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Harvard califica a Israel de régimen de apartheid

Por: Vis a Vis (21 de marzo de 2022) La Facultad de Derecho de Harvard consideró a Israel en un reciente informe a las Naciones Unidas como “un régimen de apartheid”. El informe completo afirma que “Israel discrimina sistemáticamente a los palestinos y suprime sus derechos civiles y políticos”. Además, Harvard “considera que las acciones de Israel en la Cisjordania ocupada infringen la prohibición del apartheid y equivalen al crimen de apartheid según el derecho internacional”. Otras afirmaciones incluyen que “desde 1967, Israel ejerció un control total en la mayor parte de la Cisjordania ocupada, el régimen funciona en propósito y efecto para crear una estructura de dos niveles de derechos y protecciones, privilegiando sistemáticamente a los colonos judíos israelíes y discriminando a los palestinos”. El informe critica tambén a Israel por prohibir seis organizaciones palestinas a las que acusa de terrorismo. En una sección titulada “Apartheid en la Cisjordania ocupada”, el informe dice que “una conclusión de apartheid en la Cisjordania ocupada requiere determinar si la ocupación israelí cometió: (i) acto(s) inhumano(s), (ii) con la intención de establecer o mantener la dominación de los israelíes judíos sobre los palestinos, (iii) en el contexto de un régimen institucionalizado de discriminación y opresión racial sistemática”. Por su parte, “las prácticas prevalentes y bien documentadas de Israel de detener arbitrariamente a los palestinos bajo el pretexto de delitos de seguridad ampliamente definidos, negando a los detenidos palestinos sus derechos básicos a un juicio justo y a las debidas garantías procesales, utilizando los malos tratos y la tortura con impunidad, y colocando a los palestinos en detención administrativa prolongada sin cargos ni juicio, pueden equivaler en conjunto al acto inhumano de negar a los palestinos el derecho a la libertad de la persona”. Además, acusan a Israel de “actos inhumanos”, “y de la creación deliberada de condiciones que impiden el pleno desarrollo de ese grupo al negarles DD.HH. y libertades básicas”. Harvard acusa a Israel de “persecución”, restringiendo severamente a los palestinos de sus derechos básicos a la libre expresión y libre asociación y reunión. En ninguna parte del informe hay matices: no se menciona el terrorismo contra Israel, los problemas de seguridad, el historial de derechos humanos de la Autoridad Palestina o los derechos de Israel sobre la tierra. El informe concluye que Israel practica el apartheid. A continuación, el tweet del embajador israelí en ONU, Gilad Erdan: «No es de extrañar que al leer este informe se encuentre en la Facultad de Derecho de Harvard una clase de primavera de 2022 sobre ‘Derecho, DD.HH. y justicia social en Israel y Palestina’ impartida por la Sra. Salma Waheedi. La Sra. Waheedi firmó una carta para ‘expresar su solidaridad con el pueblo palestino en su lucha por la libertad y la autodeterminación. La violencia del Estado israelí devastó la vida de los palestinos mediante una combinación de guerra, robo territorial y desplazamiento violento. El inquebrantable apoyo financiero, militar y político de EE.UU. alimentó un sistema de apartheid que institucionaliza la dominación y la represión de los palestinos’. Varios profesores de Harvard continúan afirmando que ‘a los palestinos no sólo se les niega la libertad y la autodeterminación, sino que incluso se les niega el derecho a resistir. La resistencia palestina en todas sus formas está criminalizada por Israel y Estados Unidos. Toda medida de autodefensa de un pueblo sin Estado ni ejército contra una potencia nuclear respaldada por EE.UU. exigen el fin del apoyo de EE.UU. al régimen de apartheid de Israel, condenan la agresión estatal israelí y afirman nuestro apoyo a la lucha de liberación palestina». El informe lo redactó Adameer, una organización que “se opuso con vehemencia a una nueva cláusula en los contratos de subvención de la Unión Europea con las ONG palestinas que prohíbe a los beneficiarios trabajar con organizaciones e individuos designados en las listas de terroristas de la UE y financiarlos”. Addameer es una “filial” del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización terrorista según EE.UU., la Unión Europea, Canadá e Israel. Socio de la Escuela de Derecho de Harvard, Adameer se refiere al ejército israelí como las “Fuerzas de Ocupación israelíes”. También acusa a Israel de “castigo colectivo”, “crímenes de guerra” y una “política de utilizar a los prisioneros palestinos como peones para lograr ganancias políticas y militares”. La organización colaboró con organizaciones pro-BDS. Vía Israel Noticias

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Mientras la violencia antisemita arrasa en Estados Unidos, los sionistas progresistas se disputan un espacio a la izquierda

