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Estados Unidos, Internacionales, Portada

Joe Biden recicla a Franklin D. Roosevelt

Fuente: Atilio A. Boron | Página/12 Fecha: 9 de mayo de 2021 (Por Atilio A. Boron) La reorientación macroeconómica de la Administración Biden originó un sinnúmero de elucubraciones acerca de cuán lejos llegaría el mandatario estadounidense en este nuevo rumbo. Una lectura cuidadosa de su discurso, pronunciado ante ambas cámaras del Congreso al cumplir 100 días de su mandato, permite vislumbrar una primera respuesta. Biden dijo que sus palabras tenían que interpretarse en el marco de una triple crisis: “la peor pandemia del siglo, la peor crisis económica desde la Gran Depresión y el peor ataque a la democracia desde la Guerra Civil.” Enfrentar estas amenazas no era algo que podía hacerse con las políticas habituales sino que requerían creatividad y renovados esfuerzos. De su discurso se desprende que es más fácil combatir a la pandemia, más difícil atacar a la crisis económica y más aún restañar las heridas sufridas por la democracia estadounidense que, a juicio de muchos observadores dentro de ese país, se ha degradado al rango de una voraz plutocracia. Dejamos para otra ocasión lo relativo a la pandemia, para concentrarnos en las propuestas económicas. Claramente hay un retorno al New Deal de Roosevelt, aunque se lo mencione apenas una vez a lo largo de las dieciséis páginas de su discurso, y no precisamente a la hora de hablar de la economía. Pero sus anuncios son un alegato a favor de una vigorosa reafirmación del papel del estado como redistribuidor de riqueza y rentas, como inversionista en grandes emprendimientos en infraestructura y nuevas tecnologías y como garante del fortalecimiento de las capas medias, a su vez hijas del activismo sindical. Porque, aclaró, “la economía del derrame nunca funcionó … y es hora que la economía crezca de abajo hacia arriba.” Las cifras que mencionó para justificar este cambio de paradigma macroeconómico, que descoloca por completo a los charlatanes y consultores económicos que siguen propalando las falacias del neoliberalismo en muchos medios de la Argentina, eran archisabidas en los ambientes académicos y políticos de izquierda en Estados Unidos, pero casi por completo desconocidas por el gran público e, inclusive, los miembros del Congreso. Por ejemplo, que el diferencial existente entre el ingreso del CEO de algunas empresas y el trabajador promedio es de 320 a 1, siendo que en el pasado era de un ya intolerable 100 a 1, ecuación incompatible con el “sueño americano”. Por lo tanto la triplicación de ese hiato debe ser corregido por las políticas públicas. Los billonarios se han enriquecido aún más con la pandemia, y han utilizado todos los mecanismos a su alcance para evadir el pago de impuestos, que recaen sobre las capas medias y los trabajadores, una afirmación que viene como anillo al dedo para describir la situación en la Argentina. De ahí su propuesta de establecer un impuesto de 39.6 por ciento a quienes registren ingresos superiores a los 400.000 dólares anuales. Es inadmisible, dijo, que 55 de las mayores corporaciones del país no hayan pagado un centavo de impuestos federales pese a que obtuvieron ganancias superiores a los 40.000 millones de dólares. Las resonancias rooseveltianas de su discurso se acrecentaron cuando aseguró, contrariando un credo muy difundido, que “Wall Street no construyó este país. Las clases medias lo hicieron. Y fueron los sindicatos quienes crearon a las clases medias.” A renglón seguido requirió del Congreso la pronta aprobación de una legislación que respalde el derecho a organizar sindicatos, mismo que había sido severamente recortado por Reagan. Walmart y Amazon, para mencionar los dos casos más conocidos, han sido los abanderados de la lucha anti-sindical en tiempos recientes y librarán duras batallas contra las propuestas de Biden. ¿Cómo interpretar este giro tan significativo en el discurso y en las propuestas legislativas planteadas por Biden? ¿Se ha convertido al nacional-populismo, al socialismo? Nada de eso. Es la respuesta defensiva ante la inédita profundidad de la crisis del capitalismo estadounidense y el rotundo fracaso de las políticas ortodoxas impulsadas por el FMI y el Banco Mundial para enfrentarla. Y ante el fiasco producido por la reducción de impuestos a los ricos de Trump que, previsiblemente, no surtió el efecto deseado. Pero más que de Biden la reacción viene de las alturas del aparato estatal que, en la tradición marxista, en ocasiones críticas juega el papel del “capitalista colectivo ideal”. Es decir, un sujeto que se eleva por encima de los mezquinos intereses corporativos o sectoriales y apela a estrategias que protejan a la clase capitalista en su conjunto y al capital como sistema económico, amenazados, por la competencia de China y la belicosidad de Rusia. De la primera, a causa de su arrollador dinamismo económico y sus grandes avances tecnológicos; de Rusia por su “maligno ingerencismo” en la política norteamericana. Y al hablar de los cambios tecnológicos (con implicaciones en la defensa tanto como en la vida cotidiana) Biden afirmó que Estados Unidos está quedando rezagado en esa crucial carrera con las “autocracias” de China y Rusia, que desafían el liderazgo que Estados Unidos debe ejercer en el mundo aunque nadie puede decir quién, cómo y cuándo le confió tan elevada misión. De ahí la radicalidad de los cambios propuestos. 

