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Aportes a la Cultura Judía, Aportes de adherentes, Comisión Persp. de Género

¿QUIÉN ES ESA CHICA, LA DE LA FOTO QUE  APARECIÓ EN EL PROGRAMA DE TELEVISIÓN QUE DIO TANTO QUE HABLAR?

Por: Graciela Perez Esandi (Com. de P. de Género) Es posible que algunos de los lectores de esta revista sepan quién es, o quién era, pero es muy probable que muchos otros, no. Y que una persona joven diga, no la conozco, no está en las redes, no aparece en revistas ni diarios y piense ”si no estás en ningún medio social es como que no existís”. Para esas personas es que escribo este relato. Esa joven, conocida en todo el mundo, se llamaba Anna Frank. Anna nació en Francfort, Alemania en 1929, hace 92 años y murió en el campo de concentración de Bergen-Belsen en marzo de 1945, poco antes de la liberación que se produjo el 8 de mayo de 1945. Tenía sólo quince años, ¿Qué pudo haber hecho para que se la siga recordando aún hoy? Durante su corta vida vivió en su país de origen con su familia sin contratiempos hasta que en 1933 se produjeron hechos violentos muy graves contra los judíos y otros grupos no deseados por el gobierno que asumió ese año. Y pudieron exiliarse en Amsterdam en los Países Bajos. No fué sencillo y tuvieron suerte porque muchas otras familias judías no pudieron irse de su país y sucumbieron en los campos de concentración o en los ghettos que los Nazis formaron para encerrar a los judios en barrios de los que no podían salir. En Amsterdam el padre, Otto Frank, logro tener un empleo, sus hijas, Margot y Anna, pudieron seguir estudiando en la escuela. Edith Frank, la madre, pudo hacer una vida normal. El gobierno Neerlandés era tolerante y neutral. La vida apacible duró hasta que el país fué invadido por las tropas alemanas nazi en mayo de 1940. Ya había comenzado la Segunda Guerra Mundial, y las condiciones nuevamente tomaron un giro para peor. Por segunda vez intentaron exiliarse en otro país o incluso en otro continente, pero no tuvieron esa suerte. A partir de ahí, en secreto, los padres organizaron un escondite, mudaron muebles, ropa, libros, enseres domésticos, todo de manera poco visible, mientras siguieron viviendo de manera normal en su domicilio, hasta que decidieron irse a lo que llamaron luego “La Casa de Atrás”, unos ambientes que estaban detrás de la fábrica donde trabajaba Otto. Para sostener este audaz proyecto tuvieron que contar con personas que los protegieran, que les llevaran alimentos, que los ayudaran a resolver todo tipo de problemas y que no los denunciaran. Además de la familia Frank, se alojaron en ese pequeño espacio, otra familia, los Van Pels, formada por Auguste, Hermann y Peter, madre, padre e hijo, y un dentista de nombre Fritz Pfeffer. En ese encierro vivieron desde el 9 de julio de 1942 hasta que el 4 de agosto de 1944 los hallaron fuerzas de la Grune Polizei neerlandesa y los detuvieron y encarcelaron. El 11 de septiembre de 1944 los llevaron al campo de concentración transitoria de la policía alemana en Amerfoort. Sus protectores fueron Viktor Kugler y Johannes Kleiman, quienes fueron detenidos también, aunque a las mujeres que también fueron protectoras, Miep Gies y a Elizabeth “Bep” Voskuijl, no se las llevaron. La policía se llevó todo objeto de valor y dinero, pero no se llevaron todo. Algo muy importante quedó en ese lugar, gracias a Miep Gies y “Bep” Voskuijl, que pusieron a resguardo el Diario que Anna venía escribiendo desde poco antes que su familia fuera sacada de la “Casa de Atrás”. De los detenidos sólo uno de los ocho que estuvieron escondidos en la Casa de Atrás sobrevivió y ese fue Otto Frank, el padre de Anna. De sus protectores, Kugler y Kleiman sobrevivieron, Kleiman porque fue liberado por cuestiones de salud y Kugler porque logró escaparse y emigró a Canadá. “Bep” vivió en Amsterdam hasta su muerte en 1984. Miep Gies vivió hasta los 100 años. La mención de todos estos nombres es intencional, es para recordar que así como hay personas violentas, asesinas y crueles, hay personas que son compasivas, altruistas, y que resisten las injusticias aún a riesgo de perder sus vidas en defensa de otras personas. A ellos hay que recordarlos y rendirles homenaje también. EL DIARIO DE ANNA FRANK Este texto, escrito por Anna Frank desde el 12 de junio de 1942, el día que cumplió trece años, finaliza el 1ro de agosto de 1944. En esa fecha ella tiene quince años y termina su última anotación diciendo que está “buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser…si no hubiera otra gente en este mundo”. Una adolescente que no llegó a ser adulta, una jovencita que demostró un talento para escribir que se va conociendo al leer su diario al que le había puesto el nombre de “Kitty”. Sus anotaciones están escritas como Cartas a Kitty como si fuera su confidente, con franqueza. Le cuenta todo lo que le pasa, lo que le preocupa, lo que sueña, sus emociones, sus enojos, sus planes para el futuro. Otto Frank recibió de manos de Miep Gies el diario de su hija cuando se supo que no volvería. El padre decidió publicar el libro pero no fue tarea sencilla porque los temas sexuales que aparecen en el Diario no eran tratados en la literatura, mucho menos si era para jóvenes, en esa época. Además, él quiso respetar la memoria de las personas de La Casa de Atrás que Anna mencionaba muy francamente, a veces con simpatía y otras con irritación o antipatía. Finalmente legó los escritos originales al Instituto Holandés de Documentación de Amsterdam. Otto falleció en 1980.

