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La verdadera cara

Fuente:  Carlos Heller* | Tiempo Argentino Fecha: 28 de Julio de 2019 Reza una letra de tango: «Y el puchero está tan alto que hay que usar el trampolín», una canción de Cadícamo y Aguilar. Muchos tangos han sido una importante fuente de crítica social y política. Pero los últimos datos conocidos sobre el aumento de la inseguridad alimentaria en nuestro país superan dolorosamente el comentario tanguero: el trampolín debe usarse para obtener los alimentos más básicos, y no siempre se llega. Los datos son parte del informe «El estado de la seguridad alimentaria y la malnutrición en el mundo», producido en forma conjunta por varias oficinas de la ONU. La inseguridad alimentaria moderada o grave se define como «la falta de acceso regular a alimentos nutritivos y suficientes que las personas que la padecen están en un mayor riesgo de malnutrición y mala salud». En nuestro país, este indicador pasó del 19,1% entre los años 2014- 2016, al 32,1% en el período 2016-2018. Para América del Sur los datos pasaron del 23,8% al 30,8%. Si bien la situación latinoamericana también indica un aumento importante, el deterioro en Argentina es mucho mayor. Las cifras son además preocupantes por la cantidad de personas involucradas, ya que se pasó de 8,3 a 14,2 millones de personas: esto significa un aumento del 71% en situación de inseguridad alimentaria a partir de las políticas implementadas durante el gobierno de Mauricio Macri. La elevada cifra para el período 2016 a 2018 nos ubica en valores similares a los de países como Albania, Armenia, Bangladesh, Cabo Verde, Georgia y Tayikistán, entre otros. Esta es sin duda la verdadera cara del ajuste implementado por el actual gobierno, luego reforzado con la colaboración del FMI. Entre las acciones para reducir la inseguridad alimentaria, el informe de la ONU incluye «políticas dirigidas a estabilizar los precios de los alimentos» y recomienda que «al mismo tiempo, deben evitar recortes en los servicios sociales esenciales». Sin duda, estrategias que no figuran en el ideario macrista. Este deterioro de las condiciones de vida de la población está estrechamente vinculado a los niveles de empleo y a la capacidad adquisitiva de los salarios, especialmente en períodos de recesión, tal como todos sabemos y lo ratifica, además, el informe de la ONU citado. En ese sentido, las recientes cifras conocidas a nivel local sobre ocupación de trabajadores registrados indican un empeoramiento del empleo. Con los datos de mayo, se comprueba que en el mes se destruyeron 17 mil empleos, con una baja de 36 mil puestos en el sector privado, y un aumento en el sector público. La evolución de la estructura del mercado de trabajo indica la precarización del mismo. Desde los inicios del gobierno de Macri, los asalariados privados cayeron en 164 mil puestos y los públicos aumentaron en 56 mil (estos dos grupos representan los puestos de mayor calidad, el empleo decente como cita la OIT), mientras los monotributistas aumentaron en 128 mil puestos, y el personal de casas particulares en 50 mil. Las cifras indican un aumento del trabajo precarizado y una disminución del empleo de calidad. No obstante esta evolución, los grandes empresarios y sus representantes, aprovechando la campaña electoral, han vuelto a insistir sobre la necesidad de una flexibilización laboral. La anterior semana hicieron punta el titular de la Cámara de la Construcción, Julio Crivelli, y el empresario Martín Cabrales, aludiendo a la necesidad de despedir sin causa. En esta semana, fue Daniel Funes de Rioja quien consideró que para los empresarios es necesaria una reforma laboral que les permita «descontratar» empleados si le va mal a la compañía. El término no está en los diccionarios de castellano, pero bien le vale el neologismo para evitar hablar de despidos, aunque es lo que quiere referir. Cabe recordar la importante representación institucional con que cuenta Funes de Rioja, ya que es el vicepresidente encargado de asuntos laborales e internacionales de la Unión Industrial Argentina (UIA) y presidente de su departamento de Política Social. Esta cita hace acordar a la observación del entonces secretario de Empleo y ex CEO del grupo Techint, Miguel Ángel Ponte, realizada en enero de 2017, cuando Jorge Triaca estaba a cargo del Ministerio de Trabajo. Ponte sostuvo que incorporar o despedir personal debería ser para las empresas natural como «comer o descomer». Más allá de lo escatológico de la cita, indica claramente una misma orientación respecto a las reformas laborales que persiguen. Imposible no pensar estas cuestiones junto con las cifras de la inseguridad alimentaria. Viene al caso otra frase de Funes de Rioja: «Cuando no tiene más producción, ¿qué va a hacer con la gente?», refiriéndose al empresariado. Quizá sin quererlo, con esta frase puso en foco el verdadero problema: no son los empleados o sus derechos los que hacen naufragar a las empresas, es el nivel de actividad económica y la falta de demanda interna, fruto de las políticas que se aplican. En ese sentido, y en la misma semana, un expresidente de la UIA, Héctor Méndez, se pronunció en forma crítica hacia el gobierno: «Esto es comparable con la época de Martínez de Hoz. Aunque es más duro por las expectativas que generó. Uno no esperaba de Martínez de Hoz una acción mejor, sí la esperaba de Macri». No sólo se expresó «defraudado» por el gobierno, sino que además criticó la política hacia la industria: «La verdad es que lo que puso (Macri) no fue amor con el sector industrial». Calificando En la semana quedó claro que los mercados no esperaron al 12 de agosto para expresar su voto (recordamos que el 11 vota la ciudadanía) y ya comenzaron a jugar sus cartas, algo que presumiblemente se intensificará a medida que se acerque el proceso eleccionario. Esta vez quienes salieron a escena fueron las calificadoras de riesgo. Standard and Poor’s (S& P) sostuvo que «las endebles condiciones persisten debido a que continúa la intensa volatilidad que empezó en abril de 2018, exacerbada por la incertidumbre política relacionada con las elecciones presidenciales de octubre». En el

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Smartmatic confirmó que el sistema muestra un PDF creado por el Correo y no la verdadera imagen escaneada en la escuela

