A 45 años del golpe genocida
A 45 años del golpe genocida cívico-militar, quienes integramos este grupo de organizaciones de la colectividad argentina judía reafirmamos nuestro compromiso por la memoria, la verdad y la justicia. Por segundo año consecutivo, el 24 de marzo nos encuentra en el marco de una situación atípica debido a la pandemia, limitando por responsabilidad social el despliegue de las tradicionales movilizaciones. Pero aún así, mantenemos la convicción de que los valores por los cuales marchamos todos los años están hoy más vigentes que nunca. No podemos dejar de señalar que en este contexto que describimos florecen en nuestro país y en el mundo discursos de odio xenófobos y racistas, capitalizados en muchas oportunidades por agrupaciones políticas de extrema derecha y sectores que no son muy diferentes a los que avalaron la dictadura cívico-militar que condenamos. Creemos que desde nuestra identidad judía no existe para nosotras y nosotros otro lugar que el del enfrentamiento a estas expresiones sin ningún tipo de especulación o duda. La forma en la cual comprendemos esa identidad está íntimamente ligada a aquello por lo que pelearon los treinta mil desaparecidos, por lo que el mejor homenaje que podemos hacer a su memoria es el de recoger sus banderas y continuar su lucha. Sabiendo que la construcción de cualquier horizonte de conquista de derechos para nuestro pueblo es sin dudas una tarea colectiva, hoy volvemos a decir: ¡30.000 COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS DETENIDAS/OS DESAPARECIDAS/OS, PRESENTES!
Gloria imperecedera a la Comuna de París en su 150ª aniversario
Fuente: Atilio Borón | Blog de Atilio Borón Fecha: 18 de marzo de 2021 En pocas palabras: la Comuna fue el primer gobierno obrero de la historia. Sus rasgos definitorios: supresión del Ejército; sufragio universal (no sólo masculino, como en las “democracias burguesas”, sino para hombres y mujeres por igual); revocación de los mandatos; funcionariado remunerado con sueldos equivalentes a los de los obreros; separación Iglesia-Estado; educación laica, gratuita, universal; legislación laboral de avanzada; internacionalismo, fraternidad, solidaridad. Una completa revolución que fue no solo social y económica sino también estatal, prefigurando lo que deberá ser el estado en una sociedad post-capitalista. ¡Durante 72 días el poder descansó en manos del pueblo, haciendo verdad aquello de la democracia como gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo! Esta insurrección fue demasiado para la burguesía francesa y para los invasores alemanes de Otto von Bismarck, que habían derrotado y humillado a las tropas del Segundo Imperio Francés, con Louis Bonaparte a la cabeza. La lucha de clases, la necesidad de borrar de la faz de la tierra el ejemplo heroico de la Comuna pudo más que las centenarias rivalidades nacionales entre franceses y alemanes y los hermanó para aplastar la insolente rebeldía de París. Ambos se acababan de enfrentar en la Guerra Franco-Prusiana pero unieron fuerzas para reprimir y escarmentar a las parisinas y los parisinos insurrectos. La solidaridad de clase prevaleció sobre los ancestrales antagonismos nacionales. La inevitable derrota militar de la Comuna fue el preámbulo de una masacre de proporciones aterradoras: se desató una feroz cacería que culminó con 17.000 hombres y mujeres ejecutados, sin mediar proceso judicial alguno y enviando a la muerte a quien fuera, hombre, mujeres, adolescentes capturados como si fueran fieras salvajes en las calles de París. Se estima que 40.000 prisioneros cayeron en manos del Ejército, muchos de los cuales luego serían fusilados y unos pocos deportados. Y así se restauró “el orden”, es decir, la dictadura burguesa disimulada bajo una farsa republicana. La Comuna fue ahogada en un río de sangre pero eso no apaciguó el odio de las clases dominantes. Para expiar los “crímenes” y “pecados” de los parisinos en 1873 la Asamblea Nacional de Francia decidió construir la Basílica