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Lecciones de Trump

Fuente: Ángel Guerra Cabrera | La Jornada Fecha: 1º de FEB 2018 El espectáculo escenificado por el presidente Donald Trump en el llamado informe sobre el estado de la Unión ha sido toda una lección sobre la profunda crisis moral, política, cultural y de liderazgo –interno e internacional– que aqueja al sistema imperialista en Estados Unidos. Más allá de sus esfuerzos por parecer presidenciable, de los tres días de abstinencia de tuits, el personaje central de esta obra bufa siguió siendo el mismo y hasta acrecentó algunos de sus peores rasgos. Jactancioso a más no poder, se adjudicó la autoría de realizaciones económicas y sociales imposibles de lograr en un año. Una gráfica idea de hasta dónde llega la mendacidad obsesiva de Trump la ofrece una imperdible nota del diario británico The Telegraph insertada en el portal Cubadebate. Entre otros datos duros señala que Associated Press cuestionó la veracidad de 19 declaraciones del discurso presidencial. Fue una retahíla de breves sentencias seguidas de nutridos aplausos, cuando no desaforadas ovaciones, de las bancadas republicanas de ambas cámaras del Congreso y del gabinete, los jefes militares y los invitados. El objeto de los aplausos, un discurso patriotero, xenófobo, supremacista y guerrerista en grado sumo. Sello distintivo del cual es que la gran mayoría de los invitados mencionados como ejemplos de la valentía y el espíritu americanos son militares, policías o personas relacionadas con el belicismo de la política exterior trumpiana, particularmente respecto de Corea del Norte, a la que continúa amenazando con más acoso y sanciones. Ebrio de euforia narcisista, un Trump evidentemente refocilado por los aplausos y exclamaciones del selecto público culpó a los migrantes y a la ausencia del gran muro en la frontera con México de la delincuencia, los bajos salarios, las pandillas juveniles, la alarmante epidemia de muertes por el consumo de opiáceos, las acciones terroristas etcétera. Aquí hablaba, sobre todo, para su base electoral, hasta ahora incólume en su lealtad según las encuestas, de millones excluidos por las políticas neoliberales. En su mayoría, blancos anglosajones de baja escolaridad, principalmente de las antaño prósperas zonas industriales del cinturón del óxido o de las depauperadas familias granjeras del Medio Oeste. El glorioso Estados Unidos de que habló constantemente Trump sigue siendo un país con millones de pobres y desamparados sin acceso a la salud y con una educación pública que marcha hacia la ruina. Sus políticas agravarán este desastre e incrementarán notablemente la ya obscena desigualdad social, como lo demuestra la reforma fiscal de que tanto presume. Pero a menos que fuera objeto de impeachment, o que ascendiera una real oposición de izquierda desde el Partido Demócrata, capaz de derrotarlo, el magnate podría conservar la lealtad de sus fieles y ser relecto, aun si estallara una crisis financiera. Las elecciones de medio término, el próximo noviembre, pueden ser un termómetro. Trump se burló una vez más del cambio climático con su referencia al carbón limpio, en contraste con los elogios a su administración por su desempeño ante magnos desastres naturales que sólo él y una minoría en Estados Unidos no asocia al calentamiento global. Por cierto, sin dedicar una palabra a Puerto Rico, al que ha mantenido en el mayor abandono. El multimillonario y su equipo son una terrible amenaza a la humanidad. No sólo por el incremento en las emisiones de gases de efecto invernadero y el consiguiente aumento del calentamiento global que provocarán sus políticas negacionistas del cambio climático. Eriza los pelos oírlo decir que debemos reconstruir nuestro arsenal nuclear y que continuará aumentando el presupuesto de guerra, pues ello conduce a la carrera armamentista con Rusia y China –a los que reiteró su condición de adversarios– y sigue elevando el peligro de una conflagración nuclear, ya el más alto desde octubre de 1962. En esta misma tesitura debe valorarse su amenaza de romper el acuerdo nuclear con Irán. No deben extrañar la arremetida y las amenazas a Cuba y Venezuela, a las que intenta asfixiar con políticas de fuerza. Ha recrudecido el bloqueo contra la primera y llevado al paroxismo la guerra económica contra la segunda. Son políticas brutales que hacen daño a los pueblos que las sufren. Pero también recuerdan cuáles han sido siempre las verdaderas intenciones y prácticas del imperio contra nuestra América.  