Comunicados y Declaraciones, Portada

NUESTRA REACCIÓN ANTE LA INDIFERENCIA DE DAIA

Comunicado del Llamamiento En el mes de julio 2020, tras asumir su cargo como nueva Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual de la Nación, la periodista Miriam Lewin recibió amenazas y ataques antisemitas a través de redes como Facebook y Twitter. Así sucedió inmediatamente después de una polémica pública producida tras ser entrevistada y responder sobre expresiones misóginas y discriminatorias emitidas por el conductor radial y televisivo “Baby” Etchecopar, que motivaron numerosas denuncias ante esa Defensoría. Tras una entrevista a la flamante defensora en “Radio con Vos”, el 6 de julio 2020 Etchecopar dedicó una parte de uno de sus programas a arengar contra Lewin, pidiendo a los televidentes: “escríbanle a Miriam Lewin, así aprende”. De inmediato Lewin recibió a través de las redes sociales insultos y agresiones. Entre ellos, algunos de neto corte antisemita (“Si tenés dignidad renuncia y si no tenes una duchita con ziklon B, no te vendría mal”) Denunciados los hechos, la fiscalía 22 de la Ciudad desestimó la presentación, entendiendo que la denuncia patrocinada por DAIA era inconsistente y no cumplía con requisitos procesales básicos. Podría concluirse que su intención era que se archive luego de cumplir formalmente con una obligación que no podía eludir. Ante esta situación tomó intervención la Comisión Jurídica del Llamamiento patrocinando a Miriam Lewin en su apelación, varios abogados de la misma. Finalmente, el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 2 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del Dr. José Raúl Béguelin resolvió imponer al agresor como pena la de asistir al Centro Ana Frank, y al Museo del Holocausto para participar de actividades programadas a tal efecto, y además publicar en su muro personal de Facebook el pedido de disculpas, que deberá permanecer por un mínimo de seis meses, con habilitación para que esa publicación pueda ser compartida, y en la que deberá leerse de forma clara e inequívoca la posición de condena a las violaciones a los derechos humanos cometidos por el régimen nazi. Además, que “en caso de incumplimiento, la suspensión del proceso a prueba se revocará, el proceso continuará y será llevado a juicio”. Resulta muy valiosa esta decisión judicial que queremos compartir. LUIS KON, MARCELO SELTZER Coordinadores de la COMISIÓN JURIDICA DEL LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO

Colectividad judía, Comunicados y Declaraciones, Portada

Una vez más, NO en nuestro nombre

Una vez más la DAIA, arrogándose una representatividad de la cual carece, se hace eco de la oposición política al gobierno nacional, en plena campaña electoral, decidiendo la apelación al fallo que dictó el sobreseimiento de todos los imputados “ante la ausencia de delito”. Aparece, nuevamente, como evidente que esta institución es uno de los brazos políticos ejecutores de Juntos por el Cambio y pretende hacerle creer a la sociedad y a la colectividad que ese es el pensamiento identitario único de lxs judíxs argentinxs. A ninguno de los actores de este nuevo y vergonzoso capítulo les interesa en realidad el esclarecimiento de la causa madre –la relativa al atentado de 1994– porque han demostrado durante más de dos décadas su complicidad con quienes han sido condenados por un Tribunal Oral Federal (TOF) como partícipes del encubrimiento. Ese TOF condenó al ex Juez Juan José Galeano y a los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, mientras la DAIA promovía su sobreseimiento. La confusa reapertura de la causa del Memorándum en 2016 fue instituida en el marco de una clara intencionalidad política, hecho que motivó la denuncia del fiscal Marcelo Colombo contra dos camaristas de casación Mariano Borinsky y Gustavo Hornos y los dirigentes de la DAIA. La DAIA, en su comunicado, insiste en falsear la representación de la colectividad judía apropiándose de un legado que cientos de miles de judíos argentinos desconocen: NO son la expresión de la totalidad –como pretenden argüir– sino de un sector encolumnado con las políticas neoliberales, el macrismo y los sectores más reaccionarios de la sociedad argentina. Además, faltan gravemente a la verdad cuando afirman que “los familiares impulsan la causa”, cuando en realidad se trata de dos únicos familiares. La totalidad de las organizaciones que agrupan a las víctimas directas (Memoria Activa, APEMIA y 18 J) han estado ausentes de esta ofensiva de criminalización política. El Llamamiento Argentino Judío fiel al principio de “Memoria, Verdad y Justicia y al legado de “Justicia perseguirás”, estará presente como Amicus Curiae en la instancia de la Cámara de Casación para dejar en claro que la DAIA sólo expresa un interés inquisidor, faccioso y partidario, y que es ajeno a la búsqueda de la verdad. Buenos Aires, 20 de octubre de 2021​ Marcelo Horestein, PresidentePablo Gorodneff, Secretario General