‘NO VOY A DEJAR QUE ME QUITEN MIS VALORES PROGRESISTAS’ Por: DANIELLE ZIRI | The Times of Israel (31 de mayo de 2021) Activistas en Dyke March en Washington, DC, el 7 de junio de 2019 (NICHOLAS KAMM / AFP) Después del asesinato de George Floyd a manos de la policía en Minnesota el año pasado, Zach Schaffer, de 27 años, se unió a las protestas de Black Lives Matter en Nueva York, cruzando los brazos con sus compañeros, con un cartel que decía «Judíos por vidas negras» alrededor de su cuello. . Schaffer, que trabaja en el mundo judío sin fines de lucro como director ejecutivo del Consejo de Jóvenes Presidentes Judíos, se describe a sí mismo como un progresista acérrimo y sionista, dos cosas que muchos creen que son contradictorias. “Soy sionista porque soy progresista, soy pro-justicia racial porque soy progresista. Creo que mi identidad judía y los valores y la liturgia de la Torá me han llevado a mi identidad progresista hoy ”, dijo Schaffer a The Times of Israel. «Para mí, luchar contra el antisemitismo es una causa progresista y ser sionista es una causa progresista». Durante los últimos años, sin embargo, algunos activistas pro-palestinos han promovido la idea de que el sionismo está en conflicto con la justicia social, poniendo a judíos progresistas como Schaffer en una situación cada vez más incómoda. En 2017, los organizadores de Chicago Dyke March expulsaron a los participantes judíos por exhibir banderas del orgullo que contenían la Estrella de David. La Marcha de las Mujeres en 2019 también generó controversia, y algunos organizadores afirmaron que no había lugar en el feminismo para las personas que apoyan a Israel. Las mismas ideas han surgido en las redes sociales desde el conflicto de mediados de mayo entre Israel y Hamas en Gaza.El director ejecutivo del Consejo de Jóvenes Presidentes Judíos, Zach Schaffer, habla ante una audiencia. (Captura de pantalla) La creciente alienación de los judíos liberales de los espacios progresistas es lo que llevó a Amanda Berman, de 35 años, a fundar Zioness en el verano de 2017. “Esto ha estado sucediendo durante mucho tiempo, ahora es más en tu cara”, dijo. Las últimas semanas, cree Berman, han «despertado a muchas personas que sentían que podían cerrar los ojos al antisemitismo dentro de nuestros espacios políticos y movimientos por la justicia». «No podemos darnos el lujo de ignorarlo», dijo Berman. Como resultado de la reciente retórica antiisraelí y antisemita que aparece en la izquierda, ahora se están lanzando cuatro nuevos capítulos de Zioness en todo el país. Según Berman, algunas organizaciones judías también tienen la culpa de la exclusión de los sionistas de las luchas progresistas, ya que “le han dicho al movimiento progresista que está bien imponer pruebas de fuego a los judíos estadounidenses y hacernos calificar nuestro sionismo o nuestro apoyo para Israel y enmarcar constantemente la liberación judía como opuesta a los derechos humanos palestinos, lo cual, por supuesto, no lo es «. Berman y su organización prometen seguir participando en el movimiento progresista porque es «el hogar ideológico de los judíos estadounidenses», afirmó. Se hizo eco de Schaffer al decir que el apoyo a la justicia social en Estados Unidos no debería ser transaccional.Amanda Berman, fundadora de Zioness, segunda desde la derecha, se le pidió que abandonara la Chicago Dyke March junto con otros que llevaban banderas del orgullo de la Estrella de David, en 2017 (Cortesía). “Cuando los judíos estadounidenses defienden a las comunidades LGBTQ, es porque hay judíos que son LGBTQ; cuando presentamos a inmigrantes y refugiados, es porque cada judío es un inmigrante o un refugiado ”, dijo Berman. «Seguiremos estando en estos movimientos». A pesar del retroceso en los espacios progresistas, Schaffer también dejó claro: “No condiciono mi solidaridad con otras comunidades en función de lo que sienten por mí. Me presento donde aparezco porque creo que es lo correcto «. No dejes que vean nuestra estrella de David Ilustrativo: manifestantes ondean banderas palestinas en el Dyke March 2018 de Chicago. (Captura de pantalla de YouTube) En las redes sociales, la actriz de 36 años Daniella Rabbani Sirkin a menudo ha abogado por causas de justicia social. En su página de Instagram, Rabbani Sirkin a menudo comparte fotos de sus dos hijos pequeños: Ness de cuatro años y Paz de un año y medio. Trabajando como actriz en la ciudad de Nueva York, tiene unos 16.000 seguidores en la plataforma. El 21 de mayo, publicó un mosaico azul como símbolo de la lucha contra el antisemitismo. Pero, a medida que el contenido antiisraelí y antisemita comenzó a ser tendencia en las redes sociales por la Operación Guardián de los Muros, decidió hacer que su perfil fuera privado. «La afluencia de odio fue una locura», dijo Rabbani Sirkin a The Times of Israel. «Esta [se supone que es] una aplicación para gatitos y bonitos platos de comida». Las publicaciones antisemitas han aumentado en línea en las últimas semanas. Un análisis de Twitter realizado por la Liga Anti-Difamación (ADL) luego de la reciente escalada en Gaza mostró más de 17,000 tweets con variaciones de la frase «Hitler tenía razón» entre el 7 de mayo y el 14 de mayo de 2021. Pero la ola de odio también se ha desarrollado fuera de línea. La ADL recibió 193 informes de incidentes antisemitas en todo el país en la semana posterior al inicio de la crisis, frente a los 131 de la semana anterior. Con alarmante frecuencia, se están publicando videos en línea que muestran a manifestantes pro palestinos golpeando a judíos en las calles, intimidando a los comensales judíos en las terrazas de los restaurantes y quemando banderas israelíes en Nueva York, Los Ángeles y otras grandes ciudades. En general, la ADL ha registrado un aumento del 75 por ciento en incidentes antisemitas en los Estados Unidos desde finales de abril.Ilustrativo: la cuenta de TikTok de Lily Ebert, sobreviviente del Holocausto, recibió mensajes antisemitas. (Campaña contra el antisemitismo a través de JTA) Rabbani Sirkin dijo que recientemente ha tenido en cuenta ese odio en su toma de decisiones diaria, algo que ella describe como «un cambio

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Joe Biden recicla a Franklin D. Roosevelt