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El Parlamento polaco vota criminalizar la mención de crímenes polacos en el Holocausto

Fuente: Ofer Aderet and Noa Landau | Haaretz Fecha: 27 de ENE 2018 Título original: La Cámara Baja del Parlamento polaco vota criminalizar la mención de crímenes polacos en el Holocausto La cámara baja del parlamento polaco aprobó un controvertido proyecto de ley que prohibiría cualquier mención a la participación de la «nación polaca» en crímenes cometidos durante el Holocausto. El proyecto de ley también prohibiría el uso del término «campo de exterminio polaco» para describir los campos de exterminio donde judíos y otros fueron asesinados en la Polonia ocupada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Cualquier persona que viole la legislación, incluidos ciudadanos no polacos, estaría sujeta a una multa o prisión de hasta tres años. El proyecto de ley aún requiere la aprobación de la cámara alta del parlamento antes de que se convierta en ley. Según el proyecto de ley aprobado el viernes por la cámara baja, cualquier persona que públicamente atribuya culpa o complicidad al estado polaco por crímenes cometidos por la Alemania Nazi, crímenes de guerra u otros crímenes de lesa humanidad, estaría sujeto a procedimientos penales. El castigo también se impondría a aquellos a quienes se compruebe que «reducen deliberadamente la responsabilidad de los ‘verdaderos culpables’ de estos crímenes». El proyecto de ley se aplicaría tanto a los ciudadanos polacos como a los extranjeros independientemente del país en el que se supone que se haya hecho la declaración. Algunos legisladores han recurrido a Twitter para rechazarla. Emmanuel Nahshon, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores (de Israel), tuiteó que era «increíble y triste (que) la embajada polaca intentara predicarnos sobre el recuerdo del Holocausto». La implicación de la nueva ley significa que, en teoría, un sobreviviente judío del Holocausto de Polonia que vive en Israel, que puede hacer una declaración como «el pueblo polaco estuvo involucrado en el asesinato de mi abuelo en el Holocausto» o «mi madre» fue asesinada en un campo de exterminio polaco, «sería responsable de encarcelamiento en Polonia». El viceministro de Justicia polaco, Patrick Yaki, dijo al parlamento el viernes: «Todos los días, en todo el mundo, se usa el término ‘campos de exterminio polacos’; en otras palabras, los crímenes de la Alemania nazi se atribuyen a los polacos. Hasta ahora, Polonia no ha sido capaz de combatir efectivamente este tipo de insultos contra la nación polaca”. La ley aún no ha sido aprobada por el Senado y el presidente polaco, sin embargo, se considera que ha superado su mayor obstáculo. Traducción Dardo Esterovich

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Ningún miembro de la oposición israelí se plantó en solidaridad

Fuente: Editorial de Haaretz Fecha:   26 de ENE 2018 Si los miembros de la oposición quieren saber por qué fallan una y otra vez en sus esfuerzos por plantear una alternativa al gobierno de Netanyahu, deben detenerse por un momento sobre su decisión de mantenerse al margen cuando los miembros árabes de la Knesset fueron retirados del recinto durante el discurso del Vicepresidente estadounidense Mike Pence. En lugar de realizar encuestas de opinión pública, organizar grupos focales y gastar sumas enormes en el asesoramiento de estrategas políticos experimentados para romper el código de su fracaso electoral, los partidos de la oposición deberían preguntarse por qué guardaron silencio cuando la Knéset decidió expulsar a los miembros de los partidos de la  ‘Lista Conjunta simplemente porque se atrevieron a violar los estatutos de la legislatura llevando carteles de protesta a la sala con el lema ‘Jerusalén es la capital de Palestina ‘. Una simple investigación revelaría el profundo oscuro secreto, la explicación buscada para la impotencia el campo político de paz: si así es como se comporta la oposición, entonces ¿qué es lo que está mal con Benjamin Netanyahu? El estruendoso silencio de los legisladores opositores armonizó perfectamente con los fuertes aplausos de ministros de alto rango en el gabinete más derechista y peligroso de la historia de Israel: aplausos que acompañaron el retiro sin precedentes de un partido entero del recinto. También encaja muy bien con la salvaje incitación contra los legisladores árabes expresada al final de la sesión por, entre otros, los ministros Zeev Elkin y Avigdor Lieberman, que los llamaron traidores y los acusaron de representar a organizaciones terroristas. En realidad, fue el presidente Reuven Rivlin quien, con su propio aplauso, trazó los límites de la imparcialidad israelí: un espíritu no partidista que, una vez sometido a pruebas democráticas, se ha revelado una y otra vez como un sinónimo del común denominador judío compartido por ambos campos políticos. Este denominador común es demasiado estrecho para incluir a los ciudadanos árabes de Israel. El presidente de la Lista Conjunta, Ayman Odeh, dijo que estaba orgulloso «de liderar la Lista Conjunta para expresar una fuerte y legítima protesta contra el régimen Trump-Netanyahu, contra la extrema derecha que glorifica el racismo y el odio y que, al mismo tiempo, mientras se la pasa declamando por la paz, hace todo lo que está a su alcance para alejar a la paz» . Recalcó que la protesta en la Knéset fue en nombre de todos los israelíes que se oponen a la ocupación y sueñan con la paz. Odeh tiene razón. Los únicos que representaron el martes fielmente a los oponentes de la ocupación, los buscadores de paz y los amantes de la democracia israelí fueron los miembros de la Lista Conjunta. Todos los demás miembros de la oposición, por su apatía espontánea, demostraron que su líder no es otro que Netanyahu, y que merecen su papel marginal en el teatro nacional de marionetas que maneja el primer ministro. Traducción: Dardo Esterovich   Link al artículo en inglés: https://www.haaretz.com/opinion/not-one-opposition-member-stood-up-1.5762651 Video relacionado: https://www.youtube.com/watch?v=F_FDoUjppfg