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La Corte quebrantó la división de poderes

Fuente: Eduardo Barcesat | El Destape Fecha: 6 de mayo de 2021 Art.128, C.N.: “Los gobernadores de provincia son agentes naturales del Gobierno Federal para hacer cumplir la Constitución y las leyes de la Nación.-“ El reciente fallo de la CSJN no ha tomado en consideración, ni mínimamente, lo que establece la Constitución Nacional respecto a la exigibilidad del cumplimiento, por los gobiernos provinciales y de la C.A.B.A., equiparada al efecto por el art. 129 de la C.N., de las disposiciones emanadas del Gobierno Federal, lo que remite al único remedio institucional que  es previsto por el art. 6° de la Ley Suprema de la Nación, que es la intervención federal, “El Gobierno Federal interviene en el territorio de las provincias para garantir la forma republicana de gobierno…” Y la forma republicana de gobierno es la estatuida por su art. 1°: “La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal, según lo establece la presente Constitución”.- Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia. La CSJN ha emitido un fallo sin existencia de “caso”, tal como lo establece el art. 116 de la C.N. Ello, porque al tiempo de emisión de su pronunciamiento, el decreto de necesidad de urgencia –parcialmente impugnado en lo que hace a la presencialidad escolar-, había ya perdido su vigencia temporal. La CSJN reconoce ese vencimiento del plazo pero invoca la importancia de pronunciarse “…para lo futuro…”; es decir, que en abstracto, aborda incumbencias que competen tanto al Poder Ejecutivo Nacional como al Poder Legislativo, con lo que se produce un quiebre de la división de poderes al intentar, la CSJN, condicionar su actividad futura.- Es notable que este fallo de la CSJN se aparte, también de lo dispuesto por la primera Acordada que dictare, en marzo de 2020, a consecuencia de la pandemia de covid-19, y donde dispuso que la actividad tribunalicia debe adecuarse a las medidas de emergencia adoptadas por el Gobierno Nacional y que rigen para toda la administración pública. Allí reconoció que la materia salud pública y policía sanitaria es de la incumbencia del Gobierno Nacional, y estaban justificadas las medidas por la situación de estado de necesidad derivada de la pandemia. Pareciera que la doctrina del “acto propio” no es de aplicación en la propia CSJN.- Se observa un desplazamiento del objeto procesal en la sentencia dictada. En efecto, se reclamó por la inconstitucionalidad del artículo 2° del DNU que sustituye la presencialidad escolar por enseñanza virtual, para llevar el tema a un pronunciamiento judicial donde se aborde el estatuto jurídico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tema resuelto por la propia Constitución Nacional y la llamada “ley Cafiero”, que delimitó las competencias entre el Gobierno Federal y el Local que conviven en un mismo territorio, el de la Ciudad de Buenos Aires.- Este desplazamiento del objeto del reclamo introducido por el Gobierno de la C.A.B.A. obedece que a la fecha del dictado de la sentencia por la CSJN, el DNU en cuestión había agotado su plazo de vigencia temporal, lo que obligaba a la CSJN a declarar “cuestión abstracta” el reclamo, sin dictar pronunciamiento sobre el fondo de la cuestión.- Al pretender regular el futuro de las medidas de política sanitaria que se dicten por las autoridades del Gobierno Nacional, la CSJN quebranta la división de poderes avasallando y apropiando una incumbencia constitucional que no le compete –como ya lo había reconocido en su Acordada de marzo de 2020-, con lo que la Constitución Nacional deja de regir en la misma medida de este acto usurpativo, lo que conlleva un acto de violencia institucional lesivo del deber de obediencia a la supremacía de la Constitución Nacional (art. 36, C.N.).- Al momento de redactarse esta nota de opinión, tanto el Gobierno de la C.A.B.A., como el de la Provincia de Mendoza han votado contra el resto de las autoridades, nacionales y provinciales, en la reunión del Consejo Federal de Educación, apartándose de la manda de continuar con las clases virtuales en la enseñanza primaria. El Gobierno mendocino ya ha dictado un decreto provincial en ese sentido imponiendo la presencialidad escolar.- En materia de protección de la salud pública estamos frente a un delito de peligro. La desobediencia a las directivas que imparta el Gobierno Nacional en ejercicio de sus competencias para proteger esa salud pública, mediando situación de pandemia, hacen de aplicación las disposiciones penales que se advirtieron a toda la ciudadanía y por las que hay diversas personas procesadas con riesgo de sufrir severa condena penal y civil resarciotria. Si ello es de aplicación para un incumplimiento individual, debe pensarse en la multiplicación de casos de contagio y fallecimiento de personas contagiadas por el acto de desobediencia, proveniente ahora de autoridades provinciales o locales.- Estas conductas sediciosas generan un quiebre institucional y compete al Gobierno Nacional valorar las medidas que habrá de adoptar en consonancia con las disposiciones de la Constitución Nacional y la legislación penal. Los integrantes del Ministerio Público Fiscal, órgano extra poder, deben advertir que ya están convocados a tomar intervención por la producción de  obrares que reúnen la tipicidad de delitos de acción pública, que afectan tanto a la salud pública, como a la salud institucional de la República.- Finalizo este ensayo recordando que, en su tramo final, el art. 36 de la C.N. reconoce al pueblo argentino el derecho de resistir los actos de violencia institucional. El fallo de la CSJN constituye, sin dudas, un acto de violencia institucional.