Fuente: Atilio A. Boron | Página/12 Fecha: 9 de mayo de 2021 (Por Atilio A. Boron) La reorientación macroeconómica de la Administración Biden originó un sinnúmero de elucubraciones acerca de cuán lejos llegaría el mandatario estadounidense en este nuevo rumbo. Una lectura cuidadosa de su discurso, pronunciado ante ambas cámaras del Congreso al cumplir 100 días de su mandato, permite vislumbrar una primera respuesta. Biden dijo que sus palabras tenían que interpretarse en el marco de una triple crisis: “la peor pandemia del siglo, la peor crisis económica desde la Gran Depresión y el peor ataque a la democracia desde la Guerra Civil.” Enfrentar estas amenazas no era algo que podía hacerse con las políticas habituales sino que requerían creatividad y renovados esfuerzos. De su discurso se desprende que es más fácil combatir a la pandemia, más difícil atacar a la crisis económica y más aún restañar las heridas sufridas por la democracia estadounidense que, a juicio de muchos observadores dentro de ese país, se ha degradado al rango de una voraz plutocracia. Dejamos para otra ocasión lo relativo a la pandemia, para concentrarnos en las propuestas económicas. Claramente hay un retorno al New Deal de Roosevelt, aunque se lo mencione apenas una vez a lo largo de las dieciséis páginas de su discurso, y no precisamente a la hora de hablar de la economía. Pero sus anuncios son un alegato a favor de una vigorosa reafirmación del papel del estado como redistribuidor de riqueza y rentas, como inversionista en grandes emprendimientos en infraestructura y nuevas tecnologías y como garante del fortalecimiento de las capas medias, a su vez hijas del activismo sindical. Porque, aclaró, “la economía del derrame nunca funcionó … y es hora que la economía crezca de abajo hacia arriba.” Las cifras que mencionó para justificar este cambio de paradigma macroeconómico, que descoloca por completo a los charlatanes y consultores económicos que siguen propalando las falacias del neoliberalismo en muchos medios de la Argentina, eran archisabidas en los ambientes académicos y políticos de izquierda en Estados Unidos, pero casi por completo desconocidas por el gran público e, inclusive, los miembros del Congreso. Por ejemplo, que el diferencial existente entre el ingreso del CEO de algunas empresas y el trabajador promedio es de 320 a 1, siendo que en el pasado era de un ya intolerable 100 a 1, ecuación incompatible con el “sueño americano”. Por lo tanto la triplicación de ese hiato debe ser corregido por las políticas públicas. Los billonarios se han enriquecido aún más con la pandemia, y han utilizado todos los mecanismos a su alcance para evadir el pago de impuestos, que recaen sobre las capas medias y los trabajadores, una afirmación que viene como anillo al dedo para describir la situación en la Argentina. De ahí su propuesta de establecer un impuesto de 39.6 por ciento a quienes registren ingresos superiores a los 400.000 dólares anuales. Es inadmisible, dijo, que 55 de las mayores corporaciones del país no hayan pagado un centavo de impuestos federales pese a que obtuvieron ganancias superiores a los 40.000 millones de dólares. Las resonancias rooseveltianas de su discurso se acrecentaron cuando aseguró, contrariando un credo muy difundido, que “Wall Street no construyó este país. Las clases medias lo hicieron. Y fueron los sindicatos quienes crearon a las clases medias.” A renglón seguido requirió del Congreso la pronta aprobación de una legislación que respalde el derecho a organizar sindicatos, mismo que había sido severamente recortado por Reagan. Walmart y Amazon, para mencionar los dos casos más conocidos, han sido los abanderados de la lucha anti-sindical en tiempos recientes y librarán duras batallas contra las propuestas de Biden. ¿Cómo interpretar este giro tan significativo en el discurso y en las propuestas legislativas planteadas por Biden? ¿Se ha convertido al nacional-populismo, al socialismo? Nada de eso. Es la respuesta defensiva ante la inédita profundidad de la crisis del capitalismo estadounidense y el rotundo fracaso de las políticas ortodoxas impulsadas por el FMI y el Banco Mundial para enfrentarla. Y ante el fiasco producido por la reducción de impuestos a los ricos de Trump que, previsiblemente, no surtió el efecto deseado. Pero más que de Biden la reacción viene de las alturas del aparato estatal que, en la tradición marxista, en ocasiones críticas juega el papel del “capitalista colectivo ideal”. Es decir, un sujeto que se eleva por encima de los mezquinos intereses corporativos o sectoriales y apela a estrategias que protejan a la clase capitalista en su conjunto y al capital como sistema económico, amenazados, por la competencia de China y la belicosidad de Rusia. De la primera, a causa de su arrollador dinamismo económico y sus grandes avances tecnológicos; de Rusia por su “maligno ingerencismo” en la política norteamericana. Y al hablar de los cambios tecnológicos (con implicaciones en la defensa tanto como en la vida cotidiana) Biden afirmó que Estados Unidos está quedando rezagado en esa crucial carrera con las “autocracias” de China y Rusia, que desafían el liderazgo que Estados Unidos debe ejercer en el mundo aunque nadie puede decir quién, cómo y cuándo le confió tan elevada misión. De ahí la radicalidad de los cambios propuestos. 

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Académicos judíos estadounidenses impulsan la definición de antisemitismo permitiendo más críticas a Israel