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La vía ecuatoriana de la contraofensiva conservadora

Fuente: Emir Sader | alainet.org Fecha: 26 de ENE 2018 Conocíamos dos vías de contraofensiva conservadora: la de la victoria electoral de la derecha, en Argentina; y la del golpe, como en Brasil. Ahora otro país, de forma sorprendente, se suma a esa ola: Ecuador. Se conocían las vías de victoria -electoral o golpista– de la derecha. Pero Ecuador presenta una alternativa: una recomposición conservadora que nace desde adentro de los movimientos progresistas. Es un mecanismo conocido en la política, así como en otro tipo de instituciones. Alguien que siempre fue segundo de un gran líder, vice, sub, de repente es elegido por ese líder para ocupar su lugar, pero no solo no se muestra a la altura, sino termina traicionando el mandato del que había participado y el mandato para el cual había sido elegido. Asimismo, pasa a acusar al líder que lo eligió como responsable de los problemas de su gestión. Hace un mandato mediocre, burocrático, marcado por retrocesos, como transición para la recomposición de la derecha. En el caso de Ecuador, se trata de la elección de Lenin Moreno para suceder a Rafael Correa en la presidencia del país. Aunque no fuera el candidato preferido por Correa – que era el vice de su segundo mandato, Jorge Glas -, al ganar el referendo de Alianza País, fue apoyado por Correa, quien fue el protagonista fundamental de la campaña que llevó Moreno a una victoria apretada, para volverse presidente de Ecuador. Se sabía de su perfil más moderado, de su disposición de desarticular el clima de enfrentamientos duros entre Correa y la oposición – tanto mediática, como partidaria e incluso con algunos movimientos sociales -, pero no hubo ningún pronunciamiento suyo que pudiera apuntar hacia una ruptura con todo lo que ha significado la Revolución Ciudadana. Se suponía un cambio de estilo para enfrentar los problemas, la apertura de diálogo con sectores del campo popular que se habían apartado del gobierno, formas más moderadas de tratar con los medios, pero nada más que eso: cambios de estilo, que no afectaran el contenido de las políticas de la Revolución Ciudadana. Sin embargo, ya en la composición del gobierno y en la supresión de algunos ministerios que representaban algunos de los cambios fundamentales que el gobierno de Correa había traído, ya apuntaban hacia un tipo de gobierno distinto. Luego empezaron a surgir balances de la situación económica que incorporaban visiones de la oposición de derecha, sobre un supuesto endeudamiento excesivo del gobierno, sobre despilfarros, apuntando ya a un nuevo tema, que terminaría distanciando decisivamente a Moreno de Correa: la existencia de corrupción en el gobierno anterior, del que el vicepresidente Jorge Glas sería el protagonista más conocido. Denuncias llegadas desde O Globo, de Brasil, de que Odebrecht habría sobornado a Glas y a otras personas vinculadas a él, fueron asumidas por Moreno como reales, llevando al alejamiento de Glas de las funciones gubernamentales, hasta que Glas fue detenido en base a ese proceso y, más tarde, sustituido en el cargo de vicepresidente. Pero, más allá de esas diferencias, se dio un vuelco esencial en la relación con el bloque de partidos de la derecha tradicional, algunos de los cuales pasaron a ocupar cargos en el gobierno, incluso en algunos puestos económicos estratégicos. Paralelamente, se dio una batalla por el control de Alianza País, el partido fundado por Correa para ser la base política de sostén de la Revolución Ciudadana. Con el control del gobierno, la facción de Moreno logró mantener el nombre de Alianza País, aunque la gran mayoría de la militancia está con Correa. Este y sus seguidores han salido de AP y se proponen a construir un otro partido, vinculado a la Revolución Ciudadana. El referendo convocado por Moreno sintetiza el viraje conservador del gobierno y se ha vuelto el epicentro del enfrentamiento actual entre los dos grupos. Junto a una serie de cuestiones obvias, Moreno impuso el veto a la reelección de Correa, como tema central, además de desarticular un Consejo que descentraliza decisiones fundamentales del gobierno hacia organizaciones civiles, y termina con un impuesto que Correa había logrado a las grandes empresas. La votación se dará a comienzo de febrero y, para ello, Correa ha retornado de nuevo al país, recorriéndolo en una campaña sistemática de difusión de la conciencia política sobre el viraje que sucede en Ecuador. Es una ruptura irreversible entre dos sectores que han protagonizado juntos la Revolución Ciudadana, proceso que ha trasformado de manera formidable a Ecuador por más de una década. Como es un fenómeno nuevo, no está claro el futuro del país y de la izquierda ecuatoriana. Lo que es cierto es que se ha configurado un nuevo bloque conservador en el gobierno, que recibe el apoyo de la derecha tradicional y de sectores de los movimientos sociales que tenían conflictos con Correa. Mientas que éste y la reconstrucción de un partido que proponga la continuidad de lo que fue su gobierno, es el eje de la continuidad de la izquierda ecuatoriana.   Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).  

