás registrado! En Israel, el problema parece ser más agudo entre los trabajadores de alta tecnología, y el país sufre un déficit de entre 15.000 y 18.000 programadores e ingenieros cada año. Y este no es un problema específico del trabajo altamente calificado. En general, el 65% (!) De los empleadores israelíes tienen problemas para encontrar suficientes trabajadores. La tendencia a exigir un trabajo más significativo y una mejor remuneración es ciertamente digna de mención, y positiva desde un punto de vista puramente humanista. Hoy en día, nadie quiere trabajar en los tipos de empleo de Charlie Chaplinesque “Tiempos Modernos” que adormecen la mente en línea de montaje, y no deberían tener que hacerlo. Ni en esta era de creciente desigualdad económica (la desigualdad israelí es tan mala como en los EE. UU.). Los trabajadores deberían verse afectados financieramente por su esfuerzo. El problema, sin embargo, no radica en el humanismo sino en la realidad económica. El sector de alta tecnología de Israel es quizás el mejor lugar para mostrar lo que podría suceder. Aunque todo tipo de aplicaciones algorítmicas (por ejemplo, WAZE) aparecen en los titulares, la «acción» real, lo que eventualmente dará forma a nuestro futuro económico, radica en la Inteligencia Artificial (IA), un campo en el que Israel también se cuenta entre los líderes mundiales con más de 2400 empresas de nueva creación especializadas en IA . Si bien tal I + D es excelente para la economía de Israel en la actualidad (y Estados Unidos está aún más avanzado en el campo), el futuro de una economía basada en la inteligencia artificial es muy problemático precisamente debido a su vasto potencial. En pocas palabras (y no demasiado simplista): la IA dejará sin trabajo a millones de personas debido a la eficiencia y los ahorros económicos de tener una “computadora” haciendo el trabajo en lugar de una persona. Actualmente, AI está escribiendo algunos de los artículos sobre deportes y finanzas que lees en los periódicos; diagnóstico de imágenes radiológicas para cánceres y otras enfermedades; mover lentamente el transporte hacia la era de la automatización vehicular (Noruega acaba de lanzar el buque de carga totalmente autónomo del mundo ) e incluso permitir que los robots sirvan como cuidadores de ancianos en Japón; la lista sigue y sigue… en prácticamente todos los campos de actividad. ¡Las computadoras pueden incluso programar un nuevo código de computadora! “No se preocupe”, opinan muchos investigadores. “Hemos visto este tipo de tendencia antes en la historia. Por cada tipo de trabajo perdido a causa del progreso tecnológico, ha tomado su lugar un tipo de trabajo completamente nuevo ”. Eso es cierto hasta donde llega, pero la historia no necesariamente se repite (incluso si tiende a rimar). Pero nuestra situación contemporánea bien podría ser diferente. Este es el por qué. Todos los nuevos trabajos y profesiones del pasado se basaron en el aumento de las capacidades humanas. El granjero necesitaba pensar más que el cazador-recolector; el trabajador de la fábrica más que el agricultor; el trabajador de servicios más que el empleado de fabricación; y finalmente, el trabajador de la era de la información de hoy más que el trabajador de servicios. ¿El problema? La inteligencia artificial y las tecnologías relacionadas serán capaces de hacer cosas al más alto nivel «cognitivo», es decir, los humanos no podrán «superar» a la inteligencia artificial (información) y ciertamente no podrán «trabajar más allá» de los robots autónomos (fabricación y servicio) para que no ganen ‘ Hay suficientes puestos de trabajo para las generaciones futuras. Y es aquí donde la consecuencia involuntaria de la elección “no laboral” de hoy puede entrar en escena. Si la financiación para I + D en IA ya era alta antes de COVID-19 y la elección contemporánea de muchos trabajadores de no buscar empleo (o ser muy selectivos sobre dónde trabajar y en qué), esto no dejará a los empleadores otra opción que invertir mucho más en IA. , acelerando así la tendencia hacia una economía impulsada por robots e inteligencia artificial. Esto no sugiere que Israel, los EE. UU. Y otros países líderes en IA deban deshacerse de la investigación de IA. Ésa no es una solución. Sin embargo, es para sugerir que necesitan instituir políticas que «desincentiven» las actividades no laborales, o para decirlo más claramente: gastar más en educación humana, cambiar las leyes tributarias (corporativas e individuales) para que sea más valioso para los trabajadores buscar trabajo y que las empresas contraten humanos y, en general, considerar cómo suavizar la transición de la economía hacia una mayor dependencia de la inteligencia artificial sin un desempleo masivo. El castigo de Adán y Eva fue que una vez desterrados del Jardín del Edén, tuvieron que trabajar para sobrevivir. Sería irónico, y aún más doloroso socialmente, si volteáramos las tornas castigándonos a nosotros mismos con la abolición del trabajo humano satisfactorio. SOBRE EL AUTOR El Prof. Sam Lehman-Wilzig (PhD en Gobierno, 1976; Universidad de Harvard) enseñó en la

