Todas las publicaciones

Nacionales, Politica, Portada

¿Lo que se va vuelve?

Fuente: Pedro Peretti(*) | Página/12 Fecha: 26 de febrero de 2020 Uno de los más reiterados argumentos de los enemigos de las retenciones es: lo que se va en dinero de los pueblos no vuelve. El lunes 17 de febrero más de doscientos pequeños productores del sur de Santa Fe y una veintena de Pte. Comunales con la presencia de los funcionarios nacionales Fernando Navarro y Alberto Chiavarino se reunieron en Villa Mugueta, bajo la consigna: “No todo el campo es lo mismo, creemos en el diálogo, categorización y segmentación Ya”. Fue la segunda reunión en su tipo y por los mismos motivos. No tuvo una mísera línea en la prensa -sea amiga o monopólica- a pesar de ser mucho más numerosa y sustanciosa que las que realizaron los auto-convocados (que son todos del PRO-Coalición Cívica) que de verdad nunca superaron el centenar clamando por no pagar nada de impuestos. En la asamblea, la Pta Comunal de J. B Molina, María de los Ángeles Cervigni, expuso su caso. Molinas es un pueblo de 1800 habitantes, con 17.000 hectáreas como distrito y “exporta” en materia de retenciones más de 10 millones de pesos y no vuelve nada. Tras cartón contó que era médica y que gracias a su padre que tiene 42 hectáreas de campo pudo estudiar. La Dra. Cervigni no logro percibir aún que si ella hubiera nacido en Chile o EEUU con 42 hectáreas de campo por más sacrificio familiar que hicieran, no habría podido ingresar a la universidad y si lo hubiera logrado, se habría recibido endeudada por otra década. La universidad pública se financia con recursos que provienen de rentas generales que distribuye el presupuesto nacional, al cual las retenciones son un aporte más, no el único ni el más importante, pero ayudan. Ella y miles como ella lograron convertirse en profesionales gracias a la gratuidad de la enseñanza argentina que posibilita a familias de pequeños productores, obreros y desempleados que viven en el interior profundo puedan estudiar. A demás,  en 2005 se incorporó por ley que el 6 por ciento del PBI debe ir a la educación y Macri lo bajo al 4,5. Cómo puede ser que no se logre entender y valorizar el sistema de educación pública que tenemos, y sus beneficiarios se empeñen todos los días en conspirar para desfinanciarlo. Esto, sin contar el Fondo Sojero que creo CFK en 2009 y derogó Macri el 15 de agosto de 2018. Hoy los intendentes de Cambiemos andan llorando por los rincones clamando para su restitución, ya que repartía el 30 por ciento de lo recaudado en las provincias y municipios para obras de infraestructura. ¿Con qué recursos piensan los pequeños productores y sus representantes políticos y gremiales que se financia la escuela pública donde se educan sus hijos? En esos lugares recónditos de la Argentina no hay educación privada, solo está presente la pública. Esto es una prueba más que perceptible de lo falso, autodestructivo y antinacional del argumento de que de las retenciones nada vuelve al interior. Argumento tan esgrimido por los enemigos de la segmentación y que transformaron las retenciones en un problema ideológico, donde lo productivo o económico es una mera excusa. Estamos hablando de los grandes productores agropecuarios y estancieros que no viven en los pueblos -por eso los fumigan a mansalva- y no usan la educación pública; ellos mandan a sus hijos a la privada. Ahora lo llamativo es que quienes residen en el territorio asuman como propio el discurso y los intereses de quienes no quieren ni que haya salud ni educación en el interior profundo donde sí viven ellos. Por todo esto es importante no dejarse engañar y es urgente segmentar y categorizar a los productores, para resquebrajar este bloque de intereses tan contradictorio. Miren: el 7,27 por ciento de los productores o empresas tienen entre 1500 y 10.000 hectáreas y producen el 37,45 por ciento del total de la producción agrícola (no solo soja) .Son apenas 16.604. Mientras que apenas 2473 productores, o sea el 1,08 por ciento, tiene más de 10.000 hectáreas y recogen el 36,44. La Argentina tiene 46 millones de habitantes y solo 19.077 ciudadanos o personas jurídicas producen el 73,89 por ciento de lo que se siembra y cosecha. La concentración agropecuaria -como vemos- es bestial.  Ahora bien, como puede ser que estos casi 20 mil tipos tengan de rehén a todo un país, y que una parte de los que ellos mismo esquilman, sacándole las tierras y destruyéndoles el hábitat, asuman como suyo el discurso de sus expoliadores. Es un contrasentido difícil de explicar. Que un pequeño chacarero del sur santafecino diga que todos los productores son iguales, y que no se puede segmentar significa –aparte- de una gran mentira, un rotundo triunfo político de la derecha argentina. Pero también es una falencia notoria del movimiento nacional y popular que nos obliga a una profunda autocritica, ya que no tuvimos una correcta política para desbloquear intereses tan disímiles. La segmentación y categorización de los productores y su correcta implementación es el primer gran paso para poner justicia tributaria en el campo. El otro es el decreto que restituya el Renatea en lugar del Renatre, para llevar justica social y control estatal a los trabajadores rurales, que en su mayoría están precarizados ilegalmente. Segmentación y derechos laborales son banderas que van juntas y no pueden estar relegadas en el accionar del campo nacional y popular. Ahora es el tiempo de materializarlas. * Ex director de Relaciones Internacionales de la Federación Agraria.