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Cómo Estados Unidos puede garantizar que los dólares de sus impuestos no financien la ocupación de Israel

Fuente: Jeremy Ben-Ami | Haaretz   Fecha: 5 de mayo de 2021 Aprecié el reciente artículo de opinión del rabino Eric Yoffie en Haaretz (¿Odio la ocupación? Detrás de la ayuda militar estadounidense para Israel) reconociendo el crecimiento de J Street durante la última década, la amplitud del apoyo que tenemos en Washington y el éxito de nuestra conferencia anual. También aprecié su reconocimiento de que los temas más desafiantes y críticos para el futuro de Israel nunca reciben la discusión significativa que necesitan en organizaciones judías prominentes como AIPAC. El rabino Yoffie y J Street están de acuerdo en que el descenso de Israel hacia una realidad permanente de un solo estado es desastroso, lo que plantea un desafío para el pueblo judío en todo el mundo y para la ética y los valores en los que arraigamos nuestra identidad. Él y yo también estamos de acuerdo en que Israel solo puede ser democrático y el hogar nacional del pueblo judío si existe un estado de Palestina. Entendemos que la derecha de Israel está comprometida a derrotar esa visión y, en cambio, a cimentar una realidad no democrática de un solo estado. En lo que no estamos de acuerdo es en el desafío al que se enfrenta el movimiento pro-israelí y pro-paz en los EE. UU. En 2021. El desafío ya no es como lo expresa el rabino Yoffie: reunir apoyo para dos estados, o incluso reunir oposición a explícitas esfuerzos de Israel para anexar permanentemente el territorio que ocupó en 1967. J Street y el movimiento pro-israelí y pro-paz han ganado esas batallas, con certeza en la comunidad judía estadounidense en general y en el Partido Demócrata. En diciembre de 2019, la Resolución 326 de la Cámara que apoyaba a dos estados y se oponía a la anexión fue aprobada por la Cámara de Representantes con el apoyo de casi todos los miembros demócratas del Congreso. Y en el verano de 2020, casi todos los demócratas en la Cámara y el Senado expresaron su oposición pública a la idea de la anexión de jure. El verdadero desafío para el rabino Yoffie, como un apasionado partidario de dos estados, es articular exactamente qué política o acción estadounidense, más allá del apoyo verbal a dos estados, está dispuesto a apoyar para poner fin a la ocupación. Es decepcionante que, en lugar de utilizar su voz para proponer las herramientas que utilizaría para poner fin a la ocupación, el rabino Yoffie opte por atacar una ley recientemente introducida, la «Defensa de los derechos humanos de los niños y las familias palestinas que viven bajo la ley de ocupación del mando del ejército israelí», con argumentos inexactos y errores de hecho. Presentado por la Representante Betty McCollum, el proyecto de ley en cuestión busca garantizar que cada dólar de los casi $ 4 mil millones de asistencia de seguridad estadounidense brindada a Israel anualmente se destine a las necesidades legítimas de seguridad de Israel, y que ninguno se utilice para apoyar actividades que socavan la seguridad de Israel, los derechos de los palestinos e intereses estadounidenses. Tales actos dañinos, como se enumeran en el proyecto de ley, incluyen el desalojo de comunidades palestinas y la demolición de sus hogares. Incluyen la detención e interrogatorio de niños palestinos en violación de las normas internacionales pertinentes. Esta legislación exige restricciones en el uso de equipos comprados con la ayuda de Estados Unidos, diseñada para garantizar que, si bien Israel recibe la totalidad de la ayuda comprometida bajo el Memorando de Entendimiento (MOU) firmado por el presidente Obama, el Congreso también obtenga la transparencia dentro de él, y puede proporcionar una guía más clara sobre cómo y por qué se utilizan las armas y el material financiado por Estados Unidos. El proyecto de ley de ninguna manera autoriza o pide recortes de ayudas. Para que conste, J Street apoya el memorando de entendimiento de la era de Obama y el nivel total de ayuda al que se comprometió, y yo he testificado personalmente en el Congreso apoyando la prestación de asistencia en los niveles acordados. El argumento del rabino Yoffie de que «el verdadero propósito del proyecto de ley es preparar el camino para reducir la ayuda militar estadounidense a Israel» es pura especulación sobre la legislación futura. No es un argumento convincente con respecto a la ley actual que el Congreso está considerando. También se equivoca cuando afirma que el proyecto de ley «presenta a Israel como un torturador implacable de niños palestinos». De hecho, en ninguna parte del proyecto de ley se acusa a Israel de tal cosa. El proyecto de ley prohíbe que la ayuda estadounidense se utilice en relación con «torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes» de niños, un requisito de la Convención sobre los Derechos del Niño, que el propio Israel ha ratificado y que espero que el rabino Yoffie no estaría en desacuerdo. El rabino Yoffie también afirma incorrectamente que larepresentante McCollum es una «partidaria veterana del BDS». De hecho, ella no apoya al Movimiento Global BDS y, como cuestión de política, J Street no respalda a los miembros del Congreso que lo hagan. Finalmente, el rabino Yoffie se equivoca -en su caracterización de la reciente carta a Deutch-McCaul, de la Cámara de Representantes sobre la asistencia de seguridad de Estados Unidos a Israel- cuando dice que AIPAC organizó «en respuesta» al proyecto de ley McCollum. De hecho, la carta estuvo circulando para obtener firmas y AIPAC la discutió públicamente casi un mes antes de que se finalizara o presentara el proyecto de ley de la congresista McCollum. La carta no se opone al concepto de restricciones en el uso de la ayuda ni a nada contenido en el proyecto de ley McCollum. No contiene la palabra «restricciones». Dado que la carta era coherente con la política de J Street, no nos opusimos, explicando en cierta medida su éxito relativo. El rabino Yoffie tiene todo el derecho a cuestionar el apoyo de J Street al proyecto de ley del Representante McCollum.