del Sagrado Corazón en la colina más elevada de París y, no por casualidad, el sitio donde había estallado la insurrección popular. Ese templo edificado sobre la sangre y los huesos de miles de comuneros fue concebido como una lóbrega advertencia para quienes albergaran en sus corazones la voluntad de volver a desafiar a los poderes establecidos. La basílica usurpa el lugar donde debería haberse erigido un monumento conmemorativo del heroísmo de los insurrectos y no un emblema de la clerigalla más reaccionaria del catolicismo. Pero la Asamblea Nacional cometió un error, que reivindicaría para siempre a la Comuna: decidió que el templo sería construido con los fondos aportados por una suscripción popular en toda Francia. Para eterno honor de los parisinos, sólo una ínfima parte de lo recaudado provino de la ciudad martirizada por la reacción. París fue derrotada, pero las parisinas y los parisinos no fueron puestos de rodillas y su honor resplandece cada día con más fuerza, potenciado por la tenebrosidad de sus verdugos. Lección para jamás olvidar: la derecha será implacable contra cualquier gobierno que intente alterar el orden social y las relaciones de poder existentes por más que lo intente gradual y moderadamente, jugando dentro de las instituciones de la “democracia capitalista” y sus fraudulentas “reglas del juego”. Eso ocurrió ayer con la Comuna, continúa ocurriendo hoy y lo mismo pasará el día de mañana. Me atrevería a decir que es una ley histórica. No sólo en Francia, sino en cualquier lugar del mundo. Y especialmente en Latinoamérica donde, como es bien sabido (o debería ser bien sabido), el carácter brutal y sanguinario de la derecha, potenciada por los nefastos influjos del imperialismo norteamericano, es una constante histórica en todos nuestros países y persiste en la actualidad. Para los escépticos o desmemoriados basta con recordar las atrocidades cometidas durante el golpe de estado que, con la bendición de la OEA, anuló la legal y legítima victoria de Evo Morales en las elecciones presidenciales del 2019. No hay un sólo país de Nuestra América del que pueda decirse que estuvo a salvo de la barbarie represiva de la derecha. Parafraseando la advertencia del Che sobre el imperialismo norteamericano: “¡a la derecha no se le puede creer ni un tantito así, nada!”
Un año de encierros por COVID-19 revive el movimiento kibutziano de Israel
Fuente: Linda Gradstein | The Times of Israel Fecha: 18 de marzo de 2021 Las familias jóvenes buscan un estilo de vida pastoral más tranquilo y más espacio; Decenas de miles de israelíes solicitaron su membresía en kibutzim el año pasado, siendo la pandemia un factor importante. JTA – El año pasado, cuando los israelíes soportaron un encierro tras otro y las tasas de COVID del país rebotaron de un mínimo histórico a otro, Tal Eshkol y Uriel Ross comenzaron a cuestionar la vida urbana que habían comenzado cuando eran una pareja joven. Como muchos de sus compañeros, Eshkol y Ross vivían en un pequeño alquiler de un dormitorio en Jaffa, la antigua ciudad adyacente a Tel Aviv que se ha puesto de moda entre los jóvenes israelíes que buscan un alquiler relativamente asequible en la metrópolis costera de Israel. Pero durante años, Eshkol había querido un cambio de escenario, con la esperanza de mudarse eventualmente a algún lugar donde ella y Ross pudieran disfrutar de un estilo de vida pastoral más tranquilo. En el otoño, después de meses de estar restringidos a su apartamento de 50 metros cuadrados, la pareja decidió que habían terminado con la vida de la ciudad. Solicitaron convertirse en miembros del Kibbutz Mevo Hama, una pequeña granja comunal dos horas al norte, lejos de cualquier ciudad, con unos 500 residentes. Ahora, incluso cuando Israel reabre, después de haber vacunado a la mayor parte de su población, Eshkol y Ross todavía están tomando medidas. Y planean comprar una casa que es casi tres veces el tamaño de su apartamento. «Creo que esta época del coronavirus realmente nos desafió