Internacionales, Israel, Portada

El cambio de paradigma sobre Palestina

Fuente:  Shlomó Ben Amí (*) | The Times of Israel Fecha: 18 de febrero de 2020 A nadie debería sorprenderle que la propuesta de paz para Oriente Medio del presidente norteamericano, Donald Trump, esté marcadamente inclinada a favor de los israelíes. Lo que sí sorprende es que, en lugar de rechazar la propuesta de Trump, el mundo haya dejado a los palestinos esencialmente librados a su suerte. Al mismo tiempo que desoye los anhelos nacionales de los palestinos con la promesa paternalista de “mejorar sus vidas”, el plan de paz de Trump abraza el relato nacional israelí de que sólo Israel tiene reclamos históricos válidos sobre Judea y Samaria, la tierra bíblica de los judíos. De manera que, si bien les daría a los palestinos su propio estado, sería un territorio fragmentado que cubriría Gaza y el 70% de una Cisjordania salpicada de asentamientos israelíes y rodeada en todos los flancos por territorio anexado israelí. Su capital estaría ubicada en un suburbio de Jerusalén Este, que seguiría siendo la capital indivisa de Israel. El plan ignora las demandas palestinas del derecho a regresar a hogares abandonados cuando se estableció Israel en 1948 –un derecho que fue reconocido en su momento por la Resolución 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas-. Es más, en línea con las ambiciones etnocráticas de extrema derecha de Israel, la frontera se trazaría de manera tal que despojaría a 300.000 árabes israelíes de su ciudadanía, convirtiéndolos en ciudadanos del estado palestino. Los territorios palestinos estarían conectados por una maraña de túneles y puentes y, al igual que los bantustanes de Sudáfrica en tiempos del apartheid, serían objeto de un control militar israelí abrumador. Cualquiera que ingresara a la nueva Palestina –por aire, mar o tierra- tendría que pasar por Israel. Mientras tanto, a los palestinos no se les permitiría crear sus propias fuerzas armadas o involucrarse en cualquier actividad “que afecte adversamente la seguridad del Estado de Israel” –tal como determinó el gobierno de Israel-. De la misma manera, los palestinos tendrían que ganarse el derecho a este falso estado desarmando a Hamas y probando –no sólo ante los organismos internacionales, sino ante Israel y Estados Unidos- que han creado un sistema democrático gobernado por el régimen de derecho. Al presentar un plan tan profundamente injusto, Trump ha destruido toda credibilidad que Estados Unidos aún podría haber tenido como mediador honesto. Es más, ha minado la idea –crucial para un progreso hacia un acuerdo justo- de que los principios del proceso de paz palestino-israelí acordados internacionalmente, desde la necesidad de adherir a las fronteras previas a 1967 hasta la ilegalidad de los asentamientos israelíes, son irrefutables. Considerando lo dispuesto que parece estar el resto del mundo a abandonar a los palestinos, estas pérdidas no serán fáciles de revertir, inclusive si Trump pierde la elección presidencial de noviembre y su sucesor abandona el plan, como parecen estar dispuestos a hacer Bernie Sanders y Elizabeth Warren. El hecho de que nadie esté tomando en serio el plan sesgado de Trump es un testimonio, primero y principal, de la transformación radical que Oriente Medio ha experimentado en los últimos años. La solidaridad con los palestinos solía ser el adhesivo que mantenía unido a un mundo árabe de otra manera fragmentado; ahora, su difícil situación es una molestia, una carga y, sobre todo, un obstáculo para un reacercamiento con Israel. Efectivamente, la Liga Árabe repudió el plan de Estados Unidos en una reunión de sus cancilleres en El Cairo. Pero la verdad, como señaló el movimiento Hezbollah del Líbano, es que “el acuerdo de la vergüenza” de Trump no habría sucedido sin “la complicidad y la traición” de varios estados árabes. Los embajadores de Bahréin, Omán y los Emiratos Árabes Unidos participaron en la ceremonia de inauguración de la Casa Blanca, lo que implicó la aprobación de estos países. Es más, a pesar de “renovar su afirmación” de respaldo al pueblo palestino, Arabia Saudita observó que “valora los esfuerzos” de la administración Trump para “desarrollar un acuerdo de paz integral entre israelíes y palestinos”. Dada la aparente lealtad de Trump hacia Arabia Saudita –basada, sobre todo, en acuerdos de armas lucrativos-, el príncipe de la corona del reino, Mohammed bin Salman, probablemente estuviera al tanto de los contenidos del plan antes de que se diera a conocer. En Jordania, el rey Abdullah en un principio advirtió que la anexión por parte de Israel del Valle del Jordán tendría serias consecuencias para la seguridad. Pero luego aconsejó a otros países a “mirar el vaso medio lleno”. A juzgar por su actitud ambigua hacia el estado palestino, cabe preguntarse si Jordania no preferiría tener como vecino a Israel, con el que ha conspirado históricamente para frenar las ambiciones palestinas, que a un estado palestino. De la misma manera, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto instó a ambas partes a “considerar cuidadosamente” el plan de paz, y hasta dijo que crear un estado independiente y soberano en los territorios ocupados restablecería todos los “derechos legítimos” de los palestinos. Y si bien el presidente de Túnez condenó el plan de paz como “la injusticia del siglo”, el embajador del país ante las Naciones Unidas enseguida fue destituido por liderar un desafío en su contra en el Consejo de Seguridad. Pero no es sólo el mundo árabe el que está desilusionando a los palestinos. El alto representante para asuntos exteriores y políticas de seguridad de la Unión Europea, Josep Borrell, condenó fuertemente el plan. Pero su declaración unilateral fue necesaria precisamente porque algunos países de la UE –entre ellos República Checa, Hungría e Italia- bloquearon una resolución compartida. Francia, por su parte, le dio al plan una acogida cautelosa. Más allá de la UE, el gobierno del Reino Unido celebró el plan de paz de Trump como “una propuesta seria” y “un paso adelante positivo”. Y a pesar de condenar oficialmente el plan por “contradecir las resoluciones de las Naciones Unidas”, Rusia lleva las de ganar a partir de lo que