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La proscripción de Lula

Fuente: Atilio Boron | atilioboron.com.ar Fecha: 25 de ENE 2018 El de hoy es un día de luto para la democracia en el mundo. Tres jueces arrojaron por la borda toda la evidencia que confirmaban la inocencia de Lula y lo condenaron a una pena de doce años y un mes por haber supuestamente incurrido en el delito de corrupción. Para colmo, estos funestos personajes que manchan de manera indeleble a la Justicia brasileña decidieron aumentar la pena que originalmente le había fijado el polémico juez Sergio Fernando Moro que era de 9 años y seis meses de prisión. Tal como ocurriera en el caso de Dilma Rousseff no existen pruebas irrefutables que Lula hubiera recibido el famoso triplex en Guarujá a cambio de favores concedidos a ciertas empresas examinadas en el marco del proceso legal conocido como Lava Jato. Pero la certeza incontrovertible de la existencia del delito, fundamento del debido proceso, no es ya necesaria en Brasil, como en Argentina, para condenar a un enemigo político. La diferencia es que en este país se lo encarcela bajo la dudosa figura de la “prisión preventiva”, extremos hasta los cuales hoy no se ha llegado en Brasil. Por eso no hay ninguna posibilidad de que Lula vaya a prisión a raíz de la sentencia de la Cámara. Un dato que habla de la bajeza y el talante moral del empresariado brasileño, que canta loas a la democracia y la república, lo ofrece el hecho de que tras conocerse la ilegal condena a Lula la Bolsa de Sao Paulo subió un 3.72 por ciento. De todos modos el asunto está lejos de haber sido clausurado. Quedan muchas instancias de apelación, ante la propia Cámara que decidió aumentarle la pena, ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) alegando que en el curso del proceso se transgredió alguna ley federal, o ante el Supremo Tribunal Federal (STF), si llegara a plantearse que le sentencia viola derechos garantizados por la Constitución. Habida cuenta de lo dilatados que suelen ser los plazos legales quien decidirá si Lula puede o no participar en las elecciones y, en caso de ganarlas, asumir la presidencia es el Tribunal Superior Electoral (TSE), donde el PT deberá inscribir la candidatura de Lula entre el 20 de julio y el 15 de Agosto próximos. Dado que el proceso legal continúa su curso y cuyo resultado final bien podría ser el sobreseimiento de Lula, parece poco probable –por lo temerario- que los magistrados del TSE veten la inscripción del líder petista y, si triunfa en las elecciones, le impidan que llegue al Palacio del Planalto. En pocas palabras, se perdió una batalla contra una in(justicia) corrupta y venal, pero el proceso electoral sigue su curso y la ventaja de Lula sobre sus impresentables competidores aumenta de a poco pero día a día. No se habla del asunto pero son muchos en Brasil que temen que la proscripción de Lula puede ser la chispa que incendie la reseca pradera social brasileña, devastada por las políticas de Temer e indignada por el sesgo antipopular de la justicia federal. No vaya a ser que el ensañamiento político en contra del ex presidente se convierta en el detonante de un estallido social de incalculables proyecciones. No hay que olvidar una clara enseñanza de la historia: quienes con más empecinamiento se opusieron a las reformas terminaron siendo, a pesar de ellos, los que catalizaron las revoluciones.  

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Doce datos para entender a Trump