Aportes de adherentes, Colectividad judía, Portada

Timerman y Mefisto

La indiferencia del rabino Daniel Goldman frente a la persecución, la enfermedad y la muerte del ex canciller desenmascaró a quien funge de humanista. Por: Jorge Elbaum | Dejámelo Pensar (16 de octubre de 2021) La meta superior de la vida espiritual no es amontonar una gran riqueza de información, sino afrontar momentos sagrados. Abraham Joshua Heschel Recuerdo unas décadas atrás cuando el rabino de la comunidad Bet-El nombraba Abraham Joshua Heschel y a Emanuel Levinas en sus prédicas. Sus alocuciones me llamaban la atención porque sentía que hablaba únicamente para entendidos. Solía indagar, entre los feligreses, quiénes habían entendido el sentido de lo que Goldman había dicho. Había una ínfima cantidad de los presentes que comprendían qué quería decir. La escena me parecía paradojal y me inquietaba: ¿cuál era el sentido de esa sobreactuación intelectual si muy pocos comprendían qué quería transmitir? Percibía que Goldman estaba representando un personaje enigmático que se constituía en un farsante.  Años después, cuando Héctor Timerman enfermó de cáncer, recordé aquellas escenas, y en el domicilio donde estaba encarcelado –por decisión de Claudio Bonadío y una parva de secuaces judiciales– le relaté esa rara sensación de haber escuchado a un farsante. Es que había un hueco profundo, casi un abismo en citar a Herschel y a Levinas y abandonar, mientras atravesaba una enfermedad terminal, a quien había sido uno de aquellos feligreses.   Héctor se había transformado, luego de la infame acusación promovida por la DAIA, en el protagonista de la obra de Ibsen, El enemigo del Pueblo: una persona coherente, con convicciones sólidas a quien habían demonizado.   Ibsen detalló con enorme lucidez cómo se logra tergiversar la trayectoria de alguien. Cómo se produce el proceso de demonización que busca transfigurar a alguien para convertirlo en un extraño. Peleando contra una dolorosa enfermedad, Héctor no solo tuvo que enfrentarse a una justicia digitada sino que tuvo que soportar al abandono de quienes se llenaban la boca de virtuosismos éticos y palabras compasivas. Una triple batalla. Demasiado para un hombre lastimado.  Héctor fue un tipo íntegro que luchó los tres últimos años de su vida contra un conglomerado de canallas. Daniel Goldman había sido el referente religioso de Héctor. Pero Goldman lo condenó al desamparo.  Muchos afirman que fue por cobardía. Por temor a perder las nimias prerrogativas otorgadas por un consorcio de fieles derechizados.  El responsable de exhibir un perfil de modernidad emancipada. El que refería con insistencia la lógica espejada de Martin Buber, en la que no es posible la existencia de un “yo sin un tú”, guardó su sensibilidad en el armario donde se deja el talit.  Sometido a una encrucijada de su vida, eligió la jurisdicción miserable de los poderosos y dejó  abandonado a una persona que lo había promocionado y catapultado a un reconocimiento por fuera de la colectividad judía.  Se podrán hacer especulaciones múltiples sobre los orígenes de ese accionar abyecto. Ninguna puede darle justificación al manto sucio de la ingratitud y deslealtad que implica el abandono de alguien doliente. Daniel Goldman tenía un vínculo espiritual con Héctor. Una relación atravesada por la fe. Sin embargo no fue capaz ni siquiera de llamarlo por teléfono cuando se estaba muriendo.  