Las Mil y Una Noches
Fuente: Mónica Peralta Ramos | El Cohete a la Luna Fecha: 1 de marzo de 2020 Las turbulencias que aturden nuestro presente ocurren de un modo semejante a los relatos del Medio Oriente medieval recopilados en las Mil y una noches. Según la leyenda, todas las noches la bella e ingeniosa Sherezade contaba un cuento al Sultán postergando indefinidamente el final hasta ser interrumpida por el amanecer. Despertaba así la curiosidad de un hombre volcánico y poderoso que acostumbraba a desposar todas las noches a una mujer distinta para mandarla a matar al día siguiente. Así, el afán por conocer el final del cuento llevo al Sultán a perdonar la vida de Sherezade día a día, hasta cumplir las mil y una noches. Los cuentos de Sherezade brotaban mágicamente concatenados. Eran como cajas encerradas en otras cajas, unidas por un hilo invisible que se renovaba constantemente hasta obtener su objetivo. Nuestro caótico presente se asemeja a ese legendario entonces: los conflictos sociales que hoy nos aquejan tienen una espina dorsal que, aunque invisible, los hilvana sutilmente. Muchas veces se desarrollan como fenómenos aislados. Brotan en distintas partes y súbitamente desaparecen de la vista, aunque permanecen latentes y están estrechamente interconectados. Su pulsión y grado de visibilidad impacta de un modo diferente sobre el ritmo de desarrollo del conjunto. Poco a poco, este todo complejo se aglutina hasta llegar a un punto de ebullición y el estallido de un determinado conflicto precipita la explosión del conjunto. Al cumplir tres meses de gestión, el gobierno se interna en un mes de marzo cargado con un cronograma de definiciones drásticas emanadas de la negociación de la deuda externa. Al mismo tiempo se inicia un periodo impregnado de abultados vencimientos de deuda y escasez de dólares. Las alternativas de la negociación de la deuda externa pueden impactar sobre las políticas del gobierno. Sin embargo, el escenario del conflicto principal es otro. Conflicto judicial Esta semana finalizó el carnaval y culminaron las prolongadas vacaciones de Macri. Aprovechando la ocasión para sacudir las tabas en Punta del Este, se preocupó por confirmar públicamente sus dotes de “gran bailarín” (eldestape.com 26 2 2020). Mientras tanto, sus partidarios se devanaban los sesos buscando resquicios para trabar en el Congreso todas las iniciativas del gobierno. Finalmente encontraron lo que buscaban. Después de haber hecho caer la jubilación mínima durante el reinado de Macri en proporción semejante a lo ocurrido conjuntamente durante los gobiernos de Menem y de de la Rúa, Juntos por el Cambio se transformó en el adalid de los haberes jubilatorios supuestamente en peligro ante los cambios que propone el gobierno. Encontró, así, una rendija para avanzar tensando al máximo la relación entre el Poder Judicial y el Ejecutivo. Apoyando los privilegios adquiridos por jueces cuya jubilación media representa 21 veces el haber jubilatorio mínimo, Juntos por el Cambio pasó al frente con berrinches de distinta índole para bloquear las sesiones de la Cámara de Diputados e impedir el avance de la ley propuesta por el Ejecutivo para modificar un sistema donde los aportes del Poder Judicial sólo cubren un tercio de las jubilaciones del sector (los aportantes son 17.600 y los que reciben el beneficio son menos de 7000; lo que se recauda por esos 17.600 activos alcanza para pagarles al 34 % de los 7000), y los ciudadanos de a pie contribuyen con sus magros sueldos a perpetuar esta aberración. Lo mismo ocurre con las jubilaciones del cuerpo diplomático. El intento del gobierno por corregir estos despropósitos ha provocado la reacción de varios jueces, amenazando con renunciar y “despoblar” al sistema judicial. Esta batahola ha ocupado la escena política de la última semana. Se da en un contexto de creciente visibilidad de causas jurídicas que exponen la ruptura del Estado de Derecho por parte del gobierno de Macri. Así, esta disputa apresura los tiempos para concretar una reforma del sistema judicial y es, tal vez, una oportunidad única para barajar y dar de nuevo poniendo severos límites a las condiciones judiciales que han hecho posible la subversión del Estado de Derecho en el país. Sin embargo, si se traba la reforma judicial y el conflicto persiste, se potenciarán otros conflictos que tienden a erosionar en el corto plazo la legitimidad del Poder Ejecutivo. Lucha contra el hambre vs. reactivación económica El brutal ajuste y las políticas monetaria y cambiaria impuestas por el FMI y el gobierno de Macri no fueron producto de un error de diagnóstico. Buscaron dolarizar rápidamente la economía, dando prioridad a la especulación financiera por encima de la producción e impulsando transformaciones estructurales tendientes a la precarización. Estas políticas han provocado enormes transferencias de ingresos, riqueza y recursos naturales hacia ciertos sectores altamente concentrados, fomentando al mismo tiempo el conflicto entre los que más tienen y profundizado la brecha entre los que tienen más y los que tienen menos. Han generado así un campo minado de conflictos, donde prevalece una relación de fuerzas totalmente adversa a los que menos tienen. Desde un inicio el gobierno subordinó la reactivación de la economía a los resultados de la reestructuración de la deuda externa. Se decidió avanzar por etapas: en los primeros meses el objetivo prioritario fue mitigar el hambre y frenar la caída de la economía, para lo cual se adoptaron una serie de políticas destinadas a poner dinero en el bolsillo de los sectores más vulnerables. En consecuencia el gasto social creció considerablemente explicando el crecimiento del déficit primario, en relación al último año de Macri (lpo.com 26 2 2020). A pesar de la dirección correcta de las políticas adoptadas, no han sido hasta ahora lo suficientemente rápidas y profundas como para incentivar el consumo en la medida esperada. Se ha llegado al mes de marzo con una economía que sigue estancada y con una inflación de precios en el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas que supera al crecimiento del índice de inflación del mes de enero y, según estimaciones privadas, mantendría la misma tendencia en febrero (infobae.com 13 2 2020; cronista.com 19