Fuente: Cecilia Nahón y Leandro Morgenfeld | Anfibia Fecha: 22 de ENE 2018 A un año de la asunción del POTUS 45, el libro “Fuego y furia” del periodista Michael Wolff sobre la perturbada trastienda de la Administración Trump bate récords de venta en Estados Unidos. También están en boga las interpretaciones “psicológicas” sobre el actual inquilino de la Casa Blanca, cuya salud mental, peligrosidad y/o aptitud para ocupar el Salón Oval son objeto de acaloradas disputas. No es para menos. El magnate neoyorkino empuña un gasto militar superior al de las siguientes ocho potencias juntas. Su triunfo fue un parteaguas en la historia estadounidense y global. Sin subestimar los rasgos extraordinarios de la personalidad de Donald J. Trump, proponemos en este ensayo una recorrida panorámica sobre 12 aspectos clave de sus primeros 12 meses en la Casa Blanca. En épocas de fake news y “hechos alternativos”, nuestro punto de partida son 12 datos (¡ciertos!) que consideramos ilustrativos de su gestión. 9.500 millones de dólares: La riqueza neta conjunta del gabinete de empresarios y banqueros millonarios nombrado por Trump, el más acaudalado, masculino y blanco de los últimos cinco presidentes de Estados Unidos.  Junto a políticos ultra-conservadores y algunos outsiders, su primera línea ejecutiva se completó con una junta tripartita de militares condecorados en las posiciones estratégicas de seguridad nacional y defensa, perfil que mantuvo pese a la elevada rotación de su gabinete (producto de escándalos e investigaciones judiciales que forzaron a renunciar a sus más destacados colaboradores). Estos datos van a contramano de su afirmación de que el 20 de enero de 2017 será recordado como “el día en que el pueblo volvió a gobernar [la] Nación”. Si bien Trump rompió de cuajo con todas y cada una de las convenciones del establishment político de Washington, en su gobierno priman las continuidades por sobre las aparentes rupturas con el establishment empresarial, financiero y militar. 38%: El actual nivel de aprobación de Trump, por lejos el registro más bajo en seis décadas para un Presidente de Estados Unidos a un año de iniciar su mandato. Una vez más, el “genio muy estable” bate récords históricos, pero no está solo: la sociedad estadounidense atraviesa una crisis de representación política sin precedentes en un escenario de fuerte radicalización. Ambos partidos están gravemente heridos, y desorientados. Más que una grieta, prima una fractura, o muchas fracturas. Tan sólo el 5% de los identificados con el Partido Demócrata aprueba la gestión de Trump. Una “resistencia” pujante y diversa se fortalece a lo largo del país (especialmente en las costas), mientras millones claman por el impeachment o se ilusionan con la llegada a la Casa Blanca de otra celebrity, pero negra y mujer: Oprah Winfrey. No es alocado: las elecciones recientes en Alabama, Nueva Jersey, Nueva York y Virginia consagraron a una ascendente camada de referentes territoriales de aquellos segmentos más denostados por el Presidente 45 (mujeres, trans, refugiados, latinos). Pero sería un grave error subestimar a Trump: contra todo pronóstico mantiene un sorprendente nivel de 82% de aprobación entre aquellos identificados con el Partido Republicano, a quienes evidentemente satisface su agenda belicosa, ultra-nacionalista y conservadora, junto a los masivos recortes de impuestos. 5,6: El promedio diario de afirmaciones falsas o engañosas emitidas por Trump en su primer año en la Oficina Oval. Apenas desembarcó en la Casa Blanca, la Administración Trump reafirmó su apego a la post-verdad cuando su entonces comunicadora estrella, Kellyanne Conway, defendió la afirmación oficial de que la investidura de Trump había sido la más concurrida de la historia (algo evidentemente falso), sosteniendo que el vocero presidencial Sean Spicer no había mentido, sino presentado “hechos alternativos”. Esta expresión orwelliana fue la marca de nacimiento del discurso trumpista. Desde entonces, la cobertura periodística es un campo minado por acusaciones cruzadas de fake news. Mientras la mayor parte de los medios chequean todas y cada una de las afirmaciones de Trump, y llevan bases de datos de sus mentiras, el billonario acusa a su vez de mentirosas a las vacas sagradas de la prensa norteamericana (CNN, New York Times, Washington Post), mientras comparte y consume obsesivamente las noticias celebratorias de su gobierno de la cadena Fox News. No hay lugar para los ingenuos. En un país fracturado políticamente, la prensa alimenta y a la vez se beneficia económicamente de la marcada radicalización de las pantallas televisivas. 691.700 millones de dólares: El presupuesto militar que propuso Trump para el año fiscal 2018, 12% más alto que el anterior. Mientras acrecentó el gasto del Pentágono, su Administración avanzó en debilitar al Departamento de Estado. Según la American Foreign Service Association, que reúne a los diplomáticos estadounidenses, en los primeros 10 meses, el Departamento de Estado perdió el 60% de sus embajadores de carrera y más de 100 diplomáticos de primer nivel solicitaron bajas voluntarias. Más que reducir el intervencionismo a escala global, Trump pretende reinstalar el unilateralismo bajo una fuerte impronta militar, en detrimento de una conducción multilateral más colegiada. Una muestra cabal de este enfoque es el anuncio, cumpliendo una promesa de campaña, del retiro de Estados Unidos del Acuerdo climático de París, desentendiéndose de los compromisos de reducción de las emisiones de dióxido de carbono. Otro ejemplo fue la decisión unilateral de reconocer a Jerusalén como capital del Estado de Israel o haber dispuesto, como hizo Reagan en 1984, la salida de Estados Unidos de la UNESCO. Como sus antecesores, sigue pregonando el excepcionalismo y la idea de que los estadounidenses son un pueblo elegido, diferentes al resto. Una novedad es la caracterización de Trump según la cual Estados Unidos venía siendo sistemáticamente abusado y estafado por los demás países en el escenario global, pretendiendo justificar con esta insólita victimización sus recurrentes atropellos a nivel bilateral y multilateral.   3: Las reuniones de Trump con el ex Secretario de Estado Henry Kissinger. La primera fue días después de su elección, y las otras dos ya como presidente, en mayo y octubre de 2017. Durante la campaña, Trump sugirió que propiciaría la distensión con Rusia, para enfrentar a China –su obsesión a lo largo de toda la contienda

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Gaby Lasky, abogada de la adolescente palestina Ahed Tamimi