Fuente:  Ron Kampeas | The Times of Israel Fecha: 18 de abril de 2021 Activistas frente a una reunión del Comité Ejecutivo Nacional Laborista en Londres, con carteles que protestaban por la definición de antisemitismo de la IHRA, 4 de septiembre de 2018 (Stefan Rousseau / PA Images via Getty Images / via JTA / SUE). El Grupo de Trabajo Nexus, formado por académicos liberales, dice que la definición de la IHRA es demasiado amplia, que no todos los dobles raseros hacia el estado judío manifiestan prejuicios JTA – Un grupo de académicos judíos liberales estadounidenses ha ofrecido una definición de antisemitismo que otorga más libertad de acción a las críticas a Israel que la que los grupos judíos están presionando a los gobiernos para que adopten. La diferencia clave entre la definición publicada el martes por Nexus Task Force, un proyecto del Programa Knight en Medios y Religión de la Escuela de Comunicación y Periodismo Annenberg de la Universidad del Sur de California, y la definición de 2016 desarrollada por la International Holocaust Remembrance Alliance (IHRA) ) está aplicando un doble rasero a las críticas a Israel. La definición de la IHRA incluye como ejemplo de crítica antisemita de Israel «Aplicar un doble rasero al exigirle a [Israel] un comportamiento que no se espera ni se exige de ninguna otra nación democrática». Varios grupos principales de defensa de los judíos están presionando a los gobiernos de todo el mundo para que adopten la definición de la IHRA. Los críticos han dicho que la definición es demasiado amplia. El Grupo de Trabajo Nexus, formado en 2019 para abordar lo que describe como una «tendencia inquietante a politizar y explotar el antisemitismo e Israel [que] está creciendo en círculos políticos conservadores y de derecha», describe circunstancias bajo las cuales aplicar un doble rasero a Israel no es antisemita. “Prestar una atención desproporcionada a Israel y tratar a Israel de manera diferente a otros países no es prueba prima facie de antisemitismo”, dice la definición de Nexus. “Hay numerosas razones para dedicar especial atención a Israel y tratar a Israel de manera diferente, por ejemplo, algunas personas se preocupan más por Israel; otros pueden prestar más atención porque Israel tiene una relación especial con los Estados Unidos y recibe $ 4 mil millones en ayuda estadounidense «. Ilustrativo: una parada de autobús de Londres desfigurada con un cartel no autorizado que decía: ‘Israel es un esfuerzo racista’, que un grupo pro palestino presentó en protesta por la adopción por parte del Partido Laborista del Reino Unido de la definición de antisemitismo de la IHRA, el 6 de septiembre 2018. (Twitter) La definición de Nexus describe las formas en que el sesgo antiisraelí puede manifestarse como antisemitismo. “Es antisemita tratar a Israel de manera negativa basándose en la afirmación de que solo a los judíos se les debe negar el derecho a definirse a sí mismos como pueblo y ejercer cualquier forma de autodeterminación”, dice. Los autores del documento Nexus incluyen a Dov Waxman, profesor de estudios sobre Israel en UCLA; Tema Smith, ex coordinador del Grupo de Trabajo Nacional de Canadá sobre Educación, Recuerdo e Investigación sobre el Holocausto; David Schraub, profesor de la Facultad de Derecho de Berkeley e investigador principal del California Constitution Center; Matt Nosanchuk, el enlace con la comunidad judía de la Casa Blanca de Obama; y Jonathan Jacoby, director de Nexus Task Force.

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Alianza judía de izquierda pide a Biden que rechace la definición de antisemitismo que incluye el anti-sionismo

Fuente: Ben Samuels | Haaretz Fecha: 13 de enero de 2021 WASHINGTON – Una coalición estadounidense de 10 organizaciones sionistas liberales insta a la administración entrante de Biden a que no adopte la definición de trabajo de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, citando un potencial de uso indebido. En un comunicado emitido el martes, la Progressive Israel Network, que comprende Ameinu, Americans for Peace Now, Habonim Dror North America, Hashomer Hatzair World Movement, Jewish Labor Committee, J Street, New Israel Fund, Partners for Progressive Israel, Reconstructing Judaism y T’ruah, argumenta que el esfuerzo por consagrar la definición de la IHRA en las leyes y políticas estadounidenses amenaza con equiparar la crítica legítima a Israel y la defensa de los derechos palestinos con el antisemitismo. “La administración y el Congreso de Biden deben rechazar doctrinas fáciles y simplificadas de las que se puede abusar fácilmente”, dice el comunicado. «Deberían abstenerse de legislar prohibiciones sobre el discurso protegido constitucionalmente y el activismo legítimo, que a menudo se dirigen erróneamente a quienes no albergan odio hacia los judíos, y que dificultan la identificación y confrontación de casos genuinos de antisemitismo».La definición de trabajo, adoptada por el plenario de la IHRA en 2016, establece: “El antisemitismo es una cierta percepción de los judíos, que puede expresarse como odio hacia los judíos. Las manifestaciones retóricas y físicas del antisemitismo están dirigidas hacia individuos judíos o no judíos y / o sus propiedades, hacia instituciones de la comunidad judía e instalaciones religiosas». En su declaración, Progressive Israel Network argumenta que la adopción de esta definición, con sus «ejemplos contemporáneos» que la acompañan a nivel estatal, federal y universitario y en la gobernanza corporativa, «tiene el potencial de socavar las libertades fundamentales, y en algunos casos ya lo ha hecho». Según la coalición, los ejemplos contemporáneos adjuntos a la definición de trabajo permitieron al Departamento de Estado o al secretario Michael Pompeo declarar, en lo que llama «una extralimitación dañina», que el antisionismo, así como el movimiento global de boicot, desinversión y sanciones contra Israel es antisemitismo. La declaración menciona dos de lo que la IHRA llama ejemplos contemporáneos de antisemitismo: “Los ejemplos consideran antisemita la afirmación de que ‘la existencia de un Estado de Israel es un esfuerzo racista’ y la aplicación de ‘dobles raseros’ a Israel ‘al pedirle un comportamiento no esperado ni exigido de ninguna otra nación democrática’”. Los ejemplos contemporáneos citados en la definición también incluyen la negación del Holocausto, las teorías sobre las conspiraciones judías globales y la responsabilización colectiva de los judíos por las acciones israelíes.“Somos defensores de un futuro de igualdad, dignidad y seguridad para todos los israelíes y todos los palestinos. Como tal, insistimos en que los activistas, académicos y todos los ciudadanos deben tener derecho a expresar una amplia gama de opiniones políticas sin temor a ser reprimidos o difamados por el gobierno. Esto incluye críticas a la legitimidad de la fundación de Israel o la naturaleza de sus leyes y sistema de gobierno». En diciembre, Americans for Peace Now, miembro de la Progressive Israel Network, rechazó una solicitud de la Conferencia de Presidentes de las principales organizaciones judías estadounidenses para adoptar la definición de trabajo, diciendo que la organización, paraguas de 51 grupos, prestaría mejor servicio [para etiquetar personas y entidades como antisemitas] «usando un bisturí en lugar de una excavadora». Traducción: Dardo Esterovich