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LA CORTE Y LA PANDEMIA

El fallo de la Corte Suprema de Justicia, que habilita a la Ciudad a apartarse de las medidas sanitarias dispuestas por el gobierno nacional, convalidando el pretexto utilizado por las autoridades porteñas que invocan el cuidado de la educación para desobedecerlo, genera un antecedente de alto riesgo para la vigencia del orden democrático en nuestro país. No nos corresponde ingresar en tecnicismos acerca del alcance constitucional de la autonomía de nuestra Ciudad. Pero no abrigamos dudas de que, ante el crecimiento de la pandemia, mayores restricciones resguardan la salud y la vida. En el mismo sentido de que su disminución favorece el crecimiento de los contagios y por ende, los fallecimientos. En ese orden, la Corte ha privado al gobierno nacional del ejercicio de un derecho y una obligación constitucional, cediendo ante una mezquina falacia esgrimida por el gobierno porteño para dirimir rivalidades internas de su espacio político. Son varios los fallos que indican, que diversos sectores del poder judicial, avanzan por sobre los otros poderes del Estado. Desde el LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO, alertamos sobre estos modos de judicialización de la política y convocamos a impugnar estos desequilibrios institucionales cuyas víctimas terminarán siendo los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad. Nos oponemos totalmente a la desestabilización promovida por sectores mediáticos, judiciales y políticos de la derecha. Exigimos el respeto de la voluntad popular. Marcelo Horestein, Presidente Pablo Gorodneff, Prosecretario

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Los judíos israelíes deberían dejar de tenerle miedo a la Nakba

Fuente: Aluf Benn | Haaretz Fecha: 1° de mayo de 2021 La rendición en Ramle en 1948. Crédito: David Aldan 1. Ramat Hasharon está flanqueado a ambos lados por instalaciones de seguridad. Cuando era niño los llamábamos «la fábrica» ​​y «el campamento». Hoy en día se les llama «el complejo Ta’as», utilizando el acrónimo hebreo de Israel Military Industries, y «Unidad 8200», en referencia a la famosa unidad de inteligencia de élite. Ambas áreas han sido designadas como bienes raíces. Mi madre solía contarme sobre los residentes anteriores de estas tierras: al este estaba Abu Kishk, donde se instaló IMI junto con el vecindario de Morasha. Al oeste estaba el pueblo de Jalil, que contribuyó con su nombre a Glilot Junction. Recordó Abu Kishk como un lugar oscuro y aterrador con perros que ladraban. Ir allí fue una prueba de valentía. En contraste, el rico jeque de Jalil, que conducía un automóvil estadounidense, era visto como un buen vecino y tenía una relación amistosa con mi abuelo, que montaba un burro y operaba los pozos de la zona. Mi madre recordó una celebración familiar en casa del jeque a la que ella y sus padres fueron invitados. “Qué niña tan hermosa”, felicitó el presentador a la pequeña Atida Hurwitz, que no hablaba árabe y pensó que decía “qué niña tan flaca” – raza es en hebreo para flaca. Descubrí cómo terminaron las relaciones de vecindad años después en una entrevista con Eliyahu Binyamini, miembro de la aristocracia local, hijo del primer jefe del Consejo de Ramat Hasharon, en la víspera de su muerte en 2002. Cuando estalló la Guerra de Independencia En 1947, todos los árabes de la zona se reunieron en el patio del anciano Binyamini, dijo el hijo al entrevistador Yoav Karni. “Les trajimos autos y los enviamos”. El jeque Abu Kishk no tenía ganas de irse, y su familia dejó los muebles en el gran patio de los Binyaminis, en la colina cerca de la plaza. “Asumieron que regresarían en unas pocas semanas. En otros lugares les dieron una patada en el trasero, como en Sheikh Munis [el actual Ramat Aviv], por ejemplo «. Binyamini recordó que el Comité Superior Árabe de Vigilancia les dijo al jeque Abu Kishk y sus fellahin , los agricultores, que abandonaran sus hogares durante unas semanas hasta que regresaran como vencedores con los ejércitos árabes. Pero perdieron, y el jeque murió abandonado y empobrecido unos años más tarde en Lod, el único de su clan al que se le permitió quedarse en Israel. Esta explicación de la partida de los árabes, que abandonaron el área con entusiasmo y siguiendo instrucciones de arriba, fue aceptada en el Israel de mi infancia. En nuestra casa esto lo repitió mi tío Shalom Gutterman, quien creció en la vecina Herzliya. En su servicio como guardia al final de la era del Mandato Británico, conocía a los vecinos de Jalil y Abu Kishk. Los historiadores contemporáneos no han encontrado corroboración o documentación que respalde esta explicación. El investigador palestino Walid Khalidi reveló ya en 1959 que la historia sobre la orden del Comité Superior de Monitoreo Árabe de huir de pueblos y ciudades fue inventada por un partidario judío estadounidense de los revisionistas de derecha, como combustible para la propaganda del joven país. Pero sus ecos todavía se escuchan hoy en los argumentos sobre la responsabilidad práctica y moral del desarraigo de los palestinos . 2. En 1988, se publicó en inglés el libro de Benny Morris “El nacimiento del problema de los refugiados palestinos, 1947-1949” y me enviaron a entrevistar al autor para el periódico Ha’ir. La primera intifada estaba furiosa y, del lado israelí, los «árabes» comenzaban a ser llamados palestinos, y sus aspiraciones nacionales se tomaban en serio. En esta atmósfera, Morris y sus colegas, conocidos como los Nuevos Historiadores, ofrecieron una versión modificada de la historia del establecimiento de Israel. Con la respiración contenida, leí “El nacimiento del problema de los refugiados palestinos” con sus duras descripciones de masacres y saqueos por parte de combatientes israelíes en aldeas palestinas. También estaba el capítulo sobre la salida de los árabes de Jaffa y Haifa, un levantamiento a favor de los judíos en los primeros meses de la guerra, y la descripción de Igal Alón, el comandante del Palmaj y la hermosa sabra del buen viejo Israel, como el principal expulsor de los árabes del país. Tales historias eran completamente tabú en esos días, y sentí que era socio de un gran secreto nacional. Les pregunté a mis padres qué recordaban de esos eventos. Mi padre habló poco sobre su juventud en el Palmaj y el papel que desempeñó en 1948. Dijo que luchó en la Operación Broom en el este de Galilea, al norte del lago Kinneret, en los días previos a la Declaración de Independencia. «Disparamos contra sus tiendas y ellos huyeron», dijo, concluyendo el asunto. Después de su muerte supe que mi padre había sido un operador de morteros en la 1ª Brigada del Palmach, bajo el mando del comandante de pelotón Rehavam Ze’evi, «Gandhi», más tarde un político de extrema derecha. Wikipedia en hebreo dice que «la noche del 2 de mayo, las tropas del Palmach dispararon unas cuantas ráfagas de proyectiles de mortero en las aldeas al norte de Rosh Pina que acosaron el tráfico judío, y esto fue seguido por una huida desde las aldeas». ¿Fue Aryeh Bomstein, de 18 años (mi padre, más tarde el poeta Aryeh Sivan) quien disparó ráfagas y expulsó a los residentes de las aldeas olvidadas al exilio en los campos de refugiados? Ya en medio del libro de Morris entendí que la historia de 1948 no se resume en el argumento de “huyeron o fueron expulsados”, sino en la decisión de evitar el regreso de los refugiados y confiscar sus tierras para pueblos y aldeas judías. La decisión se tomó en medio de la guerra de 1948 y está vigente hasta el día de hoy. Este es el meollo del asunto. De este lado está la Ley de Propiedad de los Ausentes, la Ley de Adquisición de Tierras, el Fondo Nacional Judío y la Autoridad de Tierras de Israel, y del otro lado está la Nakba , la expulsión, el despojo, la