Fuente: Shlomo Slutzky | Nueva Sion Fecha: 12 de ENE 2018 Hay que ser muy valiente para enfrentar las amenazas de muerte que recibe constantemente la abogada de DD.HH. Gaby Lasky, contra ella y contra sus hijos, por empecinarse en defender a menores y jóvenes palestinos acusados por las autoridades israelíes de rebelarse contra la ocupación israelí. Y mucho más necesario es tomar medidas de precaución en tiempos de un gobierno como el de Netanyahu, signado por la persecución contra organizaciones y personas que luchan por la paz, la igualdad y los DD.HH. en Israel. Gaby Lasky estuvo a punto de ser diputada por Meretz y es la Presidenta de la Convención de este partido de izquierda, amén de ocupar otros cargos en ONG de DD.HH. En las últimas semanas una de sus clientes, Ahed Tamimi, llegó a los titulares de los diarios del mundo entero, tras la viralización de un video en el que esta joven palestina, de 16 años, fue filmada pegándole a un oficial israelí al que trataba de echar de su casa en Nabi Saleh. Gaby Lasky conversó con Nueva Sión sobre esta joven palestina, cuya detención por las fuerzas israelíes convirtió en un ícono, y sobre la ocupación de los territorios palestinos, que va cercenando la democracia israelí cada vez más rápido. Nueva Sión: ¿Qué diferencia el caso de Ahed Tamimi de tantos otros que acompañaste en los últimos años? Gaby Laski: Ya hace muchos años que estoy dedicada a la defensa de menores palestinos en juzgados militares y el caso de Ahed no es el más grave con el que me topé, ni por la edad, ni por las condiciones de detención. La diferencia es que acá hay un video que documenta la situación. Y este video constituye la síntesis de lo que es la situación de ocupación: cada una de las partes le puede dar al video la interpretación adecuada a su propia narrativa. La parte palestina ve a la joven de 16 años echando del patio de su casa a los soldados israelíes pertrechados con cascos, chalecos antibalas, fusiles ametralladoras y granadas de mano, y ella golpeándolos con sus propias manos. De esta manera, ella se convierte en un símbolo de la batalla popular palestina. Mientras tanto, en la parte israelí, hay quienes leen el episodio como la expresión de una ocupación “respetuosa”, en la que a pesar de la provocación, los soldados se autocontrolan y se comportan como debe ser. Pero hay otra parte de la sociedad israelí que ve en el comportamiento de Ahed en el video una humillación nacional. Creo que por esta sensación de humillación es que Ahed fue detenida por la fuerza, a las 04.00 de la mañana, revolviendo la casa y su pieza, en vez de requerir su presentación ante las autoridades israelíes para ser interrogada por las acusaciones en su contra. Vivimos un ambiente en el que el ministro de Educación, Naftali Benet, en una muy poco educativa declaración, llamó a poner a esta menor palestina detrás de las rejas de por vida. Prisión perpetua para un “crimen” por el cual si se tratara de una colona o alguien de su partido El Hogar Judío, ni sería detenida o a lo sumo sería indagada y liberada a su casa, y por supuesto que nadie pediría que fuera detenida hasta el término del proceso judicial. NS.: ¿Se puede comparar la lucha de los palestinos con la lucha contra el mandato inglés antes de la creación del Estado? GL: Indudablemente los palestinos tienen derecho a la autodeterminación, que les fuera otorgada en el mismo momento en que lo fuera al Estado de Israel el 29/11/1947. Y durante el mandato británico en la región, los judíos se rebelaron contra él, algunos utilizando la violencia, y otros utilizando sólo los caminos diplomáticos. Lo que está claro es que la lucha por la independencia es legítima, especialmente cuando vemos acá a una joven que vive como segunda generación de nacidos bajo la ocupación. Y más aún cuando la imagen es de una joven que saca de su casa a soldados israelíes, que son el símbolo de la ocupación, que atenta contra sus derechos nacionales y personales. NS: ¿Cómo se produjeron los hechos en Nabi Saleh ese día? GL: Una hora antes del episodio que aparece en el video, las fuerzas de seguridad israelíes dispararon al primo de Ahed en el rostro, contrariando todas las órdenes y permisos de tiro contra población civil. El primo fue llevado al hospital israelí en estado de coma. A continuación los soldados entraron al patio de su casa y ella intentó expulsarlos, primero con palabras y luego utilizando manos y piernas. NS: ¿Por qué había llegado el ejército al poblado? G.L: La justificación es que había habido alteración del orden. Todos los viernes hay manifestaciones en el poblado en contra del robo de tierras y un manantial por parte de los colonos judíos, ante los ojos de los soldados y el las autoridades civiles israelíes en la zona. N.S.: ¿Cómo caracterizas a los soldados que participaron del evento filmado? GL: Antes que nada hay que decir que los soldados se comportaron correctamente, en lo que respecta a no utilizar fuerza innecesaria y desproporcionada. Pero es imprescindible entender que la política de ocupación es la que lleva a niños israelíes de apenas 18 años a realizar acciones policiales de “mantenimiento del orden” en un poblado civil y enfrentados a civiles en territorios ocupados, lo que para nada es su función como Ejercito de Defensa de Israel. Estas acciones no tienen nada que ver con la defensa del Estado, sino que están destinadas a mantener la ocupación ilegal de las tierras palestinas por parte de los colonos, atentando así contra los derechos humanos de los palestinos. Lo que es seguro es que hasta los más normativos soldados que llegan a esta región y en estas circunstancias, se encuentran implementando una política de ocupación ilegal a través de acciones y conductas amorales. Es más, la presencia forzada