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La extrema derecha y el derecho extremo

Fuente: Jorge Majfud | Alainet Fecha: 12 de enero de 2021 Ahora, en Estados Unidos, como en Europa y en América Latina, la extrema derecha es una manifestación colateral del poder social y político que, con la frustración de sus miembros sin poder, crean una inestabilidad social. Una de las especialidades de un poder dominante es su capacidad para secuestrar logros y méritos ajenos, desde los progresos materiales hasta los progresos sociales. Así, el capitalismo, el neoliberalismo y la nueva ideología radical de los negocios (por la cual hasta los pequeños y sufridos empresarios y emprendedores se creen miembros del mismo gremio que integran Elon Musk, la familia Walton y Donald Trump) ha convencido al mundo que le debemos todos los progresos económicos, tecnológicos, científicos y el pan que comemos a su orden benefactor. Este absurdo, fácil de refutar pero fosilizado en la superstición popular, es tan absurdo como la idea de que el capitalismo y la democracia van juntos, cuando la historia demuestra que, en la abrumadora mayoría de los casos, ha significado lo contrario. Los grandes negocios y las corporaciones han promovido múltiples guerras y dictaduras, con la excepción de aquel país de donde procedía ese poder y el interés de orden y buen ejemplo. Uno de estos problemas (solo uno pero de vital importancia) lo advirtió y denunció por cadena de televisión el mismo presidente y general Dwight Eisenhower en 1961, al momento de despedirse de la presidencia: la obscena alianza en su país entre el poder militar y las corporaciones. Lo mismo había hecho el presidente Rutherford Hayes en 1886: “este no es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo; es un gobierno de las corporaciones, por las corporaciones y para las corporaciones”. La democracia es otro ejemplo de secuestro perfecto, tal como lo fueron las religiones oficiales, por la cual hasta Jesús termina siendo el protector del capitalismo, el portavoz de la ambición desenfrenada de los multimillonarios y bendiciendo guerras y dictaduras de todo tipo. Cuando las democracias fueron inevitables en múltiples países, se las colonizó a través de la gran prensa y de los nuevos medios de comunicación masivos como la radio y el cine.  En Estados Unidos, a fines del siglo XIX los blancos esclavistas, derrotados en la Guerra civil, se rebelaron contra los nuevos derechos de los negros. Crearon el grupo terrorista más antiguo que existe, el KKK, y se popularizaron los alzamientos, linchamientos y hasta intentos directos de golpes de Estado, estilo banana republic. Alguno tuvo éxito. El 9 de noviembre de 1898, una turba tomó la corte de Wilmington, la mayor ciudad de Carolina del Norte, y declaró la “Independencia de la Raza Blanca” en base a la “superioridad del hombre blanco” y la constitución del país, que “no había sido escrita para incluir a gente ignorante de origen africano”. Los negros, la mayoría de esta ciudad, habían logrado participar en las últimas elecciones, eligiendo a algunos representantes. Al día siguiente, dos mil blancos armados tomaron por asalto las calles, destruyeron y quemaron negocios y el único diario de la ciudad administrado por negros. Como era de esperar, se corrió la voz de que algunos negros abrieron fuego contra los vándalos blancos, por lo cual se ordenó “matar a cualquier maldito negro que se deje ver”. Para poner orden, el gobernador ordenó a los soldados que habían regresado de Cuba (donde les secuestraron a otros negros su propia revolución) tomar la ciudad. Como resultado, algunos cientos de negros fueron ejecutados y miles debieron abandonar sus casas. El gobierno y sus representantes negros, elegidos en las urnas, fueron reemplazados por una dictadura que nunca se llamará dictadura, sino el gobierno de ciudadanos responsables y pacíficos que habían restaurado “la ley y el orden” y la voluntad de Dios. ¿Suena como algo reciente? Incluso feministas, luchadoras por el voto femenino como Rebecca Latimer Felton, recomendará linchar a los negros que ganaron las elecciones de 1898 en Carolina del Norte, ya que cuanto más educados y cuanto más participan en política, mayor amenaza suponen a la virginidad de las indefensas mujeres blancas. El linchamiento fue (es) una institución establecida por la raza superior que, no sin ironía, le teme a la superioridad física y sexual de las razas inferiores. Rebecca Latimer Felton, campeona de la modernización de la educación, no dejaba de insistir que, cuanto más dinero se invierte en la educación de los negros, más crímenes comenten. Por años, argumentó que otorgarle el derecho al voto a los negros conduciría a la violación de las mujeres blancas. Aunque desde inmemoriales generaciones las violaciones generalmente eran cometidas por hombres blancos contra mujeres negras, la fantasía pornográfica del poder nunca descansó y Felton recomendó mil linchamientos por semana para menguar el apetito sexual de estos hombres oscuros e ignorantes que ella considera gorilas. En 1922, por 24 horas, la feminista racista Felton se convirtió en la primera senadora de Estados Unidos por Georgia. La segunda mujer fue Kelly Loeffler, también por Georgia, quien, en enero de 2021, perdió con el candidato negro Raphael Warnock. Ese mismo día, miles de fanáticos blancos asaltaron el Congreso en Washington, donde el colegio electoral iba a confirmar su derrota. En el siglo XX, como forma de evitar la catástrofe de la raza blanca anunciada por Charles Pearson, se sustituirá la palabra raza por comunismo. El enroque semántico es tan efectivo que sobrevivirá a varias generaciones de críticos inadaptados, antipatriotas y todo tipo de radicales extremistas de izquierda. En América latina, la extrema izquierda más radical también fue un inevitable efecto colateral del poder imperial. Más recientemente, ni Cuba ni Venezuela ni ninguna otra experiencia independentista hubiesen sido lo que fueron y lo que son sin la persistente y profunda intervención de Washington y las megacorporaciones del norte. La extrema derecha, desde las dictaduras militares hasta las democracias tuteladas, justificadas en la reacción contra la reacción, también. Theodore Roosevelt lo había puesto por escrito en 1897: “la democracia de este siglo no necesita más justificación para su existencia que el