Nacionales, Politica, Portada

No dejan de mentir

Fuente: Hugo Presman | Blog de Hugo Presman Fecha: 21 de febrero de 2020 Mintieron para llegar. Mintieron cuando gobernaron. Mienten cuando fueron derrotados después de dejar un país en terapia intensiva. Mienten sobre situaciones que irritan a los ojos por el dolor que producen. La deuda externa que aumentaron los endeudadores seriales le merece a la futura Presidenta del PRO, la saltimbanqui Patricia Bullrich: “El nivel de deuda contraída por el gobierno de Cambiemos “es absolutamente compatible y normal en cualquier país y señalar que fue demasiada elevada es una exageración que tiene  que ver con los intentos del gobierno de abrir márgenes políticos…….con el Fondo Monetario Internacional se dejó una negociación encaminada, porque es plata prestada con intereses muy bajos”. Apenas se endeudaron en cuatro años más del doble de la suma dejada como deuda por la dictadura establishment- militar.  Desmiente a la ex Ministra de Seguridad, un propagandista del PRO, el periodista de La Nación Joaquín Morales Solá el 9-02-2020:  “ Es cierto que la Argentina no está en condiciones de pagar su deuda si no cambian sus condiciones actuales. Incluso, hay economistas privados, que nunca militaron en el oficialismo actual, que señalan que la deuda nacional es inviable sin una quita. Podría ser una quita explícita o implícita, pero debe haber, sostienen, una disminución del volumen de la deuda” Es el FMI, el financiador de la campaña electoral de Macri, quien sostiene “ que la deuda no es sostenible. No lo hace porque haya cambiado sino para que los Fondos de Inversión que tienen la mayor parte de los bonos en dólares realicen las quitas para que en futuro haya mejores condiciones que le permitan cobrar al organismo creado en 1944.  Si alguien tiene la ingenuidad de suponer que los dirigentes de “ Juntos por el cambio” están arrepentidos es porque no comprenden que consiguieron concretar buena parte de lo que vinieron a hacer. El 50% restante se frustró por la derrota electoral. El Secretario de Política Económica de Mauricio Macri, Sebastián Galiani: “Buenos Aires tiene una deuda negociable y la actual negociación compromete al país por sus caprichos. Si Macri hubiera ganado las PASO no estaríamos hablando de un posible default, porque el riesgo país hubiera bajado y se le pediría al FMI negociar el préstamo. La Argentina tenía que hacer lo que hizo el Presidente Macri: salir del populismo, insertarse en el mundo y crecer exportando” Aparte de mentir y destruir, se enorgullecen de la empresa de demolición que instrumentaron e ironizan sobre las dificultades actuales. Así Alejandro Finocchiaro, el Ministro de Educación de Cambiemos, de trato inamistoso y severo con los educadores, envió un twiter pidiendo “ solidaridad con los trabajadores”. El motivo fue un monto de actualización a los docentes cuyo cobro el gobernador Axel Kicillof  trasladó a marzo. Es el mismo Ministro de Educación, no otro, que terminó con la paritaria docente LOS QUE CRITICARON SIEMPRE, LOS QUE CRITICAN AHORA  El escritor y periodista Rodolfo Braceli, durísimo crítico del macrismo escribió en Página 12, el viernes 7 de febrero bajo el título “ La FIFA se merece a Macri”: “Nuestro país- lo que queda de él- es un emporio de paradojas ¿ Ejemplo de paradoja? Ser fabricante de colchones y padecer insomnio. Otro ejemplo: presidir la Fundación “benéfica” de la inmaculada FIFA, habiendo sido presidente de una Argentina abismal que mutó en un agujero con forma de mapa. De deuda somos. Ni los mástiles quedaron. Vendidas las joyas de la abuela , la abuela también. Nuestros nietos y sucesivos, ¿ Podrán perdonarnos? La noticia -inclusiva- nos cayó sobre la mollera- ….el surrealismo fue desnucado. Macri Junior presidente de una fundación que manipula actividades ¿ benéficas? de la FIFA. Bien sabemos que la FIFA nos fifa ecuménicamente” El periodista y dueño del grupo Perfil, simpatizante ideológico del macrismo en un durísimo editorial del sábado 8 de febrero escribió: “Daba pena ver a De la Rúa en 2002, cuando había dejado de ser presidente. Pero De la Rúa había renunciado y estaba enfermo. Quedaba el consuelo de que los argentinos habían elegido a otra persona para la presidencia que luego se incapacitó. Pero ver a este minusvalorado Macri, por momentos disociado de la realidad, siendo un ex presidente sano que no padeció una salida abrupta de su presidencia, duele mucho más. Porque este Macri es el que volvió a ser votado por más del 40% de los argentinos hace pocos meses y solo por el 8% de diferencia no es el actual presidente….. Quizás este Macri no sea el verdadero sino uno atontado por el estrés postraumático y le falte aún atravesar un proceso de recuperación de su capacidad de percibir la realidad. Pero en cualquier caso su aparición en Villa La Angostura frente a militantes del PRO local fue penosa. ¿Esto es un ex presidente? preguntaron los aliados radicales al ver a un Macri ya sin los atributos presidenciales…. Macri luce como una forma de banalidad del mal, un mal tonto, inconsciente, del que ignora que ignora y de la torpeza. La misma de quien en 2015 decía que la inflación era muy fácil de resolver y dice, con liviandad, lo que se le pasa por la cabeza o los asesores le dijeron que repitiera, con más facilidad para hacerlo que un político profesional, quien tendría inhibiciones frente a lo que le pareciera un disparate o conciencia de aquello que se le transformaría en un bumerán. Macri, en la Fundación FIFA, podrá ser más competente que como jefe de la oposición…… . Macri habló con la pasmosa naturalidad de Mr. Chance, de la novela Desde el jardín, de Jerzy Kosinski” Por si no hubiera sido claro, Fontevecchia confirma una semana más tarde su diagnóstico tardío: “Macri es presumido, banal, contradictorio y estéril” LA EXPLICACIÓN DE LO INEXPLICABLE  El proyecto refundacional de la Argentina que intentó y en buena parte concretó la alianza electoral que encabezó un personaje de reparto como Mauricio Macri, con carencias de todo tipo, dará lugar en el futuro a sesudos análisis sociológicos y a una abundante bibliografía. Lo cierto