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Paz para Jerusalén

Fuente: Juan Nicolás Padrón | Rebelión Fecha: 11 de ENE 2018 No soy especialista en temas internacionales, pero no hay que serlo para darse cuenta de que quedará como una de las decisiones más irresponsables de un mandatario de Estados Unidos, el reconocimiento de Jerusalén como capital del Israel, a espaldas de la complejidad del tema y de la opinión de la gran mayoría de los pueblos del mundo. No es la única: el retroceso en las relaciones con Cuba, las amenazas y acciones contra Venezuela, las declaraciones ofensivas a Puerto Rico y la persistencia en la construcción del muro fronterizo con México marcaron en 2017 las más connotadas de sus ineptitudes en la región de América Latina. Otras acciones que revelaron incapacidad e insensatez de carácter global son la salida de Estados Unidos del acuerdo de París sobre el cambio climático y la retirada de la Unesco. Sin embargo, junto a la peligrosa posibilidad de usar el arma atómica contra Corea del Norte, sin dudas el peligro mayor para la estabilidad en el planeta, no hay otra decisión de mayor de riesgo a la paz mundial que la determinación de trasladar la embajada estadounidense a Jerusalén. En 1947 la ONU, en su Resolución 181, aprobó la partición de Palestina, bajo mandato británico, en dos Estados: uno árabe y otro judío, decisión rechazada por los árabes, y de cierta manera por los ingleses, pues perdían su influencia geopolítica en la zona; se decidió otorgar el 48,7% del territorio para el Estado árabe, y el 53,6% para el judío; en el 2,7% del territorio, unos 700 km², se encontraban las ciudades de Jerusalén y Belén, consideradas corpus separatum, como lugares sagrados, y supuestamente serían administradas por las Naciones Unidas, que nunca dictaron disposiciones para ejecutar este plan. En 1948, siempre con el apoyo de la ONU, se declaró la independencia del Estado de Israel, basada en el reclamo de “un hogar nacional para el pueblo judío”. Horas antes de que expirase el plazo de la administración británica, los judíos proclamaron su Estado y abolieron las leyes que impedían la entrada de judíos a Palestina. A partir de mutuas acusaciones de asesinatos de una parte y la otra, ese mismo año comenzó una guerra que se extendió con la intervención de los países árabes vecinos; para los judíos, fue la “Guerra de Independencia”; para los árabes palestinos, el inicio de lo que ellos llaman la Nakba, es decir, ‘La Catástrofe’. Al terminar la guerra árabe-israelí de 1948-1949, el primero de los conflictos armados de Israel, este firmó armisticios con Egipto, Líbano, Siria y la entonces Transjordania, hoy Jordania ¿las tierras que están “más allá del río Jordán”?, en virtud de los cuales la franja de Gaza fue ocupada por Egipto y la Cisjornania por Jordania; Israel aumentó su territorio en un 23%, a pesar de perder en la guerra el 1% de su población. En el acuerdo con Siria, los judíos no solo se mantuvieron en la zona de conflicto, sino que impusieron su dominio en más de 20 000 km² de superficie. En 1956 ocurrió otra contienda militar entre Israel y Egipto, la Guerra del Sinaí o Guerra de Suez, que giraba alrededor de la decisión soberana de Gamal Abdel Nasser de nacionalizar el canal de Suez. En 1967 Israel lanzó una ofensiva relámpago ¿Guerra de los Seis Días para los judíos, y Guerra de 1967 para los árabes?, contra Egipto, que entonces formaba parte, en coalición con Jordania y Siria, de la República Árabe Unida; al finalizar la guerra, los judíos habían tomado la península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este ¿incluida la llamada Ciudad Vieja? y los Altos del Golán. Seis meses después de esta agresión, la ONU, mediante la Resolución 242, exigió la retirada del ejército israelí de los territorios ocupados y el respeto y reconocimiento de la soberanía de cada Estado de la región, con el propósito de preservar sus derechos a la paz. Posteriormente, Israel devolvió el Sinaí a Egipto mediante los acuerdos de Camp David, y muchos años más tarde, mediante los Acuerdos de Oslo, se retiró de la Franja de Gaza y Cisjordania, donde se estableció la Autoridad Nacional Palestina, una administración autónoma reconocida internacionalmente y que posee como mandato sentar las bases para el futuro estado de Palestina; no obstante, los judíos retuvieron las alturas de Golán y la zona ocupada de Jerusalén oriental, que había sido proclamada por ellos como su capital desde 1950, una de las mayores afrentas al pueblo de Palestina. Larga ha sido la lucha de los palestinos para obtener los territorios usurpados. Desde entonces, bajo constantes denuncias ante el Tribunal Internacional de La Haya, Israel inició la construcción de un muro, cuyo trazado irregular llegaría a aislar al 14,5% de los territorios palestinos. En 1979 el Consejo de Seguridad de la ONU, en su Resolución 446, declaró ilegales los asentamientos creados por Israel en los territorios árabes ocupados desde 1967 y denunció que estos constituyen un serio obstáculo para el restablecimiento de la paz en la región. Por los años 80 conocí a un joven matrimonio argentino que habían descubierto una lejana ascendencia hebrea en uno de los cónyuges y como eran muy pobres en Buenos Aires, decidieron establecerse en esas colonias ilegales. Recientemente supe también que la mujer de una pareja cubana a la que conocía hacía muchos años, encontró igualmente un lejano parentesco hebreo y emigraron para Israel con todas las facilidades. En la actualidad los asentamientos judíos ilegales se encuentran en tres zonas: Cisjordania, territorio legalmente bajo el control de la Autoridad Nacional Palestina y parcialmente ocupado militarmente por los israelíes; en las Alturas de Golán, pertenecientes a Siria y que los judíos han integrado de manera ilegal a su administración, y Jerusalén Este, anexada a la fuerza y nunca reconocida ni por la comunidad internacional ni por la ONU ?el rechazo a esta anexión fue ratificado por unanimidad en el Consejo de Seguridad en 1981, mediante la Resolución 497. En 1980, con la