con respecto al tipo de vida que queremos tener», dijo Eshkol, de 33 años. “Nos demostró que nunca se sabe lo que va a pasar. El mundo entero cambió y decidimos usar esto para crear un cambio positivo en nuestras vidas ”. COVID, y la conmoción social que provocó, ha provocado que una ola de israelíes vuelva a considerar la vida en un kibutz, una forma de vida rural que alguna vez fue vista como una reliquia del pasado socialista de Israel. Decenas de miles de israelíes han solicitado su membresía en kibutzim durante el año pasado, según Nir Meir, secretario general del Movimiento Kibbutz, el grupo paraguas que incluye a la mayoría de los 279 kibutzim de Israel. “Durante la pandemia, nuestros hijos siempre estaban en el apartamento y buscaban cosas que hacer”, dijo Aviv Sabadra, un ingeniero de software cuya familia está en proceso de mudarse de Yavne, una ciudad del centro de Israel, a un kibutz. «Estábamos pensando en encontrar un lugar para criar a nuestros hijos cerca de la naturaleza donde puedan ser más independientes, y esto tomó nuestra decisión». Los primeros kibutzim se fundaron hace más de un siglo, y en los años que rodearon el establecimiento de Israel, el movimiento del kibutz fue visto como un reflejo del espíritu nacional espartano: producir judíos físicamente aptos que vivían en comunidades cooperativas. Los kibutzim, según Meir, a menudo se colocaban en las fronteras de Israel, y los agricultores jóvenes se duplicaban como soldados. Los miembros del Kibbutz también se comprometieron con una ideología socialista estricta, comiendo en comedores masivos y criando niños en hogares colectivos donde vivían separados de sus padres. Pero en la década de 1980, muchos kibutzim habían acumulado una deuda sustancial y los jóvenes querían abrirse camino en un país que se estaba apartando de sus raíces socialistas y privatizando su economía. Los padres de Eshkol estaban entre los que dejaron un kibutz. Su padre se crió en un kibutz, y la pareja vivió en uno como recién casados, pero a su madre no le gustaba el estilo de vida. “Mi papá estaba entusiasmado con los valores y la comunidad del kibutz”, dijo, “mientras que mi mamá decía que era demasiado que todos estuvieran en los negocios de los demás”. Ante una población en declive y malas perspectivas económicas, muchos kibutzim privatizaron sus fábricas y granjas. También construyeron nuevos desarrollos de viviendas en sus terrenos que fueron alquilados a familias yuppies que en ocasiones no se convirtieron en miembros, lo que les permitió disfrutar del estilo de vida del kibutz sin ninguno de los inconvenientes percibidos del socialismo. Esos desarrollos de viviendas han impulsado un resurgimiento de la vida del kibutz en las últimas dos décadas, especialmente debido a que los precios de las viviendas en Israel se han disparado. Ese resurgimiento se ha acelerado durante la pandemia. En 2000, unas 117.000 personas vivían en kibutzim, según cifras del gobierno israelí. Este año, dijo Meir, tienen una población total de 182.000, más grande que nunca. Él lo llama «una gran renovación de los kibutzim». “Los caminos solían estar llenos de carros motorizados para personas mayores, [y] ahora están llenos de carritos de bebé”, dijo Yossi Levy, coordinador de absorción de Ein Hashlosha, un kibutz a una milla de Gaza que ha crecido desde sus 110 miembros con una afluencia de 15 familias jóvenes en los últimos dos años. Está previsto que se muden seis más en las próximas semanas. Antes de los recién llegados, la edad promedio de los residentes del kibutz era de 65 años. Obtener la membresía del kibbutz, según Meir, generalmente incluye un proceso de entrevista junto con un año de vida como candidato en el kibutz antes de que se vote para la membresía. Los kibutzim también pueden revisar los registros financieros. En Ein Hashlosha, por ejemplo, los candidatos deben recibir votos positivos de dos tercios de los miembros para obtener la aceptación. Dos de los miembros más nuevos son Dor y Liora Ben Tzur, quienes se mudaron a Ein Hashlosha en 2019 después de graduarse de la universidad y viven allí con su pequeño de 19 meses, Avishai. Están entusiasmados con el kibutz a pesar de los ocasionales ataques con cohetes desde Gaza que los envían corriendo a un refugio antiaéreo en su casa. Desde el momento en que suena una sirena al aire libre, solo tienen 15 segundos para llegar al refugio. Una parada de autobús pintada de colores que también se utiliza como refugio público contra bombas,