Fuente: Mariana Escalada & Agustín Ronconi | El Disenso Fecha: 27 de julio de 2019 En tren de intentar recopilar la mayor cantidad de información sobre el sistema de recuento provisorio desarrollado por la empresa Smartmatic en base a especificaciones brindadas de manera confidencial por el Correo Argentino, desde El Disenso hoy te vamos a mostrar a un técnico de la compañía inglesa confirmando que lo que el sistema muestra en pantalla NO es la imagen escaneada en la escuela, sino que se trata de un PDF “creado” por el Correo Argentino, y nuestra pregunta es ¿Quién controla al Correo Argentino? En el año 2017, desde una investigación exclusiva de El Disenso expusimos como en algún punto del recuento provisorio, las imágenes capturadas desde los CTD, “Centros de Transmisión Digitalizada“, eran alteradas digitalmente y luego cargadas en el sistema. De esta manera, al eliminar y/o modificar los votos de Unidad Ciudadana, se logró manipular las cifras, adulterando el resultado provisorio y confundiendo con un festejo mediático a un electorado que había rechazado en las urnas las políticas “del cambio”. En ese momento, el proceso fue sencillo: al cerrarse las mesas, la mayoría de las autoridades electorales completaron un telegrama volcando exactamente los mismos valores que los consignados en el acta electoral. Ese telegrama fue transportado por el Correo hacia los CTD, “Centros de Transmisión Digitalizada“, donde empleados se ocuparon de abrir las bolsas, escanear los telegramas y enviarlos al centro de cómputos. El procesamiento de los datos estuvo a cargo de la empresa Indra, socia comercial del Grupo Macri desde 1997. Dirigida por Ricardo Viaggio, histórico empleado de SOCMA, Indra cobró $425 millones por ocuparse del más bochornoso escrutinio provisorio de la historia electoral argentina.      INDRA: PROCESO DE RECUENTO PROVISORIO Desde El Disenso detectamos que muchos telegramas habían sido retocados digitalmente, cosa que ademas de ser visible, pudimos confirmar al cotejarlos con copias de los mismos que fueron provistas por las autoridades de mesa. Si bien el centro de incidencias sería el lugar más adecuado para realizar estas operaciones, la maniobra también pudo haberse llevado a cabo desde una oficina desconocida donde hubiese un acceso al sistema y se pudiesen modificar los telegramas en tránsito antes de que lleguen a las terminales de Data Entry. Nuestra investigación fue presentada en la justicia penal por los entonces diputados nacionales Teresa García y Rodolfo Tailhade, el fiscal a cargo nunca solicitó los logs de las maquinas registradas al sistema desde las 6 de la tarde y hasta las 4 de la mañana a fin de determinar qué maquinas no pertenecientes a los Data Entries, ni a los CTDs, ni al centro de Incidencias, se loguearon al sistema o accedieron al mismo y en que tiempo, como así también qué maquinas y usuarios tuvieron acceso al repositorio de telegramas y quienes son los responsables por los telegramas borrados o sobre-escritos, toda información accesible a través del log del sistema de Indra.   LA RUTA DEL RETOQUE DE IMÁGENES Vale aclarar que esta manipulación digital de las imágenes solo podía afectar el escrutinio provisorio, tal cual advertimos en el momento, y no el escrutinio definitivo, que se realiza con otra metodología. Sin embargo, en 2017, el festejo de victoria reproducido por los medios afines con bombos y platillos durante el escrutinio provisorio generó un efecto de arrastre gracias al cual muchos bonaerenses fueron a votar en octubre convencidos que “El Cambio” había arrasado en las PASO. Dos días después de aquellas primarias, Macri recibió sobre su escritorio un informe elaborado por el Ministerio del Interior, basado en una auditoria realizada por la ONG Transparencia Electoral. Desde El Disenso a través de una nueva investigación exclusiva expusimos que la ONG pertenecía a Leandro Querido, un empleado del Ministro Frigerioque recibió $200.000 de parte del Correo Argentino por confeccionar la auditoría que fue utilizada por el gobierno como sustento para asegurar que no hubo fraude en los comicios. En otras palabras, la auditoría que se presentó como externa fue llevada a cabo por un empleado del Ministerio responsable de los quehaceres del Correo. Este año, desde El Disenso venimos siguiendo el proceso del recuento provisorio desde que se elaboraron los pliegos del concurso de precios que adjudicó la empresa Inglesa “Smartmatic” a pesar de haber obtenido las peores calificaciones técnicas. Nuevamente encontramos irregularidades respecto a la empresa seleccionada, como el hecho de que el concurso de precios 019SS05312 “Desarrollo de Software de transmisión de Actas desde Locales de Comicios – Elecciones Nacionales 2019” fue adjudicado a la firma el 21 de diciembre de 2018, pero recién el 3 de julio de 2019 la empresa se acordó de publicar una ampliación de su objeto social para incluir el desarrollo y venta de software. El holding inglés se constituyó en nuestro país el 19 de enero de 2015 como “Smartmatic International Holding BV Sucursal Argentina”. El 100% del capital de la empresa está en manos de SGO Corporation Limited, una compañía inglesa dirigida por “Lord Mark Malloch-Brown“, vicepresidente de los fondos de inversión de George Soros, y del ex Instituto Sociedad Abierta hoy conocido como “Open Society Foundations“. La primera prueba realizada a principios de este mes, atravesó serias dificultades de conexión a internet que, vale la pena aclarar, es una responsabilidad exclusiva del Correo Argentino. Este hecho llamó nuestra atención. La segunda prueba realizada el sábado 13, con resultados mayormente satisfactorios, fue cubierta en exclusiva desde El Disenso y dio lugar al simulacro delsábado 20 de julio, en el que los partidos políticos y la prensa asistieron al mismo procedimiento en tiempo real. En esa oportunidad, también estuvimos presentes y recogimos algunos datos esclarecedores. En el video a continuación vas a poder ver a un técnico de la empresa Smartmatic confirmando que la imagen (TIFF) del escaneo realizado en las escuelas es reemplazada por una imagen en PDF que es creada por el Correo Argentino. En el video a continuación vas a poder ver a un técnico de la empresa Smartmatic confirmando que la imagen (TIFF) del escaneo realizado en las escuelas es reemplazada por una imagen en

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Guillermo Calvo: «Si Argentina no le paga al FMI, el FMI se funde»