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Soledad Acuña y yo, o los nazis en Bariloche

Por: Diana Estrin (miembro del llamamiento)* A la memoria de mi madre que dejó Polonia a los diez años “porque era el país más antisemita de todos”. Sí, ya sé que es bastante sabido que muchos nazis se establecieron en Bariloche. También sé que es conocido el hecho de que Erich Priebke fue descubierto allí en 1994, cuando tenía casi 80 años. Y sé también  que es sabido por algunos que  Acuña cursó el secundario en la escuela  alemana de Bariloche que él dirigía, la Primo Capraro, donde se graduó en  1992 y compartió la foto de fin de año con el consabido nazi. Sí, todo eso lo sé. Sin embargo quiero compartir mi experiencia ad hoc en Los Angeles, California, en el Museo del Holocausto en 1994, cuando Erich Priebke fue descubierto en Bariloche y juzgado en Italia. Pasaron 17 meses hasta que fue extraditado. Después que se lo descubrió en Argentina, Alemania e Italia solicitaron la extradición para juzgarlo. Ocurrió cuando yo viajaba a EEUU por cuestiones de trabajo, cuando combinaba mi práctica de psicoanálisis con mi trabajo en el campo del arte aplicado a la moda y el periodismo free-lance. En cada viaje me quedaba tres días en Los Angeles antes de ir a Nueva York. Trabajaba algunas horas y el resto del tiempo visitaba los maravillosos museos y galerías. Dio la casualidad que la ciudad estaba llena de posters que decían “Ahora el odio y la discriminación tienen un lugar” (NOW HATE AND BIGOTRY HAVE A PLACE): EL MUSEO DEL HOLOCAUSTO. Y hacia allí fui. La sede está cerca de Beverly Hills. Llegué a horario y la guía –son voluntarias- estaba en la explanada esperando a los visitantes. Nos señaló que el Museo tenía dos puertas de entrada: una decía “para gente prejuiciosa” y la otra decía “para gente sin prejuicios”. Supuestamente teníamos que elegir por cuál entrar y ella, esa viejita judía, nos sacó rápidamente de dudas: solo podíamos entrar por la primera porque -nos invitó a pensar-  no existe la gente sin prejuicios, todos discriminamos a alguna persona, a algún sector, a alguna comunidad, a algún grupo humano, a algún vecino, a los porteros, a los administradores, lo sepamos o no. Más vale pensarlo y estar advertido. Entramos y nos entregaron a cada uno un documento que correspondía a alguien que había estado en un campo de concentración. Al final del recorrido nos enteraríamos de cuál había sido su destino.  (La niña de mi pasaporte había muerto a los 15 años en un campo). Me apresuré a ir a la recepción, me presenté como periodista free-lance de Argentina y pedí un press-pack, es decir un sobre con información sobre el museo destinado a la prensa. Cuando dije “de Argentina” noté un movimiento raro entre la gente. Alguien tomó un teléfono y a los dos minutos se me acercó desde el fondo un hombre joven y muy buen mozo. Me dijo “acabo de volver de Argentina” mientras me daba la mano. Yo ya había entregado mi tarjeta. Le pregunté si le había gustado Bs. Aires y me respondió “no estuve en Buenos Aires”. En ese momento sin mucho esfuerzo junté dos ideas y le dije “¿Bariloche”? Me dijo que sí. ¿Nazis”? dije. Sí, fue su respuesta. Acto seguido me invitó muy calurosamente a una conferencia de prensa que daría esa misma tarde a las 3. No podía ir, muy lamentablemente, no había nada que me hubiera interesado tanto como ser testigo. Volaba esa noche a Nueva York y tenía compromisos previos que no podía deshacer, todavía no habían entrado los celulares a mi vida. Me dio su tarjeta donde se leía Rick Eaton,  y me dijo que viera el noticiero de las 7 del canal ABC. Me senté a ver el noticiero antes de ir al aeropuerto y nada. Lo llamé, me atendió el contestador, dejé un mensaje, siempre dejo el mismo “It’s Diana from Argentina” y a los 5 minutos Eaton mismo me llamaba. Comentó que había habido un problema y que se había postergado el informe para la mañana siguiente. Algo me había adelantado sobre el hecho de que había estado reunido con un jerarca nazi en Bariloche, de los nervios no recuerdo exactamente la conversación. Le pregunté cómo había llegado él al nazi y me dijo que haciéndose pasar por un millonario americano que quería donar un millón de dólares a la causa del nacional-socialismo, eso sí, con la condición de entregárselos a Priebke en persona que ya había sido identificado por Donaldson el periodista “del canal ABC en Bariloche mismo, cuando se acercó a un tipo y le preguntó “Ud. es Reinhard Kopps”? No, contestó el sujeto,  “Soy Laufer…. Hace tiempo fui Kopps”  y olvidándose que tenía el micrófono prendido en su solapa le dijo al periodista como en secreto “no tenés que hablar conmigo, vos buscás al pez gordo que es Priebke”. Donaldson lo buscó a Priebke y este sin ningún problema declaró ser el responsable de la masacre de las fosas ardeatinas (ver encuentro en alemán en youtube). 50 años después se sentía a salvo.  Pareciera que en todo momento se sintió a salvo, entre los suyos, en familia. Para hacerla corta, porque estamos escribiendo sobre Soledad Acuña, la ministra de educación de Larreta aunque tengamos que pasar por Priebke que fue el responsable del asesinato de 335 detenidos italianos en las fosas ardeatinas. Los partisanos habían hecho el día anterior, el 23 de marzo de 1944, un atentado poniendo explosivos en un camioncito con basura que explotó cuando pasaron las SS y así mataron  a 33 militares alemanes.  Hitler dio la orden de matar 10 italianos por cada alemán. Buscaron entre los detenidos en varias cárceles y comisarías y también buscaron supuestos partisanos por la calle, hasta chicos de quince años. Los llevaron hasta unas minas abandonadas y los fueron haciendo entrar de a cinco mientras les disparaban a la nuca. Priebke iba anotando los nombres de cada fusilado que caía sobre los cuerpos de los que