A 29 años del atentado en la embajada de Israel
El LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO se solidariza con las víctimas y los familiares del atentado terrorista sucedido el 17 de marzo de 1992.Casi tres décadas después, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, encargada de la instrucción, continúa con su política de indolencia frente al hecho criminal. El silencio y la falta de información brindada sobre la instrucción del caso condenan a la sociedad argentina a convivir con la impunidad. En 1992 fueron asesinados 22 personas y otras 242 personas resultaron heridas. Mientras tanto la máxima instancia judicial de nuestro país permanece indiferente frente al hecho, al tiempo que utiliza sus recursos provistos por la sociedad para estimular y avalar la persecución de dirigentes sociales y políticos populares.En ese marco, las consignas que guiarán al LLAMAMIENTO serán las que las Madres de Plaza de Mayo legaron a la historia contemporánea de nuestro país: Memoria, Verdad y Justicia. Buenos Aires, 17 de Marzo de 2021. Marcelo Horestein Presidente.Dardo Esterovich, Secretario General. Contacto de prensa del Llamamiento: +54 9 11 6925-7535
Magistral alegato de Pablo Llonto en el juicio de Contraofensiva Montonera
Por: Eugenia Bekeris y María paula Doberti Desde Dibujos Urgentes acompañamos el juicio de Contraofensiva Montonera, que comenzó en abril de 2019 y desde el año pasado continuó de modo remoto. Se transmite todos los jueves desde las 9.30 hs por el canal de Yuotube de La Retaguardia. Dibujos Urgentes es un trabajo de registro documental, que desde 2010 testimonia y visibiliza lo que acontece en los tribunales orales de los Juicios de Lesa Humanidad. Entre 1979 y 1980, la agrupación Montoneros llevó a cabo la llamada Contraofensiva, un reagrupamiento de militantes, algunxs que se encontraban clandestinxs y otrxs estaban exiliados y regresaron a la Argentina con el objetivo de resistir a la dictadura cívico-militar y a la vez generar apoyo social para terminar con el terrorismo de Estado. El jueves de esta semana Pablo Llonto (abogado querellante, que representan a familiares de 36 víctimas y/o sobrevivientes) terminó su alegato de manera implacable, contundente, precisa, reparatoria y emotiva a la vez. Le llevó seis audiencias hacer un recorrido histórico, político e identitario de la militancia de cada compañerx. En el cierre de su alegato Llonto explicó que los seis acusados tienen RESPONSABILIDAD y AUTORÍA sobre los crímenes. El Departamento de Inteligencia, dijo, tenía cuatro piezas: la Jefatura 2, el Batallón 601, el Destacamento 601 y el Comando de Institutos Militares. Allí se llevó adelante la represión ilegal, como dijo con orgullo el mismísimo Videla, refiriéndose a los actos cometidos durante la dictadura: “Esto lo hizo Inteligencia”. Llonto agregó que el trabajo de represión se hizo EN EQUIPO, que había interacción entre las estructuras del Ejército, que llevaban a cabo los secuestros, organizaban los Centros Clandestinos y planeaban los Vuelos de la Muerte. Dijo que todos conocían el PLAN DE EXTERMINIO: “los imputados sabían que cometían crímenes” y, pese a que escribieron documentos sobre actos ilegales y fueron “verdugos”, “no pudieron registrar los pensamientos de lxs compañerxs”, por lo que “el método fracasó, porque hoy están siendo juzgados”. Los llamó “ASESINOS hasta la náusea misma”, ya que “realizaron tareas de Inteligencia para cometer delitos”. Explicó que hay que leer los documentos