Fuente: Infobae Fecha: 25 de julio de 2019 El economista argentino Guillermo Calvo, académico en la Universidad de Columbia (EEUU), brindó entrevistas con medios chilenos, en las que trazó un duro diagnóstico sobre la política económica que llave adelante el gobierno de Mauricio Macri. También se refirió a las cruciales elecciones presidenciales que se realizarán este año. Sin escaparle a la polémica, declaró que un eventual triunfo de la fórmula opositora que lleva a Cristina Kirchner como candidata a la vicepresidencia «es lo mejor que le puede pasar al país, curiosamente». «Voy a ser mal pensado. Creo que los inversionistas, si asume Macri, tienen más tiempo para sacar su plata porque Macri no ha mostrado ninguna capacidad de manejar esta situación. Más bien la ha empeorado. Creo que ninguno de los dos va a hacer que estos problemas desaparezcan», dijo Calvo al Diario Financiero. «No estoy a favor de Cristina (Kirchner) ni de su gente, pero debo reconocer una cosa: si sube Cristina, ella puede mirar para atrás y decir ‘miren el lío que nos dejó este hombre yahora yo tengo que hacer el ajuste que él debió haber hecho y que no hizo’. La ventaja de la izquierda en esas situaciones es que la oposición es la derecha, y ellos hacen política de derecha (…) Sí. De repente Cristina es lo mejor que le puede pasar al país, curiosamente (…) Porque va a aplicar el ajuste con apoyo popular, culpando al gobernante previo». En esa línea argumental, analizó que «un Gobierno con Cristina puede ser más creíble que el de Macri, que va a subir con muy pocos votos marginales, teniendo minorías y sin la capacidad de decir ‘lo que hice estuvo mal’. El ajuste que él haga va a ser en principio muy malo. Macri va a necesitar a una persona de prestigio, pero no sé si esas personas van a querer ser parte de su gobierno. Está muy quemado«. Por otra parte, Calvo fue muy crítico de las políticas del Banco Central argentino. «Este sistema, que no es uno si no muchos, es autodestructivo. La capacidad que tiene el Banco Central del gobierno de decir que se van a tomar tales medidas y hacerlas creíbles no funciona. Se depende mucho de cuestiones políticas y, como sabemos, los políticos no son analíticos, porque están buscando votos. Caen en un populismo que es mortal, porque se gasta lo que no se tiene«, expresó en diálogo con La Tercera. «Eso es lo que le pasa a Argentina y la gente lo sabe. En consecuencia, cuando le dicen que confíen en el peso, no lo hacen porque piensan que de hacerlo se lo van a sacar del bolsillo, que es lo que ha pasado en la historia de Argentina por los últimos 70 años», acotó el economista radicado en los EEUU. Calvo ponderó que la autoridad monetaria tiene «la mayor independencia en estos momentos», pero advirtió que «el problema es que hay una falta de credibilidad. Ahora han logrado empezar a bajar la inflación, controlar el dólar, pero las tasas de interés están enormes. Si ese dólar se queda pegado, terminas pagando una tasa de interés de 50% en dólares. Entonces lo que está ahora no es sostenible, lo dice todo el mundo«. El prestigioso académico expresó que «cuando Macri asumió pudo haberle echado la culpa a Cristina y hacer el ajuste. No sólo no lo hizo, sino que aumentó el déficit fiscal y de ahí en adelante adoptó un sistema que se manejó técnicamente mal, por eso ocurrió la devaluación y todo lo demás. Dijeron que iban a dejar flotar y cuando las cosas se complicaron no la dejaron ir, perdiendo un montón de reservas«. El acuerdo con el FMI y el riesgo de default Guillermo Calvo aseguró que «el default es un riesgo muy importante. Además, se sigue acumulando deuda del Banco Central, porque ese 50% que se está pagando ahora es sobre bonos que emite el Banco Central. Entonces se endeuda cada día más y eso es difícilmente sostenible». Explico que la Argentina es hoy para el Fondo Monetario Internacional (FMI) «la inversión más importante que tiene», por el volumen del préstamo otorgado, próximo a los 57.000 millones de dólares. «Si Argentina no le paga al FMI, el FMI se funde. Como decía Keynes cuando uno debe poca plata al banco, uno tiene problemas, pero si uno debe mucha plata al banco, el banco tiene problemas», graficó. «Esta situación, en mi opinión personal, tiene que ver mucho con la presión de Donald Trump, fue muy político todo esto. Han puesto al Fondo en una situación financieramente delicada, corre mucho riesgo con un gobierno argentino que resultó ser muy poco confiable, no por mentir sino porque no comunica bien», comentó. Calvo atribuyó «incompetencia» a la administración de Cambiemos cuando el 28 de diciembre de 2017 «hicieron una cosa escandalosa que fue decir que se va a cambiar la política monetaria. sentaron a Federico Sturzenegger -ex presidente del BCRA- en una esquina y habló el primer ministro. Fue una cosa espantos que tuvo un impacto muy fuerte en la gente de Wall Street. ‘Estos están locos’, decían. De ahí en adelante perdieron la confianza de todos». «El Fondo después descubrió que realmente estaba tratando con gente incompetente. Lamentablemente, políticamente incompetente«, subrayó en diálogo con La Tercera. En el mismo sentido, dijo a Diario Financiero que «las predicciones del Fondo Monetario son simpáticas, porque no sé quién puede seriamente hacer una predicción y, además ojalá sea eso y nada más, porque hay lugar para una caída (del PBI) mucho más fuerte«. «Creo que no hace ninguna diferencia en la manera en que el inversionista piensa. Con respecto al drama que podríamos ver si de golpe viene un gobierno que dice ‘bueno, no le vamos a pagar al Fondo‘, volvemos a jugar el juego de 2001. Eso sería muy fuerte«, advirtió.

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Big data y campaña sucia oficialista