America Latina, Internacionales, Portada

La metamorfosis silenciosa de la economía venezolana

Fuente: Marco Teruggi | Página/12 Fecha: 16 de febrero de 2020 La transformación económica ha creado una estabilización de una franja social alta con viejos y nuevos integrantes, anaqueles llenos, y una desigualdad que la revolución había reducido. El regreso de Juan Guaidó encendió titulares que pronto se apagaron. Su llegada no trajo anuncios sino promesas de próximas acciones sin fecha ni formato, las movilizaciones que debían darse no tuvieron lugar, y se regresó a un estado similar de cosas en la superficie del conflicto político. La crisis de la oposición para movilizar a su base social tiene varios elementos, como la falta de credibilidad de los dirigentes, hojas de ruta casi idénticas sin resultados, y un hastío por las lógicas del conflicto. Ya no se cree, y se hace lo que les permite el nuevo escenario a los estratos acomodados: vivir las burbujas de vida y consumo en dólares que se han multiplicado en Caracas. Se trata de una situación que se expandió y consolidó en el 2019 con un punto de quiebre en el apagón del mes de marzo, cuando emergieron los dólares ante la falta de medios de pago electrónicos y de bolívares en efectivo debido a la escasez de circulante. Los comerciantes comenzaron a cobrar y dar vuelto en dólares de forma abierta e informalmente autorizada. El fenómeno se multiplicó desde una tienda de repuestos de motos en un barrio popular del oeste hasta en un centro comercial del este acomodado caraqueño. Precios marcados en dólares o al cambio en bolívares para ese día. Las diferencias se edificaron alrededor de la tenencia de la moneda extranjera. La sociedad se compuso en tres sectores que, como tipos ideales, pueden sintetizarse en: quienes viven y piensan en dólares con cuentas generalmente en el extranjero, quienes trabajan para las franjas dolarizadas o reciben, por ejemplo, remesas, y quienes quedaron por fuera. Estos últimos son la mayoría. Un sector de la base social opositora, históricamente de clases medias y altas, encontró su nuevo espacio de vida con nuevas comodidades: métodos de pago, como Zelle, entre cuentas en Estados Unidos para no tener que manejar efectivo en dólares, bodegones con productos importados como Nutella, Pringles y Kit Kat, nuevas tiendas de marcas de ropa extranjera. Es la capital descrita por corresponsales extranjeros, el festejo del retorno al capitalismo promocionado por el portal Bloomberg o narrado con expectativa crítica -hablar de demasiada estabilidad sería darle crédito al gobierno- por el diario The New York Times. Se trata del sector que protagonizó las convocatorias de la oposición en años anteriores. La combinación de burbujas dolarizadas junto con la crisis prolongada de resultados de la estrategia golpista generó una inmovilidad. Ni siquiera la fotografía con Donald Trump influyó una voluntad de protesta en quienes ven cómo, de a poco, regresa un antiguo orden de cosas donde tienen privilegios exclusivos sin sentirse amenazados. Nicolás Maduro se refirió al fenómeno comúnmente llamado dolarización como una “autorregulación de una economía de resistencia” que, en los hechos, fue acompañada por medidas para favorecerla. ¿Por táctica? ¿Por estrategia? ¿Por necesidad? Existen diferentes valoraciones al respecto en el cuadro de un país sometido a un bloqueo económico y financiero. La realidad es otra para la mayoría de la población que no se dolarizó o, en el caso de las zonas de frontera, no adoptó la moneda del país vecino. Es donde se encuentra el núcleo central del chavismo, estimado en alrededor de un 25 por cienbo, que se explica por factores como la identidad, la lealtad, la organización, el análisis, la no renuncia, y la naturaleza del antichavismo y su amenaza. La cotidianeidad por esas calles es un enfrentarse a diario para conseguir transporte público, dinero en efectivo, los productos menos golpeados por la inflación. La política social del gobierno tiene su epicentro ahí, con alimentos subsidiados vía Comités Locales de Abastecimiento y Producción, bonos sectoriales, la política de viviendas o el beneficio general de la casi gratuidad de precios del agua, la luz, la electricidad y la gasolina. Esa metamorfosis económica ha creado una estabilización de una franja social alta con viejos y nuevos integrantes, anaqueles llenos, una desigualdad que la revolución había reducido, en un país atravesado por desencantos políticos extendidos y trincheras de pasiones políticas. La oposición, en ese contexto, atraviesa además una crisis de sus estructuras partidarias y una división entre dos bloques: aquel que se mantiene alineado a la estrategia norteamericana, con Guaidó como figura, y el que se alejó de esa apuesta. Ese segundo sector ha crecido en volumen de actores políticos. Se opone al bloqueo económico y dialoga con el gobierno en el marco de las elecciones legislativas que tendrán lugar este año. De allí deberá nacer un nuevo Consejo Nacional Electoral y la convocatoria a la contienda. Esa elección, aún sin fecha, será el nuevo parteaguas político. El chavismo apuesta a ampliar la cantidad de factores que participen y ganar la mayoría: es la única fuerza que cuenta con una organización partidaria nacional, con presencia en los sectores populares a través de diferentes formas de organización y cuenta con la posición de fuerza que le da ser gobierno. Estados Unidos ya ha dicho que no reconocerá esas elecciones. Eso, en términos del conflicto venezolano, significará, seguramente, un intento de operación violenta encubierta para buscar el derrocamiento o cambiar el curso de las tendencias y la correlación. Ante eso el gobierno desplegó este sábado el ejercicio militar llamado Escudo Bolivariano 2020. Mientras esas tramas subterráneas se mueven, el país se reordena entre burbujas blindadas en dólares y batallas de cada día en bolívares.

Nacionales, Politica, Portada

Negociando con firmeza

Fuente: Carlos Heller | Tiempo Argentino Fecha: 16 de febrero de 2020 Este miércoles, el ministro de Economía, Martín Guzmán, se presentó en la Cámara de Diputados, en cumplimiento de lo establecido en el cronograma de negociación de la deuda bajo legislación extranjera. Su paso por el recinto dejó varios aspectos por destacar. Si algo quedó claro es que el gobierno tiene un programa económico. Desde lo conceptual, Guzmán sostuvo que no se aplicará la receta de la austeridad que pretenden los mercados, porque ello no genera confianza sino caída de la actividad económica y del uso de la capacidad instalada, más pobreza, desempleo e informalidad. También habló de un «nunca más a los ciclos de sobreendeudamiento», algo que debe ocupar un lugar central en la agenda, para que no se repitan prácticas como las del anterior gobierno, que no pasó las decisiones de deuda por el tamiz del Congreso de la Nación. No caben dudas de que hay un plan cuando el ministro sostiene: «Si uno quisiera que la Argentina pague lo que corresponde en el 2020, 2021 y 2022, esto conllevaría un ajuste fiscal que destruiría del todo a la economía. Entonces, esto no sería consistente ni sostenible, y hay que definir qué es sostenible (…) El enfoque de nuestra propuesta no es que no sea ni amigable ni agresiva, sino de sostenibilidad, y esto tiene que quedar bien en claro». Habló de la posibilidad de alcanzar el equilibrio fiscal recién en 2023. Sin embargo, evitó dar proyecciones como las que se piden: «No lo esperen de nosotros». Una declaración coherente con la decisión que se tomó en su momento de postergar el tratamiento del Presupuesto hasta tanto no se resuelva el tema de la deuda. «Lo expresé en el recinto: todos quisiéramos tener el programa y el Presupuesto detallados, pero yo les pregunto a los que piden eso, ¿qué valor ponemos en el casillero de los intereses de la deuda para los años 2020, 2021 y 2022? Y agregué que es de tal magnitud el problema que sin resolver previamente la cuestión de la sustentabilidad de la deuda todo lo demás es declarativo, pero muy difícil de llevar a la práctica». El ministro también comentó: «Hoy enfrentamos una situación en la cual era necesario darle un impulso a la demanda, pero teníamos que hacerlo con nuestros propios recursos. Ese es el fundamento de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva. No es una ley de austeridad fiscal, porque la austeridad fiscal en las recesiones nunca funciona». Tampoco dejó de hablar de las definiciones estratégicas que corren en paralelo a la negociación de la deuda. Entre ellas, «apuntar hacia una estructura productiva distinta de la que hoy tiene la Argentina, una economía con un grado de diversificación diferente, que nos permita satisfacer las condiciones de la inclusión social». Son sólo algunos de los pasajes de lo que considero una intervención sumamente valiosa y que —sobre todo— lo que hace es marcar una dirección. Desde mi punto de vista, al pretender la oposición instalar que no hay programa queda en evidencia que el problema es que no están de acuerdo con los lineamientos que el gobierno maneja, que son coherentes con lo que los argentinos y las argentinas expresaron en las urnas. Que se ven incomodados ante frases como la de Guzmán: «No vamos a permitir que fondos de inversión extranjeros marque las pautas de la política macroeconómica». Fue lo que pasó en la semana, cuando el gobierno decidió reperfilar, por falta de «cooperación por parte de un grupo de fondos extranjeros», los vencimientos de capital del AF20, salvo para «personas humanas» con tenencias inferiores a un valor nominal de 20 mil dólares al 20 de diciembre de 2019, a quienes se les acaba de abonar la amortización y los intereses totales. Esto no significa que las negociaciones sean sencillas, más bien lo contrario. Y en este proceso no debe llamar la atención el intento de desacreditar al gobierno que buscan los mercados. Sin ánimo de hacer historia contrafáctica, vale preguntar, ¿cuál habría sido el titular de los medios concentrados de haberse pagado el bono AF20 recurriendo a una fuerte emisión monetaria? Lo único que no habría sido puesto en dudas es hacer lo que pedían los principales acreedores: emitir otro bono similar atado al dólar a un plazo muy corto. En cuanto al tratamiento mediático de la discusión por la violación del estatuto del FMI, es algo que en su momento comenté, allá por 2018. El argumento de la corresponsabilidad del FMI, de los acreedores y del pasado gobierno no está en discusión. Desde mi visión, las autoridades argentinas están tratando de generar un sendero sostenible para la deuda, que se pueda pagar con crecimiento de la actividad, y tratando de conseguir espacio para atender la emergencia social. Precios e ingresos Se conoció esta semana que la inflación de enero fue del 2,3%, por debajo del índice de diciembre pasado (3,7 por ciento). Por lo pronto, es el valor más bajo desde julio de 2019 (2,2%). En aquel momento la menor inflación se explicaba por las medidas de «alivio» transitorias que Cambiemos implementó para llegar con chances a la contienda electoral. En la actualidad la situación es distinta. Aunque es sólo el comienzo de un camino más largo que requiere de una estrategia coordinada e integral para desindexar la economía, comienzan a verse los efectos de las medidas del gobierno. De hecho, los rubros que explican la desaceleración son Salud, que cayó un 2%, a consecuencia del acuerdo con la industria farmacéutica para retrotraer los valores a diciembre —en ese mes la inflación del rubro fue de +5,6%–, y Transporte, cuya alza fue del 1,5%, mucho más baja que el 5% del mes previo, como consecuencia del congelamiento de los combustibles. Se está trabajando en la estructura de formación de precios, algo esencial para abordar la problemática de la inflación. De hecho, los alimentos continuaron aumentando a buen ritmo en el mes de enero, aunque mucho tuvo que