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UC Global empezó a espiar a Assange para la CIA tras firmar un contrato con el magnate Sheldon Adelson

Fuente: Joan Cantarero| Público.es Fecha: 12 de enero de 2021 La empresa española Undercover Global S.L. colaboró con la CIA para espiar al fundador de Wikileaks en su asilo diplomático en Londres. Lo hizo a través del millonario Sheldon Adelson –amigo personal de Trump y promotor de Eurovegas– y de sus vínculos con la agencia Stratfor. A partir de 2017 infestó la embajada ecuatoriana de microcámaras de alta tecnología preparadas por un experto desde España, con acceso online 24 h desde cualquier parte del mundo. Tras el rechazo de la Justicia británica a la extradición de Julian Assange a Estados Unidos por su precaria salud, toman fuerza otros elementos clave acerca del espionaje al que la empresa española de seguridad UC Global sometió durante años tanto al fundador de Wikileaks, mientras permaneció atrapado en la embajada de Ecuador en Londres, como a sus abogados, amigos y periodistas que lo visitaron entre 2012 y 2019. La Audiencia Nacional mantiene como imputado al exmilitar David Morales Guillén, propietario de esta empresa de seguridad, desde octubre de 2019 tras ser detenido en la llamada Operación Tabanco, por violar tanto la privacidad de Assange como las comunicaciones entre el activista y sus abogados. Pero ésa no es la única causa abierta en la Audiencia Nacional contra el propietario de Undercover Global S.L., contratada inicialmente para proteger la legación ecuatoriana en la capital británica. También está la acción legal emprendida por varios periodistas internacionales que visitaron al fundador de Wikileaks durante su encierro en Londres, quienes denunciaron que sus teléfonos móviles fueron manipulados en la embajada de Ecuador, al verse obligados a dejarlos en custodia de la empresa de seguridad española durante el encuentro. En concreto, apuntan a que sus terminales pudieron haber sido clonados, y extraídos los datos almacenados, además de que se les pudo instalar software espía. Sobre Morales, el exsoldado de las fuerzas especiales españolas aspirante a crear su propio Blackwater, también pesan las acusaciones de tenencia ilícita de armas, lavado de dinero y soborno, después de que la Policía encontrara dos pistolas con los números de serie borrados durante el registro de su vivienda de Jerez de la Frontera (Cádiz), junto a una importante cantidad de dinero en metálico. En concreto, el procedimiento judicial en marcha en España respecto a este caso no persigue averiguar si Assange y sus allegados fueron espiados, porque es obvio que lo fueron, sino acreditar fehacientemente desde cuándo, por orden de quién y al servicio de quién, porque la autoría es evidente. Pero también busca descubrir con qué finalidad la empresa española de seguridad UC Global convirtió la embajada de Ecuador en Londres en un plató de Gran Hermano y pretendió sin éxito hacer del fundador de Wikileaks un remedo del ingenuo Truman Burbank. Assange era perfectamente consciente de que era vigilado, observado y escuchado, e intentó defenderse, pero desconocía el alcance del operativo. De proteger al “huésped” a espiar al “objetivo” Dice el aforismo latín difundido por Cicerón «Qui prodest scelus, is fecit«, es decir: «Aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido». En todo caso, es público y notorio que las sospechas apuntan directamente a los servicios secretos de los Estados Unidos, tanto los públicos como los privados, que son los principales interesados. Por tanto, las causas abiertas persiguen acreditar estas sospechas, identificando a todos aquellos que colaboraron en el operativo y su grado de implicación en los diversos delitos denunciados y supuestamente cometidos en la legación diplomática ecuatoriana en Londres, por parte de ciudadanos españoles. Esta misión de protección de la embajada de Ecuador en Londres fue encomendada en 2015 a la compañía española de seguridad UC Global por orden del SENAIN, el Servicio Nacional de Inteligencia ecuatoriano, con el objetivo garantizar la integridad y la seguridad de la legación diplomática y del refugiado Assange, ante posibles acciones externas. Poco tiempo después, UC Global implementó las medidas de seguridad de la sede diplomática con cámaras de seguridad y prestó una especial atención al control de las visitas, incluidos los abogados de Assange, que tenían la obligación de depositar en el acceso de seguridad cuanto aparato electrónico llevaran encima, lo que se hacía extensible especialmente a los teléfonos móviles. Estas medidas incomodaban a los visitantes, aunque las aceptaban de buen grado, en el convencimiento de que tenían como misión preservar la seguridad del fundador de Wikileaks. Según datos de la seguridad pública ecuatoriana, su legación diplomática en Londres, vecina de la embajada de Colombia y a escasos 100 metros de los conocidos almacenes Harrods, tenía cámaras de vigilancia dentro y fuera, pero en ningún caso recogían audio. El viaje a Las Vegas que lo cambió todo En junio de 2016 el propietario de UC Global, Morales recibió una invitación personal de Zohar Lahav, el jefe de seguridad de Las Vegas Sands, para asistir a la Convención NAB (National Association of Broadcasters), un singular certamen ferial que se celebra anualmente en el Convention Center de la ciudad de Las Vegas, dura seis días y reúne a muy distintos y diversos sectores de la industria, que van desde la producción cinematográfica y las telecomunicaciones, hasta la realidad virtual, el deporte y la tecnología militar y la seguridad.  La sede de este evento es propiedad de Las Vegas Sands Corporation, compañía presidida por el magnate ultra-sionista Sheldon Adelson, el vigésimo primer hombre más rico del mundo, amigo personal de Donald Trump y más conocido en España por ser el promotor de la fallida ciudad-casino Eurovegas, fallecido este martes a los 87 años. Al servicio de Aldelson, y a las órdenes de un relevante exagente del servicio secreto condecorado por la CIA, estaba Zohar Lahav, un americano-israelí sionista que ya conocía muy bien a Morales, aunque no se hubieran visto nunca. Pese a que el exmilitar se creyera inicialmente otra cosa, distintos elementos llevan a concluir que el interés del jefe de seguridad de Las Vegas Sands por Morales obedecía única y exclusivamente a su condición de guardián de Assange en la embajada de Ecuador en Londres.  Los servicios de inteligencia estadounidenses ya tenían un plan de acción sobre el fundador de Wikileaks, más que posiblemente un servicio a través de la agencia Stratfor (Strategic Forecast Global Intelligence), con sede en Texas,