Fuente: Raúl Kollmann | Página/12 Fecha: 25 de julio de 2019 Integrantes de la comunidad judía recibieron en estos días, por whatsapp, el texto transcripto más abajo y en el que se señala que «si gana la Pasionaria del Calafate, será una reminiscencia de la Alemania nazi». Como cualquiera sabe, en los 12 años de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner no hubo ningún rebrote notorio de antisemitismo en la Argentina. La comparación con la Alemania nazi sólo merece repudio y exhibe que el oficialismo no tiene límites. Como es obvio, se trata de publicidad puesta en marcha por Cambiemos a través de alguna empresa de Big Data, como la contratada en la elección anterior. En ese caso fue Cambridge Analytica, del Reino Unido, denunciada en aquel país por interferir en elecciones de la Argentina y otros países. La Big Data se basa en el uso irregular de datos, principalmente en Facebook y otras redes sociales, con los que segmentan los electorados al milímetro: se determinan las edades, sexos, la religión, los diarios que leen, los sitios a los que ingresan y se conforma un perfil quirúrgico de cada ciudadano. Luego usan esa información para mandarle un mensaje específico, como el que se le envió a integrantes de la comunidad judía. Es seguro que le enviaron un mensaje muy distinto a los integrantes de la comunidad árabe. El argumento utilizado es también burdo. Dicen que Cristina le indicó a jóvenes de la villa 20 que lean El Mercader de Venecia, de William Shakespeare, para saber qué son los fondos buitres. De esa manera –dicen en el texto– se fomenta el antisemitismo porque en El Mercader el prestamista, Shylock, es judío. Numerosos expertos, y Cristina Kirchner se hizo eco de ello , recordaron en ese momento que el Teatro Nacional de Israel, Habima, representó El Mercader en su país y eligió esa obra para llevar al festival Shakespeare del Teatro Globe, en 2012. En verdad, el trasfondo no es el antisemitismo sino la utilización de información sesgada y tecnología de punta destinada a que continúe el neoliberalismo en la Casa Rosada. Texto completo del mensaje por whatsapp recibido por personas de la comunidad judía. Querida familia: Para todos ustedes que tienen amigos K (sobre todo judíos), sería bueno que les recuerden (y les demuestren) que si la pasionaria del calafate gana, será una reminisencia de la Alemania de Hitler. Los judíos seran su primer blanco para seguir profundizando la grieta y la renovación de su relato popular. Argentina experimentará un nivel de antisemitismo nunca visto. Otros grupos seguirán después.No hace falta leer entre líneas o ser un gran analista político para detectarlo. Tan solo basta con leer lo que publica y sumar dos mas dos: Cristina Kirchner, luego de una charla con alumnos de una escuela primaria escribió en Twitter: «Pregunté qué obra de Shakespeare estaban leyendo, me dijeron Romeo y Julieta. Les dije: tienen que leer El mercader de Venecia para entender a los fondos buitre… La usura y los chupasangres ya fueron inmortalizados por la mejor literatura hace siglos». Aludía obviamente a Shylock, el usurero judío, uno de los arquetipos antisemitas más conocidos de la historia universal. Quizás no te guste Macri, no entiendas o confíes en su plan económico (no sos el único) y hasta odias estos gorilas. No te culpo. Pero si la Argentina pierde la libertad de expresión y el Estado de derecho, que es la piedra fundamental para mejorar la economía, Venezuela será un paraíso al lado de lo que será Argentina. Las pasiones dejémosla para la familia, los amigos y el futboll (sic). Para la política y el gobierno, seamos los estadistas que ellos no son!

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Irán, traición y encubrimientos: los judíos de Argentina siguen buscando «verdad y justicia» en el peor ataque terrorista del país

Fuente: Méndez Shiff | Haaretz Fecha: 18 de julio 2019 A las 9.53 a.m. el 18 de julio de 1994, un suicida realizó un ataque terrorista en el centro de la comunidad judía AMIA, matando a 85 personas e hiriendo a otras 300 en el centro de Buenos Aires. Veinticinco años después, poco se sabe sobre el mayor ataque terrorista en la historia de Argentina. A pesar de que el sistema judicial argentino ha creído durante mucho tiempo que Hezbolá estaba detrás del ataque, actuando como representante de Irán, nadie ha sido condenado por cometer esa atrocidad. Pero la bomba de ese día hizo más que devastar un edificio de siete pisos y cientos de vidas. También creó una división en la comunidad judía de Argentina que eventualmente enfrentaría a familias con familias en una tragedia que presenta hechos de encubrimientos y denuncias de traición en los más altos niveles. El atentado de AMIA (el acrónimo significa Asociación Mutual Israelita Argentina) se produjo dos años después de un ataque terrorista en la Embajada de Israel en Buenos Aires que mató a 29 personas, entre ellas cuatro israelíes. Juntos, los dos ataques dejaron «una herida profunda» con efectos duraderos en la comunidad judía, dice Susana Gelber, de 55 años, ex directora de Tzavta, un centro comunitario secular conectado al grupo de jóvenes Hashomer Hatzair. El cambio más notable dentro de la comunidad judía es el aumento de la seguridad en todas sus instituciones. Pero son las cicatrices psicológicas de la investigación judicial y los escándalos subsiguientes los que posiblemente han afectado más a la comunidad. “Con dos ataques terroristas no resueltos, no podemos permitirnos tener un tercero. No tener un buen sistema de protección podría eventualmente ser suicida. Y nosotros, como líderes comunitarios, debemos asegurarnos de que esto no vuelva a suceder «, dice Gelber.  «Veinticinco años después del ataque, no hemos encontrado verdad ni justicia», dice Diana Wassner Malamud, de 60 años, quien perdió a su esposo Andrés en el ataque de 1994. Ella es una de las fundadoras de Memoria Activa, uno de los primeros grupos de presión en formarse en los meses posteriores al ataque, luchando en nombre de las víctimas. Desde el principio, el grupo de Malamud fue muy crítico con el papel desempeñado por Juan José Galeano, el primer juez designado para supervisar la investigación legal, y Rubén Beraja, el entonces presidente de la organización argentino-judía DAIA que sirve de cobertura política a la comunidad. «Estamos en esta situación porque el primer juez no hizo su trabajo y en su lugar cometió delitos», dice Wassner Malamud, «y porque nuestro líder comunitario terminó siendo parte de esos delitos y vendió a nuestros muertos por dinero». A principios de este año, Galeano recibió una sentencia de seis años de prisión por ocultación y violación de pruebas durante su manejo de la investigación inicial, que fue declarada nula y sin valor en 2004. Un tribunal argentino encontró en febrero que Galeano pagó u$s 400,000 a un vendedor de autos usados, Carlos Telleldín, para implicar a un grupo de policías en el atentado de 1994. El propio Telleldín había sido el último propietario de la camioneta que se utilizó en el atentado suicida, presuntamente perpetrado por un agente libanés de Hezbolá que actuaba a instancias de Teherán. (Telleldín fue sentenciado a tres años y medio por su participación). En una serie de giros dramáticos en la historia, más tarde se supo que el soborno había sido proporcionado por los servicios de inteligencia de Argentina, cuyo ex jefe, Hugo Anzorreguy, fue condenado a cuatro años y medio por su participación. El ex presidente argentino Carlos Menem (que ahora es senador) y Beraja se encontraban entre los acusados ​​de estar involucrados en el encubrimiento. Ambos hombres fueron absueltos de todos los cargos en el juicio, cuyo proceso judicial comenzó en 2005. Beraja, de 80 años, quien durante su mandato en DAIA también fue presidente del Congreso Judío Latinoamericano y vicepresidente del Congreso Judío Mundial, rara vez da entrevistas. Sin embargo, hablando con Haaretz la semana pasada, dice que la división de la comunidad judía ha sido el «mayor éxito» de los terroristas. También lamenta que algunos de los familiares de las víctimas tengan una «actitud hostil e injusta» hacia él. «La división de la comunidad judía no ha hecho más que debilitar la investigación», dice Beraja. “Creo que cada facción debería repensar y realinear sus posiciones por el objetivo superior de castigar a los que colocaron la bomba allí. El objetivo de los terroristas no solo era generar daño material y matar gente, sino también infligir daño moral al pueblo judío, y dejarnos en una posición más débil «. Esa división será claramente visible el jueves cuando se organizarán no menos de cuatro actos conmemorativos diferentes. La ceremonia «oficial», organizada por Familiares y Amigos de las Víctimas, la organización más cercana a AMIA y DAIA, tendrá lugar en el nuevo edificio de AMIA a las 9.53 a. M. (15.53 hora israelí). Simultáneamente, los miembros de Memoria Activa se reunirán fuera de los principales tribunales de justicia del país para organizar su propio acto de memoria y protesta. Un grupo disidente de Familiares y Víctimas de los Familiares, 18 J, organizará su propio evento conmemorativo en el nuevo edificio de AMIA a última hora de la tarde. Mientras tanto, el gobierno del presidente Mauricio Macri realizará una ceremonia para presentar un libro publicado por el Congreso Judío Latinoamericano sobre el atentado y el terrorismo internacional. Se le unirán algunos familiares de las víctimas, pero ninguno de Memoria Activa, 18 J y de otro grupo de presión, APEMIA (que a su vez se separó de Memoria Activa en 2002), estará presente. ¿Actos de traición?  Dos figuras judías fueron fundamentales en la tragedia de AMIA en los años posteriores al ataque: Alberto Nisman, quien se convirtió en el fiscal especial de la investigación en 2004; y Héctor Timerman, el ministro de Relaciones Exteriores argentino que fue uno de los signatarios de un Memorando de Entendimiento con Irán en