Héctor me dijo una tarde del veranos de 2017: “Nadie le pide tanto. Un llamado de solidaridad. … nada más… No va a perder su puesto de rabino en Bet-El por preguntarme cómo estoy…”   Tiempo después, cuando recordaba esa situación de profundo desconsuelo, yo recordaba la novela de Klaus Mann, Mefisto, en la que se retrataba el rol del actor alemán Gustaf Gründgens, quien intentaba quedar bien con los nazis para conservar su puesto en la marquesina de la dramaturgia germana. La película, del mismo nombre –actuada magistralmente por Klaus Maria Brandauer– intenta develar la profundidad de la entrega. El tránsito hacia la contaminación de quien  entrega su tejido interior ante el poder. Goldman es Mefisto.  Goldman asumió ese papel en convergencia con Sergio Bergman, quien cruzó el Leteo de forma menos larvada. Ambos prometieron emular al rabino Marshal Mayer y traicionaron su legado en nombre del alpinismo social y económico. Escalaron posiciones encaramados en su imagen para deslizarse luego, hacia conveniencias de contexto, redituables para la medianía, la intrascendencia o la incandescencia de los puestos ministeriales. Mientras Marshal se jugaba la vida en momentos indudablemente trágicos y peligrosos, Bergman y Goldman transaban –décadas después–  con los herederos ideológicos de los represores, los mismos que habían impuesto la noche y la niebla durante la dictadura genocida.   Uno de la mano del macrismo y el otro al compás de una comunidad belgranense cada vez más neoliberal y reaccionaria, fueron negando a Marshal Meyer.  Hoy Bergman salió del territorio doméstico y decidió afianzar su máscara en una geografía afín al macrismo, Estados Unidos. Goldman, en su afán de profundidad ilusoria, busca escabullirse detrás de peroratas sugerentes e inconsecuentes, apelando –de vez en cuando– a invocaciones plagadas de humanidad fingida.    Ambos caminos, a la luz de las décadas, convergieron en un particular resumen de dobleces y simulaciones.  Bergman como burócrata atildado de una organización reformista. Y Goldman como representación patatizada de instruido rabino jasídico incomprendido.  Navegar a dos aguas nunca fue fácil. Tampoco servir a dos señores. Pero gente como Bergman y Goldman exhiben una particular capacidad de nado sincronizado en formato actitudinal: mientras aparentaban su labor comprometida con los derechos humanos, solapaban el entramado que legitimaba las variadas formas brutales de la persecución contra quienes resisten la ferocidad de los poderes fácticos, desplegados como hogueras de murmuraciones y  escarnios jurídico-mediáticos. Héctor lo sufrió como una tríada punzante de inquisición: desde su propio cuerpo; desde el acoso, y desde el abandono.  De tanto nombrarlo sin sentirlo, de tanto citarlo sin incorporarlo, de tanto apostrofarlo in practicarlo, Goldman no podrá encarnar nunca –ni siquiera en torno a su legado– el bendito precepto de Abraham Joshua Heschel: “Un hombre religioso es una persona que tiene Dios y hombre en un pensamiento a la vez, en todo momento. Que sufre el daño hecho a otros, cuya mayor pasión es la compasión, cuya mayor virtud es el