de Inteligencia también por lo que callan, por lo que ocultan. “Los imputados son especialistas en la MENTIRA”, armaron una “relojería asesina y cruel”, ya que “Inteligencia del Ejército era el músculo que movía el cerebro del tablero criminal”. Explicó jurídicamente que “el delito de DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONA, se debe incorporar al de privación de libertad y al de negativa de reconocer e informar”. Y concluyó, como lo había hecho la fiscal Gabriela Sosti, diciendo que “hubo GENOCIDIO”. Pidió que se condene a los imputados Eduardo Eleuterio Ascheri, Jorge Eligio Bano, Jorge Norberto Apa, Marcelo Cinto Courtaux, Roberto Dambrosi y Luis Ángel Firpo por ser autores penalmente responsables por los delitos de desapariciones forzadas de personas, aplicación de tormentos agravados, homicidios calificados, y privaciones ilegítimas de la libertad de los 36 “perseguidxs políticxs” que representa. Dijo que las penas deberán cumplirlas en prisiones comunes, que deberán estar inhabilitados de funciones públicas, de portar armas y trabajar en empresas de Seguridad. Por último agradeció el aporte de familiares para buscar la VERDAD y contribuir a la MEMORIA, y pidió que se haga JUSTICIA. El alegato se puede ver por: https://www.youtube.com/watch?v=ia6yuF0hpIY&ab_channel=LaRetaguardiaTV
Periodismo de guerra, lawfare y operaciones destituyentes
Declaración del LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO: Los intentos de la derecha argentina para cercenar la democratizaciónEl LLAMAMIENTO ARGENTINO JUDÍO advierte a la sociedad argentina sobre el ostensible intento de enrarecer el clima político a través de la desinformación, la difusión de noticias falsas, la instalación de cortinas de humo para disimular los desatinos de sus máximos referentes –como los reiterados por Horacio Rodríguez Larreta–, y la incesante hostigamiento contra funcionarios y dirigentes sociales comprometidos en expandir derechos e implementar políticas soberanas. La ofensiva de cuño antipopular posee el doble objetivo de irradiar la idea del desgobierno y al mismo tiempo debilitar las medidas sanitarias ligadas a una potencial segunda ola pandémica. Ambos designios tienen como propósitos la obtención de beneficios electorales, utilizando la tragedia como escudo del próximo turno electoral. Dicha tentativa tiene como organizadores a las propaladoras de la derecha local (Clarín, La Nación e Infobae) en indudable complicidad con fracciones corporativas judiciales, enquistadas en forma sórdida en Comodoro Py. Dicha comunión de intereses continúa impulsando la guerra judicial (lawfare) contra quienes fueron y son copartícipes de impulsar la integración latinoamericana y de promover instancias más democráticas de inclusión social. Esta es la causa prioritaria por la que esa alianza tergiversa y falsifica la realidad de forma obscena, sin retractarse de sus aseveraciones –incluso cuando sus protagonistas, como Beatriz Sarlo– rectifican sus consideraciones. Este es el marco en el que dirigentes de Juntos por el Cambio, como Patricia Bullrich –en connivencia inequívoca con sus socios mediáticos–, insiste en perjudicar la campaña de vacunación masiva, pública y gratuita, invitando en forma insistente a su privatización. Y esa es también la motivación por la cual se fustigan las normativas sanitarias implementadas en Formosa, que han logrado atenuar el número de contagios y de fallecidos. Es en esa misma lógica que Miguel Ángel Pichetto se suma a la campaña de estigmatización contra el colectivo argentino-mapuche, responsabilizando a sus integrantes de los incendios de la Patagonia, con la clara intención de producir divisiones internas entre los sectores populares de nuestro país. Ese es también el origen de los ataques vandálicos sufridos por la comitiva del presidente de la Nación, Alberto Fernández en su visita a Chubut.Los gestores de estas iniciativas destituyentes deberían tomar nota de los recientes sucesos acaecidos en Bolivia y en Brasil: las operaciones comunicacionales destinadas a manipular a la sociedad, y las que se instruyen en tanto prevaricaciones judiciales, concluyen con fiscales y magistrados imputados y procesados. Las persecuciones contra Evo Morales, Lula Da Silva, Rafael Correa y Cristina Fernández de Kirchner son ejemplos de cómo la lógica neoliberal intenta descabezar los procesos políticos populares del siglo XXI. Buenos Aires, 14 de marzo de 2021 Marcelo Horestein, PresidenteDardo Esterovich, Secretario General Contacto de prensa del Llamamiento: +54 9 11 6925-7535