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Cómo la gloriosa alianza judía-negra de Georgia triunfó sobre la mafia pro-Trump

Fuente: Etan Nechin | Haaretz Fecha: 7 de enero de 2021 Ayer, tuvo lugar uno de los peores hechos de la historia cuando una mafia pro-Trump irrumpió en el Capitolio de los Estados Unidos, rompiendo las puertas de la cámara sagrada del Senado en un intento de golpe impulsado por el presidente Trump. Ese mismo día, hubo otro hito histórico muy diferente, oscurecido por la bruma del gas lacrimógeno que flotaba por las calles de Washington. Un progresista judío y el pastor negro de la iglesia de Martin Luther King Jr cambiaron de bando ambos escaños del Senado en Georgia, dando al Partido Demócrata el control del Senado por primera vez desde 2014. Raphael Warnock y Jon Ossoff han causado un gran revés en el panorama político de Estados Unidos al vencer a los senadores republicanos Kelly Loeffler y David Perdue. Junto con la victoria de Biden, el Partido Demócrata ahora controlará los tres factores principales del gobierno de Estados Unidos. Pero esta victoria es quizás menos sorprendente de lo que parece. Los dos candidatos republicanos se ataron fuertemente al mástil de Donald Trump, a pesar de cuán profundamente está sufriendo Georgia por su incompetente y alienada gestión de la pandemia de COVID. Y Perdue y Loeffler tomaron el dog whistling (silbato para perros) [1] racista y antisemita de Trump y se asociaron con él, incluso más allá de los porosos límites de lo que el presidente mismo ha hecho en público. Georgia no quedó impresionada. Su respuesta: votar a los primeros senadores negros y judíos del estado del sur profundo. En su discurso de aceptación pronunciado por Zoom, Warnock declaró: “La mujer de 82 años que recolectó el algodón de otra persona fue a las urnas para elegir a su hijo menor como el próximo senador de los Estados Unidos».   Este resultado histórico es aún más profundo si se considera que estos dos fueron elegidos en un estado que hasta hace 70 años, según la memoria viva, linchaba a negros y hace 100 a Leo Frank, el gerente judío de una fábrica de lápices que fue acusado injustamente de la violación y asesinato de un empleado de 13 años. Su victoria evocó recuerdos de décadas de alianza entre las comunidades negra y judía que durante el movimiento de derechos civiles estuvo en su apogeo. De hecho, Ossoff me dijo en una entrevista justo antes de las elecciones que estábamos presenciando el «surgimiento de una alianza [judía-negra] que se pronuncia por la salud, el empleo y la justicia para todas las personas en este estado. Y que los abanderados de esta histórica competencia  son un joven judío hijo de un inmigrante, guiado por John Lewis,  el pastor principal de la Iglesia Bautista Ebenezer, un predicador negro que ocupara el púlpito del Dr. [Martin Luther] King Jr y que la actual conducción pastoral de John Lewis es una continuación de esta tradición. Esa renovada alianza entre negros y judíos cumplió su promesa de responsabilidad mutua y solidaridad, y salió con toda su fuerza en Georgia el martes. En Georgia, los demócratas obtuvieron resultados muy por encima de su peso. Se beneficiaron del viento de cola de la campaña decididamente centrista, tranquila y serena de Joe Biden. Pero la razón por la que Georgia estuvo en juego en este ciclo es gracias a un gran cambio demográfico en el Sur y a un esfuerzo masivo de base para lograr el voto, que se ha cultivado cuidadosamente durante la última década. Desde 2016, ha habido un aumento del 20 por ciento de votantes registrados afroamericanos en Georgia y un aumento del 18 por ciento en votantes latinos. Esto no solo resultó en más votantes, sino en más organizadores que luchan por superar siglos de supresión de votantes, más recientemente en la última carrera para gobernador de 2018 cuando el entonces secretario de Estado Brian Kemp [2] realizó purgas masivas de votantes. Conduciendo por Georgia, se no solo muchos letreros de Warnock y Ossoff en los patios y jardines externos, sino también «VOTE TEMPRANO» y «SUVOTO, SU VOZ». Después de años de supresión de votantes, la mayor victoria de los grupos minoritarios fue simplemente poder enviar sus boletas por correo y llegar a las urnas. Y no ha habido una persona más importante para convertir a Georgia en un estado viable para los demócratas que Stacey Abrams, la exlíder de la minoría de la Cámara de Representantes de Georgia que perdió por estrecho margen ante Kemp en 2018. Fundó el Proyecto New Georgia al que se le atribuye un estimado de 800.000 nuevos votantes registrados. Abrams y otros activistas de base han establecido el plan para una nueva «estrategia del sur» no solo en Georgia, sino en todo el sur. Otra razón de la gran victoria fue la campaña débil y divisionista de los candidatos republicanos. Si bien David Perdue es un nombre familiar en el Partido Republicano y ganó su escaño cómodamente en 2014, Kelly Loeffler era una candidata débil. No tenía experiencia previa en el servicio público, o como funcionaria electa en ningún nivel. El gobernador Kemp la nombró para el escaño de Georgia en enero de 2019, luego de que el titular, Johnny Isakson, renunciara por razones de salud. Loeffler tuvo que ganarse su asiento y fracasó rotundamente. Tanto Loeffler como Perdue optaron por alinearse completamente con Trump. Sobre la base de la estrategia de Trump de involucrar y enfurecer a su base, ambos candidatos optaron por tratar de difamar a sus oponentes en una de las campañas políticas más desagradables de los últimos años, descendiendo a ataques francamente racistas y antisemitas. La campaña de Loeffler oscureció la piel del reverendo Raphael Warnock en un anuncio de Facebook. Perdue hizo un anuncio atacando a Ossoff al que le agrandaba deliberadamente su nariz. Traducción: Dardo Esterovich