Comunicados y Declaraciones, Derechos Humanos, Nacionales, Portada

Asamblea por la libertad de todxs lxs presxs políticxs

El Llamamiento Argentino Judío saluda a la Asamblea por la libertad de todxs lxs presxs políticxs realizada en la casa de Milagro Sala en San Salvador de Jujuy con una delegación de compañeres del Foro por la Democracia y la Libertad. Marcelo Horestein, Presidente Pablo Gorodneff, Secretario

Comunicados y Declaraciones, Nacionales, Politica, Portada

JUSTICIA Y REPARACIÓN

El Llamamiento Argentino Judío valora profundamente el fallo del tribunal Federal Nro 8 que sobreseyó a Cristina Fernandez de Kirchner y a los demás imputados en la causa denominada “Memorándum”, quienes habían sido acusados primero por el fiscal Alberto Nisman y luego por la DAIA. Entre sus considerandos el fallo indica que: “El Memorándum de entendimiento con Irán más allá de que se lo considere un acierto o desacierto político, no constituyó un delito (…) No hay ningún elemento directo que de manera contundente nos haga pensar que tal temperamento fue más allá de una decisión política para convertirse en un acto de encubrimiento” Y en cuanto a la acusación de “traición a la Patria”, el escrito es terminante: “El hecho de calificar un acto de traición, y la práctica sobreviniente de los arbitrarios encarcelamientos y penas capitales, han sido, en todos los tiempos, el instrumento favorito y más formidable de la tiranía”. Esta causa esta ligada de manera indisoluble a la creación de Llamamiento. Ya decíamos el 17 de Febrero del 2015, ante la marcha de homenaje al fiscal Nisman: “Si alguna duda quedara sobre que la única finalidad de la marcha del 18F es rendirle homenaje al fallecido fiscal Nisman, la adhesión de la casi totalidad del arco opositor deja al descubierto, que de facto es una marcha con un claro intento de aprovechamiento electoral y de desestabilización del gobierno nacional”. Ya en la fundacional reunión de FOETRA , también en abril de 2015, le exigíamos a la DAIA que “no hable en nuestro nombre”, cuando ya era mas que claro que se había convertido no sólo en vocera de la derecha, encarnada en el PRO, sino en uno de sus instrumentos para ganar las elecciones. Durante estos seis años, el Llamamiento Argentino Judío le hizo saber a la sociedad argentina, pese a invisibilización que pretendieron ejercer las instancias centrales de la comunidad, que en nuestro país había amplios sectores de la colectividad judía que son progresistas y que se reconocen en las tradiciones humanistas, democráticas, populares y nacionales de nuestro pueblo, y que nunca fue verdad el título de “representación política de la comunidad judía argentina” que se autoimpuso la DAIA. Este año, reafirmando el compromiso del Llamamiento en la búsqueda de justicia, nos presentamos en este causa como “amicus curiae” (amigos del tribunal) con el patrocinio del Dr. Horacio Lutzky y del Dr. Luis Kon, ambos integrantes de la comisión jurídica del Llamamiento, quienes, además, tuvieron la oportunidad en dos ocasiones de presentar los argumentos que llevaron a la organización a pedir la nulidad de la causa. Así como este veredicto configura el fin de la persecución, esperamos que sea el principio de una investigación que para la salud de la democracia argentina se vuelve urgente y que traiga la necesaria reparación para aquellos militantes populares que fueron perseguidos y encarcelados como el caso de Hector Timerman, que se vio imposibilitado cruelmente de seguir adelante con el tratamiento que le permitía pelear en mejores condiciones contra la grave enfermedad que estaba sufriendo. Aunque tarde, vaya en su memoria este acto de justicia. Hay que denunciar los intereses que impulsaron esta causa y develar los motivos que llevaron a DAIA, una organización creada para luchar contra la discriminación y el antisemitismo, a involucrarse y mimetizarse con los objetivos de una facción política. Convocamos no sólo a nuestros adherentes sino también a todos los argentinos judíos que participan de estas tradiciones humanistas y progresistas, a sumarse a esta tarea. Marcelo Horestein Presidente Pablo Gorodneff: Secretario General