Internacionales, Israel, Portada

La película sobre la ocupación que nadie quiere exhibir en Israel da la vuelta al mundo

Juan Carlos Sanz | El País (Desde Tel Aviv – 21 Nov. 2021) La película sobre la ocupación que nadie quiere exhibir en Israel da la vuelta al mundo. El cineasta israelí Avi Mograbi sortea el ostracismo que sufre en su país el documental que ha dirigido sobre los territorios palestinos al programarlo en decenas de muestras internacionales. https://elpais.com/…/la-pelicula-sobre-la-ocupacion-que… Avi Mograbi ya no es profeta en Israel, su tierra de profetas. El veterano cineasta ha presentado este domingo en el Festival Internacional de Cine de Gijón The First 54 Years. An Abbreviated Manual for Military Occupation (Los primeros 54 años. Un manual abreviado de la ocupación militar), un documental que entremezcla testimonios de exsoldados israelíes sobre sus misiones en los territorios palestinos con crudas imágenes de archivo de más de medio siglo de sometimiento militar. Salvo unos pocos pases en las filmotecas de Jerusalén y Tel Aviv, nadie ha querido mostrarlo en Israel. Ni las salas comerciales, ni las televisiones en abierto, ni los canales de documentales de las plataformas por cable, ni los festivales de cine locales. Los que rompen el silencio en Israel también dan la cara “Fuera, el filme está teniendo bastante éxito”, resalta Mograbi, de 65 años, en su piso en el corazón del distrito de estilo Bauhaus de Tel Aviv. “Acabo de volver de una gira por la Costa Este de Estados Unidos. El documental se ha exhibido antes en la Berlinale y en el festival de Nueva York; en Suiza, Portugal, Alemania, Austria… y también en Japón, Australia o India…”, detalla con una mueca de frustración el cineasta, ataviado con el peculiar desaliño de los israelíes. En la pared del salón de la casa, un raído mapa de Israel de su época escolar, en los primeros años sesenta del siglo pasado, muestra Cisjordania y la franja Gaza como países vecinos. “Aquí solo han podido verse unos pocos pases del documental en las filmotecas de Jerusalén y Tel Aviv”, puntualiza el director, bien conocido en su país por polémicos filmes –entre ellos el documental Cómo aprendí a superar mi miedo y amé a Ariel Sharon (1997)– que fueron estrenados en cines y emitidos en televisión. El cineasta aparece en su última película como un maquiavélico presentador –”emulando el humor negro de los chistes que los mismos judíos hacen sobre el Holocausto”–, para describir las “ventajas de la ocupación”. Lo ha producido la compañía francesa Les Films d´Ici, con la que Mograbi colabora desde hace 25 años. “No es filantropía”, precisa, “el canal Arte está detrás de la financiación”. La evolución de la obra cinematográfica de Mograbi discurre en paralelo al vuelco político experimentado en Israel en las tres últimas décadas. “La izquierda israelí era muy fuerte (en 1992 logró la victoria electoral con un 45% de los votos antes de impulsar los Acuerdos de Oslo con los palestinos) y ahora está bajo mínimos, integrada en minoría (apenas suma un 10% de los sufragios) en un Gobierno compartido con