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A 25 años del atentado a la AMIA

Fuente: Raúl Kollmann | Página/12 Fecha: 14 julio 2019 Al cumplirse este jueves 25 años del atentado contra la AMIA, la investigación sigue dominada por la política internacional, no por las pruebas. La movida tuvo como eje remover a los fiscales que estaban en la Unidad AMIA y fueron logrando avances importantes en el expediente. En su reemplazo tomó las riendas un fiscal elegido por el gobierno, Sebastián Basso, que pasó a concentrarse en la pista internacional, más precisamente en Irán y Hezbollah. Eso explica por qué la Unidad AMIA emitió este viernes un texto concentrado en eso que no aporta ningún elemento relacionado con el lugar dónde se armó la camioneta en Buenos Aires, quién consiguió los explosivos, quién manejó el vehículo hasta la AMIA, con qué identidad entró al país quién supuestamente protagonizó el atentado. El objetivo es emitir un decreto alineando a la Argentina con Estados Unidos, Israel y el Reino Unido declarando que Hezbollah es una organización terrorista y que Irán financió los atentados de Buenos Aires. Otro paso que intenta la administración Macri, aunque con controversias internas, es el de establecer el juicio en ausencia, o sea juzgar a los iraníes aunque no estén presentes. Por su parte, se dice que Basso viajó a Estados Unidos a tomarle declaración a un supuesto testigo clave. Organizador Desde 2009 está en el centro de la escena un sujeto que supuestamente se llamaba Samuel Salman El Reda, que utilizando una partida de nacimiento falsa, en la isla de San Andrés, obtuvo pasaporte colombiano. El individuo, de origen libanés, se casó con Silvina Saín, la hermana de una secretaria del agregado cultural de Irán en la Argentina, Mohshen Rabbani. Durante años el prófugo era Samuel El Reda, pero en 2016, El Líbano y un par de familiares del prófugo proveyeron la verdadera identidad, revelando su verdadero nombre: Salman Salman. Las pruebas contra él son esencialmente telefónicas. Se supone que el atentado fue coordinado por un hombre que utilizó un celular a nombre de André Marques en la Triple Frontera. A ese teléfono llamó Salman Salman y se sabe que era él porque también se comunicó con su familia y luego habló con teléfonos de El Líbano que, según la CIA, son de Hezbollah. Los dos familiares que testificaron en la causa confirmaron que Salman Salman estuvo en la Argentina, que incluso tiene una hija argentina y una brasileña, y que actualmente está con vida en El Líbano. Pero esos mismos familiares dijeron que no sabían nada de que tuviera que ver con el atentado o que integrara una agrupación como Hezbollah. En todo caso el texto oficial de la Unidad AMIA no duda en adjudicarle la responsabilidad a Hezbollah y a Irán, argumentando que el ataque se decidió en una reunión del régimen de los atayatolas en la ciudad de Mashad, en 1993. La información sobre ese encuentro es muy dudosa y surgió de grupos opositores iraníes. También el texto menciona que hubo una reivindicación de un brazo de Hezbollah, algo que la organización desmintió innumerable cantidad de veces. Es decir que la base de la acusación son informes de inteligencia extranjeros. Nueva prueba El informe oficial no menciona una prueba que se está trabajando de la mano de Estados Unidos. Aparentemente en el país del norte hay un detenido, sospechado de tener que ver con un atentado, que habría mencionado que Salman Salman era su jefe. Habrá que ver qué datos aporta teniendo en cuenta que pasaron 25 años del atentado en Buenos Aires. Este diario le consultó al fiscal Basso si es cierto que viajó a Estados Unidos para hablar con ese detenido, pero el funcionario señaló que no podía hablar del tema. Según parece hay un convenio de confidencialidad con las autoridades norteamericanas. Avances Tras la muerte de Alberto Nisman se designó a tres fiscales en la Unidad Amia. La ahora jueza Sabrina Namer, junto con Roberto Salum y Patricio Sabadini, luego reemplazado por Leonardo Filippini. Más tarde entró Santiago Eyerhabide por Filippini. Ese equipo logró varios pasos adelante tomando medidas que Nisman no quería concretar por temor a que la evidencia le destruyera sus hipótesis, siempre alineadas con los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel y también con la SIDE. Por de pronto se acreditó la existencia de la camioneta usada como coche bomba a través del uso de un microscopio de barrido electrónico que analizó las partecitas encontradas en los cuerpos de las víctimas durante la autopsia. Esos trozos metálicos se compararon, a través de los electrones, con los usados en las camionetas Trafic. También se utilizó tecnología moderna genética para analizar todos los restos humanos que estaban sin identificar. Así se determinó que un cuerpo encontrado en el atentado correspondía a Augusto Jesús, hijo de una señora que estaba y murió en la mutual judía ese día. También ese trabajo permitió establecer que había restos que no se correspondían genéticamente con ningún familiar de las víctimas. Eso consolidó la hipótesis de la existencia de un suicida. Nisman incluso le había dado nombre y apellido a ese suicida, Ibrahim Berro. Sin embargo, los nuevos fiscales compararon el perfil genético de dos hermanos de Berro, Abbas y Hassan, uno de los cuales entregó sangre para hacer el estudio, y se demostró que los restos no se correspondían. De manera que la conclusión que fue sacando la Unidad AMIA es que existió camioneta, existió suicida, pero que no se trató de Berro. Todo con la provisoriedad que daba una investigación en marcha. Internacional La Unidad AMIA post-Nisman no abandonó la llamada pista internacional, pero no se casó de forma definitiva con ninguna pista. Siguieron el rastro de Salman Salman y entablaron un diálogo con la fiscalía general de El Líbano: eso permitió el avance respecto de la identidad del sospechoso. Después de aquel contacto con las autoridades libanesas, el diálogo se cortó. Pero con esa conformación de la Unidad Amia nunca hubo un pronunciamiento tan categórico respecto de Hezbollah como ahora, bajo la conducción de Basso. Siempre fue una hipótesis, se los consideró sospechosos e incluso se corrieron las órdenes de captura reemplazando El Reda por Salman Salman. Pero el