Mendaz – Paradigmas de la negación y la afectación periodística: caso Tomás Méndez
Fuente: Jorge Elbaum | El Cohete a la luna Fecha: 14 de marzo de 2021 El 22 de febrero el conductor Tomás Méndez, en su programa radial Vuelta de Rosca, utilizó el micrófono de Radio 10 para desparramar una serie de aseveraciones dignas de ser contrastadas en forma minuciosa con la realidad. Las falsedades e inexactitudes prodigadas por el comunicador así lo exigen. La confrontación metódica entre las afirmaciones y su contracara, las evidencias, aparece como un anacronismo para quienes pretenden convertir al periodismo en un apéndice del mundo del espectáculo, en el que la invención y la realidad se presentan como indistintos y homólogos. Existe una larga tradición que insiste en dejar pasar estos contrasentidos, con el justificativo de no dar lugar a los impostores ni otorgarles un lugar de reconocimiento enunciativo. Sin embargo, esa concesión desconoce el derrotero –y el impacto– que determinados discursos pueden alcanzar entre quienes no están acostumbrados a sumergirse en específicas áreas de la historia: dejar y dar testimonio es lo mínimo que se puede hacer frente al tosco revoltijo de declaraciones artificiosas, orientadas únicamente a denigrar a un periodista. En su monólogo matinal, Mendaz difunde, con la impostura de un investigador periodístico riguroso, una serie profusa de afirmaciones concentradas en tres áreas: la historia militante de Horacio Verbitsky, su vínculo con el CELS y un supuesto interés pecuniario del director de El Cohete en avalar la vacuna Pfizer. Respecto a la primera dimensión, asevera que era supuestamente “de Montoneros” cuando esa participación ha sido reconocida no sólo por HV sino por los jefes de esa organización, muchos de los cuales siguen vivos y certifican su pertenencia. Más adelante consigna que “en la SIDE, HV, figura[ba] como servicio de inteligencia”. Sin embargo, no existe en ningún documento desclasificados desde 1983 hasta la actualidad –ni en los liberados por la actual interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño– ninguna referencia, ni siquiera nimia, respecto a esa aseveración. Como parte de su arremetida, Mendaz no tiene prurito en sumarse a los desatinos difundidos por el panelista televisivo Gabriel Levinas, quien acusó a HV –en un librito olvidado– de ser “parte de la Fuerza Aérea Argentina”. La imputación hecha por el integrante del jurado de Gran Hermano se sustentaba en la dedicatoria que hizo el comodoro Juan José Güiraldes en su libro El poder aéreo de los argentinos, en la que agradece a HV porque el libro “no hubiera podido llegar a la prensa de no haber recibido el permanente aliento y la eficaz colaboración de Horacio Verbitsky”. Mendaz se suma a quien suele secundar a Baby Etchecopar –Levinas– para añadir que HV fue escriba del jefe de la Fuerza Aérea, Omar Graffigna, y que además había sido contratado por esa organización militar. Según Levinas, HV había recibido honorarios del Instituto Jorge Newbery, ligado a la aeronáutica, pero no existe admisión alguna del desembolso. La operación de difamación de Levinas, planificada en 2014 por el Grupo Clarín como parte de una campaña desembozada para garantizar el triunfo de la derecha en 2015, no logró traspasar el umbral de lo escolástico e inquisitorial: Güiraldes negó la acusación y el propio ex jefe aeronáutico de la dictadura, en un reportaje con el Buenos Aires