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ESTE 1° DE MAYO

Circunstancias especiales rodean este año la conmemoración del Dia del Trabajador: más allá de recordar el origen de esta fecha, instituida en 1889 para homenajear a los mártires de Chicago, los líderes sindicales reprimidos tres años antes por reclamar derechos laborales en pleno desarrollo de la Revolución Industrial, hoy cuando muchos de esos reclamos se han convertido en derechos, es necesaria y oportuna una mirada reflexiva, computando las décadas ya transcurridas desde entonces.  En un siglo y medio la humanidad, al mismo tiempo que ha experimentado importantes mejoras en las condiciones de la vida laboral, mantiene todavía elevados niveles de desigualdad social que deben ser removidos. La pandemia, entre otras cosas, puso de relieve las desigualdades que las políticas neoliberales generaron en la Argentina y en casi todos los países de Latinoamérica. En estos tiempos, esos desequilibrios se reflejan en las injusticias que sufren vastos sectores de la población mundial, entre otras cosas por la falta de la protección adecuada para hacer frente a los peligros que genera el COVID 19. Por todos estos motivos, desde el LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDIO convocamos a atender este PRIMERO DE MAYO de 2021 en el particular contexto que lo rodea.  Homenajeamos a todas y todos los trabajadores de nuestro país y en especial a los del campo sanitario: médicas y médicos, enfermeras y enfermeros, personal auxiliar y a todas y todos los que desde esa avanzada línea de fuego y expuestos a los mayores riesgos para su vida y su salud, luchan contra la pandemia sin que se los retribuya moral y materialmente de la forma que merecen.  No quisiéramos olvidar a otros como los docentes, el personal del transporte de personas y de cargas y a todos aquellos que en rubros esenciales para la continuación de la existencia social están aportando con su labor permanente para atravesar las difíciles circunstancias que hoy nos toca vivir. Es entonces que, sosteniendo las banderas que bregan por alcanzar una sociedad socialmente más justa, nos hacemos presentes con esta declaración. Marcelo Horestein Presidente Pablo Gorodneff Prosecretario