Nacionales, Politica, Portada

Una rutina obsesiva

Fuente: Horacio Verbitsky | El cohete a la luna Fecha: 16 de febrero de 2020 El tema llegó a las páginas de The Economist como parte de un conflicto interno en el Banco Mundial, donde por segunda vez en menos de tres años renunció su economista principal. La revista de negocios lo atribuye a la negativa de los más altos niveles del Banco a publicar una investigación académica sobre la correlación entre los préstamos realizados y el incremento de las cuentas offshore donde se refugia parte de ese dinero. Sin darse por enterada, la prensa comercial y de sesgo ideológico de la Argentina insiste en propiciar conflictos entre el Presidente Alberto Fernández y su Vicepresidenta, una ilusión que acaricia como una rutina obsesiva y compulsiva. Durante la presentación de su libro Sinceramente en la feria del libro de La Habana, Cristina se refirió a la negociación de la deuda argentina con el Fondo Monetario, en los términos que se escuchan en este video. Pidió allí un Nunca más para el endeudamiento, mencionó el alejamiento de David Lipton, responsable del préstamo “ilegal” al gobierno de Maurizio Macrì, y reclamó que «me apliquen el estatuto del Fondo completo, del primero hasta el último artículo. No me elijas el capítulo que me vas a aplicar”. Es decir, si no se cumplió con el artículo que prohíbe otorgar préstamos para financiar la salida de capitales, también debería relajarse aquel que veda hacer una quita al capital del Fondo. «¿ Por qué vamos a hacer valer una prohibición y la otra no? Y no estoy hablando de cuestiones ideológicas. Estoy hablando de la ley y de la buena fe», dijo. Agregó que en la solución debe participar la sociedad, que es la que va a pagar. “Todos deben respetar las normas” y “el acreedor debería establecer una quita sustancial”. El FMI se sintió tocado y su vocero Gerry Rice, uno de los últimos altos funcionarios de la gestión de Christine Lagarde que no fue removido por Kristalina Georgieva, respondió que ni habría quita ni se violaron los estatutos. Las palabras de Cristina fueron presentadas en portales y pantallas como fuego amigo contra Alberto Fernández, presunta prueba de la antinomia entre la moderación y sensatez presidencial y la irresponsabilidad de su Vice en medio de la negociación. Una vez más, el Presidente contrarió esa lectura tendenciosa y dijo que compartía la “impecable posición” de su Vice. Recordó incluso que eso mismo le planteó él a la misión del Fondo que lo visitó después de las elecciones primarias y antes de las presidenciales. El comunicado emitido ese 27 de agosto de 2019 dice que el candidato “reiteró su preocupación por el hecho de que los créditos otorgados por el FMI al Gobierno Nacional hayan sido utilizados, en gran parte, para financiar la salida de capitales”. Agregó que “este fenómeno constituye un incumplimiento flagrante a lo dispuesto por el Artículo VI del Acta Constitutiva del organismo cuyo primer párrafo dispone que ningún miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital«. Es el mismo artículo con el que CFK respondió a Rice, advirtiéndole que “los argentinos y las argentinas sabemos leer”.   Según los datos de CIFRA, durante los 48 meses de gobierno de Cambiemos, la deuda pública se incrementó en 103.808 millones de dólares y la fuga llegó a 93.667, o sea, el 90,2%. Ex funcionarios de Macrì y su prensa adicta alegan que los préstamos se utilizaron para pagar deudas anteriores en letras y bonos y así intentan refutar el dato de la fuga, cuando la retribución por la bicicleta financiera es sólo de una escala intermedia, la toma de ganancias que luego se dolariza y deja el país. Como explica Eduardo Basualdo, lo que se va no es el consumo de las clases superiores, que se mantiene o aún crece, sino la inversión. Porcentajes La economista principal del Banco Mundial, Pinelopi (Penny) Goldberg, acaba de dejar el cargo luego de apenas 15 meses, el mismo suspiro que duró su predecesor, Paul Romer. El detonante fue un estudio de los investigadores escandinavos Jorgen Juel Andersen, de la Business School de Noruega, y Niels Johannesen de la Universidad de Copenhague como primeros autores. En 2015, Johannesen presentó ese trabajo, según el cual cuando aumentaban los precios del petróleo, crecían los depósitos en bancos suizos. Entre quienes asistieron a la presentación estuvo Bob Rijkers, miembro del equipo de investigación del Banco Mundial, quien acordó estudiar junto con los escandinavos qué ocurría con los préstamos a países dependientes del Banco y de otros organismos internacionales. La muestra abarcó 22 países, entre 1990 y 2010, y se verificó que los depósitos de ese origen en guaridas fiscales fueron el 5% de los préstamos recibidos. Por una fuga del 5%, el Banco Mundial perdió a su economista jefa. La publicación no fue aprobada por la conducción del Banco Mundial, para el que la correlación no prueba causalidad. Igual duda cubre la renuncia de la economista principal, de quien dependen los investigadores, que en marzo volverá a la academia, en Yale. Que este tema haya merecido la nota principal en la sección Economía y Finanzas de The Economist es un dato relevante. Si el 5% de fuga mueve así las piezas, ¿qué debería ocurrir con el 92% de los cuatro años de Macrì, un porcentaje apabullante? En todo caso, esto ratifica la centralidad del problema de la deuda para la economía y la sociedad argentina y la absoluta pertinencia de la observación de Cristina, ratificada por Alberto. La cuerda se puede romper La exposición del ministro Martín Guzmán en el Congreso se ajustó a la máxima latina suaviter in forma, fortiter in re. Sin levantar nunca la voz reiteró lo que vienen diciendo el Presidente Fernández, la Vicepresidenta Fernández y el jefe del bloque de diputados Kirchner: tanto el FMI como los bonistas son corresponsables de la crisis de deuda que generó Macrì y deberán aportar para la solución, que no puede basarse en el ajuste fiscal. «Aquí hay mucho dinero