Nacionales, Politica

Las aguas bajan turbias

Por: Mempo Giardinelli | Página/12 (6 de septiembre de 2021) Esta semana, uno de los diarios más influyentes del mundo, The New York Times, dedicó una larga nota a la tragedia –no hay otra palabra– del río Paraná. Todo lo que esta columna alertó desde principios de este año tiene ahora una cierta resonancia mundial: ya no es una cuestión local afirmar que estaba siendo abusado y dañado por los intereses concentrados de una veintena de multinacionales, que maltrataron el río durante un cuarto de siglo con dragados excesivos, y para colmo sin pagar impuestos, sin pesar lo que llevaban y sólo haciendo declaraciones juradas a su conveniencia, e incontroladas por el SENASA, la UIF y otros organismos estatales. Baste como ejemplo el abuso denunciado por el diputado santafesino Carlos del Frade, extraordinario luchador por este río, quien denunció que sólo las 15 compañías exportadoras más importantes (la mayoría tienen puertos en la provincia de Santa Fe) facturaron en 2020, y en total, 26.269 millones de dólares. Pero de semejante volumen de exportaciones no le quedó nada, ni un centavo, al estado santafesino. En la nota del diario norteamericano, firmada por Daniel Politi y con fotos sobrecogedoras, se dice que «el caudal del Paraná, que se halla en su nivel más bajo desde la década de 1940, ha trastornado los delicados ecosistemas de la vasta zona que atraviesa Brasil, Argentina y Paraguay y ha dejado a decenas de comunidades con dificultades para acceder a agua dulce». Un problema que en efecto ya se nota, peligrosamente, en toda la cuenca: los ríos Paraguay, Pilcomayo y Bermejo, importantes tributarios del Paraná desde su desembocadura en la chaqueña Isla del Cerrito, vierten ahora menos de la mitad de agua que en tiempos normales. Para una región donde unos diez millones de habitantes dependemos de estos ríos tanto para beber y usos comunitarios como para generar energía o transportar productos agrícolas y años atrás también industriales, la actual sequía del segundo río más grande de Sudamérica y uno de los seis más importantes del mundo, también perjudica a las empresas, al aumentar los costos de la energía y el transporte. Casi todos los expertos afirman que la deforestación en la Amazonia, junto con los patrones de lluvia alterados por el calentamiento del planeta, contribuyen a la sequía. Lo que es muy grave porque gran parte de la humedad que se convierte en la lluvia que alimenta los afluentes del Paraná se origina en la selva amazónica, donde los árboles liberan vapor de agua en un proceso que la ciencia llama “ríos voladores”. Este gravísimo problema ya había sido informado por el NYT a finales de 2020, cuando ese diario analizó el estado del Pantanal, en el sureste brasileño, que es el humedal más rico de América en fauna autóctona, uno de los lugares con mayor biodiversidad de la Tierra, y que se conecta con el humedal de los esteros correntinos del Iberá y un vasto sistema hídrico subterráneo. Pues ahora alrededor de una cuarta parte del Pantanal(que es más grande que toda Grecia e incluye territorios de Bolivia y Paraguay) ha sido quemado en incendios forestales, lo que también es causa del cambio climático. Como todos los humedales, tanto el Pantanal como el Iberá están formados por innumerables pantanos, lagunas y ríos afluentes que purifican el agua y sirven para prevenir inundaciones y sequías. También almacenan cantidades incalculables de carbono, lo que ayuda a estabilizar el clima. Pero ahora la deforestación desenfrenada ha interrumpido los ciclos naturales de humedad, debilitando los grandes ríos y transformando el paisaje. Lucas Micheloud, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, ha declarado que “esto es mucho más que un problema hidrológico”, y que «los frecuentes incendios están convirtiendo los bosques tropicales, ricos en recursos, en sabanas». Pero quizás la consecuencia más grave de todas estas variaciones climáticas es que sobran indicadores de que la sequía puede durar mucho tiempo. Aunque imprecisable, porque la generalizada opinión de los expertos coincide en que el actual cambio climático ya está impidiendo hacer predicciones precisas. También son de temer las durísimas consecuencias que se consideran inevitables e irreversibles: que sequías como la actual se repitan en el futuro y provoquen cambios en el ecosistema argentino que podrían ser irreversibles. Lo cierto es que todo indica que esta sequía puede llegar a ser muy larga, y devenir una constante que afectará a gran parte de Sudamérica. De hecho ya viene siendo cada vez más frecuente, más duradera y más intensa. Y esa es la amenaza concreta, especialmente para nuestro país, que en materia ambiental hay que reconocer que está muy atrasado y –pareciera– con las manos atadas. Al punto de que se declaró una emergencia de seis meses en la región del río Paraná, debido a la peor sequía de los últimos 77 años, pero fue sólo un documento. Y es que es evidente que todavía las autoridades ambientales argentinas no reaccionan. Lo que no es de extrañar, ya que llevamos por lo menos dos años continuados de incendios intencionales en todas las islas y riberas del Delta y en las costas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, y la piromanía forestal crece en lugar de atenuarse. El cálculo que algunos conocedores manejan es que ya se llevan perdidas entre uno y tres millones de hectáreas. Y encima en los pocos bosques que aún quedan en Salta, Chaco, Santiago del Estero y Formosa –lo ha escrito esta columna– ahora se anuncian proyectos industriales de durmientes de quebracho y maderas duras para reponer vías férreas, y con argumentos poco serios, insostenibles. La verdad sea dicha, y aunque duela: la Argentina no tiene política ambiental efectiva. Sarasa sobra, pero del urgente cuidado ecológico integral que le urge a esta nación, bien gracias. 