ultraconservadores y centristas. Lo único importante que ha hecho ha sido apartar del poder a Benjamín Netanyahu”, opina, sin abandonar el tono cáustico. “Al principio de mi carrera era muy ingenuo y creía que podía cambiar la realidad con mis películas”, recuerda Mograbi entre sorbos a una taza de té. “Ahora, me guste o no, mis filmes van dirigidos a una izquierda que está en vías de extinción en Israel y precisa verse reforzada con ideas para seguir con vida”, razona el marcado sesgo político de su obra. “Un director hace películas pensando en su propia sociedad. El desinterés mostrado en Israel por mi obra es descorazonador” El mensaje sarcástico que destila el documental ahora presentado en España salpica imágenes marcadas por la violencia. Fueron grabadas por soldados israelíes y por civiles palestinos en unos hechos en los que participaban, unos como perpetradores otros como víctimas. En una escena, un veterano del Ejército describe cómo tuvo que ejecutar la orden de obligar a un niño a retirar una bandera palestina plantada en lo alto de una torre de una línea eléctrica. Acto seguido se reproduce una secuencia de archivo con la escena real. “El poder de las imágenes históricas refuerza el valor de la palabra”, enfatiza el director israelí. “Si quieres montar tu propia ocupación militar, aquí tenemos muchas ideas que ofrecerte”, resume el eje argumental de ‘Los primeros 54 años’. “Sirve para el Sáhara Occidental, para Tíbet, para Cachemira… Yo mismo lo cuento encarnando a un personaje cínico a quien no le importan los daños colaterales que tienen que pagar los civiles, solo el método para lograr su ambición territorial”, remacha con semblante serio. Avi Mograbi se crio en el cine que regentaba su familia en el centro de Tel Aviv. “Mi abuelo proyectó las primeras películas sonoras en Oriente Próximo y yo trabajaba de adolescente como acomodador los fines de semana”, rememora su particular Cinema Paradiso sin asomo de nostalgia. Trabajó como asistente de producción y ayudante de dirección antes de emprender una carrera de más de tres décadas como realizador de documentales con carga política de profundidad. “Y con algún elemento de ficción”, matiza. “Yo intento provocar una discusión en la audiencia, pero tengo una tendencia natural a la ironía. La vida es una tragicomedia”, alega en su descargo. Cree que incluso en el cine palestino se observan pinceladas de humor sobre la Nakba (el desastre, en árabe, desplazamiento de cientos de miles de civiles tras el nacimiento del Estado de Israel en 1948). “Forma parte de la naturaleza de ambas comunidades ver los momentos más duros en clave mordaz”, apunta. Rompiendo el Silencio Empezó rodando cortos durante la Primera Intifada, como el documental Deportación (1989), sobre el secuestro de líderes palestinos y su expulsión a Líbano. “Intenté mostrar la inmoralidad que suponía echar a alguien de su propio país”, evoca. La versión de los protagonistas viene ahora avalada en ‘Los primeros 54 años’ por la visualización de los hechos. Mograbi considera que los testimonios de veteranos del Ejército, en gran parte afiliados