Nacionales, Politica, Portada

La teología de la avaricia

Fuente: Jorge Elbaum | El cohete a la luna Fecha: 16 de febrero de 2020 El último 26 de enero se llevaron a cabo elecciones parlamentarias en Perú,  y un partido neo-pentecostal –­la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMIMPU)– logró 16 de los 130 escaños del parlamento, constituyéndose en la segunda fuerza más votada y una de las primeras minorías del fragmentado legislativo unicameral. Para presentarse como partido político, la secta neo-pentecostal tuvo que adecuarse a la legislación constitucional e inscribió el Frente Popular Agrícola del Perú (FREPAP), cuya plataforma se opone tanto a las denominadas doctrinas de género como a las organizaciones laicistas y populares. En forma paralela, el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, designó el último 5 de febrero al pastor Ricardo Lopes Dias como titular de Fundación Nacional del Indio (FUNAI), institución responsable del vínculo con 114 etnias que, se calcula, viven sin contacto con el resto de la ciudadanía. El funcionario nombrado es un conocido integrante del grupo evangélico estadounidense Misión de Nuevas Tribus de Brasil (MNTB), cuya función prioritaria es colonizar a los pueblos originarios, despojándolos de su cultura e integrándolos a lo que denominan “la civilización de dios”. Los movimientos neo-pentecostales se originaron en Estados Unidos en el marco de grupos evangelistas conservadores, como forma de oposición a las demandas de mayor autonomía para las mujeres e igualdad de derechos para personas LGBTI que se empezaron a difundir a partir de los años ’60. En términos económicos, se han consolidado como los difusores de las Teologías de la Prosperidad, doctrina que justifica el enriquecimiento inequitativo y llega a calificar a la pobreza como un castigo divino. La secta fundadora del Frente Popular Agrícola del Perú y la Misión de Nuevas Tribus de Brasil son movimientos derivados de la tradición evangelista neo-pentecostal nacida en Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial. Sus máximos referentes fueron denominados televangelistas o líderes de las iglesias electrónicas, y sus postulados coincidieron con la ofensiva macartista sufrida a nivel doméstico por los sectores progresistas de ese país. Su expansión hacia América Latina tuvo como objetivo fundamental la cooptación de sectores populares y pueblos originarios, como forma de detener el avance de las Comunidades Eclesiales de Base sustentadas sobre una Teología de la Liberación que buscaba empoderar política y culturalmente a los grupos más vulnerados. A principios del siglo XXI, los grupos neo-pentecostales se sumaron a los movimientos en defensa de los valores de la familia tradicional, oponiéndose a toda forma de planificación familiar, interrupción voluntaria del embarazo y matrimonio igualitario. Desde esa plataforma, se organizaron en partidos políticos generando coaliciones con los sectores más conservadores de la iglesia católica, comprometidos en la misma agenda anti-derechos. La particularidad organizativa de los neo-pentecostales, nacidos al influjo de la Guerra Fría, es su organización territorial y la población objeto de su ministerio. A diferencia del protestantismo histórico, su despliegue geográfico prioriza a los sectores más empobrecidos y marginales con el objeto de brindar esperanzas mesiánicas capaces  de reemplazar las redes sociales establecidas por las corrientes ligadas a los sacerdotes católicos en opción por los pobres y los movimientos políticos opositores al neoliberalismo. Respecto a su distribución en el territorio, las iglesias neo-pentecostales de cariz milenarista se distribuyen de forma reticular en barriadas populares, contando con importantes medios de comunicación. Su financiamiento es dual: reciben aportes internacionales de fundaciones ligadas mayoritariamente al Partido Republicano, y en forma simultánea obtienen cuantiosos recursos del  diezmo aportado por cientos de miles de adherentes humildes cuya dependencia afectiva los lleva a sentirse feligreses en perpetua deuda.  El dinero de la fe  Wilmer Cayllahua, uno de los líderes del Frente Popular Agrícola del Perú (FREPAP), creado por los integrantes de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal. Según Zygmunt Bauman, estos nuevos colectivos religiosos compiten por sumar devotos enmarcados en una lógica de mercado según la cual toda trascendencia y religiosidad se dispone a ser comprada y vendida como un producto de mercado. El título de muchos de los libros editados por los conglomerados neo-pentecostales evidencia la impronta comercial que rige estructuralmente a estas corrientes: Vendiendo la Iglesia, de Philip Kenneson y J. Street, o Marketing para las Congregaciones, de Nicholas Shawchuck, son dos ejemplos sintomáticos de esta concepción. La precarización y el desempleo característicos del neoliberalismo destruyen redes territoriales y gremiales. Además ponen en cuestión las históricas adscripciones políticas dejando en la orfandad de pertenencias (esperanzas y articulaciones) a amplios sectores populares. En Argentina, nuevos actores colectivos, entre ellos los movimientos de trabajadores desocupados, han logrado canalizar las necesidades de participación de quienes son lanzados a la marginalidad por el modelo financiarizado y de esa manera han brindado contención y perspectiva colectiva. Por el contrario, en gran parte de Latinoamérica la disolución de las identidades clásicas ha dado lugar a un crecimiento de sectas que ofrecen la recuperación de un paraíso perdido. Los grupos neo-pentecostales brindan oportunidades de formación de sacerdotes menos rígidas que las propuestas por las congregaciones tradicionales y, en forma paralela, dedican gran parte de su tarea a la creación de redes de apoyo dentro de comunidades marginadas. Desde esta plataforma, se presentan con mayor capacidad para articularse con el discurso de los  sectores conservadores de clase media y alta. Además, la cohesión ideológica que logran generar con la periodicidad de sus asambleas sumada a la confianza que deviene de la fe compartida, los convierte en potenciales articuladores de instancias político-partidarias con una base fidelizada y acrítica, sustentada en valores pretendidamente sagrados. Las reglamentaciones sobre los partidos políticos y las regulaciones sobre la garantía de la libertad de cultos varían en los diferentes países de América Latina. Pero una democracia plena no puede desentenderse de las manipulaciones de la fe llevadas a cabo en directa violación de la soberanía. Financiar partidos políticos desde el exterior, con el objeto de desmembrar el tejido social y desarticular las identidades nacionales en el marco de programas funcionales a los centros de poder internacional, no es un tema insignificante. Uno de los ejes básicos de la  construcción del sentido común –desde el que se