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Los mercados tienen a su favorito

Fuente: Carlos Heller * | Tiempo Argentino Fecha: 14 Julio 2019 Categórico: “los mercados siguen teniendo un rol crucial que desempeñar a la hora de facilitar la cooperación social, pero sólo cumplen este propósito si están subordinados al régimen de derecho y son objeto de controles democráticos”. Son palabras de Joseph Stiglitz, en una nota publicada en Clarín (9/6/19), al citar una de las cuatro prioridades que permitirían salir del “experimento neoliberal que ha fracasado”. Si bien se refiere principalmente a los EE UU y a otros países desarrollados, puede aplicarse para Argentina. Y esta falta de subordinación al régimen de derecho se explicita en nuestro país ante las próximas elecciones, pues los inversores ya están apostando cómo tratarán a la economía argentina según quién gane. El periodista Claudio Jacquelin (La Nación, 8/7/19) refleja claramente esta situación. Jacquelin comienza con una obviedad: “ya se sabe que el 11 de agosto todos los ciudadanos en condiciones de sufragar debemos (sí, es obligatorio) concurrir a las PASO”, para luego comentar “pero el 12 habrá otra votación clave, supeditada al resultado de la gran encuesta nacional del día anterior”. El periodista explica que “ese lunes, el mercado, los inversores o como quiera llamarse a ese ente abstracto, pero de existencia y peso nada virtuales, expresarán en los indicadores financieros su confianza o sus temores sobre el rumbo del país”. En verdad, los mercados ya vienen marcando la cancha a partir de las confirmaciones de las distintas fórmulas presidenciales, y aún antes. De todas formas, lo que dirige las operaciones de los inversores externos sigue siendo la especulación, aprovechando la incertidumbre que genera todo cambio de presidencia en este o cualquier otro país. Se intenta mantener “adormecido” al dólar para tratar de ir reduciendo la inflación, que igualmente sigue siendo alta. En este entorno, el riesgo país fue bajando, de casi tocar mil puntos a ubicarse cerca de los 800, un piso que le cuesta perforar. Como ya he expresado en anteriores columnas, no hay gran diferencia entre mil puntos de riesgo país y 800: ambos son inviables. En un medio especializado se sostiene que los “800 puntos de riesgo país no es Macri ganador”, dando idea de las dudas que existen sobre la reelección del actual presidente, pero también de lo “riesgoso” de otro gobierno. Estas definiciones llevan también a la necesidad de abordar otra cuestión esencial: si los mercados van a votar el 12 de agosto, y la elección del día anterior da como clara ganadora a la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, podría suceder que comiencen a complicarse los indicadores financieros, suba el riesgo país, se incremente el dólar (lo cual no sería extraño, ya que está comprimido artificialmente en valores muy bajos para lo que requiere el modelo) y los bonos de deuda pública comiencen a bajar de precio. Estas variables indicarían, entonces, que ante una opción distinta a la de Macri, el país “no sería viable”. Una presión política de mercados que intentan impulsar la continuidad del ajuste. Acuerdo Mercosur-UE: la importancia de la letra chica En una reciente reunión en Hacienda, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, y el Canciller, Jorge Faurie, le prometieron a los ministros de Producción de las provincias que en el acuerdo entre el Mercosur y la UE “no habrá letra chica”. Una promesa insólita, dado que para analizar los impactos económicos y sociales de estos acuerdos de libre comercio, la letra chica es fundamental. De hecho, estos tratados se firman luego de lograr acuerdos amplios, si no unánimes, sobre esa letra chica. Francia ya ha sido explícita y ha fijado condiciones medioambientales, sanitarias y de salvaguarda. El gobierno galo solicita que se respeten las normas sanitarias europeas no solo en los productos que puedan ser importados hacia la UE, sino también en los procedimientos para su fabricación. Más aún, promueve la creación de “inspectores europeos en los países del Mercosur para verificar sobre el terreno”. Queda claro que todos estos son artilugios para frenar las exportaciones del Mercosur a la UE en temas que definen “sensibles”, como carnes, y bienes agrícolas. Imitando a Francia, la Comisión Europea ya emitió un documento sobre el acuerdo (El Cronista, 11/7/19). Allí se sostiene que la ventaja competitiva de los países del Mercosur proviene de controles sanitarios laxos, legislaciones laborales relajadas o del uso abusivo de agroquímicos. Un duro comentario para un socio que está cerrando un acuerdo. También aparece la prohibición a los organismos genéticamente modificados (la casi totalidad de la producción granaria argentina exportable –salvo el trigo–), residuos de pesticidas o medicación veterinaria. Para cerrar este escudo proteccionista, que seguirá funcionando con tratado o sin él, se menciona que entre lo acordado hasta el momento se incluye un “principio de precaución”, por el cual la UE puede cerrar sus fronteras “en aras de resguardar la salud alimentaria, animal, vegetal o de sus ciudadanos, incluso cuando la evidencia científica no es concluyente”. Conceptos tan amplios que permiten la interpretación más absurda. Las cifras lo avalan: según el relevamiento de Global Trade Alert, desde la crisis del 2008 a la fecha los países han tomado 6720 medidas proteccionistas y sólo 2414 de liberalización. El primer puesto de los países con más medidas de protección es EE UU (428) seguido por India (324) y Rusia (232). Le siguen los 28 países de la UE, que, en conjunto, han tomado 3696 medidas proteccionistas, liderados por Alemania (174), Italia (166) y el Reino Unido (163). Queda claro que el análisis, más allá de la “letra chica”, también tiene que ver con la postura respecto a las políticas comerciales y lo que pretende cada uno de los bloques que se asocian. Europa desea poder venderle al Mercosur sus productos manufacturados sin aranceles, sin dejar de proteger al sector agrícola, una conducta que es histórica, e incluso constitutiva de la propia UE. Pensar que Europa dejará sin protección a sus productos agrícolas y ganaderos es casi una quimera. El impacto del acuerdo no se acaba en estas consideraciones. En Argentina