Herald, desestimó la versión desparramada por Levinas de que HV fuese su asistente lexical durante su faena criminal a cargo de la Fuerza Aérea. Tampoco tuvieron suerte quienes consignaron que los apuntes de los discursos castrenses –supuestamente manuscritos por HV– podían ser acreditados a su persona: los peritajes profesionales comparados efectuados para cotejar la letra fidedigna de Verbitsky respecto a las exhibidas en los anexos del libro de Levinas demostraron ser disímiles. Según Mendaz, “Güiraldes era de la inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina en el ’78, plena dictadura militar”. No existe ninguna fuente testimonial ni documental que avale dicha aserción. Menos aún el extraviado cargo de que HV ha sido un “un tipo que ha puesto bombas según sus propios compañeros del Ejército (sic). Un colega del Ejército lo denunció por poner bombas y salir corriendo detrás de él… Lo ha dicho en juicio… puso la bomba, la activó y morían niños y mujeres… Entonces yo salí corriendo detrás de él. El cómplice de él lo mandó al frente”. Mientras que Mendaz no provee la fuente de su grave imputación, los testimonios disponibles de juicios de lesa humanidad y los repositorios de declaraciones de genocidas niegan tal infamia: nadie oyó nunca una historia similar, análoga o siquiera afín. Dada la gravedad de la imputación, Mendaz nos debiera permitir acceder al conocimiento del nombre del “colega del Ejército” que dio ese testimonio. Mendaz agrega, en su perorata radial, que este último integró, además de la SIDE, la inteligencia de la aeronáutica. Y en la cumbre del relato conspiranoico vincula al director de El Cohete con la inteligencia británica. “El soft que se utiliza para detectar los barcos que entran en aguas argentinas es inglés”, testifica sin ruborizarse. Sus conjeturas no parecen ser confiables: nuestro país carece de sistema de detección propio a nivel marítimo. No posee ni sensores ni radarización. El macrismo interrumpió los convenios llevados a cabo con el INVAP, que hubiesen permitido entre 2015 y 2020 acceder a los mismos. Para no dejar aspectos sin abordar, en la misma línea de su rigurosa investigación periodística desliza que HV cuenta con una “obra social de Mercedes Benz”, cuando su suscripción corresponde al sistema médico ofrecido por el Hospital Alemán. En otra parte de su monserga, Mendaz asegura que “cuenta los movimientos de cuenta de su hijo Miguel, a quien le depositaron 20 millones de pesos en septiembre de 2012”. Dicho vástago de HV, sin embargo, vive fuera del país hace veinte años y no tiene ninguna cuenta bancaria en la Argentina. Tirá fruta En referencia al CELS –otro de los sambenitos clarinetistas recuperados con insistencia desde que HV es su presidente– Mendaz despliega una cantidad de datos irrisorios que debieran figurar en los planes de estudio de las carreras de periodismo para ejemplificar aquello que no se debe hacerse: “El CELS maneja un presupuesto más grande que los Estados (…) 1.600 millones de pesos
Nakba / contraNakba: el Papa en Irak
Por: Daniel Silber (desde Córdoba) 11 de marzo de 2021 La visita del Papa a Irak ha sido muy importante y significativa, entre otras cosas, porque hizo un llamamiento a la concordia inter-religiosa (apoyada por los líderes religiosos musulmanes locales) y contra el terrorismo internacional. En este punto, la interpretación que podemos hacer es que no solo se refirió al fundamentalismo islámico, sino también a ese otro terrorismo que practican las grandes potencias, como ser el bloqueo a Cuba, las agresiones a Venezuela y Nicaragua, el intervencionismo militar en diversas partes del mundo, la injerencia en los asuntos internos de diversos países o la permanencia de bases militares en distintas partes del planeta como parte de su estrategia de “acción rápida”. A ello le podríamos agregar las nefastas gestiones de organismos internacionales de todo tipo (OEA, Banco Mundial, OTAN, FMI, fundaciones de todo tipo – “humanitarias”, “democráticas”, preservadoras