Colectividad judía, Comunicados y Declaraciones, Portada

Berrinches de la derecha comunitaria

Fuente: Llamamiento Argentino Judío Fecha: 15 de febrero de 2020 El LLAMAMIENTO Argentino Judío pidió y le fue otorgado el derecho a réplica a una nota aparecida en la página web de Radio Jai donde se nos atacaba ferozmente con una serie de infundios y exabruptos. Valoramos el gesto de la Radio aunque en la publicación, lamentablemente, fueron suprimidos algunos párrafos que dificultan la comprensión de lo allí expresado. A continuación se podrá leer nota completa, tal cual fue entregada a emisora. Berrinches de la derecha comunitaria (en respuesta a una nota aparecida en el portal de Radio Jai) Sin duda que la derecha de la colectividad judía acusó el impacto de nuestra solidaridad con Víctor Hugo Morales. El artículo divulgado por Radio Jai está plagado de inexactitudes y calificativos que demuestran impotencia. El título de la misma es: “No hay peor antisemita que un judío antisemita” y está firmada por la Redacción de la Radio. En dicho artículo se extractan opiniones de Delia Sisro, la co-autora del libro “Asesinaron al fiscal Nisman. Yo fui testigo” en colaboración con Waldo Wolff. Los comentarios de Delia Sisro, evidencian que están desaforados. Atacan la declaración en solidaridad con Víctor Hugo Morales realizada por el LLAMAMIENTO en respuesta a una denuncia ante el INADI realizada por el diputado del PRO Waldo Wolff.(2) Esto tiene una única explicación: están defendiendo el negocio de la victimización con el que pretenden seguir engañando a la opinión pública. Lo que motiva esta respuesta del LLAMAMIENTO Argentino Judío es nuestro absoluto repudio a que se nos presente como “judíos antisemitas”, “quinta columna”, “judíos vergonzantes”, “judíos con auto-odio” o “judíos colaboracionistas”, todos ello en una sola nota. Sobre el último nos califica peores que los colaboracionistas de otra época porque a los detenidos por los nazis los amenazaba la posibilidad de la muerte, mientras que a nosotros lo hacemos por “deformaciones culturales, auto-odio o intereses de dinero y/o poder”. Quien es capaz de utilizar esos términos demuestra una clara pérdida de conciencia de la realidad. Tampoco faltan las inexactitudes. Vuelven a los argumentos con que nos atacaron cuando el LLAMAMIENTO hizo su aparición pública en el año 2015: “De este modo, el “Llamamiento Argentino Judío”, un sello de goma inventado por Jorge Elbaum y algunos miembros de ICUF (una entidad de origen judeo-Stalinista) durante el Kirchnerismo, en una clara muestra de aprovechamiento político y sin representación comunitaria real…” El Llamamiento es desde sus inicios un movimiento político no partidario, heredero de las tradiciones populares, progresistas y democráticas que sustentó gran parte de la colectividad judía desde principio del siglo pasado a tono con las aportadas por distintas fuerzas políticas y sociales que se fueron desplegando en distintas épocas en el país. La propia nota cita que en nuestra declaración fundacional nos pronunciamos “deseosos de contribuir a la profundización de la democracia y la equidad social”. Esto nos hace más parecidos a los movimientos nacionales, populares y democráticos de hoy que a las expresiones de la derecha vernácula. ¿Dónde está el pecado? ¿O los dueños del “judeómetro” determinan que para ser judío hay que ser de derecha? Lo que la nota define como un “sello de goma” cuenta en la actualidad con varios miles de adherentes distribuidos por toda la geografía del país. Son ellos, además, con sus aportes quienes sostienen las actividades del LLAMAMIENTO. No recibimos dinero ni de los sucesivos gobiernos, ni de Fundaciones ni de empresas que pudieran afectar nuestra autonomía y libertad de expresión. En la nota se nos acusa de antidemocráticos por no haber esperado el pronunciamiento del INADI. Se utiliza, para tal fin, un argumento retorcido: “La democracia… deja de tener sentido cuando un grupo de unos pocos, quienes se posicionan desde un lugar en el que no tienen ni apoyo ni legitimidad en absoluto, dejan de respetar la diversidad ya sea de opinión o de cualquiera de sus formas”. Según Sisro carecemos de apoyo y legitimidad –una afirmación que no sustenta- y dejamos de respetar la diversidad de opinión. Más bien perece todo lo contrario. Con un rosario de descalificaciones infundadas le está negando al LLMAMIENTO el derecho de opinar sobre la denuncia de Waldo Wolff. Pero el premio a la entelequia se lo lleva la frase con que remata la nota: “Cuando se ataca un judío nos están atacando a todos”, sentencia Sisro. En primer lugar digamos que esta afirmación está en contradicción con la apelación que hace a la diversidad que mencionamos más arriba. En segundo, incluso más grave, apela a una frase chovinista utilizada por todos los totalitarismos para justificar genocidios en todas las épocas, algunas de trágicas consecuencias para el pueblo judío. Toda la nota está plagada de mentiras y descalificaciones pero no hay un solo argumento que contradiga lo que el LLAMAMIENTO Argentino Judío expresó en su declaración. Radio Jai y Sisro pretenden darle continuidad a la lógica de las fakenews. Los miles de integrantes del LLAMAMIENTO estaremos atentos a desenmascararlos. Buenos Aires, 15 de febrero de 2020 Marcelo Horestein, Presidente Dardo Esterovich, Secretario General

Economia, Nacionales, Portada

La city está nerviosa: ¿Por qué Martín Guzmán inquieta a los «mercados»?