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La subversiva

Por: Benjamin Falicoff  Se despertó con una pesadez inusual. Algo no estaba bien. Intentó no mirarse en el espejo, temía verse. Pero la necesidad es la necesidad, entró al baño y la tentación… El espejo le devolvió una imagen de cara hinchada, con el cachete derecho con una suerte de promontorio. No había sentido dolor de muelas. Era extraño. ¿Qué había en la boca que aumentaba el volumen de la mejilla? Trató de tocar la hinchazón… no podía… parecía… ¡esquivar el dedo! Intentaba tocarla y esta correteaba por el interior de la boca, elevando la piel en el lugar que se estacionaba. No podía creer lo que veían sus ojos. Abandonó el asombro ante la imagen especular, se concentró en recordar la ingesta del día anterior. Fue normal. Estaba vacunado contra el Covid y no era un síntoma esperable de éste. No. En eso estaba cuando escuchó un leve murmullo, un sonido con sordina que salía de su boca. Seguro que se había tragado un bicho sin saberlo y ahora presionaba por salir.  ¡Qué asco, pero qué alivio saber de qué se trataba! Volvió al espejo, revisó cada milímetro de su lengua, las encías, las muelas, la parte visible de la garganta. Curiosamente la hinchazón seguía ahí, corriéndose según el tacto y de la mirada. Otra vez ese murmullo, como un susurro poco audible, algo adentro quería manifestarse. Le pareció escuchar un “Hola”. ¿Me tragué un mini-minúsculo loro? Al borde del delirio contestó con voz desfalleciente –Hola… Ehh… si salís…  –No —se escuchó con más claridad. –Bueno, podrías salir para… conocernos –Lo dijo bajito, no podía creer que le hablaba a “algo” dentro de su boca. –Soy una palabra y no quiero. “¿Es una pesadilla? Esa cerveza artesanal…¿tendrá droga?” Tomó coraje para preguntar –Una… ¿palabra? –Si tuya —Respondieron más fuerte desde adentro.   “Me golpeé la cabeza de chico y… ahora con la pandemia… el encierro…” Estos pensamientos lo llevaron a un arrebato, se puso violento Trató de desalojar a esa… usurpadora. Sopló, silbó, introdujo el cepillo de dientes para acosarla, metió su dedo índice, el anular y el medio para atraparla. Sin resultados. Era una palabra maradoniana, gambeteaba cada intento y sólo consiguió babearse sobre la camisa. Cambió de estrategia. Trató de convencerla, le dijo varias palabras lindas, acompañantes, galanas y zalameras. Nada Perdió la paciencia le advirtió, la amenazó. El mismo destino. Tal vez un dentista pueda ayudarme… ¿Qué le diría? ¿Podría usted extraerme una palabra testaruda que me da vueltas por la boca?  ¡Llamaría a la policía o al 911 para encerrarme! Probó con un té caliente, luego con sabores dulces, salados y amargos. Le daba la impresión que se agrandaba o se achicaba según el sabor, pero no salía. ¿Será extranjera? Probó con ayuda de un traductor online una decena de idiomas. Ahora corría de un cachete al otro, del labio inferior al superior. ¿estaba danzando? Agotado ya exprimía su cabeza por otros recursos, otras lógicas. Apeló a un exorcismo que descubrió en un antiguo libro y hasta acudió al auxilio de un algoritmo matemático. Inútil tarea Extenuado de echo sobre el sofá y se quedó dormido. Se despertó sobresaltado, había soñado con una frase que se repetía una y otra vez en el sueño: “No vuelvas a reprimirme, ahora sabes cómo se siente” Corrió hasta el espejo.  La hinchazón había desaparecido.

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Efemérides – Mujeres de mayo