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Impunidad y escenificación electoral – La irresponsabilidad global del macrismo

Fuente: Jorge Elbaum | El cohete a la luna Fecha: 14 julio 2019 Los laboratorios del macrismo han decidido implementar una campaña electoral de tono desesperado y ofensivo utilizando en forma irresponsable dimensiones ligadas a la violencia, el terrorismo y los conflictos geopolíticos ajenos a la realidad de América Latina. En ese marco, con la clara intención de motorizar niveles crecientes de polarización, el gobierno ha decidido sumarse al pedido de Washington y Tel Aviv de nominar como grupo terrorista a una organización político-militar del Líbano, Hezbollah (cuya traducción es Partido de dios), que forma parte permanente del gobierno de ese país. La señal enviada por el macrismo será aplaudida durante la semana que se inicia en la sede de la AMIA y la DAIA, por el ex jefe de la CIA, Mike Pompeo, hoy devenido jefe del Departamento de Estado. El delegado de Donald Trump también retribuirá el apoyo recibido de Mauricio Macri en relación a Venezuela a través del Grupo de Lima, orientado a legitimar el bloqueo contra Caracas. Pompeo también utilizará su estancia en Buenos Aires para referirse a la potencial guerra en ciernes contra la República Islámica de Irán, hecho que los medios hegemónicos locales relacionarán con el caso de Natalio Alberto Nisman, tanto en referencia a su muerte como a su denuncia por el Memorándum de Entendimiento. La denuncia realizada por el fiscal ha sido elevada a juicio oral pero aún no tiene fecha de inicio. Dicha situación le permite al entramado tribunalicio-mediático la oportunidad para darle continuidad a la persecución contra la ex Presidenta y al resto de los acusados, sometidos al limbo de la imputación permanente. La presencia de Pompeo incluirá un homenaje a Nisman. Y buscará, además, revalidar el galimatías jurídico estrafalario por el que se encuentra encarcelado desde hace más de un año Fernando Esteche. Bajo esa misma imputación se logró la detención de Carlos Zannini y se le impidió a Héctor Timerman realizar tratamientos oncológicos, situación que aceleró su muerte. El mismo entramado es el que viabilizó la ofensiva contra el juez Daniel Rafecas, impulsada en 2015 por la DAIA y continuada por el diputado Waldo Wolff mediante una denuncia realizada ante el Consejo de la Magistratura. Todos esos movimientos fueron coetáneos a la operación llevada a cabo por los republicanos desde Washington, quienes socavaron su propio acuerdo con Irán y se retiraron del mismo una vez que Donald Trump asumió la presidencia. El fracaso de Wolff ante Rafecas no impidió que el legislador intentase una acusación por antisemitismo contra el diputado Leopoldo Moreau, imputación que también fue desestimada. La consiguiente sensación de fracaso, sufrida por el ex dirigente de la DAIA, no le impidió alternar su banca con sus persistentes presencias televisivas, abonado como panelista en todos los programas donde la política se degrada en el barro del show mediático. Cambiemos le dará continuidad a su puesta en escena electoral en la conmemoración del 25° aniversario del atentado. Utilizará la muerte de las 85 víctimas y los 300 heridos para obviar que la causa tramitada en Comodoro Py continúa con el mismo status de estancamiento y sordina con el que se observa la tramitación del expediente referido al atentado a la embajada del Estado de Israel. En este última instrucción, la Corte Suprema suma 27 años de mutismo y burocracia ininteligible. Ambas causas mantienen, sin embargo, una íntima relación con el reciente fallo del Tribunal Oral Federal N° 2, de febrero de este año, en el que se dio por probado el encubrimiento efectuado durante la investigación del atentado de 1994. Sus fundamentos, difundidos en mayo de este año, dan cuenta de la operación realizada por el menemismo, con la complicidad del juez Juan José Galeano, para ocultar los lazos que articulaban al entonces entorno presidencial con el sospechoso Kanoore Edul, definido como eslabón de la denominada pista siria [1]. El operador de aquella desviación fue el comisario Jorge Fino Palacios, luego imputado por las escuchas telefónicas ilegales requeridas por la familia Macri para espiar a familiares de las víctimas, a empresarios competidores de sus corporaciones y al cuñado del actual Presidente. A pesar de la palmaria connivencia entre AMIA, DAIA y el PRO, el juicio por encubrimiento terminó sumando una nueva denuncia de encubrimiento. Pero esta vez provino del propio núcleo gubernamental. El Titular de la Unidad Especial de Investigación del Atentado a la AMIA, Mario Cimadevilla, quien había sido designado por Mauricio Macri en enero de 2016, fue el encargado de señalar a sus superiores. Cimadevilla, dirigente radical y ex senador por la provincia de Chubut, consideró a German Garavano como responsable de impedir la acusación contra los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia. El decreto gubernamental que cataloga a Hezbolah, anunciado entre otros por el diputado oficialista Waldo Wolff, etiqueta a la organización libanesa con el mote de terrorista bajo la misma lógica de presión impuesta durante la etapa de las relaciones carnales que llevaron al país a sufrir los dos atentados del ’92 y del ’94[2]. En aquella oportunidad, los vínculos entre Menem y Bush provocaron inicialmente el desmantelamiento del misil Cóndor (que el riojano había comprometido vender a varios países árabes y a los ayatolas persas), además de la interrupción intempestiva de los contratos firmados por el gobierno de Raúl Alfonsín con Teherán, para sustituir el núcleo de un reactor nuclear y convertir uranio natural en dióxido de uranio [3]. Usar a los muertos Ningún analista —ni siquiera los actuales funcionarios de la cancillería— logra explicar la declaración de guerra a una organización político-militar libanesa ni los beneficios que esta decisión supone para Argentina. Su aplicación, explican, no tendrá impacto en el posicionamiento estratégico ni conllevará mejoras en los niveles de cooperación y/o el comercio con bloques o con país alguno. De hecho, la concesión a los gobiernos de Estados Unidos e Israel se institucionalizará mientras estos dos últimos Estados continúan apoyando al Reino Unido de Gran Bretaña en relación al eje central de la política exterior argentina (hoy abandonada): la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas.