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Ser de izquierdas en tiempos sombríos

Fuente: Emir Sader | Brasil 24/7 Fecha: 05 de ENE 2017 Los tiempos sombríos presentan desafíos para la izquierda. ¿Cómo seguir adelante ante tan brutales retrocesos? ¿Cómo imaginarse un futuro de esperanza ante tanta desesperanza? ¿Cómo mantener los principios ante tantas renuncias, tantos oportunismos, tantos silencios cómplices? Los tiempos de reveses, de brutal ofensiva de la derecha, son propicios para el pesimismo y el catastrofismo, pero también para el oportunismo, el silencio y la pasividad cómplices. La izquierda nunca luchó a favor de la corriente. Nació para oponerse a la injusticia, a la opresión, a las discriminaciones. Nació para luchar por el derecho de todos, por la igualdad, por la justicia. La izquierda lucha de acuerdo con sus principios, para conquistar convenciendo a la mayoría de la población de sus valores y de sus propuestas. La izquierda está siempre del lado de quien lucha por igualdad, mientras que la derecha considera que la desigualdad es algo natural, incluso positivo. En el Brasil del siglo XXI, la izquierda se impuso cuando consiguió convencer a la mayoría de los brasileños de que el problema fundamental del país era la extrema desigualdad, la concentración de la riqueza, la pobreza, la miseria, la exclusión social. Convenció y probó que es posible superar esos problemas, con el apoyo de la mayoría de la población, con el apoyo activo y entusiasta del pueblo brasileño. Dio inicio a la construcción de una sociedad con bases distintas. Avanzó, incluso sin haber conseguido resolver problemas estructurales, de lo que se sirvió la derecha para retomar la iniciativa e imponer un duro revés a la izquierda. Ser de izquierdas en tiempos difíciles es saber valorar los avances y los límites que bloquearon la posibilidad de dar continuidad a eses avances. Es hacer balances autocríticos sin detenerse y, al mismo tiempo, retomar la lucha a partir de lo conquistado y apuntando hacia nuevos objetivos. Hay quien se caracteriza por ser un enfermizo enterrador de la izquierda, parece que se complacen con los reveses, igual que estaban a disgusto con los avances por vías que ellos no habían previsto. No son ellos quienes hacen historia. Únicamente se lamentan de que la historia no transite por las sendas que a ellos les gustaría. El militante de izquierda no es un francotirador que en un momento dado opina en un sentido y al momento siguiente en el sentido contrario. El  militante participa de un proyecto colectivo de transformación de la realidad. Es militante de un partido, de un movimiento popular, de un colectivo, del que forma parte. Ser de izquierda en tiempos sombríos es saber vislumbrar, más allá de las nieblas del presente, las nuevas luces del futuro. Es trabajar con tenacidad por ese nuevo camino. Es aprender del pasado para sacar lecciones del presente, proyectando el futuro. Ser de izquierda en tiempos sombríos requiere fuerza de principios y capacidad de comprensión de la nueva realidad, pero también requiere carácter. 2018, más que otros años, pondrá a prueba nuestro carácter de militantes de izquierda. Sabremos afrontar los desafíos, como sea que se presenten, para superar los tiempos sombríos y retomar los caminos de la esperanza. Traducido del portugués para Rebelión por Alfredo Iglesias Diéguez

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