 Por: Graciela Perez Esandi (Com. P. de género) Alejandra Pizarnik                                            “El lenguaje será su única patria” El 29 de abril de 1936, nació Flora Alejandra Pizarnik, en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires. Fue hija de padre y madre rusos judíos. No bien llegaron perdieron su apellido original “Pozharnik”, como ocurrió con muchos inmigrantes. Su infancia estuvo atravesada por  situaciones duras ya que la familia tenía parientes residentes en Europa y estaban atentos a los acontecimientos. El nazismo y la segunda guerra mundial fueron una preocupación para ellos y  recibieron noticias nefastas de la familia  en Rivne, ciudad de Ucrania en la que la mitad de la población era judía. Rivne fue invadida por el ejército alemán el 20 de agosto de 1941.  Estos hechos ensombrecieron la infancia de las dos hijas.También tuvo su influencia el hecho de ser extranjero en Argentina. La tendencia de la madre de comparar las dos hijas, Myriam y Alejandra,  poco contribuyó a su autoestima.   Además sufrió  acné,  una tendencia a engordar, asma y una forma de hablar en  que arrastraba la última sílaba. De llamarse Blume o Blimele (florcita) como la llamaban en la infancia y la adolescencia,   se  descubrió opuesta a “lo-que-debe-ser”, como un ser distinto. Descubrió su fascinación  por la literatura que abarcaba mucho mas de lo que aprendía en la escuela secundaria y comenzó a escribir y a leer autores como Sartre y Faulkner, Rimbaud y Baudelaire, Mallarme y Artaud. Como alumna se negó a ser la alumna ideal, fue la chica rara del colegio. Disconforme con su cuerpo comenzó a consumir anfetaminas.   Dejó atrás la secundaria e ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras en la que comenzó a cursar primero Filosofía,  luego Periodismo y  luego Letras para finalmente abandonar el estudio sistemático. Estudió pintura con  Battle Planas, y luego se dedicó a escribir.Tuvo mucha influencia en ella Juan Jacobo Bajarlía.  Leyó mucho y encontró temas como la orfandad, la extranjería , la atracción por la muerte.. En el año 1960  viaja a Paris y se queda hasta 1964 hallando ahí un refugio literario y también emocional. Conoció allí a Julio Cortazar, Ivonne Bordelois, Octavio Paz, Simone de Beauvoir. La época en París fue una experiencia donde halló su voz y su madurez como poeta. Después vino un período de caída emocional, la muerte de su padre la afectó mucho, su adicción a las pastillas creció y comenzó a encerrarse en sí misma. Se suicidó a los 36 años dejando en una pizarra sus últimos versos: no quiero ir nada más que hasta el fondo38​ Su legado es una gran cantidad de poemas , donde hay temas que  se destacan, la extranjería, la alteridad, la muerte, … el mundo interior de la poeta. “Por mi sangre judía, soy una exiliada. Por mi lugar de nacimiento, apenas si soy argentina (lo argentino es irreal y difuso). No tengo una patria. En cuanto al idioma, es otro conflicto ambiguo. Es indudable que mi lugar es París, por el solo hecho de que allí el exilio es natural, es una patria, mientras que aquí duele.”Alejandra Pizarnik Los tesoros de papel de Alejandra Pizarnik, Fondo Pizarnik de la Biblioteca Nacional. http://biblioteca2.uc3m.es/365ca2.uc3m.es/365-dias.de.libros/2019/06/11/alejandra-pizarnik-niña-eterna-de-infancia-asesinada Canal Encuentro Cap. 1 Flora, ese ser imperfecto. Canal Encuentro Cap. 2 Los años felices. Canal Encuentro Alejandra Pizarnik Memoria Iluminada II…. https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandra_Pizarnik Ni París ni Buenos Aires pueden considerarse su casa, el lenguaje será su única patria. El 19 de abril de 1943, comenzó el levantamiento del ghetto de Varsovia. Heroicas mujeres del ghetto de Varsovia El autor del libro “Heroicas mujeres del ghetto de Varsovia”, Jonas Turkow, fue un sobreviviente del levantamiento del ghetto. Escribió este libro porque se dio cuenta de que nadie había escrito nada acerca de las mujeres del ghetto que él había conocido de primera mano.   “No hubo ni un aspecto en la diversa ramificada actividad de la resistencia en el cual no hubiesen participado mujeres, que hicieron gala por lo general de una extraordinaria presencia de ánimo. Muchas de las misiones más peligrosas y audaces fueron llevadas a cabo por mujeres. De pareja importancia fue su actuación en las instituciones sociales, culturales y de ayuda mutua, donde ocuparon puestos de primera fila”. En su libro figuran los nombres de Tzivia Lubetkin, Basia Temkin-Berman, Pola Elster y su hermana Bela, Ana Brande-Heler, Sofia Syrkin-Binszter, Rosa Symchowicz, Miriam Ajzensztat y Clara Segalowizc, pero el autor aclara que hubo muchas más. En esta oportunidad contaremos la historia de Pola y Bela Elster. Pola era la mayor de las dos hermanas y fue directora de colonias juveniles judías en Polonia previo a la guerra. Cuando comenzó el ghetto se puso a colaborar con las tareas de rescate y asistencia organizado por el Comité Coordinador de Varsovia. En esa ciudad vivían un millón de personas, de las cuales 400,000 eran judíos. El ghetto no fue otra cosa que una gigantesca cárcel donde llegó a haber 480,000 personas, de las que 300,000 fueron enviadas a Treblinka a las cámaras de gas. Fue creado por decreto del ejército ocupante el 12 de octubre de 1940. Todos los residentes judíos de Varsovia debieron  mudarse a un área designada, que fue cerrada al resto de la ciudad en noviembre de 1940. El ghetto fue rodeado por un muro que tenía más de 10 pies de altura, coronado con alambre de púas, y vigilado para prevenir movimientos entre el ghetto y el resto de Varsovia. Bajo metralla y bombardeo constante, Pola buscó alimentos para la olla popular, primero en la municipalidad y luego en la “JOINT”, el Comité Conjunto Judío-Estadounidense de Distribución. Valiente y audaz, enfrentó el peligro constante siempre bajo riesgo de ser arrestada. Colaboró también en operaciones de sabotaje y atentados contra las fuerzas de ocupación. Pola era una joven agraciada de 30 años de cabello moreno, y su hermana menor, Bela, era más joven de cabello rubio y ojos celestes. Su  aspecto “ario” le permitió salir del ghetto, mientras que Pola no lo hacía con la

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La “Historia Oficial” vs la Información Veraz, en medio del “Pandemonium”

