Milagro absuelta: “Todo es parte de una persecución política y judicial”
Fuente: Sabrina Roth | Nuestras Voces Fecha: 27 de DIC 2018 Las juezas Claudia Cecilia Sadir, Liliana Pellegrini y Mónica Cruz Martínez dictaron por unanimidad el sobreseimiento de la dirigente social Milagro Sala y de Alberto Cardozo, otro preso político de Jujuy. Fue en la causa que se conoce como “La balacera de Azopardo”, en la que habían involucrado a Sala en una causa de homicidio 11 años después de que se iniciara con un falso arrepentido. Se cae otra acusación en la estrategia de Gerardo Morales y Mauricio Macri de judicializar la pelea política. “Se demostró que todo lo que vengo sufriendo es parte de una persecución política y judicial”, dijo Milagro Sala apenas se conoció su absolución en la causa. Minutos antes de conocer la sentencia, Sala le dijo al tribunal: “Ustedes siéntanse libres de la decisión que tomen, porque ustedes se quedan acá y los gobiernos se van. Los gobiernos que toman alguna determinación para perseguir a algunos sectores políticos que no están de acuerdo con lo que ellos piensan, así que siéntanse libres de tomar la decisión”. En ese marco, Elizabeth Gómez Alcorta, una de sus abogadas, señaló: “La sentencia de este jueves no sólo tiene importancia en relación a los imputados que fueron absueltos sino que deja al descubierto y cristaliza el modo en que de han armado todas las causas contra Milagro, especialmente esta. Quedó demostrado cuál es el modo que usó el juez Pablo Pullen Llermanos en la persecución contra Milagro; cuál fue el rol del fiscal Diego Cussel; cómo han puesto sus funciones al servicio del poder político. También quedó al descubierto que no tuvieron ningún límite a la hora de extorsionar y torturar a otras personas en el marco de la persecución. Es una sentencia clave en esto que venimos sosteniendo hace tres años y que fuimos desarmando en cada causa, particularmente en esta que tiene un nivel de paroxismo increíble. Se echó luz sobre el accionar político judicial que comanda el contador Gerardo Morales”. En el mismo sentido, Paula Alvarez Carreras, también defensora de Milagro Sala, explicó: “El tribunal tuvo la clara convicción que no había ningún elemento de prueba para que Milagro sea condenada en esta causa que fue armada. Quedó evidenciada la complicidad tanto del Ministerio Público de la Acusación con los jueces para contribuir a la construcción de causas para perjudicar a la dirigente”. La causa Tres acusados: Fabián Ávila; Alberto Cardozo -víctima de los hechos que se juzgaron y hasta 2016 el denunciante- y Milagro Sala, cuyo nombre no apareció vinculado a la causa hasta once años después del episodio. Dos meses de audiencias. Veintiséis testigos. Uno de los principales responsables de lo que se conoce como “La balacera de Azopardo“, Jorge Rafael Páes, fue sobreseído por el fiscal Diego Cussel y el juez Pablo Pullen Llermanos después de acusar a la dirigente social como responsable de los hechos. Durante el juicio oral quedó expuesta la trama de extorsión detrás del armado de la causa y se vieron al desnudo las mentiras de Páes. Los fiscales durante el debate oral y público, Cussel y Marcelo Cuellar, recibieron durante la etapa de alegatos lecciones de ejercicio del derecho por parte de los abogados defensores que cuestionaron duramente la arbitrariedad de la acusación y del pedido de pena. Si bien en Nuestras Voces anticipamos el armado de la causa, durante el juicio se conocieron los detalles de cómo se llegó a la declaración de Jorge Rafael Páes, cuya verdad no pudo sostener en el proceso por las propias contradicciones internas y externas del relato. Pero además se conocieron los pormenores de la trama de extorsión contra Fabián Ávila y Alberto “Beto“ Cardozo que también se expuso en notas anteriores. Los hechos que se investigaron durante este proceso ocurrieron el 27 de octubre de 2007 entre las 10.30 y las 11.30 de la mañana en el barrio San Francisco de Álava. Alberto Cardozo se encontraba en la calle. Se dirigía a una carnicería para saludar a su sobrina a quien había visto entrar al local con la madre y una amiga de la niña. Era el día previo a los comicios y en la esquina se montó un centro de información electoral. Cardozo en ese entonces trabajaba en la Municipalidad de San Salvador de Jujuy. De pronto un Clío rojo se detuvo abruptamente. Tal como indicaron en la etapa de instrucción y ratificaron durante las audiencias del juicio oral, tres testigos señalaron que bajaron del vehículo Fabián Ávila y Jorge Rafael Páes y los vieron disparar contra Beto, que se refugió detrás de un árbol. De pronto, empezaron a escucharse gritos desde la carnicería. La menor Soraya Pamela Belén Centella, de 11 años, fue herida en el abdomen por una de las balas. Los atacantes huyeron y Alberto Cardozo con la ayuda de otras personas cargaron a la niña en su auto y la llevaron al Hospital Pablo Soria donde fue operada de urgencia. Luego fue trasladada al Hospital de Niños donde sufrió una segunda intervención. Lograron salvarle la vida. Ese mismo día, a las 12.37 del mediodía, Cardozo hizo la denuncia en la seccional sexta de la Policía Provincial. A partir de entonces se inició el expediente, idas y vueltas, distintos jueces y fiscales. Tanto Ávila como Páes fueron procesados en primera instancia por tentativa de homicidio, y luego el fallo fue ratificado por la Cámara de Apelaciones. En julio de 2015 Ávila fue detenido. La causa pasó algunas semanas después a manos del juez Pablo Pullen Llermanos. En febrero de 2016 fue capturado en Tartagal Jorge Rafael Páes, que estuvo prófugo más de dos años. En 2016, Alberto Cardozo que hasta entonces había sido víctima del ataque y denunciante en la causa, pasó de la noche a la mañana a ser victimario. El juez Pablo Pullen Llermanos ordenó su procesamiento e inmediata detención. En su alegato, el abogado Juan Cabezas, defensor de Cardozo, señaló: ¨En este proceso mi asistido pasó de denunciante a imputado sin que en el