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El voto del odio

Fuente: Luis Bruschtein | Página/12 Fecha: 13 de julio de 2019 Murió la madre, el Tigre Verón cerró los puños y escondió la cara tras la guardia pugilística. Boxea la vida. El instinto animal del Tigre hace que todo se convierta en un ring y violencia. Esta serie de Polka sobre la vida de un dirigente gremial de la carne se estrenó justo al comienzo de la campaña electoral a la que se enrosca desde un lado tangencial pero que impacta como un gancho a los riñones. Casualidad: el periodista Daniel Muchnik despotricó contra el sindicalista Sergio Palazzo y dijo que en Estados Unidos, el abuso sindical terminó cuando secuestraron a Hoffa, el dirigente camionero. Sugerencia, justificación. Más casualidades en la misma línea: con una crueldad inusitada, la monja Martha Pelloni, acusó al boleo a decenas de miles de jóvenes de La Cámpora de ser “el brazo del narcotráfico en la política de Cristina Kirchner” y la diputada Elisa Carrió agregó que “algunos trafican y muchos consumen”. Sigue la catarata de bosta: Elisa Carrió dijo que Cristina Kirchner viajó a Cuba para reunirse en secreto con los rusos. Miguel Angel Pichetto y Jorge Macri dijeron que Axel Kicillof es marxista, como si fuera cierto y como si fuera un insulto. Argentina retrocede décadas en el discurso de campaña que eligió el oficialismo como si volcara sobre la sociedad un tacho de la basura intolerante y violenta de la Argentina de hace más de cuarenta años. La serie de Polka sobre este violento sindicalista, con una ex mujer alcohólica, un hijo otro drogón, el estereotipo clasemediero más ramplón del sindicalismo peronista, se recostó en la campaña electoral al mismo tiempo que varios grandes empresarios exigían una ley de flexibilización laboral, en sintonía con las exigencias del FMI. Es evidente que habrá resistencia gremial. Es evidente el trasfondo de la telenovela. La complejidad del universo gremial no se reduce a ponerle un toque de humanidad al villano y largarlo a correr para horrorizar a una clase media llevada al borde del abismo por las fake-news que fueron generadas en las mismas trastiendas. Y así empujarlas para que se deslicen al vacío. Sin argumentos para defender una gestión que arruinó al país y que ya no se explica con ninguna pesada herencia, el oficialismo eligió caminar por el delgado sendero del ataque violento y la demonización ideológica. Propuesta Republicana no tiene Propuesta porque eligió la campaña negativa, basada en denigrar al adversario. Y tampoco es Republicana por el carácter violento y por la discriminación ideológica tan rústica que utiliza. Si una fuerza política hace muchas promesas cuando está en el llano y después de gobernar no le queda más argumento que denostar a sus competidores, quiere decir que no cumplió nada de lo que prometió. Seguramente sabía que no lo iba a cumplir. Después de casi cuatro años quedó expuesto el hueco, el vacío absoluto de propuestas reales y concretas a la sociedad. En la mayoría de los casos, se hizo lo contrario de lo que se prometió. Se iba a sacar el impuesto a las ganancias y ahora abarca a más trabajadores que antes; en vez de lluvia de inversiones, se desinvirtió al país con especulación financiera y fuga de capitales. Dijeron que nadie perdería lo que ya se había logrado y los salarios bajaron drásticamente y aumentó la desocupación ya de vuelta en dos dígitos, como en la crisis del 2002. Se dijo que bajaría la inflación y la duplicaron o más. Y así en cada uno de los rubros que hacen a la vida cotidiana de la inmensa mayoría de los argentinos. Los ganadores son pocos y todos amigos o familiares del gobierno. No pueden hacer campaña con la desgracia que han causado. En las competencias electorales previas, la división del trabajo hizo más sigiloso el efecto buscado. Los candidatos se dedicaban a hacer promesas, a mostrarse como buenos chicos blancos y a jugar con globos amarillos. El peso de la campaña de difamación estuvo a cargo de los servicios de inteligencia, en combinación con periodistas del oficialismo –o rentados por él– y un sector del Poder Judicial. Se hicieron cientos de acusaciones hasta saturar a una sociedad que finalmente asumió como una verdad implícita la corrupción en el kirchnerismo. Pero finalmente no hubo tesoros enterrados en la Patagonia, no hubo cuentas en las Seychelles, ni en Panamá, ni en Delaware o las islas Cayman, no hubo “ruta del dinero k”, ni existieron los bolsos de la secretaria, no hubo crimen de Alberto Nisman ni traición a la patria por el memorándum con Irán. No hubo sótano del dinero, ningún funcionario se enriqueció con Ciccone, no hubo sobreprecios en el gas y la morsa no tenía nada que ver con Aníbal Fernández. Armaron la mentira porque el ex ministro usaba un gran bigote. Solamente con eso los servicios de inteligencia abrieron las puertas de una cárcel de alta seguridad para que Lanata, periodista emblema del grupo Clarín, entrevistara a los asesinos del triple crimen de General Rodríguez y se creara la historia de la morsa. Fueron todas fake-news. Los comunicadores que armaron esas acusaciones tendrían que reconocer, al menos, que mintieron. En esta ocasión, la campaña sucia va por cuenta de los mismos candidatos. La prensa oficialista ya no alcanza. Mauricio Macri, en plan de presidente y candidato fue entrevistado oportunamente por la CNN y se sumó a la catarata de bosta. Dijo que Palazzo era un “provocador y un prepotente”; que el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández “solamente sabe mentir” y que un triunfo de la oposición era “temido en el mundo” y significaría la “destrucción del futuro de los argentinos”. No pudo reivindicar una sola acción de su gobierno, más que mentir con la falsa “tolerancia a la libertad de prensa” y nombró a dos de los poquísimos medios críticos: el canal de cable C5N y Página/12, los que justamente vienen soportando persecución judicial y discriminación con la pauta pública. En ese momento la cámara lo enfocó y

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