Fuente: Claudio Scaletta | Página/12 Fecha: 15 de febrero de 2020 La presentación de Martín Guzmán en el Congreso electrizó a los economistas ortodoxos y sus representantes mediáticos. La reacción de «las consultoras» frente a una postura que confronta con el discurso dominante. Martín Guzmán durante su presentación en el Congreso.  El así llamado “mercado”, léase los actores económicos vinculados directa o indirectamente al poder financiero, como por ejemplo los bancos y sus economistas, los propios y los de “las consultoras de la city”, están muy nerviosos con el ministro Martín Guzmán. Alcanza con recorrer superficialmente la prensa que apoyaba al macrismo para ver cómo se repiten las viejas ideas de “falta de confianza”, creación de “malas expectativas” y el latiguillo más común: “no existe un plan económico”. ¿Cuál es la razón de tanta ansiedad y nerviosismo? La respuesta es unívoca: el ministro no muestra las cartas de la renegociación de la deuda. Entre tanto funcionario proveniente de ámbitos académicos antes que de la experiencia del tira y afloje del mundo de los traders, es decir de la ausencia de “Totos de la Champions League” en el staff, hay inversores que no son atendidos y acreedores muy fuertes a los que no se les abren las puertas de los despachos oficiales. Incluso dentro del mismo gobierno no faltan los altos funcionarios que explican en off que la estrategia de renegociación de la deuda, un dato clave del futuro económico, la conocen sólo dos personas: “Guzmán y Alberto”. Si quieren saber más los “financistas” tendrán que esperar hasta que se designen los bancos negociadores, tanto los que explotarán las divergencias al interior del FMI y de Wall Street, como los que tendrán la también ardua tarea de identificar a los tenedores de los bonos. Sin embargo, para quien sepa leer, los indicios sobre los planes oficiales están todos sobre la mesa. Más después de la presentación de esta semana de Guzmán en el Congreso, donde el ministro pronunció una gran herejía para el discurso económico del mundo de las finanzas. Sostuvo que “de las recesiones no se sale con ajuste fiscal”. Se trata de una verdad económica de Perogrullo, de hecho es el gran aporte de la teoría económica del siglo XX aunque mejor formalizada por la vía de “la teoría de la demanda efectiva en el largo plazo”, ya que hasta los faraones sabían que construir pirámides promovía la actividad y que no necesitaban ahorrar moneda ni cobrar impuestos antes de construirlas. Además, también es la política que practican, aunque no predican, los países más desarrollados, permanentemente en déficit interno y, en casos como el estadounidense, también externo. No obstante, la mueca de horror del establishment ante las palabras del ministro fue una sola a lo largo y ancho de la república: “Giró a la izquierda”, se escandalizaron, “fue un discurso de cabotaje”. Para colmo Guzmán dijo todavía más. Sostuvo que no era esperable alcanzar un superávit interno antes de 2023, lo que deja entrever cuáles son los años de gracia que tiene en mente en materia de pagos. Agregó también que es una alternativa que están hablando con el FMI. Si ello es así, si efectivamente existe la aquiescencia del Fondo, hasta podrían existir sorpresas cuando se conozca la meta de déficit para 2020, la que estaría bien por encima de lo previsto, un buen dato para el nivel de actividad. «Ni agresiva ni amistosa» El segundo componente fuerte de la exposición de Guzmán fue insistir en lo que para él es una vieja idea: lograr una renegociación sustentable. “Ni agresiva ni amistosa, sustentable”, detalló. Si bien en tiempos recientes la palabra “sustentable” fue desgastada en malos trámites, se necesita ahondar en el contexto para comprender mejor el significado del concepto en boca del ministro. Quien se haya tomado la tarea de leer sus escritos académicos sobre reestructuraciones soberanas habrá encontrado que el novel funcionario hablaba de plazos de gracia, quitas de capital y de nivel de intereses, pero también insistía en la “sustentabilidad” como la clave para una renegociación exitosa, es decir una que no obligue a renegociar al poco tiempo. Si se piensa dos veces, se trata de una meta que sólo puede lograrse relacionando las obligaciones futuras con una visión realista sobre la capacidad esperada de la economía para generar dólares. Más allá de la palabra oficial, eso sólo es posible con una renegociación agresiva. Es aquí donde entran las relaciones de poder. La estrategia que dejó ver hasta ahora el gobierno es “con el FMI adentro” y sin agitar la posibilidad de otras alianzas extra Occidente. Para muestra basta la “simpática” gira europea del presidente que recordó, sin maldad, a los años 90 o al Macri del G20. Otra muestra, ya con maldad, fue la innecesaria foto con Bolsonaro “para que ayude en la renegociación con el FMI”, como si Brasil tuviese real injerencia. Hablando mal y pronto, la apuesta a acordar con el FMI significa que la palabra última sobre subirle o bajarle el pulgar a la Argentina la tiene el presidente de Estados Unidos. Gracias al súper endeudamiento macrista, que la salida de la recesión sea ordenada o caótica es hoy un dato exógeno, que no depende de la voluntad interna. El problema es que el rol central del Fondo siempre fue alinear a los países a los intereses estratégicos estadounidenses. El secundario, más allá de la abierta contradicción con la letra impresa sobre sus funciones, fue financiar la salida de capitales de los países con crisis de balance de pagos, exactamente lo que volvió a hacer en Argentina a partir de abril de 2018: poner los dólares para la salida de los capitales especulativos. CFK y el FMI La crítica de los medios frente a las palabras de CFK respecto al rol reciente del organismo en Argentina habló de ruidos y contradicciones entre el presidente Alberto Fernández y su vice, una verdadera zoncera sobre un supuesto enfrentamiento entre un moderado y una extremista. Muy por el contrario, la ex presidenta cumplió el rol de poner en

Scroll al inicio