Actividades del Llamamiento, Aportes a la Cultura Judía

Cine debate político y social: «Los Invisibles»

Cine debate político y social del Llamamiento. Referentes: Alicia Rabovich, Liliana Fijtman y Víctor Gurvit El viernes 19 de noviembre tuvimos el zoom de cine debate para recrear con nuestras apreciaciones la película de este mes “Los invisibles”. Fueron invitados especiales Marcelo Seltzer, abogado e integrante de la Comisión Jurídica del Llamamiento y una invitada sorpresa que nos conmovió profundamente. Marcelo: comenzó aportando que la película tiene muchos disparadores. Desde 1914, con la guerra y la Shoá y más adelante, el cine ha sido siempre un vehículo para interpretar la historia. Con la serie Holocausto se giró la mirada de los perpetradores hacia las víctimas. Durante el juicio de Auschwitz, en cambio, estaba puesta en los victimarios. Hubo silencio en la posguerra. La declaración de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad en Alemania generó un debate que profundizó los planes de estudios. Hubo otros films que trataron el tema de las víctimas, tales como La decisión de Sophie, Portero de Noche, Un juicio a Dios. A continuación hizo un breve desarrollo acerca de la progresión de leyes y medidas antisemitas del régimen nazi desde 1933, que dieron cuenta de un crescendo macabro. Si los hubo, fue porque aún en Polonia hubo salvadores. “Si los polacos no hubieran delatado hubieran sobrevivido muchos más. Los que se fueron a los bosques, los partisanos, se tenían que proteger de los polacos, bielorusos, ucranianos, rumanos. En los vagones estaban sentados los lituanos y ametrallaban a los que querían escapar”. Quedó sola de una familia de 80 personas, por eso se fue. Recomienda que vayan a conocer el Nuevo Museo del Holocausto. Hay una pared de salvadores. En los Cuadernos de la Shoá que emitía la organización Generaciones de la Shoá, el primer número, casi un libro, fue dedicado a los salvadores. A ella también la salvaron. Estuvo en una barraca con mujeres francesas y belgas militantes que la protegieron. Escuchar a Lea fue emocionante y produjo comentarios en ese sentido de algunos participantes, quienes además hicieron diversos aportes: Catalina Frey recomendó mucho la película. No sabía que se habían salvado en Berlín mismo. Mónica Streger destacó que el valor de la película es que habla de la resistencia de los judíos, un aspecto que además del tema de los salvadores, es novedoso. José Adasko aportó que muchos de los salvadores están entre los Justos entre las Naciones, tales como Hellen Jacob.Silvia Leicher dijo que sus padres se salvaron porque vinieron antes, que ellos conocieron a un polaco funcionario que no quiso entregar a los judíos y fue ejecutado. “Había en Polonia un antisemitismo racial. Engels dice que el “antisemitismo es el socialismo de los imbéciles”. Lea expresa su voz “Siempre hay los que se exponen para salvar a otros, son los que afrontan el miedo, porque el miedo paraliza. Yo muchas veces me pregunté que hubiera hecho…Supongo que no me hubiera quedado pasiva”Compañeres, esta fue la última reunión por este año. Nos encontraremos el próximo para continuar con cine debate. Les deseamos muchas felicidades y un 2022 con salud y justicia social. Hasta entonces!

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