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Trapos sucios en Pfizer y Moderna

Fuente: Atilio A. Boron | Blog de Atilio A. Boron Fecha: 21 de diciembre de 2020 Las usinas de fake-news y la oposición macrista al gobierno de Alberto Fernández insinúan que las relaciones entre Pfizer y el gobierno argentino no son transparentes, que hay sospechas de corrupción. No hay pruebas pero no importa, igual el tema queda instalado. Que hay un tironeo entre gobierno y empresa es evidente, y que ésta quiere dictar sus condiciones por encima de las leyes nacionales también. Pero de lo que para nada habla el sicariato mediático, y mucho menos editorializa, es acerca del extraño comportamiento de esa empresa que es presentada ante su audiencia como la re-encarnación corporativa de la Madre Teresa.         Por ejemplo, nunca informaron que el lunes 9 de noviembre su CEO, Albert Bourla, se deshizo de 132.508 acciones de Pfizer a un precio de U$S 41.94 cada una (apenas cinco centavos por debajo de su récord histórico) desprendiéndose del 62 por ciento de las acciones que tenía en esa compañía y embolsando en pocas horas 5.600.000 millones de dólares de ganancia. [1] Si bien la venta estaba programada con anticipación (desde el 19 de agosto, cumpliendo con la normativa vigente en EEUU que impide que los CEOs realicen ventas sorpresivas), la fecha exacta de la operación no deja de suscitar sorpresas porque se produjo al día siguiente de que la empresa anunciara los positivos resultados de sus tests de la tercera fase y que el precio de sus acciones subieran extraordinariamente. La gran pregunta era: ¿por qué vender sus acciones si las perspectivas de negocios de Pfizer eran inmejorables? ¿Sabrá algo que nosotros no sabemos, acerca de la efectividad y/o practicidad de una vacuna que necesita circular por el mundo en una cadena de frío inalterable de entre 70 y 80 grados bajo cero? ¿O tal vez la empresa descubrió negativos efectos colaterales, cuya génesis no está del todo esclarecida? Si los pronósticos eran tan favorables como la prensa lo anuncia a tambor batiente, ¿por qué vender sus acciones, qué capitalista actúa de esa manera? Pero Bourla no fue el único; Sally Susman, Vicepresidenta Ejecutiva y Directora de asuntos corporativos de Pfizer, también se desprendió de 1.8 millones de dólares en acciones de la compañía.[2] La cosa no termina allí. La  misma fuente informa que “altos ejecutivos de otras farmacéuticas que buscan vacunas Covid-19, como en las empresas de Moderna y Novavax han vendido grandes cantidades de acciones después de prometedoras noticias sobre sus propias vacunas.” Según informa el Financial Times Stéphane Bancel, el billonario CEO deModerna, otra de las compañías de la “big pharma” que está en la competencia para la producción de la vacuna, fue mucho más audaz que su par de Prizer y vendió sus acciones de la compañía por valor de U$S 49.8 millones de dólares, reportándole una ganancia inmediata de 400 millones de dólares en un solo día. ¿Curiosidad, sorpresa, meras casualidades? Comportamientos extraños, sin duda pero que revelan que esas empresas, que supuestamente están trabajando para garantizar la supervivencia de miles de millones de personas amenazadas por el Covid-19, están en manos de nefastos personajes, una verdadera “mafia de cuello blanco”  cuyo único interés es ganar dinero, muchísimo dinero, sin que les importe nada más. Mientras tanto, un millón setecientas mil personas en todo el mundo han muerto a causa del virus. Conclusión: dejar la salud de la población y la producción de medicamentos en manos de las grandes corporaciones es lo mismo que pedirle al lobo que cuide a las ovejas. En el imprevisible mundo de la post-pandemia lo más probable es que ambas cosas, la atención médica y la industria farmacéutica, pasen a ser actividades casi exclusivamente manejadas por empresas estatales. El fracaso de la “magia de los mercados” en estos terrenos ha sido monumental, y la conducta de esos grandes empresarios es inmoral y, muy posiblemente, según la legislación de distintos países, criminal. Y no es menos  censurable la forma en que los medios hegemónicos de la Argentina, en su tiránica obsesión por desgastar y de ser posible derribar al gobierno, ocultan esta información que revela la naturaleza delictiva de esos gigantescos oligopolios farmacéuticos y coloca bajo luces más potentes las tensiones con la Pfizer. [1] Ver la noticia difundida por la CNBC en: https://www.cnbc.com/2020/11/11/coronavirus-vaccine-pfizer-ceo-sold-5point6-million-of-stock-as-company-announced-positive-data.html [2] Ver https://www.elblogsalmon.com/sectores/que-grandes-ejecutivos-farmaceuticas-que-investigan-vacuna-covid-19-estan-vendiendo-sus-acciones

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