del medio ambiente, defensoras de los derechos humanos y de la “libertad de prensa /empresa” y otras-) tendientes a desestabilizar la vida interna de muchas naciones y estados, así como la aplicación de planes que solo favorecen a los más poderosos y hunden en la miseria a millones de personas. Sin embargo, hubo otro punto interesante. Bergoglio “…También visitó Ur, la llanura donde inicialmente vivió Abraham, una figura relevante para los cristianos, los musulmanes y los judíos”, donde dijo “La hostilidad, el extremismo y la violencia no nacen de un corazón religioso: son traiciones a la religión” (ver https://www.france24.com/es/medio-oriente/20210306-irak-visita-papa-francisco-ayatola-alsistani-ur). En el lugar abogó por respetar a todas las comunidades religiosas: cristianos de diversas orientaciones, yazidies, chiitas, sunnitas, sabeos, turcomanos, zoroastristas y otras corrientes minoritarias. Sin embargo, podemos observar un detalle: nadie habló de los judíos. Al respecto, es interesante saber que en la década del ´30 del siglo pasado, un tercio de la población de Bagdad era judía. Según algunos datos, hacia 1950 en Irak vivían unos 150.000 judíos; por lo que se conoce, hoy solo hay 7. Si, solamente 7. ¿Qué pasó?; ¿alguna peste diezmó la población judía, hubo alguna masacre o sucedieron otras cuestiones? La presencia judía en Irak data de varios miles de años atrás, de los tiempos de lo que se llamó el “cautiverio babilónico”, que comenzó con la deportación y el exilio de gran parte de la población de Judá inmediatamente después de la toma de Jerusalén y la destrucción del Templo (año 586 a.n.e.) por Nabucodonosor II, el que finalizó con el edicto del rey persa Ciro de 538 a.n.e. que permitió el regreso de los judíos a sus tierras de origen. Sin embargo, muchos se asentaron en el lugar, y dieron forma a una de las tantas comunidades florecientes judías en los países árabes. Fue justamente en la Mesopotamia asiática donde la religión judía terminó de moldear los preceptos más destacados que la rigen hoy. En 1941, a raíz del golpe de estado realizado en favor de las potencias del Eje por militares simpatizantes de los nazis, se desarrollaron pogroms conocidos como Farhud en Bagdad: una réplica de la tristemente célebre “Noche de los Cristales Rotos “de Alemania / Austria 1938. El resultado fue de casi 200 judíos muertos, unos 250 heridos, casi 600 empresas (comercios, industrias, talleres, estudios profesionales) saqueadas y un centenar de hogares destruidos. A posteriori, con la expansión del nacionalismo árabe y la independencia de Israel, todos los judíos, de una manera extremadamente simple y burda, fueron considerados sionistas, motivo por el cual fueron perseguidos de diversas maneras: atacados, cesanteados, boicoteados sus comercios, fábricas y talleres, expulsados de los centros de estudios, agraviados. Todo ello hizo que la vida cotidiana resultara insoportable. En este punto hay que recordar que no todos los judíos son / somos sionistas ni todos los sionistas son judíos (por ejemplo, Bolsonaro, Trump, etc.) En marzo de 1950, Irak aprobó una ley de un año de duración que permitía a los judíos a emigrar a condición de renunciar a su nacionalidad iraquí. Iraq aparentemente creía que librarse de los judíos seria menos problemático, sobre todo los sionistas, pero retener la minoría rica, que desempeñó un papel importante en la economía iraquí. Simultáneamente, el Estado de Israel, necesitado de incrementar su población judía, inició una serie de acciones de emigración masiva. Montó una gran operación denominada Esdras y Nehemías para llevar a todos los judíos iraquíes como fuera posible a Israel. La enorme mayoría de los judíos iraquíes dejaron su país natal y se sumaron a la población israelí. Casi, casi, podríamos decir que fue una maniobra de pinzas: presionados desde dentro de Irak y presionados desde fuera de Irak. Por eso, en Irak no hay judíos…a pesar de que milenariamente (unos 2500 años) estuvieron allí.