Por: Benjamín Malamud Lerner (desde Córdoba) La ciencia, los consensos y la unidad salvan vidas. Estos consensos no se logran con posiciones radicales absolutas. La complejidad, solo la complejidad nos ayuda a salir de las crisis. No la grieta. Axel Rivas, Universidad de San Andrés No son tiempos sencillos los que nos tocan vivir, son complejos, a veces extremadamente complejos, ni blanco ni negro, salvo para miradas obtusas o arteras, que cuando se implementan ponen en riesgo la vida, la salud, el bienestar y hasta los fundamentos éticos de la sociedad. La complejidad está dada por los actores intervinientes, sus particulares intereses, el contexto eco-bio-socio- económico-político-jurídico y temporal en que se manifiestan y que de una u otra manera, afectan amplios sectores, sino todos, dentro de una comunidad, un país o en el caso de una pandemia hasta ahora, incontrolable, al mundo entero.   Para quienes nos desempeñamos en el campo de la salud, no son pocas las oportunidades en que esa alta complejidad se manifiesta, con diversos grados de premura, obligando a la búsqueda tanto de los “factores determinantes” de las mismas, como de sus posibles o factibles soluciones. Serán el diálogo entre los eventuales actores, donde los prioritarios derechos humanos a la vida y la salud, a la educación formal e informal, virtual o presencial, al desarrollo y la supervivencia económica regional o sectorial, a la inclusión social o a la preservación del ambiente. deberían dar lugar a consensos si los tiempos lo permite o a la toma de decisiones responsables con el aval científico y ético, si la emergencia lo requiere.  El Pandemonium, nombre de un texto del psicoanalista J. Alemán, es para este notero, una muestra de esa complejidad, donde diversos determinantes confluyeron en este mes de abril, para exponernos a graves crisis en el ámbito de la salud, de la educación y hasta de vida democrática y republicana. Crisis en la que reaparece la sombra de oscuros antecedentes de una época nefasta.   La persistente tendencia a menguar la gravedad de los efectos de la pandemia en la salud y sí valorizarla ante la economía por parte del principal partido de oposición y el oligopolio mediático, de menospreciar los esfuerzos preventivos e incluso de alertar negativamente contra ciertas vacunas, es una constante neoliberal, que ya se vivió en la dictadura. En la “Historia Oficial” se decía que éramos “derechos y humanos” mientras avanzaba el genocidio. En esa película de L. Puenzo, la protagonista (Norma Aleandro), se guía inicialmente  por los medios aceptando su relato; luego comienza a tomar consciencia de que el problema de los “desaparecidos” no eran una entelequia y las sustracciones de bebés, podrían ser reales y por último, termina por comprender que el drama de la apropiación ilegitima de los niños estaba en su propio hogar.       Ahora el instrumento de la desinformación e infodemia nos expone a más muertes y a una colmatación de las UTI que han llegado al 100% de sus posibilidades en la CABA, según los médicos intensivistas y con un personal asistencial y que ni vacaciones tuvo este verano. Determinantes epidemiológicos. La gravedad de esta nueva ola o tsunami mundial, no puede ser disimulada con expresiones de buenos deseos por varias razones: 1) hay mucha gente circulando por diversas razones en la vía pública o en ámbitos cerrados con escasa protección. 2) La vacuna está llegando afortunadamente con más regularidad pero estamos lejos de la inmunidad en rebaño de Islandia o de Israel. La Falda contará con 3000 vacunados cuando este N° 838 llegue a sus manos. A propósito este país libera de la obligación del uso de barbijos al aire libre pero no en ámbitos cerrados. 3) Hay una estrecha relación entre la circulación del virus sin las medidas adecuadas de control y la emergencia de nuevas variantes, incluso más transmisibles y agresivas que la P1 o de Manaos. Un gráfico lo explica mejor. 4) El “Arma Secreta” que utilizaron los que mejor detuvieron la pandemia, está disponible en nuestro país y no es otro que el simple barbijo triple capa correctamente usado y que desafortunadamente, aunque parezca un “disco rayado” al decir de la máxima autoridad de la OMS, cuesta en nuestro continente implementar efectivamente. Hay diferencia notables entre regiones de EEUU relacionadas con el uso o no con una variación del 100 por %. Determinantes políticos y jurídicos. La decisión del Gobierno de la CABA de no respetar al DNU Presidencial con rango de Ley respecto a la presencialidad escolar, acentúa la tendencia observada desde el inicio de la pandemia, de que en el distrito con mayor poder económico, es donde surgen los brotes que luego con fuerza repercuten en el conurbano y en el país. Ya de por sí el conflicto de poderes en medio de una pandemia no es un buen síntoma y lo es menos aun, usar tribunales escasa jerarquía para que avalen esa decisión, mientras se espera un pronunciamiento de una CSJN. “Hay tribunales que actúan como un partido político» dice en una entrevista el Dr. M. Rodríguez Villafañe y agrega “es gravísimo, un poder judicial sin mayores recaudos en un tiempo récord tomo decisiones son una aberración jurídica».  El contexto judicial no es alentador: jueces que visitaban al entonces Presidente, procedían a encarcelar y someter a inconcebibles procesos judiciales a quienes el “establishment” o la “embajada” consideraba díscolos con sus objetivos. La historia oficial de entonces llevó a la cárcel a Héctor Tímerman impidiéndole continuar el tratamiento de su cáncer y acelerando su muerte. Su hija Jordana Timerman, y su tío Javier,  le reclamaron al Consejo de la Magistratura que impulse el juicio político contra los jueces de la Cámara de Casación Penal Federal Gustavo Hornos y Mariano Borinsky (2 de los jueces visitantes) por su actuación en la causa del Memorándum con Irán, impulsada por A. Nisman quien se suicidó un día antes de presentar sus argumentos en el Congreso Nacional   D. Educativos. ¿Es la presencialidad escolar un determinante importante en esta nueva ola? A.

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