Israel, Medio Oriente, Portada

La solución de los tres status (*)

En esta columna, un momento antes de Iom Kipur, el Prof. Yuval Harari comparte su visión sobre hacia donde se dirige Israel, a la vez que propone detenernos para una verdadera introspección y preguntarnos a qué nos referimos cuando decimos “Hemos pecado, hemos traicionado, hemos despojado***». Por: Yuval Noah Harari **| Nueva Sión Iom Kipur es un buen momento para hacer una sincera introspección, no solamente a nivel personal, sino también a nivel grupal. Durante muchos años el debate sobre el conflicto palestino-israelí estuvo dominado por “la solución de los dos estados”. Durante la era Netanyahu, Israel abandonó esta propuesta y después de su fin, conviene preguntarnos francamente: ¿Hacia dónde vamos? Si no son dos estados para dos pueblos, ¿cuál es la visión alternativa de Israel? Cuando nos imaginamos el futuro, ¿qué vemos allí exactamente? Supongamos que el libreto israelí más optimista se concreta y puede aplicar su visión en su totalidad. ¿Qué aspecto tendrá? En este caso, casi como con nuestra política nuclear: la mayoría de los israelíes preferirán dejar las cosas turbias. Pero cuando se vive en Israel con oídos atentos y ojos abiertos, la propuesta alternativa es tan clara como nuestro sol mediterráneo. En síntesis, las fuerzas dominantes en Israel pasaron de “la solución de los dos estados” a “la solución de los tres status”. Ellos avizoran un solo estado desde el mar hasta el río Jordán, en el que vivan tres tipos de personas: judíos, que disfruten de todos los derechos; árabes de primera, que tengan parte de los derechos; y árabes de segunda, que casi no tengan derechos. Esta es la realidad que vivimos hoy y, si juzgamos de acuerdo a los votos en las urnas, parece que la mayoría de los judíos de Israel prefiere que esto permanezca así. Para siempre. El genio de la lámpara La solución de los tres status no es nueva, hace decenas de años que Israel la implementa paso a paso. Pero hasta ahora, Israel niega sus intenciones. El trato diferencial que reciben judíos, árabes ciudadanos de Israel y árabes que no son ciudadanos, es justificado con el argumento que consiste en una situación temporal que se desprende de la situación de seguridad del Estado de Israel. Incluso hoy, cuando representantes israelíes disertan públicamente -por ejemplo, en la ONU-, no se atreven a hablar abiertamente sobre la solución de los tres status como una solución permanente. Simplemente eso no huele bien. En lugar de eso, los representantes de Israel despliegan los desafíos de seguridad o explican que, a pesar de que la extensión entre el Jordán y el mar pertenece completamente a Israel, nunca deberá otorgarle derecho a voto a los habitantes de Nablus o Belén porque ellos corresponden a una especie de criatura milagrosa denominada “Autonomía palestina”. Es una criatura especial, un poco parecida al genio de la lámpara de Aladino. La mayor parte del tiempo, esta criatura está encerrada dentro de la pequeña lámpara y no nos impide comportarnos según nuestros deseos. Israel domina la mayoría de las tierras y el agua de Cisjordania, como así también todo el espacio aéreo y digital. Israel también se inmiscuye constantemente en la vida cotidiana de los habitantes palestinos y determina, por ejemplo, cuánto tiempo durará un viaje desde Nablus a Belén, y si una familia de Hebrón podrá ir al casamiento de un primo en Jordania. Miren la última página del diario y vean en la esquina superior izquierda. Encontrarán allí un mapa del pronóstico climático. Todo el espacio entre el mar y el Jordán – incluida la Franja de Gaza- está pintado del mismo color. No detectarán la Autonomía Palestina ni con una lupa. Pero cuando debemos sacudirnos la responsabilidad -por ejemplo, la responsabilidad de vacunar a la población palestina contra el Coronavirus-, solo hay que frotar la lámpara y ¡listo! De repente asoma el genio en todo su esplendor y nos quita la responsabilidad. “¿Vacunar a los habitantes de Nablus y Belén? ¿Pero qué relación tenemos con ellos? Nablus y Belén no son nuestras, pertenecen a la Autonomía Palestina”. Pero tal vez en Iom Kipur, cuando cada uno se encuentra consigo mismo, o con esos amigos en los que puede confiar, podremos ser más abiertos. ¿Podremos reconocer que estamos yendo hacia la “solución de los tres status”? Es decir, un estado con dos millones de sus habitantes discriminados en educación, vivienda y vigilancia policial; y otros millones más que ni siquiera tienen derecho a votar. Un estado con tres tipos de personas. Un estado en el que un tipo de persona siempre disfrutará de preferencia en seguridad personal, movimiento y ocupación. Para algunas personas, esto les recuerda ejemplos históricos que no son relevantes para el caso. No hay dos hechos idénticos en la historia y cuando se hacen comparaciones históricas, inmediatamente se empieza a discutir si es parecido, si no es parecido y cuánto se asemeja a lo que pasó alguna vez y así se olvida de hablar de lo esencial: qué pasa aquí y ahora. Esto es lo que hay que hablar. Traidores La primera regla de “la solución de los tres status” es que está prohibido hablar de la solución de los tres status. Por lo menos, no en público. Está prohibido hablar de esto en público porque está claro que no es una solución justa. Se desprende de una concepción del mundo que ubica otro principio por sobre la justicia: la lealtad tribal. Quienes creen en el principio de la lealtad tribal piensan que la exigencia de justicia para los que no son de la tribu es una traición. Mientras no se acepta entre nosotros hablar públicamente de la solución de los tres status, la palabra “traidor” es lanzada al aire todo el tiempo. En su origen, un traidor era alguien que revelaba secretos militares a un país enemigo. Por ejemplo, Markus Klinberg, que entregó a los soviéticos información sobre el programa de armas biológicas de Israel. Por el contrario, hoy en día, para muchos israelíes, “traidor” es todo aquel que piensa que

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